Hoy estaba leyendo un manga y he encontrado este fragmento que me ha hecho especialmente gracia:
“No puedo negar que tu valor como ser humano es muy bajo, pero, si por casualidad te esforzaras y llegaras a entrar en alguna empresa a trabajar…en ese caso, alguien sería expulsado del “juego”, la situación actual es como el juego de la silla, en el que la cantidad de sillas disminuyen…”
La vida como el juego de las sillas en que cada vez que la música para y uno de los jugadores ocupa un sitio, alguien queda eliminado. No es relevante y solo es el comentario de unas viñetas en un manga que poca gente va a leer y quien lo haga lo olvidará rápidamente, pero a mi me ha hecho gracia. Quizás no encontramos nuestro sitio en esta vida porque alguien supo sentarse más rápido en la silla y hemos sido eliminados de la partida sin darnos cuentas. Si esto es así ¿Cuándo volverá a empezar el juego? ¿Podremos ser más rápidos la próxima vez? ¿Volveremos a quedarnos descolocados y eliminados?
Quizás tanto te sientes o te quedes en pie acabas perdiendo igual
La canción que he puesto en la entrada me lleva acompañando hace ya más de un año para darme ánimos con su letra en avanzar. No ha servido de mucho, pero sigue gustándome.
Últimamente estoy viendo mucho anime, recuperando el tiempo perdido supongo. No se por qué dejé de mirarlo. Qué craso error fue dejar tantas cosas que me gustaban y ahora cuando miro atrás veo que lo único que me queda a mi lado son estas aficiones de las que renegué. En fin, os comento y recomiendo todo aquello que me he ido tragando por si tenéis tiempo y ganas de mirar algo. No voy a explicar de qué van, simplemente, os las recomiendo:
Naruto: Recuerdo que con la salida del manga en castellano me compré unos cuantos tomos y no me gustó mucho –nada-, no me hizo tilín la manera de narrar del autor ni el desarrollo de la historia, por suerte hace poco le di otra oportunidad y me hice con todo el manga y me he tragado la serie de anime. Es mejor que Dragon Ball como Shonen y no se me caen los anillos al decirlo y afirmarlo, los personajes están mejor tratados, definidos y desarrollados y una vez que el autor supera sus carencias narrativas de los primeros tomos se vuelve una muy buena gran serie. Aunque me llamen Narutard por afirmarlo. El anime por su parte es muy bueno, al menos hasta que empieza el relleno y la soporífera etapa de Shippuden; una animación de lujo, un dibujo excelente, una banda sonora acojonante.
Welcome to the NHK: Ya le dediqué una entrada a esta serie. Me encanta. Hice caso de las recomendaciones de la gente que me afirmó que el manga de origen era mejor. Es bueno, pero sigo prefiriendo el anime. En la versión de papel los personajes son demasiado miserables para mi gusto, o más que miserables, desequilibrados (mentalmente hablando), aparecen y desaparecen demasiadas veces y el final no me reconforta, está muy acelerado y forzado. El anime en cambio es más creíble, es triste, los personajes tienen problemas pero sin exagerarlos en su esperpéntica miseria y el final no está tan forzado. Se ha convertido en una de mis historias deprimentes preferidas.
Great Teacher Onizuka: Me espantó bastante el dibujo, en un principio parece una serie de anime ochentena, pero por suerte, te olvidas de la estética y el dibujo y te enganchas con sus personajes. El protagonista es un profesor degenerado, un pervertido, un camorrista, un bruto y un vago que solo piensa en jugar con sus alumnos. Eikichi Onizuka, 22 años, profesor y virgen. Una persona admirable. Quién pudiese tener su determinación y ser tan grande y entrañable. El manga del que procede esta serie está publicado por MangaLine, lo que se traduce en que, aunque han salido ocho volúmenes en nuestro idioma, yo no he visto ninguno todavía en ningún lugar. Lo más seguro es que al final se quede a medias o con una periodicidad bianual como todas las series de esta ¿editorial?
¿L'Arc en Ciel? Maravilla de Opening, cojones
Death Note: Mira que me habían hablado de esta serie y había sentido cosas muy buenas sobre ella. No se por qué he tardado tanto en verla, es muy buena, tanto da si os gustan las series de intriga o policiales o cómo se le quiera llamar. Vedla. Solo por su –malvado- protagonista y el personaje de L vale la pena tragarse todos los episodios. Quiero un Death Note.
