Hace años sospechaba que era un sociópata. Lo de no entender como demonios funcionaban la relaciones de la gente, era un indicio, pero por lo general me mosqueaba más que la gente hablase. Fácil y continuamente, me refiero. A mi me cuesta (costaba) hablar bastante. No es que hable mal, entendedme. Es que no arranco, una sensación de "para que decir nada": mi yo interno se traga mis palabras y me mantengo silencioso como una tumba.
Bueno, luego me di cuenta que sólo era una combinación de timidez y ese egocentrismo (idiocentrismo, podríamos llamarlo) de la edad del pavo que nos hace creernos a todos especiales. Ahora, por lo general no callo cuando estoy bastante agusto, pero me sigue pasando que habitualmente me da pereza hablar en ciertas situaciones: recien levantado por ejemplo, decir algo que alguien ya ha dicho, y cuando alguien que no me cae bien se hace el listo sin serlo. Esto último es algo frustrante: considero rebajarme el hacer notar a los demás sus fallos; muchos no merecen aprender de sus errores, y si el oyente es lo suficientemente listo, no caerá en el juego del parlanchin sujeto. Aunque hay excepciones, claro y mi vena infantil a veces sale para dejar por los suelos a alguien.
La realidad es que no todo el mundo es tan listo como para no dejarse llevar por la palabrería, y ahi tienes a la gente fascinada, mientras tú te preguntas que demonios es lo que ha fallado. De nuevo, me cuesta entender los asuntos sociales.
Y para eso tengo unas reglas internas. Supongo que cada uno tiene las suyas. Para algunos son su escala de valores, otros tienen más bien unas pautas generales, y los más anodinos, carecen en absoluto de ellas. Yo tengo una lista para muchas situaciones, dado que me simplifica bastante la vida. Es un poco mi ideario personal, hay algún amigo que me ha dicho que soy muy rígido, que le vamos a hacer.
Una de mis reglas es sobre lo de antes:
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Hacer ver a los tuyos sus errores, para que puedan mejorar. Baste decir que esto me ha generado muchos problemas y he perdido amistades por ello. Tambien hace que aprecie mucho que mis amigos me llamen cretino cuando me comporto como tal.
Pongo otras dos, en este caso son referentes al trabajo:
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En el trabajo no conviene hacer amigos, te ahorrarás problemas. Esto viene sobre todo por el sectarismo de muchas empresas, pero también vale para las normales. Primero, porque no me pagan por ser simpático, y segundo, porque no toleraré que intenten pintarme la mierda de color de rosa (haciendo quedadas despues de hacer las horas extras, teniendo un "mentor", hablando en la cafetería...). Tengo vida, gracias, y desconecto mejor fuera de ese edificio y sin ver los caretos que hallo dentro.
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Donde tengas la olla, no metas el manubrio: por extensión de la anterior. Genera el doble de mal rollo a cambio de una alegría al cuerpo que te llevas en la cena de empresa cuando ligas con alguna que está moderadamente bien y abundantemente ebria. No compensa, y por lo general, por muuuuy bien que acabe, da más problemas de los que soluciona. Ahora, cada cual es libre de bregar con ellos si decide lanzarse al río.
Son todos los que están peor no están todos los que son. Otro día pondré más, porque como he dicho, no es una lista ordenada.
Y en referente al FSM , os pongo más reglas.
Para los que tengan mala memoria, el FSM es el monstruo del espaguetti volador, y como toda deidad (de hecho, él es el que creo a los dioses de todas las religiones, pasadas, presentes y futuras). tiene sus mandamientos tambien.

Y al dios de Jesús lo inventó el FSM, vuestra deidad favorita, así que ya sabeis...
8, para ser exactos, y todos empiezan por "realmente preferiría que". Vamos, que son más bien unas patuas generales. Como lo mío. Y es que hay que ser ateo, pero flexible.
Os copio los susodichos, sacados de la wikipedia, que es buena referencia para buscar estas cosas:
1. Realmente preferiría que no actuases como un imbécil santurrón que se cree mejor que los demás cuando describas mi tallarinesca santidad. Si algunos no creen en mí, no pasa nada. En serio, no soy tan vanidoso. Además esto no es acerca de ellos así que no cambies de tema.
