La Nave Friki
Publicado: 03:14 11/06/2016 · Etiquetas: , · Categorías: Videojuegos
Hace ya unos días del lanzamiento del nuevo título de Blizzard. Un Hero Shooter que solo busca dar diversión multijugador, directa y para todo tipo de jugador. Pero no es eso de lo que voy a hablar hoy. Os resumo el análisis para pasar rápidos a lo que me interesa. El juego me gusta, mucho. Lo recomiendo sin miedo ni vergüenza.

Ahora sí, vamos a entrar en materia de la seria.

Desde que el juego se puso a la venta y le acompañaron los primeros análisis, la comunidad videojueguil se ha hecho eco (a gritos en muchos casos) de las notazas que se está llevando el juego de marras. Incluso Famitsu le ha “endiñado” un 36/40. ¿Qué tiene de malo que un juego saque unas grandes notas? Pues que a la gente le molesta que la prensa no opine como ellos, y a otros les molesta que haya gente a la que el juego no le gusta. Conclusión, el campo de batalla de Battlefield 1 se queda corto con la que se está liando en YouTube y redes sociales.

Mi reflexión se gestaba a medida que veía y leía opiniones tan dispares como el día y la noche. Pero casi todas las buenas se centraban en lo divertido y equilibrado del título, mientras que, casi todas las negativas lo hacían en la falta de contenido de progresión, campaña, modos de juego…

Mi idea de que el juego me estaba resultando tremendamente divertido y adictivo era firme, pero entendía en cierta manera las críticas, e incluso hice el ejercicio de ponerme en esa piel. Para entender hay que pensar con todas las perspectivas en mente.

Hasta que vi un comentario en YouTube. Uno en concreto. Un comentario que me hizo abandonar mi meditación trascendental sobre un juego de muñequitos que se pegan de palos.

Un usuario vino a decir (y lo cito lo más textualmente posible, pero resumido) “No tiene contenido, ni campaña ni modos de juego…. ¿qué pasa? Que le vamos a regalar notas altas solo porque es divertido?”

No os voy a decir dónde acabó mi alma de jugador, al ver a otro jugador dar a entender que la diversión es lo que menos cuenta en un juego…

Esperad, tengo que ir a llorar a un rincón. Solo un minuto.

Ya he vuelto. Perdonad.

Algo está pasando en este mundillo, para que alguien (no digo quién, porque no es el único que he visto) diga, o piense, algo cercano a esto. Vivimos en una época en la que si no dura 100 horas, ya no merece un 9. Y a medida que quitamos horas, quitamos nota. Que esas horas son vacías, insípidas, carentes de todo sentido y razón… Da igual. “Mis dineros” están bien gastado porque puedo hacer lo mismo, o incluso aburrirme, durante mucho rato. Bien. Perfecto. Gracias.

Para mi, un videojuego debe ser, ante todas las cosas, divertido. Punto. Esto no es negociable. Si después es vistoso (¡ojo! No digo que tenga unos gráficos punteros, digo vistoso, bonito, artísticamente destacable…) mejor. Y ahí ya añadimos el resto de las cosas, duración, extras, etc. Pero la diversión es, precisamente, lo que te va a dar horas de juego, no tener cinco mil quinientas noventa y siete misiones secundarias de recoger setas y subirte a ciruelos. Eso no es contenido, es relleno. Y en la mayoría de los casos es así.

Lo que está claro es que esto no va bien. Que hay gente que piensa que Overwatch no merece un 9, pero parece que Homefront: The Revolution, por tener mundo abierto, campaña y multi, ya  les merecería esa nota, solo porque tiene muchas cosicas para hacer, aunque el juego sea una castaña pilonga y no te interese un carajo hacerlas.

Si el peligro de hace un tiempo eran los Fanboys (que aún siguen por ahí, no os escondáis, que os vemos), más peligrosos son ahora mismo los Haters sin sentido.

