No estás dentro
Registrarse · Activar cuenta · Entrar
Vandal Online · Blogs · Foros
Portada · Comentarios
Regístrate en Vandal para tener un blog como éste.

El Blog del Mapache Ninja

Resultados para etiqueta "juegos"

Mis juegos, mi hobby 3: Cuando me volví un yonqui de bits
Publicado @ 4:17 - 5/2/2008
Etiquetas: , , , , , ,



A partir de aquel momento todo se volvieron ansias: salía del colegio al mediodía y corría como un galgo para llegar a casa, comer de cuatro cucharadas y conectar la consola a la tele grande del comedor (y se acababa el telediario para mis padres), apuraba hasta el último minuto antes de salir otra vez para el cole (y mira que vivía a cinco minutos, pero me las arreglaba para llegar tarde, sin lavarme los dientes, ni peinarme ni nada). Las dos horas de la tarde se me hacían eternas hasta que tocaba la sirena de las cinco y volvía a salir raudo y veloz para volver a enchufar la consola al llegar a casa y seguir jugando a mi Alex y Kidd y a mi Action Fighter pasando de deberes (bueno, siempre había pasado de deberes, pero ahora más).



Y desde aquel momento todas las ocasiones se convirtieron en pretextos para comprar más y más juegos. Para mi santo, al mes de comprar la consola cayó el clásico de Sega E-Swat, que poco tenía que ver con la versión arcade –que de todos modos yo no conocía-, un título que a priori parecía jodidamente difícil debido a que el primer nivel lo tenías que pasar prácticamente agachado por la cantidad de enemigos que  aparecían disparando, era un avanzar un paso, agacharse, matar mil tíos, avanzar un paso, agacharse…Lo bueno, es que si uno tenía la paciencia suficiente para pasarse la primera fase a nuestro agente de la ley le daban una armadura cibernética al más puro estilo Robocop y el juego se volvía más fácil y divertido: uno de esos maravillosos títulos de entonces que una vez te conocías los patrones enemigos y las rutinas se convertía en un adictivo ejercicio de memoria (a lo Contra, vamos). Además, con este título descubrí que los juegos contaban, al igual que las películas, con títulos de crédito, algo que me pareció la leche, aun recuerdo el final de este arcade, donde nuestro personaje, después de cargarse al Final Boss se dirigía caminando hacía la cámara con su armadura hecha polvo y un montón de llamas al fondo. Épico, cojones, era épico.
Por aquel entonces viciaba siempre con mi hermano, y como los juegos no eran a dobles solíamos hacer una partida uno, una partida otro. A él este titulo no le gustó mucho por lo que a los dos días me convenció para reunir unos pequeños ahorros y comprar otro juego de la línea barata de la consola (1990 ptas): Secret Command, un clon seguero de Commando de Capcom que esta vez, a él le gustó, pero a mi no me hizo mucha gracia por lo jodido que era (además de ser un poco moco también).


El original se llamaba Ashura, y coño, mirándolo ahora me parece más chulo que entonces, aunque la pinta de jodido la tiene igual

Y es que los juegos de la línea barata de Master System en realidad, eran los juegos que habían aparecido en principio en tarjeta (al más puro estilo Hu-Card de PC Engine) y que más tarde fueron pasados a cartucho, un formato con más capacidad, así pues, se solían tratar de títulos más simples y sencillos que nada tenían que ver con los más trabajados y caros. Como curiosidad, el primer modelo de Master System –que tenía yo- permitía la entrada de cartuchos por el slot principal, así como de tarjetas por una entrada secundaria a mano derecha, cosa que fue eliminada de su segundo modelo, la Master System II (al igual que el botón de reset y convertirla en más redondita y ligera).