¿Se cree Dios o es Dios?
Claymore: Otra de las series que empecé a tragarme en versión animada y he acabado comprando el manga. Muy oscura, no llega a ser Berserk (¿Algo en este mundo llega a ser Berserk? Lo dudo), pero está muy bien llevada. El dibujo del anime es, por llamarlo de alguna manera, extraño, lo que le da carisma, la animación es muy buena, y la banda sonora, magistral, por no hablar de lo original del argumento. Le achaco la absoluta oscuridad de algunas escenas que hacen que la acción sea en ocasiones extremadamente confusa. El opening y el ending, desde que las descubrí, los llevo en el mp3. El manga tiene un dibujo bastante claro, y aunque carente de fondos en los primeros cientos de páginas, es un autor que parece que gana soltura a marchas forzadas.
A mi madre le gusta La Pantoja, Héroes del Silencio y el ending de Claymore. Cágate en las bragas
Evangelion: Evangelion es una serie que me tragué cuando llegó al mercado español allá por 1998, recuerdo que en el primer trabajo de verano que tuve me pasaba el día hablando con un amigo sobre los ángeles, los evangelions, Adam, Lilita y la lanza de longinus, lo que hacía que todo el mundo nos mirase raro como si fuésemos un par de fanáticos religiosos. De la serie tengo incluso los prehistóricos VHS que ya no puedo mirar porque no tengo dónde. Pero había olvidado lo jodidamente buena que es esta serie, hasta que este domingo pasado me decidí a hacer maratón en streaming de la versión renewal de los veintiséis episodios y la película de The End Of Evangelion. Qué grande es Gainax. Me encanta el final de la serie, me encantan las series cuyo final supone un cambio drástico en los personajes y en la vida de estos, donde mueren, cambian, tienen pérdidas o emprenden un viaje filosófico/personal de algún tipo. Hablando de Gainax, os recomiendo Wings of Honneamise, más conocida como Royal Space Force, una de las mejores cintas que he tenido el placer de ver jamás. Yo mismo tendría que darle un visionado de revisión…por desgracia también la tengo en VHS…
OMFG
Suzumiya Haruhi No yuutsu: Otra sorpresa que he tenido este año, sorpresa anunciada por otra parte porque de nuevo había leído sobre la calidad de la serie en varios sitios. Muy divertida, muy bien animada, muy original. Joder, incluso he empezado a leerme una de las novelas ligeras y eso que me siento hasta tonto leyendo algo tan simple, pero es que me encanta. Mi capítulo preferido: el número 9 en el que no pasa nada trascendental a primera vista. Para quien no sepa cual es, se trata del capítulo en el que Kyon tiene que ir a buscar el calefactor que Haruhi ha conseguido. Me encanta todo lo que rodea a este capítulo: esa sensación de tener un lugar a donde ir después de clase para reunirse (en este caso el club de literatura, pero ¿quién no ha tenido un amigo con un local, un garaje, una casita en el jardín…donde reunirse después de clase?) y resguardarse de la lluvia, esa melancolía del día lluvioso donde aunque te resguardes parece que esté mojado…ese hacerse tarde y anochecer del invierno…Y por encima de todo, es el capítulo –obviando el último- donde más clara se ve la relación de amor de los dos personajes principales y si no os lo parece…revisionadlo. Es muy grande.
Venga, va, reconocedlo, lo habéis intentado bailar en casa alguna vez
Tengen Toppa Gurren-Lagan: Más de Gainax, otra serie que me ha encantado (¿será que no tengo criterio y me gusta todo?), y eso que los Mechas no me llaman en absoluto, pero el desarrollo de la serie me recuerda sobremanera a esos juegos de rol de la época 16-32bits, sobretodo al grandioso Xenogears. De nuevo una serie de anime donde los personajes evolucionan, crecen y cambian. Ver los primeros capítulos y ver los últimos es como ver dos series diferentes. Sí, quizás no es una serie adulta, sí, quizás todo transcurre demasiado rápido, pero tiene momentos épicos, de esos en que te levantas de la silla y gritas: ¡¿Quién coño te crees que soy?!¡Voy a perforar el mismísimo cielo! Qué grande es Kamina, desde ya uno de los mejores personajes de anime de los últimos años.
