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Por escribir algo Publicado @ 17:13 - 27/9/2007 Etiquetas: aburrido, trasnochar, deporte, correr, frio
Ayer de madrugada antes de ir a la cama escribí este párrafo, pero por alguna razón no pude acceder a ningún blog para publicarlo. La verdad es que a parte de la web de Petardas no podía acceder a ningún sitio y pensaba lo típico de estos casos en que los servidores de internet caen, que ha empezado alguna guerra termonuclear y que la civilización está siendo arrasada por lo que hice lo que cualquier otro haría en estos casos: ir a cagar y a dormir. Para no dejar el texto por ahí perdido lo público hoy: Estaba empezando a escribir la segunda parte sobre mi necesidad de encontrar un currele chachi pronto, pero no estoy inspirado. Si ya las noches-madrugadas que me siento dicharachero me salen auténticos bloques ininteligibles, extremadamente largos e incoherentes, hoy que no estoy sumamente inspirado, tengo un poco de sueño por primera vez en semanas y tengo una Edge y la PSP mirándome desde la cama (la única amante que cada noche me espera con pasión y a la que se le acaban las pilas antes que a mi) más que una entrada para mi blog estaba haciendo una sopa de letras. Mañana será otro día.  No hay nada mejor que jugar con la consola en la camaPero me apetece actualizar con alguna chorradilla, y aquí estoy, degustando un montón de cacahuetes que he robado furtivamente de la cocina (últimamente el 50% de mi dieta se basa en cacahuetes y avellanas), sentado en gallumbos delante del pc y comprobando que empieza a hacer un frío de cojones a estas horas de la mañana –las chicas me pueden imaginar con el torso musculoso en tensión y los pezones duros como perdigones si quieren-. Hoy ha sido un día bastante regulero, me he vuelto a levantar tarde y he continuado durmiendo en el sofá. Ayer antes de dormir tenía la intención de salir a comprar el nuevo diario de Mediapro –“Público”-, para ver qué tal eran sus contenidos pero me ha ganado la vagancia y cuando he conseguido salir de casa siendo casi las ocho de la noche ya no quedaban (o no quedaban o la chica ya los había preparado para devolver y me huelo que era esto último).La verdad es que va siendo hora de que normalice mis horarios y hábitos, cada día me juro y perjuro que iré a dormir temprano y acabo metiéndome en la cama a las cinco de la mañana. Quiero fijarme de tope el programa de Buenafuente, pero no tengo la fuerza mental necesaria para quitar la tele después. Cómo ha cambiado mi vida este ultimo año, he pasado de ser un adicto a los MMORPGS, no ver nunca la televisión y no tener vida social a encajar perfectamente en el rol de un parado (gayumbos all day, televisión a porrillo y sin vida social). Al menos algunas tarde-noches me animo y voy a tomar algún cafezuelo con amiguetes que aun corren por aquí y acabo el día bastante más contento. Es curioso que en esta zona donde vivo no existen las estaciones del año, solo existe el frío y el calor. Un día puedes ir en pantaloncitos cortos por la calle y al día siguiente tienes que combatir contra un Polar Kraken para poder comprar el pan. Y esto me hace plantearme dos puntos: uno, que he de buscar un horario que sea idóneo para ir a correr ahora que va a empezar a anochecer antes y ya no podré salir a trotar por carreteras secundarias a las seis de la tarde (a no ser que quiera compartir el destino de Madeleine, esto es, que me rapten o que me maten) y dos, que necesito ropa de invierno puesto que la poca que tenía del año pasado se me ha quedado grande (dos tallas menos de pantalón y pasar de la talla L a la M/S de camiseta, eso sí, el paquete me ha crecido un par de tallas por si alguna fémina se lo está preguntando). El segundo punto no me preocupa tanto puesto que un viajecito al centro comercial o a Cáritas lo arreglará, el primero es más jodido porque no quiero perder la costumbre y si encuentro un curro en algún sitio tendré también que adaptar mis horarios de deporte. Podría correr por la ciudad de noche, pero la idea no me acaba de molar tanto como hacerlo en el anonimato de las afueras de la ciudad, y obviamente correr por el día es morir atropellado por un coche. A ver cómo arreglo este punto.  ¿Se acabó el buen tiempo y con él el ejercicio y la buena forma? Espero que noEn fin, otro día más que se acaba con la voluntad de hacer mañana algo que no sea ver la tele y tocarme los huevos, si puedo miraré de hacer un currículum, buscaré alguna oferta de interés en infojobs, buscaré un estudio o apartamento baratejo por algún lado, saldré a correr e iré a limpiar gaviotas del chapapote (es decir, que me tocaré los huevos delante de la tele todo el día). Nos vemos.
