Ayer de madrugada antes de ir a la cama escribí este párrafo, pero por alguna razón no pude acceder a ningún blog para publicarlo. La verdad es que a parte de la web de Petardas no podía acceder a ningún sitio y pensaba lo típico de estos casos en que los servidores de internet caen, que ha empezado alguna guerra termonuclear y que la civilización está siendo arrasada por lo que hice lo que cualquier otro haría en estos casos: ir a cagar y a dormir. Para no dejar el texto por ahí perdido lo público hoy:
Estaba empezando a escribir la segunda parte sobre mi necesidad de encontrar un currele chachi pronto, pero no estoy inspirado. Si ya las noches-madrugadas que me siento dicharachero me salen auténticos bloques ininteligibles, extremadamente largos e incoherentes, hoy que no estoy sumamente inspirado, tengo un poco de sueño por primera vez en semanas y tengo una Edge y la PSP mirándome desde la cama (la única amante que cada noche me espera con pasión y a la que se le acaban las pilas antes que a mi) más que una entrada para mi blog estaba haciendo una sopa de letras. Mañana será otro día.

No hay nada mejor que jugar con la consola en la camaPero me apetece actualizar con alguna chorradilla, y aquí estoy, degustando un montón de cacahuetes que he robado furtivamente de la cocina (últimamente el 50% de mi dieta se basa en cacahuetes y avellanas), sentado en gallumbos delante del pc y comprobando que empieza a hacer un frío de cojones a estas horas de la mañana –las chicas me pueden imaginar con el torso musculoso en tensión y los pezones duros como perdigones si quieren-.
Hoy ha sido un día bastante regulero, me he vuelto a levantar tarde y he continuado durmiendo en el sofá. Ayer antes de dormir tenía la intención de salir a comprar el nuevo diario de Mediapro –“Público”-, para ver qué tal eran sus contenidos pero me ha ganado la vagancia y cuando he conseguido salir de casa siendo casi las ocho de la noche ya no quedaban (o no quedaban o la chica ya los había preparado para devolver y me huelo que era esto último).La verdad es que va siendo hora de que normalice mis horarios y hábitos, cada día me juro y perjuro que iré a dormir temprano y acabo metiéndome en la cama a las cinco de la mañana. Quiero fijarme de tope el programa de Buenafuente, pero no tengo la fuerza mental necesaria para quitar la tele después. Cómo ha cambiado mi vida este ultimo año, he pasado de ser un adicto a los MMORPGS, no ver nunca la televisión y no tener vida social a encajar perfectamente en el rol de un parado (gayumbos all day, televisión a porrillo y sin vida social). Al menos algunas tarde-noches me animo y voy a tomar algún cafezuelo con amiguetes que aun corren por aquí y acabo el día bastante más contento.
Es curioso que en esta zona donde vivo no existen las estaciones del año, solo existe el frío y el calor. Un día puedes ir en pantaloncitos cortos por la calle y al día siguiente tienes que combatir contra un Polar Kraken para poder comprar el pan. Y esto me hace plantearme dos puntos: uno, que he de buscar un horario que sea idóneo para ir a correr ahora que va a empezar a anochecer antes y ya no podré salir a trotar por carreteras secundarias a las seis de la tarde (a no ser que quiera compartir el destino de Madeleine, esto es, que me rapten o que me maten) y dos, que necesito ropa de invierno puesto que la poca que tenía del año pasado se me ha quedado grande (dos tallas menos de pantalón y pasar de la talla L a la M/S de camiseta, eso sí, el paquete me ha crecido un par de tallas por si alguna fémina se lo está preguntando). El segundo punto no me preocupa tanto puesto que un viajecito al centro comercial o a Cáritas lo arreglará, el primero es más jodido porque no quiero perder la costumbre y si encuentro un curro en algún sitio tendré también que adaptar mis horarios de deporte. Podría correr por la ciudad de noche, pero la idea no me acaba de molar tanto como hacerlo en el anonimato de las afueras de la ciudad, y obviamente correr por el día es morir atropellado por un coche. A ver cómo arreglo este punto.