¿Quién coño te crees que soy? A cada puto capítulo más épico
En fin, esto es lo que llevo visto en los últimos meses, mañana seguramente tocará empezar alguna otra cosa nueva aunque no tengo muy claro el qué. Quizás un revisionado de Lodoss, quizás algo nuevo todavía sin determinar. De todas maneras, le doy gracias al anime que durante estas últimas semanas me ayuda a aplacar la extraña sensación de ansiedad y pesadumbre que tengo encima todo el día. Quizás ver tanto anime es un paso más en mi evolución para convertirme en un hikkikomori con todas las de la ley. Quién sabe.
Hikikomoris y Anime (Wellcome to the NHK). Publicado @ 4:22 - 20/11/2007 Etiquetas: hikikomori, manga, welcome to nhk
Música recomendada para la entrada: No hay porque Goear para variar está caido. Curse you!!
Para aquel que no sepa qué es un Hikikomori, hago una pequeña reseña extraída de la gran y recurrente wikipedia:
“Los hikikomori son adolescentes y adultos jóvenes que se ven abrumados por la sociedad japonesa y se sienten incapaces de cumplir los roles sociales que se esperan de ellos, reaccionando con un aislamiento social. Los hikikomori a menudo rehúsan abandonar la casa de sus padres y puede que se encierren en una habitación durante meses o incluso años. La mayoría de ellos son varones, y muchos son también primogénitos. Mientras que algunas personas sienten presión por parte del mundo exterior, y padecen agorafobia, un hikikomori reacciona con un completo aislamiento social para evitar toda la presión exterior. Puede que ellos, normalmente varones, se encierren en sus dormitorios o alguna otra habitación de la casa de sus padres durante periodos de tiempo prolongados, a menudo años. Normalmente no tienen ningún amigo, y en su mayoría duermen a lo largo del día, y ven la televisión o juegan al ordenador durante la noche. Todo esto hace de ellos un caso extremo de solteros parásitos (expresión japonesa para nombrar a aquellos que viven de las sopas instantáneas, viviendo en casa de sus padres para disfrutar de mayor comodidad).
Te cambio la Katana y los doushinji por unas bolsas de basura bien ricas que tengo aquí
El aislamiento de la sociedad normalmente comienza de forma gradual, antes de que el hikikomori cierre con llave la puerta de su habitación. A menudo se encuentran tristes, pierden sus amigos, se vuelven inseguros, tímidos y hablan menos”
¿Y por qué os suelto este rollo? Pues sencillamente porque hace un par de días que descubrí en Stage6 la existencia de una serie de anime de 24 episodios que narra la vida de uno de estos Hikikomori en clave de humor, la serie se titula NHK ni Youkoso! o lo que es lo mismo Welcome to NHK.
Tatsuhiro Satou es un joven de veintidós años al que un día de camino a la facultad le entra pánico de la gente y vuelve a su casa corriendo pensando que todo el mundo se ríe de él, a partir de ese momento se encierra en su apartamento negándose a salir nada más que para comprar comida por la noche e ir los domingos por la noche a un parque solitario que hay cerca de los apartamentos donde vive, dejando las clases y sin buscar trabajo convirtiéndose pues en un hikikomori. Satou, además, cree que su estado se debe a una conspiración de una organización llamada NHK (Nihon hikikomori Kiokay o lo que es lo mismo, asociación hikikomori japonesa), encargada de confinar a la gente en su cuarto. Satou, además se distingue por tener conversas con sus electrodomésticos y vivir amargado por su vecino otaku que se pasa las veinticuatro horas del día con la misma canción de un anime a toda pastilla.
Una noche en el parque se encuentra una chica joven que lo sabe todo sobre él y le ofrece formar parte de su proyecto para ayudarle a dejar de ser un hikikomori a través de sesiones de counselling, aunque reticente en un principio a aceptar su condición de aislamiento social, Satou accede al final.
Personajes principales además de Satou:
Misaki-chan: La misteriosa chica que conoce todo sobre el protagonista y le ofrece toda la ayuda posible para que abandone su vida de hokikomori. Algo oculta esta chica que muestra necesitar tanto a un “desecho humano” -como ella misma define a Satou-kun- que hace cualquier cosa por él. Ésta le hace firmar un contrato a Satou con el que le obliga a asistir cada noche al parque a las nueve de la noche para llevar a cabo su terapia, y en caso de que falte alguna noche le deberá un millón de yenes. La verdad es que, secretos ocultos a parte- es la típica chica dulce de los animes del que uno se queda prendado. Si no me equivoco uno de los volúmenes del manga salió a la venta con una figurita suya y fue un record de ventas…pero claro, los japoneses están todos enfermos y son una panda de oligofrénicos cuarentones.
