Bueno, hoy iba a publicar la cuarta entrega de mi biografía estudiantil “¿Por qué estudié psicología?” pero las noticias que se han producido hoy en el mundo videojueguil son más importantes por lo que dejaremos la publicación de estas pseudomemorias para mañana o pasado y nos haremos eco de lo importante.
La última entrada de mi blog hablaba sobre cosas que me molaría hacer antes de morir y entre ellas estaba una de las más importantes para mí, que no era otra que poder jugar algún día a la cuarta entrega de Street Fighter. Hoy, ante la sorpresa de muchos se ha hecho el anuncio de susodicho juego, por lo que ya estoy un pasito más cerca de poder morir feliz. Poco se ha mostrado del juego, nada más un teaser mostrando a un Ryu y Ken en CG, pero ya podemos hacer algunas especulaciones sobre lo que será el título:
El juego siguiendo la costumbre de la saga seguramente solo presentará a Ryu y Ken de vuelta. De la primera parte a la segunda solo repitieron ellos y Sagat, de la segunda a la tercera solo ellos, Gouki y Chun-li volvieron a aparecer –cerrando esta última su arco argumental-. Los únicos personajes por tanto, de anteriores entregas que siguen pudiendo aparecer son: Gouki, cuya historia continúa abierta, Sagat –que sigue buscando ser el mejor luchador y superar a Ryu-, y como mucho, quizás, tal vez y esto es más especulación que nada alguna alumna de Chun-Li, puesto que Capcom cerró el argumento de la luchadora abriendo una escuela para enseñar a las nuevas generaciones. Y es que Capcom no es muy partidaria de la repetición de personajes en esta saga, recordemos que en Street Fighter III ni siquiera iban a aparecer ni Ryu ni Ken y se iba a centrar en la figura de Alex como nuevo protagonista. Al final, después de algunos testeos y demandas de los aficionados, los luchadores de Shotokan volvieron al redil.
Así se empiezan a escribir los sueños, con letra pequeña pero bién hecha
Además, para Capcom, su llamado CANON –es decir, la línea temporal y argumental de toda la saga- es bastante sagrada como para empezar a hacer cambios en ella.
El juego no estará hecho por Udon Entertainment. Es un estudio pequeño y que no da abasto para hacer el remake de SSF2 turbo HD remix, nisiquiera pueden hacer todas las animaciones de susodicho juego y solo se dedican a hacer los llamados “key frame” que después otro estudio se encarga de dibujar el traspaso de una a otra animación. Es más, el remake de Third Strike fue descartado porque la gran cantidad de frames que tenían que redibujar era una bestialidad. Solo los estudios de Capcom Japón cuentan con la infraestructura necesaria para realizar tal trabajo con sus artistas de toda la vida como Akiman, Shoei, Sensei, Bengus, etc… Además el juego lleva en desarrollo hasta la fecha un año, por lo que de nuevo elimina a Udon y Capcom USA de la ecuación.
El juego ha de ser en dos dimensiones. Las incursiones 3D de la saga salieron MUY mal, la saga Ex es odiada por los fans de toda la vida y los únicos que siguen fieles a Street Fighter tantos años después son los incondicionales de toda la vida y amantes de las 2D. El tipo de fanático que puede salir a la calle con antorchas en caso de ser un título en tres dimensiones. SF nació en dos dimensiones y morirá siendo un juego de sprites.
Así se escriben las pesadillas, con Goraud Shading, polígonos y modelados vomitivos
Las únicas máquinas capaces de dar vida al juego en formato HD son PS3 y XTS, pasar el juego a Wii haría que el resultado quedase deslucido y hacer el juego a 480 haría que se viese horroroso en las máquinas next-gen. De todas maneras se rumorea un Spin-off más acorde con la filosofía del Wiimando, lo que hará que los amantes de la máquina de Nintendo tampoco se puedan quejar –al estilo Soul Calibur IV-.
En fin, esperemos que pronto se puedan ver los primeros videos del juego y se pueda apreciar el trabajo realizado así como ver más o menos por donde van a ir los tiros de la saga. De Capcom se puede esperar lo mejor, pero también son muchas las desilusiones que nos ha dado la third party en estos últimos años.
Como punto de más importancia a destacar y ya acabo, decir que si el otro día suspiraba por esta cuarta entrega y hoy se ha hecho realidad espero que sea indicador de mis poderes mentales y pronto pueda zumbarme a Britney Spears. Yo por si acaso la esperaré con ropa interior limpia y un par de condones en la cartera.
La resistencia al lado oscuro de la fuerza es futil almirante Britney -buahahahaahah-.
El otro día en Vandal se hizo un post de cosas que le gustaría hacer a uno antes de morir. Llevo todo el día con una resaca de cojones por lo que lo más fácil para actualizar hoy es ampliar el tema y ya tengo el día hecho.
Cosas que molaría hacer antes de morir
Derrotar a alguien en un combate con la patada de la grulla de Karate Kid. Porque ganar a alguien con un ataque ridículo hace que no solo le venzas en lo referente a la potencia física si no que también le destroces el orgullo y la dignidad para siempre. Los rivales de Daniel Carusso no han vuelto a pisar la calle nunca más. Cambiaría el “poner cera, pulir cera” por un “poner vaselina-romper ojete” más acorde con nuestra vida actual.