Más adelante vinieron más títulos: el clásico Shinobi, jodidísimo juego que no nos pasemos nunca por culpa del tercer boss, Madara. Años más tarde, con la posibilidad de revivirlo en emulador le di una oportunidad pensando que con más experiencia jugosa a mis espaldas me lo pasaría…no diré si lo hice o no…World Grand Prinx, juego de línea barata, muy bueno y con editor de pistas. Wonder Boy in Dragons Trap, juego que me regaló mi padre en un viaje que hizo a Sevilla, juego buenísimo y todo un clásico, que por desgracia no supe apreciar, puesto que no acabé de entender el esquema de fases y habilidades que daban las transformaciones al personaje para explorar los mundos, puesto que yo estaba acostumbrado a la separación de fases tradicional.


Gráfica, sonora y jugablemente, era un título excelente que a día de hoy aun se puede disfrutar como el primer día

Ghouls and Ghosts clasicazo de Capcom reconvertido para Master System por Sega y con una variante en su desarrollo que lo hacía un titulo genial: el upgrade de armaduras. Al abrir cofres no nos aparecía la armadura dorada si no una tienda en la que podíamos comprar partes de armaduras que nos daban más vida, más rapidez, más salto…por ejemplo el segundo mundo sin la parte de los pies upgradeada no se podía pasar. La verdad es que, aun lo bizarro del cambio, la propuesta era muy original, y salvo esto respetaba 100% el desarrollo del arcade. Un título esplendido y que recomiendo probar aunque se disponga de las versiones píxel perfect a mano.

Golden Axe fue otro de los títulos que compré que a mi me gustó bastante pero a mi señor hermano tampoco le acabó de hacer gracia, puesto que el sí que lo tenía visto de las salas arcade y claro, al comparar el juego de recreativos con la pobre conversión de 8bits se le cayeron los huevos al suelo –supongo-. Y es que además de el bajón en gráficos, música y fluidez, la conversión doméstica solo permitía llevar a uno de los personajes, el bárbaro, y por supuesto, nada de jugar a dobles. Qué decir tiene que tampoco me logré acabar este título.


A medida que me hago mayor, estoy más y más convencido que debieran haber dejado a la amazona y no al tío

Para mi cumpleaños llegó Spiderman, un truñaco de juego realizado por Sega y al que no puedo echar la culpa por comprarlo a nadie más que a mi, puesto que este personaje de Marvel me encantaba –me había pasado todo el verano leyendo comics suyos todo el día-. Era un juego feo de cojones, tanto gráficamente, como en el apartado musical, en lo lento del desarrollo, y sobretodo porque tampoco pude pasar nunca de la segunda o tercera fase (creo que por aquel entonces era aun más patán que ahora jugando a videojuegos). Lo que nunca logré entender es por qué coño, en una de las fases un tío me atacaba con un toro mecánico. Qué carajo le habría hecho spidey a aquel hombre para que estuviese así de rebotado ¿robarle el bocata? ¿Sugerir un recorte de salarios al encargado? Vete a saber.


                  Un niño lloró en su cumpleaños

Como ya dije en la entrada anterior, un tío mío también tenía una Master System, por lo que ahora que yo tenía una en mi poder tocaba hacerle una visita. Y es que por aquellos tiempos yo pasaba mucho tiempo con éste familiar mío (no, no lo hacía por interés aunque lo parezca, es que acababa de coger un negocio y todos íbamos a echarle una mano como buenamente podíamos). Es gracias a esto que pude disfrutar de muchos de los juegos que tenía: R-type, la maravilla de Írem, de la que creo que jamás se me olvidará la música de la primera fase cuando el R-9 aparece volando. Me avergüenza decirlo, pero este juego tampoco logré acabarlo, quedándome en la cuarta o quinta fase.


En esta vida te puedes pajear o bien con una revista guarra, o bien con el primer boss del R-type

Black Belt, juego de línea barata de Sega, que como curiosidad diré que se trataba de la conversión del manga El puño de la estrella del Norte que para traerlo a occidente conservaron su motor gráfico (por llamarlo de alguna manera) y cambiaron todos los gráficos de escenarios y personajes. El juego era un “yo contra el barrio” en el que nos enfrentábamos a los bosses al más puro estilo 1vs1, originando cuando ganábamos una sarta de ostias automáticas al boss que acababa en una explosión de éste en mil pedacitos (algo más adecuado para la conversión del manga con Kenshiro, que no a un karateka llamado Riki).