Yamazaki (no, no es la peli de los tíos que suben por los tejados y las paredes): Es el vecino Otaku de Satou-kun. Por lo visto Satou le ayudó años atrás en el instituto cuando unos alumnos le estaban dando una paliza (en realidad la ayuda fue poca porque la paliza se la dieron a los dos al final) y ahora vuelven a coincidir en el bloque de apartamentos. Yamazaki asiste a una escuela de “arte” donde estudian dobladores de anime, programadores de videojuegos, dibujantes, etc. Su pasión en la vida son los Galges*, poder programar uno y convertirse en dueño de su propia compañía de juegos aunque sus padres no están de acuerdo y preferirían que volviese al pueblo a ocuparse de la granja familiar. Yamazaki se caracteriza por tener bastante mala leche –no se lleva bién con prácticamente nadie de su clase- y por estar coladito por una aspirante a seiyuu (dobladora de animé).
Sí, tiene una almohada con el dibujo de su idol en ella, es un Otaku con todas la de la ley
Hitomi, aka “Senpai”: Era compañera de Satou en el club de literatura del instituto, aunque se pasaban el día jugando a cartas. Hitomi toma multitud de pastillas para la depresión y otros tipos de problemas del estado de ánimo y es la que le mete a Satou la idea de que en el mundo todo está lleno de conspiraciones. Años después de acabar el instituto vuelve a aparecer en la vida de Satou un día que se encuentran en una cafetería y los recuerdos de su amistad-relación del pasado parecen volver.
En la serie aparecen más personajes –no muchos más-, pero estos son los principales y los que, alrededor de ellos, se mueve la trama. La verdad es que si la serie atrae es porque se aleja de los romances de instituto tan típicos y sus triángulos amorosos entre adolescentes, en esta serie todos son unos fracasados con problemas, algunos más y otros menos, y lo bueno del asunto es que todo se trata desde la perspectiva de alguien que es un hikikomori, es decir, alguien con problemas para mantener relaciones sociales con otras personas y hacer actividades por si mismo tan simples como estar en lugares con más gente o mantener conversas sin sentirse inferior y que se pasa el día en casa mirando la tele y acumulando bolsas y bolsas de basura. Además aunque la serie tiene sobretodo tintes de humor, los últimos cuatro capítulos siguen una línea argumental del todo dramática que convierte a la serie en algo bastante especial.
Este es el ending de la serie, no tiene mucho que ver, pero entre que te partes y la letra dice una verdad como un templo valía la pena ponerlo
Para mí, momentos espléndidos de la serie son:
Cuando Yamazaki y Satou-kun van de compras frikis a por mangas, figuritas de merchandising y juegos sin importarles que no les quede dinero para comer y vivir el mes siguiente. El verdadero espíritu del otaku. Satou se compra una figurita que le recuerda a Misaki-chan con falda extraíble y todo.
-Cuando Satou-kun se vuelve adicto a un MMORPG y se pasa día y noche jugando sin parar ni para comer ni ducharse renegando del mundo real y pretendiendo pasar el resto de su vida con una chica-gato que conoce en el juego…pero ya sabemos que en Internet las chicas no son siempre chicas…Lo mejor, que Satou comparte el deseo de todos los adictos a los juegos online masivos: poder ganarse la vida jugando.
-Cuando Satou en uno de los momentos en que toca fondo como hikikomori, sin ducharse, poco aseado y sin cumplir la promesa de ayudar a Yamazaki a hacer un juego de galge le pide que le fotografíe a la salida de un instituto haciendo fotos a las niñas para recordarle siempre de ese momento y darse la suficiente rabia a si mismo para poder cambiar.
-Cuando Yamazaki le da su colección privada de chicas en bolas a Satou para que se documente para el juego que planean hacer y este último descubre el maravilloso mundo del porno en internet.