Que pena…

Publicado: 03:14 11/06/2016 · Etiquetas: , · Categorías:
Hace ya unos días del lanzamiento del nuevo título de Blizzard. Un Hero Shooter que solo busca dar diversión multijugador, directa y para todo tipo de jugador. Pero no es eso de lo que voy a hablar hoy. Os resumo el análisis para pasar rápidos a lo que me interesa. El juego me gusta, mucho. Lo recomiendo sin miedo ni vergüenza.

Ahora sí, vamos a entrar en materia de la seria.

Desde que el juego se puso a la venta y le acompañaron los primeros análisis, la comunidad videojueguil se ha hecho eco (a gritos en muchos casos) de las notazas que se está llevando el juego de marras. Incluso Famitsu le ha “endiñado” un 36/40. ¿Qué tiene de malo que un juego saque unas grandes notas? Pues que a la gente le molesta que la prensa no opine como ellos, y a otros les molesta que haya gente a la que el juego no le gusta. Conclusión, el campo de batalla de Battlefield 1 se queda corto con la que se está liando en YouTube y redes sociales.

Mi reflexión se gestaba a medida que veía y leía opiniones tan dispares como el día y la noche. Pero casi todas las buenas se centraban en lo divertido y equilibrado del título, mientras que, casi todas las negativas lo hacían en la falta de contenido de progresión, campaña, modos de juego…

Mi idea de que el juego me estaba resultando tremendamente divertido y adictivo era firme, pero entendía en cierta manera las críticas, e incluso hice el ejercicio de ponerme en esa piel. Para entender hay que pensar con todas las perspectivas en mente.

Hasta que vi un comentario en YouTube. Uno en concreto. Un comentario que me hizo abandonar mi meditación trascendental sobre un juego de muñequitos que se pegan de palos.

Un usuario vino a decir (y lo cito lo más textualmente posible, pero resumido) “No tiene contenido, ni campaña ni modos de juego…. ¿qué pasa? Que le vamos a regalar notas altas solo porque es divertido?”

No os voy a decir dónde acabó mi alma de jugador, al ver a otro jugador dar a entender que la diversión es lo que menos cuenta en un juego…

Esperad, tengo que ir a llorar a un rincón. Solo un minuto.

Ya he vuelto. Perdonad.

Algo está pasando en este mundillo, para que alguien (no digo quién, porque no es el único que he visto) diga, o piense, algo cercano a esto. Vivimos en una época en la que si no dura 100 horas, ya no merece un 9. Y a medida que quitamos horas, quitamos nota. Que esas horas son vacías, insípidas, carentes de todo sentido y razón… Da igual. “Mis dineros” están bien gastado porque puedo hacer lo mismo, o incluso aburrirme, durante mucho rato. Bien. Perfecto. Gracias.

Para mi, un videojuego debe ser, ante todas las cosas, divertido. Punto. Esto no es negociable. Si después es vistoso (¡ojo! No digo que tenga unos gráficos punteros, digo vistoso, bonito, artísticamente destacable…) mejor. Y ahí ya añadimos el resto de las cosas, duración, extras, etc. Pero la diversión es, precisamente, lo que te va a dar horas de juego, no tener cinco mil quinientas noventa y siete misiones secundarias de recoger setas y subirte a ciruelos. Eso no es contenido, es relleno. Y en la mayoría de los casos es así.

Lo que está claro es que esto no va bien. Que hay gente que piensa que Overwatch no merece un 9, pero parece que Homefront: The Revolution, por tener mundo abierto, campaña y multi, ya  les merecería esa nota, solo porque tiene muchas cosicas para hacer, aunque el juego sea una castaña pilonga y no te interese un carajo hacerlas.

Si el peligro de hace un tiempo eran los Fanboys (que aún siguen por ahí, no os escondáis, que os vemos), más peligrosos son ahora mismo los Haters sin sentido.

Que pena…

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