Cyborg Hunter: Se trataba de un juego rarísimo en el que, con scroll lateral, teníamos que inspeccionar varios pisos a través de ascensores, activando puertas que llevaban a salas con enemigos, descubriendo mapa y cargándonos a un boss que esperaba siempre en la planta superior. Recuerdo que mi tío no lograba avanzar en ese título, porque la verdad sea dicha, era muy jodido también (que sí, que sí, que en este nada tiene que ver el que yo fuese un paquete) y me lo dejó un par de días en el que no sé cómo, logré avanzar hasta el final y casi pasármelo del tirón, ya sabéis, la típica partida esa de chiripa que todos hemos tenido en la que, aun sin haber jugado nunca somos capaces de esquivarlo todo y avanzar en el juego como si lo hubiésemos programado nosotros, aunque no sepamos ni explicar cómo coño lo hemos hecho). Obviamente cuando se lo dije no me creyó, y es que la verdad, ni yo mismo me creo que avanzase tanto en ese juego tan puta.


Sí, si te dicen muy clarito lo que tienes que hacer...si sabes inglés, cosa que ni mi tío ni yo haciamos...

Jugué a muchos juegos más por aquel entonces, algunos buenos y otros malos (huid de The Cyber Shinobi, la continuación bastarda y perrera de Shinobi como de la peste), pero los más destacados y que más cariño conservo son estos que os he mencionado

La búsqueda de información
Como cualquier persona que acaba de descubrir un hobby que le apasiona y le acarrea el suspenso de diversas asignaturas, a uno le entran unas ganas inmensas de leer, informarse, ver los juegos que hay en el mercado, hablar del tema con amigotes, etc. La desgracia, es que por el año 90-91 no existía en este nuestro país, ninguna publicación dedicada a las consolas y por supuesto, mucho menos un Internet al que recurrir para bajarse porn…datos sobre juegos. La salida que descubrimos fue la revista Micromanía, revista mítica donde las haya debido tanto a sus contenidos como al formato gigantesco que tenía (como un periódico o más). En esta revista se dedicaban unas cuatro o cinco páginas a analizar títulos de consola, lo que por aquel entonces en el que no había nada más, nos servía perfectamente. Gracias a esto, pude descubrir que lo que a mi me parecían gráficos de recreativa en mi master, eran en realidad, gráficos bastante normaluchos y mediocres y que ahí fuera existían otras cosas como los PC (siempre recordaré el número de Micromanía con todo el mapeado de Golden Axe y el que estaba dedicado a The Elf, un juego precioso) o la flamante Mega Drive.


Al menos sabías que si tu madre te envovía el bocata con una de sus páginas ese día te ibas a poner las botas

También llegó a nuestras manos algún número de la revista Mega Ocio (que aun conservo), que destinaba de igual manera tres o cuatro páginas a hablar de juegos de consolas. Y es que a falta de pan, buenas son tortas.



No fue hasta Octubre de 1991 que por fin, de manera alocada y arriesgada, apareció en el mercado una publicación fresca y original destinada en exclusiva al maravilloso mundo de las consolas: Hobby Consolas, que supongo que al igual que a mí, a muchos usuarios de Nes, Master Systems y demás aparatos del demonio, nos cayó como agua de Mayo.


