Jirachi's Wish

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Publicado: 19:20 08/06/2013 · Etiquetas: , , , , , · Categorías: Análisis
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Introducción

Ni no Kuni es un juego peligroso que debería llevar la advertencia de -18 para evitar que los mayores de edad pusieran las manos en él. El mundo de los adultos nos ha enseñado a apreciar esta tonalidad grisácea que lo empapa todo y a conformarnos en llenar nuestras vidas de contenido mediocre y superfluo. Ni no Kuni debería estar prohibido por el sistema, porque nos hace olvidar la realidad y nos arroja a un mundo de colores y tonadas de ensueño que retumban en lo más hondo recordándonos los motivos por los que no queríamos crecer.

Todos recordamos con cariño los juegos de nuestra infancia. A veces ocurre que, cuando regresamos a ellos, nos damos cuenta de lo limitados que son y nos sorprende que pudieran parecernos tan inabarcables. A mí me ocurre, por ejemplo, con Super Mario 64. Recuerdo los mundos como si fueran inmensos, lugares donde siempre había cosas por hacer y la diversión no se acababa nunca. Ya ni hablemos de Ocarina of Time o cualquier otro que os venga a la cabeza y que os tuviera en vilo durante semanas. Podemos ir más atrás y recuperar la época en la que los videojuegos carecían del eje Z. Ese primer Sonic o Mario que nos encandiló y nos lo pasábamos una, dos, tres y hasta veinte veces, ¡sin cansarnos! Es sorprendente cómo miles de pixeles bien puestos podían estimular nuestra imaginación hasta límites insospechables.

Ahora viajemos al presente y miremos a Ni no Kuni a la cara. No puedo más que sentir envidia por los niños de hoy que podrán disfrutar de esta maravilla a su edad. Porque Ni no Kuni impregnará sus corazones por el resto de sus vidas y quedarán condenados tal y como quedamos nosotros. Condenados porque seguirán buscándolo en el futuro en otros juegos. Recordarán con nostalgia la vegetación de la Espesura de las colinas ondulantes, la luz de los farolillos de las tiendas de Verbena y la eterna puesta de sol de Perdida. Esta gran obra del entretenimiento quedará marcada a fuego en su interior y les acompañará hasta el último de los días de su vida gamer o incluso más allá. ¿Y sabéis qué? No lo van a encontrar. No hallarán más que su reflejo en los juegos venideros. No porque Ni no Kuni sea el juego perfecto, sino porque esos niños están en la edad perfecta para él.

Ni no Kuni, el otro mundo.

Cuando juegas Ni no Kuni te quedas como Oliver al contemplar el otro mundo por primera vez. Es cierto que ahora es más difícil sorprendernos y somos como tortugas articuladas a la hora de cruzar la frontera entre la ficción y la realidad, pero Ni no Kuni despierta tantos buenos recuerdos aletargados en nuestro interior que, por un momento, volvemos a soñar. ¡Y vaya si lo consigue!

Al principio nos tienta con el diseño artístico de Studio Ghibli, pero no tardamos mucho en darnos cuenta de que eso sólo es el envoltorio de un regalo que esconde un delicioso pastel en su interior. A las pocas horas estás tan metido en el juego que ya no analizas sus gráficos o cualquier otro detalle técnico, sino que tan sólo estás disfrutando de un viaje que acaba de empezar y deseas que nunca acabe. Villa Cascabel, Al-Mugid, Puerto Bikini, Porcinia, Refrigeria, etc. Todos estos nombres deberían aparecer en alguna guía turística de todas las oficinas de turismo del mundo con opción a comprar billetes en Ni no Kuni Airlines con destino al país de las maravillas.

Tuve la suerte de conseguir la edición coleccionista que venía con el juego, el peluche de Drippy y el Vademécum del mago. El libro en concreto es uno de los objetos de este tipo de ediciones más bonitos y bien trabajados que he visto. Me lo leí de cabo a rabo y disfruté como no lo hacía en años al descubrir todos los detalles que albergaba en su interior. El libro también puede ser consultado dentro del juego —en castellano— para aquellos que no pudisteis conseguir la edición coleccionista. Dejando a un lado los aspectos más prácticos del Vademécum como son la sección de alquimia, el bestiario o los hechizos, confieso que me pasé horas leyendo acerca de las ciudades de este mundo, sobre sus fiestas tradicionales, su gastronomía y sus peculiaridades geográficas. Deseaba ser un habitante de Villa Cascabel y vivir rodeado de edificios y callejuelas medievales sacados de un cuento de fantasía. Otro apartado que me encantó fue el de los cuentos, muchos de ellos relacionados de algún modo con la historia del juego, en especial el último donde se narran los sucesos sobre el origen de la Bruja Blanca.

El secreto de Ni no Kuni es el mimo con el que están cuidados todos los detalles que componen este mundo. Resulta tan verosímil que es inevitable sentir dentro de nosotros el deseo de regresar a él y sumergirnos en sus profundas arboledas o surcar los cielos con Tengri. Os diré más: yo echo de menos Ni no Kuni, tanto como lo hice por Hyrule en su día. Puedo soportar la pérdida de Estela y de Jairo, de Marcassin y los demás PNJs, pero en verdad os digo que Drippy era mi amigo, ¡era mi amigo de verdad! Y no he visto otro personaje secundario tan "grande" como este duende entrañable. Drippy, no te olvido.

