¿No os ha sucedido nunca que vais caminando por la calle, paseando, mirando tiendas, mirando gente, dirigiéndoos a algún lugar, buscando al asesino de vuestro padre como Ryo Hazuki… y os dan ganas de romper a correr, solo por el placer de hacerlo, porque podéis?
A mi sí que me sucede, me gusta correr, desde siempre, pero si no haces algún deporte y vives en la ciudad suele ser difícil encontrar la ocasión para hacerlo por lo que durante mucho tiempo he mantenido mis ganas de correr reprimidas. Tampoco se puede decir que tuviese la forma física adecuada como para hacerlo sin que me mirasen raro.
De un tiempo a esta parte mis ganas de romper a correr han ido creciendo, supongo, que porque de alguna manera tenía que desahogar la tensión y mis métodos clásicos –partidita al street fighter- ya no me servían. Y llegó el momento de ponerme a ello.

Por suerte este último año he perdido peso sobrante, hará un año y dos o tres meses atrás pesaba alrededor de 89 kilos con poco más de metro setenta y dos de altura, y ahora gracias a que mis hábitos han mejorado –se acabaron las porcadas de bollerías y chocolates- y a que el stress que me hace ganar peso y tener dolores de tripa se ha ido esfumando, he llegado a pesar 67-69 kilos. Mi IMC dice que estoy chachi, eso es bueno.
Obviamente tengo todavía un michelín por ahí metido, pero no me estresa, más que perderlo me interesa transformarlo en masa corporal. Y cuando se pasa de una talla L a una S de camisetas y se pierden un par de tallas de pantalones uno no puede estar más contento (bueno, en lo que respecta a toda la ropa que me ha quedado inservible no muy contento, pero mejor eso que nada).
Así pues, aprovechando que me siento mucho mejor en lo que a estado físico se refiere y que mis ganas de correr iban en aumento, hará un mes y medio que empecé a ir a correr.
El primer día que salí creí que me moría, ni mucho menos pensaba que mi estado físico estuviese tan jodido, no aguantaba dos minutos seguidos corriendo, mi garganta me ardía del ahogo que me entraba y mi cabeza me dolía tanto que parecía que iba a estallar. Y hasta el día siguiente no paraba ese dolor. Mis pulsaciones, el primer día, corriendo y parando cada minuto, sentándome a descansar, intentado reposar llegaban a 184 (cuando los cálculos que hice indicaban que con 192 llegaría al colapso…). Ese día sufrí mucho, lo pasé horrorosamente mal, tanto, como para no volver ningún día más…por suerte, la sensación de correr libre por la calle y por el campo que tanto llevaba ansiando me animaron a continuar.
Esta semana pasada, un mes y medio más tarde de ese horroroso primer día, llegué a un pueblo que hay a tres kilómetros y medio desde donde empiezo a correr, cronometrándome aguanto ya diez minutos de carrera –ritmo lento- sin necesidad de parar, la respiración aun hay momentos en que me falta (no lo he comentado, pero soy alérgico a mil cosas como polvo y polen y voy a correr al campo), pero ya no me arde la garganta ni los pulmones, ya no me duele la cabeza, ya no tengo que sentarme y mis pulsaciones rara vez llegan a 170…
Mirar atrás ahora, y solo hace un mes y medio que empecé, es una sensación tan buena, es sentirse ganador, sentirse fuerte y con ganas de continuar. Miro el día que no pude hacer ni un kilómetro y me miro ahora que recorro siete. Dan ganas de luchar más. Obviamente si compito con otra gente corriendo seguramente perdería impunemente, y ni mucho menos estoy capacitado para irme a una maratón ni aunque sea popular, pero siempre hay que acordarse de que con quien compito es conmigo mismo.

Solo hay una cosa que me hace coger miedo y es pensar que en invierno no vaya a poder ir a correr como lo hago ahora, hace frío, anochece antes…es más difícil encontrar tiempo y que todo lo que llevo ganado se pierda. Pero por ganas y motivación no va a ser, si he de salir lloviendo, lo haré, si he de salir con ventisca lo haré. No puedo echarme atrás ahora.
En fin, no es nada interesante, pero me apetecía compartir mi alegría con alguien.
Prometo que el próximo día hablaré de algo de más interés general, por ejemplo, videojuegos.