Lo que hoy en día se convirtió en el cáncer de la prensa escrita de nuestro país, antaño fué una bendición del cielo para todo aficionado a las consolas

Y en esta revista pude observar, todavía con más detenimiento, la calidad gráfica que era máquina de 16 bits de Sega podía poner en pantalla y mi cerebro…volvió a maquinar…

7 comentarios :: Enlace permanente :: Enviar
Categorías: cositas de mi vida : Mis juegos, mi hobby


Mis juegos, mi hobby (part two)
Publicado @ 3:21 - 11/1/2008
Etiquetas: , , , ,


(La primera parte está aquí:http://blogs.vandal.net/16478/vm/13616622007

Obviamente el que yo pensase que quince mil pelas de entonces no era mucha pasta, o al menos no mucha comparada con el dineral que yo pensaba que esta máquinas costaban, no quería decir que a mis padres le pareciese lo mismo, por lo que por aquel entonces no hubo NES, por no decir que al llegar reyes tampoco pedí que me trajesen una, ya que en aquella época estaba bastante viciado con los GIjoes y el seis de Enero amaneció mi casa llena de muñequitos de éstos (y supongo que de haberla pedido tampoco me la hubiesen traído porque con quince mil pelas de entonces se podían comprar unos reyes muy decentes y montones de muñecos, en cambio una consola hubiese sido un regalo único, la verdad, es que mirándolo con perspectiva lo preferí así). De todas maneras aquellos reyes contaron con un regalo muy especial, que digamos, ya marcó mi vida de ludópata para siempre: una hand-held o game-watch o como se le quiera llamar de GIjoe y una de Pacman que se quedó mi hermano. Recuerdo que pasemos multitud de horas enganchados a aquellas máquinas, que por cierto, también habíamos querido tener siempre una, marca de status en las excursiones del colegio y que diferenciaban al más popular del autobús –rodeado de gente que le pedía su maquinita- del menos popular –que pasaba el viaje mirando por la ventanilla-, no se cuántas horas de vicio fueron, pero la verdad es que fueron muchas.


Hoy en día los niños llevan al cole sus DS y Pesepés, pero no siempre fue así, sus antecesores en excursiones y patios de colegio eran las más limitadas LCD que con sus arcaicos muñequitos nos hacían pasar horas y horas viciados

Como detalle por aquella época también recuerdo que un tío mío me invitó a su casa –cosa rara puesto que nunca he tenido prácticamente relación con mi familia- para jugar a una consola rectangular que tenía, cuyo nombre –aunque en aquella ocasión no me quedé con él- era Master System, recuerdo que jugué a un título de motos que llevaba en memoria (mítico Hang-on) y a uno de volleyball bastante divertido. Pero esto tampoco fue muy decisivo en mi vida de jugón.


                           Sí...pero no, o almenos, no aun

El punto de inflexión en mi vida videojueguil vino gracias a una gripe. Todos los miembros de mi familia la pillaron y por tanto, nos quedamos en casa sin ir al colegio, por lo que para pasar el tiempo me enganché en exceso a las hand-held de Pacman y de GIjoe, hasta tal punto que volvió a venir a mi cabeza la NES del precio justo y mis ansias por tener una fueron en aumento, calentando la cabeza a mi padre continuamente para que por favor me comprase una. Como mi padre también estaba en casa debido a la gripe soportar a un niño de once años repitiendo “cómprame una Nintendo, cómprame una Nintendo” continuamente no se le hizo fácil, por lo que al final haciendo un esfuerzo económico que le agradeceré toda la vida, accedió a comprarme la
consola.