¿Se acabó el buen tiempo y con él el ejercicio y la buena forma? Espero que noEn fin, otro día más que se acaba con la voluntad de hacer mañana algo que no sea ver la tele y tocarme los huevos, si puedo miraré de hacer un currículum, buscaré alguna oferta de interés en infojobs, buscaré un estudio o apartamento baratejo por algún lado, saldré a correr e iré a limpiar gaviotas del chapapote (es decir, que me tocaré los huevos delante de la tele todo el día). Nos vemos.
¿No os ha sucedido nunca que vais caminando por la calle, paseando, mirando tiendas, mirando gente, dirigiéndoos a algún lugar, buscando al asesino de vuestro padre como Ryo Hazuki… y os dan ganas de romper a correr, solo por el placer de hacerlo, porque podéis?
A mi sí que me sucede, me gusta correr, desde siempre, pero si no haces algún deporte y vives en la ciudad suele ser difícil encontrar la ocasión para hacerlo por lo que durante mucho tiempo he mantenido mis ganas de correr reprimidas. Tampoco se puede decir que tuviese la forma física adecuada como para hacerlo sin que me mirasen raro.
De un tiempo a esta parte mis ganas de romper a correr han ido creciendo, supongo, que porque de alguna manera tenía que desahogar la tensión y mis métodos clásicos –partidita al street fighter- ya no me servían. Y llegó el momento de ponerme a ello.

Por suerte este último año he perdido peso sobrante, hará un año y dos o tres meses atrás pesaba alrededor de 89 kilos con poco más de metro setenta y dos de altura, y ahora gracias a que mis hábitos han mejorado –se acabaron las porcadas de bollerías y chocolates- y a que el stress que me hace ganar peso y tener dolores de tripa se ha ido esfumando, he llegado a pesar 67-69 kilos. Mi IMC dice que estoy chachi, eso es bueno.
Obviamente tengo todavía un michelín por ahí metido, pero no me estresa, más que perderlo me interesa transformarlo en masa corporal. Y cuando se pasa de una talla L a una S de camisetas y se pierden un par de tallas de pantalones uno no puede estar más contento (bueno, en lo que respecta a toda la ropa que me ha quedado inservible no muy contento, pero mejor eso que nada).
Así pues, aprovechando que me siento mucho mejor en lo que a estado físico se refiere y que mis ganas de correr iban en aumento, hará un mes y medio que empecé a ir a correr.
El primer día que salí creí que me moría, ni mucho menos pensaba que mi estado físico estuviese tan jodido, no aguantaba dos minutos seguidos corriendo, mi garganta me ardía del ahogo que me entraba y mi cabeza me dolía tanto que parecía que iba a estallar. Y hasta el día siguiente no paraba ese dolor. Mis pulsaciones, el primer día, corriendo y parando cada minuto, sentándome a descansar, intentado reposar llegaban a 184 (cuando los cálculos que hice indicaban que con 192 llegaría al colapso…). Ese día sufrí mucho, lo pasé horrorosamente mal, tanto, como para no volver ningún día más…por suerte, la sensación de correr libre por la calle y por el campo que tanto llevaba ansiando me animaron a continuar.
Esta semana pasada, un mes y medio más tarde de ese horroroso primer día, llegué a un pueblo que hay a tres kilómetros y medio desde donde empiezo a correr, cronometrándome aguanto ya diez minutos de carrera –ritmo lento- sin necesidad de parar, la respiración aun hay momentos en que me falta (no lo he comentado, pero soy alérgico a mil cosas como polvo y polen y voy a correr al campo), pero ya no me arde la garganta ni los pulmones, ya no me duele la cabeza, ya no tengo que sentarme y mis pulsaciones rara vez llegan a 170…
Mirar atrás ahora, y solo hace un mes y medio que empecé, es una sensación tan buena, es sentirse ganador, sentirse fuerte y con ganas de continuar. Miro el día que no pude hacer ni un kilómetro y me miro ahora que recorro siete. Dan ganas de luchar más. Obviamente si compito con otra gente corriendo seguramente perdería impunemente, y ni mucho menos estoy capacitado para irme a una maratón ni aunque sea popular, pero siempre hay que acordarse de que con quien compito es conmigo mismo.

Solo hay una cosa que me hace coger miedo y es pensar que en invierno no vaya a poder ir a correr como lo hago ahora, hace frío, anochece antes…es más difícil encontrar tiempo y que todo lo que llevo ganado se pierda. Pero por ganas y motivación no va a ser, si he de salir lloviendo, lo haré, si he de salir con ventisca lo haré. No puedo echarme atrás ahora.
En fin, no es nada interesante, pero me apetecía compartir mi alegría con alguien.
Prometo que el próximo día hablaré de algo de más interés general, por ejemplo, videojuegos.