Ere un pecadorl de la pradera, jaaarl, toma cera!!
Salvar a una chica en apuros vestido de ninja. Quién, una vez que está metido en la cama, no se ha imaginado que va paseando por una callejón oscuro por la noche y ve una chica en apuros a manos de un ladrón o un violador. Entonces uno, en sus pensamientos se acerca como un héroe, les da una lección a través de las artes marciales que nadie te ha enseñado jamás, salvas a la chica y te la quedas (depende del sueño que tengas en la cama después te la cascas o directamente te duermes). Pues eso mismo me molaría hacer pero vestido de ninja, saltar desde el tejado desde el que hago mi guardia nocturna con mis katanas, aterrizar al lado del malhechor, desmembrarlo en rápidos movimientos y salvar a la chica. “¿Mi nombre? En el campo de batalla no hay nombres, solo guerreros, no me des las gracias, es mi deber” y desaparecer entre las sombras como un digno discípulo de Oroku Saki.
Queda feo que yo lo diga, pero soy clavado a Ryu Hayabusa
Jugar al Street Fighter IV. Cada vez más difícil por el hecho de que las 3D cada día están más en auge y los proyectos en dos dimensiones quedan relegados a proyectos portátiles, lo cual nos lleva a que si algún día aparece el ansiado proyecto lo haría en versión tridimensional –aunque después del poco éxito de la saga EX lo dudo mucho- o bien arriesgarse a sacar un título con sprites de toda la vida con el riesgo a que solo un sector minoritario lo juegue. Quizás el próximo Sangoku Basara X y el relanzamiento en alta resolución de Street Fighter 2 a manos de Capcom Usa sean globos sonda para ver como se recibiría por parte de los aficionados una secuela. Ojala porque después del magistral trabajo que se hizo con la tercera entrega sería digno de verse.
Poesía hecha juego, me falta el último terceto para ser feliz
Comprarme un peugeot 206 CC. Porque mola, y porque aunque mi coche actual me encanta y le tengo mucho cariño pasear en veranito con este descapotable ha de ser la leche: mi nula melena al viento, las rayban placando el sol, la chati (¿?) al lado con su minifalda y su top rebotando rayos de sol, la gente mirando y odiándome por tener un descapotable. Ha de molar, carajo.
Hacerme otro tatuaje. Hecho el primero se le coge el gustillo y uno quiere más y mejores. Un Gatsu en mi hombro derecho totalmente desbocado y en estado berserk sería lo ideal. En su defecto Don Pim pon enseñando el ojete a espinete también sería un puntazo, pero más difícil de explicar a mis nietos.
Zumbarme a Britney Spears. La verdad es que ya ni me va ni me viene, pero sería un favor que le estaría haciendo a mi yo de 1998. Como cuando de pequeño quieres un juguete y no te lo compran y cuando eres mayor pagas una pasta a un coleccionista de vintage para hacerte con él. Eso me pasa a mi con el potorro de la Britney, que aunque más devaluado que un dirham sigue teniendo el encanto del primer huevo kinder. Después cogería el Delorean y me daría las fotos a mi mismo con ella en el pasado.
Creo que ahora lo regalan con los phosquitos
Hacer un monólogo en Paramount Comedy y después tomar unas cañas con Ignatius en Gran vía. Porque mola hacer reír y pasárselo bien a la gente, explicar cosillas que alegren la noche y que te aplaudan ni que sea por pena, y porque salir después de fiesta con Ignatius- aka el loco de las coles- ha de ser un puntazo, un tio que solo con su cara ya te hace descojonar, que no tiene complejos y más, por Gran vía, donde se juntan los chinos que venden cerveza por un euro a los vagabundos que te increpan por el solo hecho de vivir. Esa noche duermes de puta madre (en un cuartelillo o borracho desnudo en la calle, pero de puta madre).
Es un campeón
Convertirme en superguerrero. Varias veces siendo pequeño estuve a punto de conseguirlo en casa, pero solo conseguí tirarme pedos con el esfuerzo. Me haría falta una revisión de toda la serie de la tele para conseguirlo. Un día –o mes- con tiempo lo hago y o me convierto en superguerrero de verdad o me paso el resto de la vida en un manicomio pensando que lo he conseguido.
Tener poderes mentales. Pesadillas con la niña y el abuelete loco, Akira con Tetsuo, Kai y los demás niños de Lady Miyako, Heroes con Peter Petrelli y Sylar e incluso la rusa Nina Kulagina…si en tanta obra científica contrastada, seria y rigurosa y personaje de interés han logrado desarrollar poderes mentales no hay razón por la que no pueda hacerlo yo. No hay nadie con más interés en el mundo en poder traer una bebida de la cocina sin levantar el culo de la cama.
Abrir una cuenta en Banesto.Esto solo lo pillarán un par de personas que me conoces muy bien. Ahí queda.
Buscar un curro bien pagado y poder independizarme de una vez. Lo reconozco, de todas las que he puesto, esta es la más irreal y fantasiosa. Qué se le va a hacer, habrá que seguir soñando.