Se dice que en algun momento en esta era de las nuevas tecnologias el ser humano se dividió genéticamente por dos caminos: el ser humano tal y como lo conocemos y el
notíferus terrestrus.

El ser humano normal y corriente primero intenta disfrutar por el mismo del videojuego y una vez terminado hace su propio juicio, que es el único que le valdrá. Al ser humano normal las críticas de los demas solo le importarán en caso de duda y mal estado económico como guia para decidirse entre cual de los juegos comprar. Y siempre tendrá que ser un análisis escrito que explique cuales son las cosas buenas y las cosas malas del juego justificándolas. No valdrán números, ya que es algo que considera bastante estúpido.
El
notíferus terrestrus es todo un misterio. Se suelen manifestar a traves de Internet, y los científicos aseguran que mientras se encuentra en su
estado notario puede cambiar totalmente de forma. Esta será aleatoria dependiendo del
estado notario, que puede ser más o menos feliz o más o menos cabreado.

El
notíferus terrestrus está constantemente comprobando las notas/puntuaciones que los medios especializados le han dado a su juego favorito en ese momento.
Si las notas son 98, 99 o 100 sufre un orgasmo inmediato que puede durar horas.

El Mario lleva un promedio brutal en gamerankings, siiii!!!Si la nota es inferior a 98 entrará en una cólera horrible. Cualquier persona normal deseará estar en el infierno antes que cerca de un notíferus terrustrus cuando ha visto una nota baja. La criatura empezará descargando contra todos los que tenga a su alcance en el foro que no esten de acuerdo con el y lanzará mil injurias contra el analista de turno tachándolo de mentiroso, inutil, ignorante, sobornado, etc, etc...

Notíferus terrestrus en las oficinas de Edge.Y es que la evolución del cerebro del notíferus terrestrus ha ido a peor y no pueden comprender que unas cifras no puede representar algo tan complejo y tan lleno de sensaciones como es un videojuego.
Información sacada de la enciclopedia Larousse con la que me regalaron un reproductor DVD y la colección de Érase una vez el hombre.