Dios mio, si es que podría ser yo
En fin, serie de anime corta, que nos dibuja más de una sonrisa y que habla de las dificultades para mantener relaciones y encajar en la sociedad que muchas personas tienen y como conectan y se ayudan entre ellas. Muy recomendable tanto para reir, como para hacerse una idea de la problemática de estas personas que se encierran en casa, como incluso, del movimiento otaku. Espero que alguna editora española se anime a publicarla en nuestro país, porque desde luego, conmigo ya tienen una copia vendida
Esta es la introducción de la serie...a mi me gusta aunque sea japan pop del normalito
*Galges: Los galges son juegos primordialmente de ordenador que se tratan de ligar con chicas. En estos juegos uno encarna el papel de un chico que asiste al instituto y ante él se presenta la posibilidad de ligar con diferentes chicas de la clase que normalmente cumplen determinados roles: la chica dulce, la estudiosa, el marimacho, la deportista, la artista o la chica de la que todos están prendados. Dependiendo de las opciones y frases que se elijan para tratar con ellas uno va ganando puntos que hacen que al final acabemos con una u otra (y ligar con unas es más difícil y requiere más persistencia y acierto en las frases que con otras). Por lo general estos juegos tienen escenas picantes (algunos incluso de sexo explícito) que es lo que hace que los jugadores continúen jugando una y otra vez para conseguir ver todas esas escenas.
A esta zagala no había manera de pescarla, seguro que en la cama era una fiera
Yo en su día pude probar uno de los Tokimeki Memorial de PSX y acabármelo un par de veces, la verdad es que es un tipo de juego que si entiendes lo que dices puede llegar a estar bién si eres un adolescente solitario y falto de cariño (lo que Yamazaki y Satou en el anime), si no, jugar en japonés, es un auténtico rollo.
Nunca entendí por qué teníamos que elegir una si lo que molaba era quedarse con todas
Si alguien tiene curiosidad por ver la serie en el lugar donde la vi yo en stream que me lo haga saber y le intentaré pasar los enlaces. Eso sí, vedla en japonés, porque el trabajo de sus dobladores, como siempre, es el mejor.
Darth Maul/Conde Dooku de Star Wars nueva trilogía. No era mucho lo que pedían los fans, solo un buen villano al que ver matando gente con el poder del lado oscuro, seguir, admirar y comprar todo el merchandising friki sobre él que llegase a las tiendas. Pero ni Darth Maul ni el Conde Dooku supieron cumplir su cometido. El primero, porque aunque su estética no estaba del todo mal –obviando sus serios problemas de sarro- su papel se limitaba a dos frases, un combate con música molona y una muerte estúpida a la que uno no le encuentra sentido ni pasándola con el slow del dvd. Y el segundo, porque aunque con más clase y estilo que Jaime de Mora, era un viejo y no lo suficientemente malvado como para que una legión de freaks granudos lo ensalzase y admirase. Joder, es que ni siquiera tenían casco, que es lo que creo que hace que las masas de incondicionales haga como suyo a un villano: ser malvado y tener algo que le tape la jodida cara.
Acabaré rápido contigo porque he quedado con Darth Marichalar a las cinco para tomar una infusión de pétalos de Pitiminí
Skeletor de Masters of the Universe the movie. Que sí, que el skeletor de los dibujos molaba mucho, e incluso el muñeco de Mattel tenía su aquel, pero la versión peliculera del mismo era un despropósito, un tío con una careta de esqueleto que intentaba disimular sus rasgos humanos como por ejemplo, la napia –logrando así el cráneo más grande que he visto jamás, al menos hasta que disequen a Fernando Alonso-. Pero es que además, el hombre se había montado un ejército clónico de los stormtroppers de Star Wars pero en negro (para que supiésemos que si Vader era malo, él lo era doblemente), y al llegar al clímax de la película dejaba de lado sus ropajes de villano para calzarse un conjunto de luces la mar de mono (gay) y que seguro que en las fiestas Draq Queen de Grayskull causaba sensación.
Momento en que un villano rey de las tinieblas con careta de plástico se vuelve reina de la noche
Barón Ashura de Mazinguer Z. Macho, que eres mitad tío, mitad mujer, háztelo mirar, hay miles de opciones sexuales extrañas en las que puedes encajar y muchos profesionales que te pueden ayudar a encajar en el mundo. Que tenga que venir un robot gigante y su colega que lanza torpedos con las tetas a ponerte las cosas en su sitio dice mucho de tus problemas.