Por este motivo, y aún siendo consciente de que este juego no es perfecto y tiene sus errores, no puedo más que alzarme y aplaudir el trabajo de Level-5 que ha logrado hacerme revivir un sentimiento que creía perdido con los videojuegos.

Oliver, Estela y Drippy en Al-Mugid.

Análisis técnico

Para mí, la pega más grande de este juego (que puede incluso llegar a truncar la experiencia jugable en los combates) es la inteligencia artificial de los otros personajes. No sé si era difícil hacer unas tácticas más acertadas debido al número de elementos que convergen al mismo tiempo dentro de un combate o qué era, pero en ocasiones las acciones de la IA eran de lo más absurdas. Lo noté mucho al principio cuando vi que Estela era una devoradora de MP de cuidado. Le cambiaba la táctica y como no estuvieras al tanto de lo que hacía en dos combates se había ventilado la barra de magia, la tía. La cosa mejoró en cuanto adquirí los comandos de ataque y defensa con todos, pero siempre había cosillas raras que no acababas de entender. Al final te las apañas y le pillas el truco al combate (porque no te queda otra que ir gestionando tú todo lo que hacen los demás) hasta que te pasas el juego. Después viene el Guardián de los Mundos y todo lo que aprendiste no te sirve para nada porque ahí los demás personajes hacen lo que les da la gana (da igual la táctica que les pongas). He visto auténticas locuras a lo largo de mis combates contra ese enemigo: únimos paseándose por la sala buscando florecillas, embestidas desesperadas para alcanzar a toda velocidad el rayo letal del Guardián (¡pero tío, corre en dirección contraria, no me fastidies!), únimos que sólo conocen el comando Atacar, personaje con únimos de curación con otro personaje caído y el tío lanzando bolitas de fuego o mirando las musarañas mientras el otro espera la resurrección, etc. Al final te cansas y casi deseas que los maten y se queden quietecitos en el suelo que así no molestan. Pero bueno, como podréis comprobar en el vídeo al final de este análisis, el combate contra el Guardián de los Mundos tampoco se me hacía muy largo.

Y éste es principalmente el único punto flaco que le veo al juego. Creo recordar haber comentado algunos otros errores técnicos con más gente pero no eran tan significativos como el de la IA. El resultado final de Ni no Kuni no es otro que el de recuperar todo lo bueno de los RPG y aunarlo bajo un mismo título. La fórmula no ha cambiado, pero no ha hecho falta. Creíamos que este género estaba estancado, encerrado siempre dentro de su propio prisma y limitaciones, y Level-5 vino a decirnos que no siempre es una cuestión de originalidad, sino de calidad. Ni no Kuni no hace nada nuevo, pero lo que hace lo lleva a un nivel superior. Se trata de un RPG de nuestra época, cuyo software está a la altura del hardware donde aparece y se han explotado todos los recursos para recuperar el género de ayer y ver cómo es hoy con el esfuerzo y el encanto que se usaba antaño. Gráficamente es una gozada contemplar los paisajes y escenarios de este juego, acompañados por una música sublime digna del compositor de Studio Ghibli. Sólo con escuchar las trompetas del tema principal en el mapamundi y ver la textura animada con la que simulan el viento azotar la hierba ya me habían ganado el corazón.

Fiesta únimo de la antigüedad.

Los únimos

Lógicamente no puedo despedir este análisis sin hablar de los únimos. Todos los hemos comparado con Pokémon y lo cierto es que es inevitable hacerlo. Les damos caprichos, evolucionan, luchan con nosotros y los guardamos en una jaula a modo de Pokéball. El parecido, por otro lado, no es para nada incómodo, sino más bien todo lo contrario. La dinámica de los combates se basa en una mecánica que combina el tiempo real con acciones por turnos de un modo magistral (IA aparte). Esto hace que los combates no se hagan pesados ni muy repetitivos, pues la combinación de factores es incontable y casi podríamos afirmar que la propuesta de Level-5 está un escalón por encima de lo que GameFreaks nos tiene acostumbrados con Pokémon.

Me hubiera gustado que, de algún modo, se explotara más el aspecto competitivo que puede generarse con los únimos. Es cierto que el coliseo es un reto aceptable al principio, pero una vez pasado el juego no es suficiente y te quedas pensando "¿Y qué hago yo ahora con todos estos bichines?" Claro que tenemos al Guardián de los Mundos, pero a la que creas un equipo competitivo enseguida se convierte en el Guardián de los Objetos Raros a Recolectar y poco más.
Hubiera estado bien algo al estilo Frente de Batalla, como en Pokémon, donde hay todo un parque de atracciones para estos seres y muchos retos más que sólo los más avezados y dedicados podrían superar. Y ya puestos, los jugadores podrían competir entre ellos en un modo online y… y al final se convertiría en un juego interminable. Quizás para su secuela (aunque espero que no la tenga) o alguna especie de Spin-off basado en los únimos, ¿quién sabe?

