Antes de nada un saludo a los que han visto su vida hundirse bajo sus pies ante la imposibilidad de escribir en el foro de Vandal.

Todos sabemos que EDGE es una revista muy estricta en sus puntuaciones. Es una publicación que no le da importancia al número, sino al análisis, pero que no por ello decide tratar las notas con desparpajo. Para ellos un 6 es un juego notable y no un cagarro.
Dicho esto ¿se debe a su estricta puntuación el que MP3 se haya llevado un 7? No.
Tras leer el análisis (el cual comento sin tener ahora mismo delante y puedo meter la pata) uno se da cuenta de que EDGE ha encontrado ciertos factores que no son de su agrado. Podemos estar de acuerdo o no, pero ellos no encuentran el juego merecedor de notas más altas.
¿Porqué? Es relativamente sencillo. Consideran que es un mal cierre para la trilogía. Consideran que, mientras Prime y Echoes habían sido grandes juegos, Retro no ha sabido llevar a esta tercera entrega lo que consiguió de forma sobresaliente en las dos anteriores.
Dicen que el juego cambia mucho en la primera parte, que deja de ser un Metroid. Dicen que se abusa de las escenas cinemáticas y que se trata de contar una historia que no es tal, demasiado sosa y trillada. Quizás tengan razón, pero un zafio como yo no encuentra mayor calidad narrativa en las fases iniciales de sus dos predecesores.
Dicen que una vez accedemos a Elysia el juego se va tornando Metroid, pero que la apabullante naturalidad del control no deja de tener la misma utilidad que tenía en GameCube.
En definidas cuentas: creen que Retro no ha sabido llevar el cierre de la saga y que ha pegado un bajón en lo que a esencia Metroid se refiere.
Pensaba hacer una entrada nueva comentándolo, pero lo añadiré aquí.
Yo creo que la saga necesitaba este pequeño cambio. Es inevitable pensar que el universo de Metroid llega más allá de una cazarrecompensas, piratas espaciales y una Federación a la que solo conocemos de leídas. Era el momento idóneo para conocer la cara oculta de Metroid. El mal de Phazon se había vuelto demasiado peligroso como para que todo quedara en manos de una cazarrecompensas que vive impulsada por el dinero y la sed de venganza.
Lo que en otras entregas se nos resumía en un breve párrafo ahora cobra protagonimo. La reunión de Samus con el resto de cazarrecompensas es algo más que una introducción, es el comienzo del fin de la historia. El desencadenante que nos llevará a conocer de primera mano lo que le sucedió a Tallon IV, a Éter y lo que les está sucediendo a varios planetas más.
Esa pérdida de soledad en los primeros minutos de juego se ve recompensada con la sensación de superioridad frente a los marines, el trabajo codo con codo con los otros cazarrecompensas y la sensación de poder al liberar a una estación espacial del asedio de los Piratas. Esa pérdida de soledad se ve recompensada cuando asistimos a la cara oculta de la saga.
De vuelta a los planetas todo vuelve a su cauce. Volvemos a ser un ser solitario enfrentándose a los misterios de las encrucijadas profundidades de un planeta sin explorar, a los enemigos, a la historia de varias civilizaciones que han dejado sus últimas palabras escritas en la fría roca que los acogió en los momentos próximos a su muerte.
Hay quien busca relación con Halo, con un intento de casualizar la saga. Yo veo las bambalinas de ese traje climático que hemos visto durante generaciones. Encuentro en Metroid Prime 3: Corruption un aire épico que se ha mantenido en sus tres entregas.