Lo peor es que a mi lado masculino solo le quiero como amigo
Garlic Junior de Dragon Ball Si ya en la trama principal los capítulos de relleno podían llegar a destrempar al fanático más hardcore de la serie, cuando los guionistas se iban por los cerros de Úbeda y empezaban a inventar tramas alternativas y personajes inéditos los seguidores podíamos llegar a sacar espuma por la boca. Diseño horroroso –mezcla de Piccolo y Pilaf-, un argumento que se pasaba la línea argumental y la coherencia por el ojete. Combates absurdos y extremadamente alargados que te hacían ponerle una velita a San Ataulfo para que retomasen el manga cuánto más antes mejor.
Jeremy Irons ¿Qué? ¿Que Jeremy Irons no es un personaje ficticio? ¿Y qué? Da totalmente igual, después de Dungeons and Dragons, de Eragon, de El reino de los Cielos y de hacer de Morlock superior en La máquina del tiempo se ha ganado a pulso estar en este ranking de los villanos más patéticos. Y se salva de que vaya a su casa y le de una manta de ostias el hecho de que recuerde con cariño su paso por La jungla de Cristal 3 (Die Hard with a vengeance para los puristas).
Y no le dieron el Oscar, cágate
Magneto en la trilogía X-men. No se todavía encontrar explicación al hecho de que el Magneto de los comics, hiper musculado, amedrentador y digno de admiración se convirtiese en su homónimo peliculero en un hombrecillo salido del Incerso, que ni juntando toda su masa muscular formamos ni medio abdominal y con un casco barato y no homologado típico de los que van en vespino. En fin, este hecho hace que mantenga mis esperanzas de poder encarnar a Wonder Woman el día que Bryan Singer se decida a hacer la adaptación en celuloide de su vida.
¿Cuál es el de la peli y cuál es el comic? Imposible de distinguir
David Bowie Que no se me malinterprete, ojo, me encanta la película de Laberinto, pero coño, que es David Bowie con mallas, marcando paquetillo, con peinado ochentero y cantando con decenas de gnomo de plástico. Se merecía estar aquí a pulso.
Maravilloso
M.Bison de Street Fighter the movie. Caso idéntico al de Magneto, o incluso más sangrante, puesto que aunque quizás con el malo de X-men costase encontrar un vejete fibrado no creo que fuese el caso de hallar a alguien que entrase en el traje de M.Bison. Pero no, fue el desafortunado Raul Julia el que ocupó el lugar con un traje un par de tallas más grandes, una gorra que hacía destacar las –pedazo- orejas del pobre hombre y unas botas con alzas que se iluminaban para hacerle volar. A destacar el guión que hacía total honor a la puesta en escena del villano. Sobra decir, que después de realizar esta película, Raul Julia estiró la pata de un ataque al corazón –y habrá quien se pregunte todavía el por qué-.
El poder del psycho-crusher emana de sus orejas
Lord Zedd de Los Power Rangers. Lo admito, a mi esta serie me pilló ya bastante mayorcito y no creo que lleguen a cinco los capítulos que me tragué, aún así pillé la dinámica rápido. Aparece el malo enfundado en su traje de goma, crea un bicho –traje de goma- más grande y malo que el del capítulo anterior y lo manda junto a un grupo de masillas (me encanta) a tocar los huevos a los Power Rangers –estudiantes de instituto sin traje de goma, pero sí con mallas (David Bowie seguro que echó el currículum), y aunque en un principio parece que les puede derrotar, éstos llaman a sus mega vehículos chachi –de goma- con formas chachi en plan dinosaurio, mamut, perro piloto y demás que se juntan y forman un robot –de goma- mega grande que derrota al bicho –con traje de goma- más grande y malo que el del capítulo anterior. En fin, que solo por repetir la misma rutina capítulo tras capítulo sabiendo que va a perder y estar acompañado por una protoversión de la bruja Lola, Lord Zedd merece un lugar especial en el ránking.
Con la suficiente plastelina te puedes hacer el mismo traje
Mr Freeze en Batman. Estoy sin palabras. Solo…mirad la foto y después pensad que este hombre ha sido Terminator y se ha cargado un Depredador con sus manos. Después lloraréis como yo. Traje de Goma, guión ridículo y muy poca vergüenza.