2. Realmente preferiría que no usases mi existencia como un medio para oprimir, subyugar, castigar, eviscerar, o... ya sabes, ser malo con otros. Yo no requiero sacrificios, y la pureza es para el agua potable, no para la gente.
3. Realmente preferiría que no juzgases a las personas por su aspecto, o cómo visten, o la manera en que hablan, o... mira, solo sé bueno, ¿vale? Ah, y que te entre en la cabeza: mujer = persona, hombre = persona, Samey = Samey. Ninguno es mejor que el otro, a menos que hablemos de moda claro, lo siento, pero eso se lo dejé a las mujeres y a algunos hombres que conocen la diferencia entre verde mar y fucsia.
4. Realmente preferiría que no tuvieras una conducta que te ofenda a ti mismo, o a tu compañero amoroso mentalmente maduro y con edad legal para tomar sus propias decisiones. Respecto a cualquier otro que quiera objetar algo, creo que la expresión es "jódete", a menos que lo encontreis ofensivo, en cuyo caso pueden apagar el televisor y salir a caminar, para variar.
5. Realmente preferiría que no desafiaras las ideas fanáticas, misóginas, y de odio de otros con el estómago vacío. Come, luego ve tras los cabrones.
6. Realmente preferiría que no construyeras iglesias/templos/mezquitas/santuarios multimillonarios a mi tallarinesca santidad cuando el dinero podría ser mejor gastado en (tú eliges):
a). Terminar con la pobreza.
b). Curar enfermedades.
c). Vivir en paz, amar con pasión, y bajar el precio de la televisión por cable.
Puedo ser un ser omnipresente de carbohidratos complejos, pero disfruto de las cosas sencillas de la vida. Yo lo sé, para eso SOY el creador.
7. Realmente preferiría que no fueses por ahí contándole a la gente que te hablo. No eres tan interesante. Madura ya. Te dije que amaras a tu prójimo, ¿no entiendes las indirectas?
8. Realmente preferiría que no le hicieses a los otros lo que te gustaría que te hiciesen a ti si te van las... eh... las cosas que usan mucho cuero/lubricante/Las Vegas. Si a la otra persona también le interesa (conforme a *4), entonces disfrutadlo, sacaos fotos, y por el amor de Mike ¡usad un PRESERVATIVO! En serio, es un pedazo de goma. Si no hubiera querido que disfrutarais al hacerlo habría añadido pinchos, o algo.
Me apunto! Digo.. me pasa algo parecido. Aunque también me ocurre que no suelo saludar a los conocidos, que no amigos, por que sé que por lo general la gente es muy falsa y se saluda por compromiso, y luego se van cambiando de acera para no saludarse, aunque si por casualidad se ven se saludan. Y por eso a algunos de la universidad no los saludo, por que no sé si de verdad quieren que les salude o no o por el contrario piensan "ya viene el tio este, no quiero saludarle".
Cuando estoy agusto, como con mis amigos, hablo sin parar, pero de otro modo no hablo nada, y me sabe mal porque pienso que la otra persona se sentirá incómoda conmigo, pero entonces pienso que ella también podría hablarme.
Por Red_Herring (visitar blog)
@ 14:44 - 30/4/2008
Dentro de las que se que tienes, estas reglas son de las mas normalitas (yo discutiria sobre la de amigos en el trabajo). Ya veremos las siguientes, esto es como un culebrón, esperando la siguiente entrega.
Por Pipe
@ 13:26 - 30/4/2008
Tengo el mismo "problema". Supongo que también es fruto de una timidez pasada, pero aunque actualmente no me siento tímido, de hecho si quiero saber algo, lo pregunto de forma automática, me salen solas las palabras. Pero hablar por hablar, esas conversaciones tan banales de bar, no consigo arrancar, me pasa exactamente igual.
Si te fijas, cuando 2 conversan siempre uno respecto al comentario del otro señala lo evidente. Muchas veces repiten lo mismo de forma seguida. Te pone el mismo ejemplo cuatro veces para que veas la razón que tiene respecto a su discusión con menganito. A mí me resulta difícil, me hace sentir estúpido señalar lo evidente y que otro acaba de decir. Y es una pena, con las tías, a cuanto más hablas más ligas. No importa si eres tonto, el secreto es hablar.
Por Van Daix (visitar blog)
@ 12:30 - 30/4/2008
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