                                     Ibas a ser mía puñetera

Así fue como una vez que se pasó la gripe, una tarde de miércoles creo recordar, nos llevó a un bazar que había cercano a casa –el mítiquísimo Bazar Japón de mi ciudad- para comprarme una consola. Al llegar allí le preguntemos por la Nintendo y la dependienta nos dijo, que por desgracia, no le quedaban. Recuerdo que los juegos los guardaban en cajas bajo un mostrador e incluso nos los sacó para enseñárnoslos (de nuevo estaba allí “Las aventuras de Lolo”), pero también nos dijo que tenía otro modelo, de otra marca que también tenía muchos juegos, una tal Master System. La mujer se ofreció a enchufarla para que la viésemos si no estábamos muy convencidos por lo que accedimos, y allí, descubrí un mundo: La primera vez que escuché la musiquilla de Alex Kidd (que era el nuevo juego en memoria en lugar de Hang-On), que lo vi saltar, dar puñetazos a los pajarracos, todos esos colores (¡más que la Nes que iba a buscar!), esa rapidez. No miento si digo que en aquel momento aquello me pareció una máquina recreativa, no tuvo que enseñar más. “¿La quieres esta?¿No quieres esperar a la otra?” “Nonononononoéstaéstaésta”. La mujer volvió a guardar la consola en la caja y además nos enseñó los juegos que tenía la máquina –sacados de una caja de cartón de debajo del mostrador también. “Hay juegos más baratos, de dos mil pesetas” debió decir la mujer para que mi padre además, decidiese comprar un juego a parte. Recuerdo rebuscar en la caja y que se me quedasen marcados algunos de los títulos que más tarde se convirtieron en clásicos: E-Swat, Shinobi, Ghostbusters….mis primeros contactos con los que más tarde se tornarían clásicos.
El juego que escogí fue una pequeña maravilla llamada “Action Fighter” un juego mezcla de carreras y shot’em up, de vista aérea en que empezábamos llevando una moto que al recoger power ups se transformaba en coche y avión para acabar las fases enfrentándonos a enemigos en el aire. El juego era la caña, pero también muy difícil.


                                          OMFG

Recuerdo el camino a casa como si fuese ayer, atravesando las jardineras y el césped de un parking ya desaparecido, acompañando a mi padre a comprar unos recados con las ansias de conectar la maleta que llevaba en las manos balanceándola y ponerme a jugar a aquellas maravillas que había visto en el bazar, recuerdo el momento de llegar a casa y conectar la máquina en una pequeña tele de catorce pulgadas que nos habían regalado al comprar una enciclopedia (qué clásico ¿verdad? ¿Darán aun regalos por comprar enciclopedias?), sintonizar el canal y conseguir ver la consola en marcha dos minutos antes de cenar, cenar en dos minutos y volver a la habitación para jugar.



Desde luego, uno de los mejores días de mi vida, y desde aquel momento, ya no hubo vuelta atrás. Ludópata para siempre.

Continuará.

10 comentarios :: Enlace permanente :: Enviar
Categorías: Recuerdos y juguetes : cositas de mi vida : Mis juegos, mi hobby



Blog de Boddhai

RSS

Destacados:
· 20 años de Street Fighter: Street Fighter II
· 20 años de Street Fighter: Creando Street Fighter II
· 20 años de Street Fighter: Street Fighter 1






Amigos:
[[LdC TTS]]
^^Ayu^^
abz
alemanpadron
Ashley Bernitz
Averno
Buitrako
Cardesin
Cornell
deimian86
Dr.MalignoXXX
GANBARESNAKE
Gunpei_Yokoi
In the Flesh
Isnard
Jordav
Joseph K.
KILLY
maxter2001
MeryYulisa
Modo_7
MonaMix
nach
Navenger
NeOCaSTi
Okashira-sama
OUTER GAMER
pablo perez doncel
pirucho
Quistis Trepe
Rikku8
Soma_Cruz
Sr.A
Sumori
Suppaiku
The Last Blade
THE UDAMASTER
Tokimeki
Toshiro Mifune
Tsukuyomi
Woozie
Yunita


Categorías:
20 años de Street Fighter
En mi primer curro...
Gente infame
Mis juegos, mi hobby
Recuerdos y juguetes
cositas de mi vida
música de mi juventud
tonterías y tontadas
¿Por qué estudié psicología?


Archivo:
Octubre 2008
Septiembre 2008
Agosto 2008
Julio 2008
Junio 2008
Mayo 2008
Abril 2008
Marzo 2008
Febrero 2008
Enero 2008
Diciembre 2007
Noviembre 2007
Octubre 2007
Septiembre 2007
Agosto 2007
Julio 2007
Junio 2007
Mayo 2007
Marzo 2007
Febrero 2007
Noviembre 2006
Octubre 2006
Septiembre 2006
Agosto 2006
Julio 2006
Junio 2006


Vandal Online:
Portada
Blogs
Foro

Blogs en Vandal Online · Contacto · Denunciar Contenido