Aunque el precursor del T-100 tenía prestaciones como hacer cubitos, mantener el Chardone siempre frío y tener siempre una conversa para romper el hielo no acabó de tener mucho éxito
10- Bolo Yeung en Contacto Sangriento (bloodsport) Porque no solo es un villano que rompe piernas y mata al hijo del sensei chino sin pensárselo dos veces, si no porque es un villano con unos pectorales más grandes que su cabeza y que cuando los tensa puede crear mini-universos en sus pezones. Además, cuenta con dos de las virtudes más importantes del buen villano: meterle una tunda al colega del protagonista –con robo de bandana inclusive- y el truco sucio, no dudando un momento en echar tierra a los ojos del rival (además el bueno es Van Damme, quién no querría echarle tierra en los ojos?)
“¡¡¡jooo tíooo cómo te pasas, que llevo las lentillaaaas!!!” “Pues te jodes”
09- Kinkotsuman (aka Dectacubitus) de la serie kinnkuman/musculman. Porque junto a su coleguilla Pedro Larrocalla pasó de ser el villano principal del protagonista a una de las muchas notas de humor recurrentes de la serie sabiendo encontrar su lugar como comentarista de los combates y no cayendo en el olvido como su homónimo en Dragon Ball Pilaf.
08- Roy Batty de Blade Runner Porque además de ser un replicante con una fuerza superior a la humana y muy inteligente, escaparse de su colonia minera donde curraba dejando un reguero de sangre a su paso y ser capaz de matar a su creador por la pataleta de no poder vivir más tiempo es capaz de soltar un discurso la mar de poético y existencialista a partes iguales y quedar como un señor (Además de pasar todo el desenlace corriendo en gayumbos y en vez de quedar ridículo quedar como un campeón).
"Es hora de morir, porque estoy pillando una neumonía con la puta lluvia de cojones"
07-Bobba Fett. Por ser el villano que más de chiripa ha llegado a la fama. Un pequeño papel en El Imperio contraataca, una muerte ridícula en El retorno del Jedi y de ahí a montones de spin-off, un lugar de honor en el universo expandido, merchandising a porrillo, un hueco destacable en la nueva trilogía (si es que hay algo destacable en ésta trilogía) y una legión de fans que quieren vestir la armadura mandaloriana.
¿Sarlacc?umm, no, no tengo el gusto de conocerle
06- Vizzini –rima con mini – De la Princesa Prometida “Jamás contradigas a un siciliano cuando entra en juego la muerte”. El verdadero villano de la historia no es Humperdinck, ni mucho menos, ni el asesino de Rodrigo Montoya, el verdadero malvado es el pequeño enano Viccini: no duda en maquinar planes malvados para realizar el trabajo sucio: raptar, amenazar, intentar envenenar, gritar, hacer sentir mal a sus lacayos y morir ridículamente en un desafío de ingenio. Para quedar de culto diré que el libro mola más que la peli.
05 Benjamin Linus de Lost Quizás el tipo de villano más peligroso que hay: el que sabe manipular y llevar a la gente a su terreno, el que sin fuerza bruta puede obligar a los demás a hacer lo que quieren, a retenerlos y a decidir sobre su vida. Y porque para llevar a cabo sus objetivos es capaz de cosas chungas que no diré para no joder la serie a nadie. Recomiendo no mirar la peli de Saw porque si no se le pierde bastante respeto al personaje.
04- Tetsuo Shima de Akira Pasar de ser el segundón del grupo de moteros a tener más poder del que cualquier humano pueda llegar a pretender y encima tiene un brazo mecánico que mola cantidad. Además en el manga original se monta orgías con montones de chavalas y tiene un imperio a su mando. Visto así, explosionar en forma de una masa gelatinosa de carne, metal y cables no parece tan malo. El cyberpunk en su mejor exponente. Después de mi, es el que más se merece la moto de Kaneda en este mundo.
03 Sephirot de Final Fantasy y múltiples Spin-off que parece que no van a acabar nunca Pues sí, está muy visto, pero no hay lista de villanos en la que no se le pueda meter, por todo lo típico de “el mejor malvado, mola su diseño, mola su personalidad, es muy poderoso, su katana es muy chachi, viste cuero y blahblahblah”. Remake de FFVII ya y así queda todo dicho.