Por último decir que el diseño de los únimos me ha gustado mucho a pesar de que hay gente a quien parece haberle disgustado. Leí en la guía oficial que aún querían hacerlos más monos pero al final tuvieron que controlarse. Por mí bien podrían haberlo hecho, no me avergüenza crear una máquina de matar con forma de peluche rosa

Reflexiones sobre Ni no Kuni —Aviso de Spoilers—

Quiero dedicar esta sección para reflexionar un poco sobre la trama de Ni no Kuni. No es un trabajo alegórico ni pretende vendernos ninguna moraleja más allá del mensaje típico del bien venciendo sobre el mal. Sin embargo, me gustaría aportar ciertas observaciones que hice durante mi partida y que me gustaría compartir con vosotros para saber si alguien más pensó en lo mismo.

Para mí, Ni no Kuni es una historia bastante trágica, toda ella marcada por la tristeza que deja la pérdida de una madre. Oliver se encierra en su cuarto con el peluche que ella había confeccionado para él. Ahí llora tumbado en su cama, abrazando el peluche y suplicando que su madre regrese.
Es la historia de un encierro, donde un niño que se ha quedado solo en el mundo debe buscar dentro de él la fuerza que todavía no ha tenido tiempo de desarrollar y sacarla a flote para no hundirse en el mundo exterior. ¿Por qué todos los personajes de Ni no Kuni tienen su equivalente en Motorville? ¿Cómo es posible que todas las almas de ese lugar estén vinculadas únicamente con las personas que componen el vecindario donde vive Oliver? La respuesta es bien sencilla: son las personas que él conoce. Así pues, Oliver traduce las personas que le rodean y las convierte en los personajes que invaden su mundo interior, el mundo donde se ha refugiado y busca la fuerza para superar la muerte de su madre y recuperar el rumbo de su vida.

Cuando Oliver derrota a Shaddar es cuando supera la muerte de su madre, porque el mago negro era su alma gemela, que es otro modo de decir que era su lado oscuro y el que le impedía alcanzar sus sueños. ¿Cuál es el trabajo de Shaddar? Descorazonar a las personas. ¿Cuál es el trabajo de Oliver? Devolver el corazón a todos los descorazonados. Todo son aspectos interiores del propio Oliver que él mismo mezcla con el conocimiento del mundo exterior y los reúne en un lugar llamado Ni no Kuni. Es una guerra contra sí mismo, la historia de un niño que vence la tristeza y la soledad para hacerse un hueco en el mundo real y ser feliz.

El regalo de una madre.

Conclusiones

Jugad Ni no Kuni desde los ojos de la inocencia. Olvidad por un momento el mundo, los demás videojuegos, vuestros trabajos y quehaceres. No lo comparéis, no penséis que el de DS es mejor porque vino antes (es una chorrada creer eso cuando ambos fueron concebidos por igual al mismo tiempo, aunque se centraron primero en la versión portátil). Es cierto que la trama sobre la Bruja Blanca fue "incrustada" sobre la versión de DS para ofrecer algo nuevo en la versión de PS3, pero no os quedéis con eso. Si tenéis el de DS y lo podéis disfrutar, mejor para vosotros, pero no es justo despreciar el de PS3 sólo porque salió más tarde. Nadie que aprecie los trabajos de Studio Ghibli o la obra que Level-5 ha logrado con este juego desecharía esta versión sólo por creer que el de DS es el primero y es mejor. Eso sólo es propio de mentes cortas y muy limitadas. Ni no Kuni es un regalo que la industria del videojuego nos ha brindado. Cualquiera que critique este juego me gustaría que se sentara y me dijera qué hace él para enriquecer el sector o qué aporta a un mundo que cada vez está más necesitado de pequeños placeres como éste.

Así pues, coged este regalo libres del prejuicio y la comparación. Dedicad vuestro tiempo a desentrañar todos sus misterios, a encontrar los lugares más recónditos: desde las islas más alejadas en el mar hasta el pico más alto de sus montañas. Dejad que la belleza que desprenden sus paisajes os embauque y enseguida notaréis cómo las horas se os pasan volando como cuando erais niños y nunca encontrabais el momento de dejar el mando. Ni no Kuni es el regreso a la inocencia, a los sueños que nos invadían durante nuestra infancia y que la vida de adultos, la sociedad y nuestras debilidades se encargaron de hacernos olvidar.

NOTA: 10/10

Extra

El siguiente vídeo es el combate final contra el Guardián de los Mundos en su versión más poderosa. No es que sea más difícil que la primera vez, sino que simplemente tiene más puntos de vida. Si queréis conseguir el 100% del juego no os va a quedar otra que dominar este combate a la perfección. El vídeo muestra más o menos cómo hacerlo, aunque cada partida varía un poco debido a la IA, ya sabéis.
Por si os da error, el link directo es el siguiente: Ni no Kuni: Guardián de los Mundos.




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