02 Gabriel Sylar Será que me gustan los personajes con poderes psíquicos que pasan de ser un Don Nadie en la vida real a un ser poderoso que se carga a todo el que le toca el escroto, pero no podía faltar este personaje. No es que sea malvado, ni que sea cruel o despiadado, es que tiene un objetivo y no se va a parar hasta cumplirlo (como cuando te entra diarrea y eres capaz de derribar la puerta del baño y sacar al abuelo a patadas para poder entrar tú)
01 Vegeta de Dragon Ball El típico villano de otros tantos miles que empieza siendo malo y se une al bando de los buenos sin dejar ese toque malvado y arisco que tan característico es del personaje. Malvado, interesado, poderoso y con el suficiente corazoncito como para robarle la moza a Yamcha y zumbársela él. Además cuando se da cuenta de que se está volviendo demasiado buen mozo se deja dominar por Babidí para patear culos de nuevo. Además, podía dar la vuelta a la cintura con su rabo. Como yo, vamos.
Qué asquito me doy –metafóricamente hablando-. Soy una persona totalmente indecisa y nunca tengo claro que es lo que quiero. Por momentos lo quiero todo, por momentos no quiero nada de nada.
Creo que me viene por parte de madre el hecho de que para conseguir que hagamos alguna actividad se nos tiene que insistir mucho, nos cuesta mucho, se nos tiene que dar una coba extremada y excesiva, y aun así, aunque tengamos ganas de hacerlo diremos que no y nos autocastigaremos a quedarnos en casa sin hacer nada. No le encuentro una explicación lógica, seguramente porque no la tiene. Desde que tengo uso de razón a mi madre siempre que se le ha dicho de hacer algo, salir con alguna de sus amigas a tomar un café, ir a casa de la vecina, a casa de algún hermano, a no ser que se haya visto entre la espada y la pared lo más probable es que diga que no y se quede en casa encerrada –y después vienen las ansiedades, los agobios y las depresiones. Por suerte yo no lo llevo tan al extremo, pero en ese sentido también tengo esa estúpida manera de ser que para salir de fiesta, quedar con amiguetes, ir a pasear…se me tiene que insistir y lo tengo que ver extremadamente claro, calculado y planificado, y aun así existe un alto índice de probabilidad de que diga que no y me quede en un estado solitario en casa. Y cuando salgo acostumbro a tener una sensación de inquietud y ansiedad allí donde estoy, como si no perteneciese a ese lugar o no debiese estar allí en ese momento. Es curioso.
Es lo que tiene ser un indeciso, no sabría con cuál de las tres quedarme y no tendría más remedio que llevármelas todas a la cama*
En fin, al grano, se supone que mañana debería ir con unos amigos al salón del manga y pasármelo bién por allí, comprar alguna frikada, etc, pero no estoy seguro del todo de si debo ir o no a gastarme pasta allí. Y es que, aunque por un lado estaría bien revivir mis épocas juveniles y triscar entre cosplays de ghotic lolitas y volúmenes de series que dejé a medias cuando empecé a interesarme por otras cosas –igual de infantiles, oiga, no se vaya usted a pensar que me volví adulto ni nada por el estilo-, dejarme timar por el famoso calvo cabrón de Merca Jocs pagando cien euros por un Ninja gaiden de Game Gear que no vale ni tres o hacer una hora de cola para chupar un poco de salsa Wasabi de un palillo chino que habrán utilizado antes que yo cuarenta y ocho frikis vestidos de Bobobo con gérmenes que todavía no tienen nombre científico. Pero por el otro lado pienso que esa pasta chorra me puede venir muy bien para otras cosas que tengo en mente como por ejemplo pagarme el seguro del coche este mes, arreglarle pijaditas que se me han ido rompiendo con el tiempo (traducción, pijaditas que me han ido rompiendo con el tiempo), costearme el segundo tatuaje, hacerme la limpieza anual rutinaria en el dentista, comprarme el sillón para mi habitación que tanto anhelo y con el cual podré maquinar mejor, renovar mi cámara digital por una que la batería le dure más de cinco minutos, comprar los chorrocientos lanzamientos que salen de aquí a fin de año…En fin, que haga lo que haga seguro que al final me voy a arrepentir y tendré la familiar sensación de que la otra opción era la mejor.
Decir que no a cosas como estas es muy duro, pero sobreviviré
P.S: Pues con la coña me acabo de acordar de que tengo que pasar la I.T.V y tengo alguna luz de freno jodidilla, por lo que la elección parece ya clara. Quizás sea la hora de comprar mi 206cc y así me ahorro la bombilla.
*Es mentira, a mi solo me gustan las chicas como tú.