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Pensando en voz alta: Necesito buscar curro, pero ¿de qué? Publicado @ 3:16 - 26/9/2007 Etiquetas: curro, trabajo, test, estudios, negocios
Todavía debo tener rondando por casa un interesante e inútil test de aptitudes laborales que me pasaron durante mi estancia en el instituto, el cual, marcaba como mis dos principales opciones de futuro la artística –ya sabéis, ir de pueblo en pueblo con una cabra, trabajar de mimo en las ramblas de Barcelona o ser reportero del Tomate-, y la de trabajos manuales, no los trabajos manuales que os estáis imaginando (donde también excedo de manera notable), si no los típicos de lampista, electricista, mecánico, fontanero o montador de mesitas de noche de exposición en un Ikea. Lo más sabio que pude haber hecho por aquel entonces habría sido hacer caso a los resultados del susodicho test y dedicarme a alguna de las labores que me aconsejaba. Por desgracia para mi, no acostumbro a hacer mucho caso a nadie que no pueda ejercer violencia física sobre mi y continué estudiando, acabé COU y me matriculé en la universidad dónde cursé una de las carreras más estúpidas que podría haber realizado. No es que mis estudios no tengan salida, hay opciones, por supuesto, pero requieren de un esfuerzo extra que para un ser tan extremadamente vago y pobre como yo supone esfuerzos mentales y económicos que no estoy dispuesto a asumir. No quiero ser el coronel Custer de las pocas neuronas que me quedan. Algunas de las opciones seguían el camino del trabajo por libre, para lo cual, no tengo ni los recursos económicos ni la motivación necesaria para ello y las otras opciones pasaban por tener que estudiar varios años más sin la seguridad de obtener un curro. Por lo que trabajar de lo que he estudiado, salvo enchufe –que va a ser que no- o la suerte de los tontos –que últimamente me ha abandonado por algún otro infeliz que la merezca más que yo- no parece una opción viable.  El test de aptitudes laborales de John Connor le aconsejaba dedicarse al mundo de la moda y la pasarela, no todo sale siempre como uno quiere. Está jodido esto de buscarse un curro. Miento, no es difícil buscar un curro, en cualquier Carrefurl, gran superficie o muelle de descarga coreano me cogerían sin muchos problemas puesto que muchos veranos y épocas sabáticas me las he pasado trabajando en lugares de estos, así como tengo realizados cursillos de seguridad laboral, que por cierto no dejan de ser como un cuento infantil, puesto que te pintan un mundo onírico que nada tiene que ver con la realidad, es más, tengo más posibilidades de encontrarme a un hombre de hojalata por la calle que un almacén donde tengan botas de protección homologadas. También tengo un bonito carnet de operario de “toros” mecánicos. No os voy a mentir, uno de mis sueños ocultos es comprarme uno de estos cacharros y jugar al tetris con los coches que me vaya encontrando por la calle y al Carmageddon con vuestras abuelas. Quien avisa no es traidor. Pero uno se encuentra con ese dilema de pensar por un lado: “¿He estudiado X años para tener una carrera y acabar colocando condones Billyboy en una estantería?” el cual suele ir acompañado del comentario de compañeros y familiares de “¿Has estudiado X años para tener una carrera y acabar colocando condones Billyboy en una estantería?” y por el otro lado uno se encuentra que realmente dedicarse a lo que ha estudiado, aunque algunas noches entre las sábanas si pueda parecer una buena idea, al día siguiente sigue pareciendo algo totalmente imposible.  Sí, por supuesto que existen, yo nunca os mentiría sobre algo importante. Montar un negocio siempre me ha parecido guay, ser tu propio jefe, vender aquello que te gusta y te apasiona y esas cosas que te hacen ser un tío realizado y chachi, por no contar lo bien que se liga cuando le dices a una chica: “nah, tengo mi propia empresa ¿follas?”. Y ese día follas seguro, hasta que al día siguiente se entera que tu empresa realmente es utilizar el garaje de la casa de tu abuelo para revender el material robado de la sacristía de tu pueblo que El Rulas te deja a buen precio y te denuncia por violación –nunca atéis a una chica en vuestra primera noche, le estaréis dando al fiscal la victoria-. Pero por desgracia necesitas un par de cosillas para montar tu negocio: una, vivir en una ciudad donde tu empresa tenga viabilidad y no acabes comiéndote los mocos, y como comenté en mi anterior entrada, en mi ciudad no hay sitio para nada que se salga de la norma, y dos, tener pasta para montarla –local, material, sobornos a la Yakuza, etc.-. Si tienes el garaje de tu abuelo a disposición la cosa se simplifica, pero al final el cura del pueblo se acaba enterando de tus chanchullos porque Diós que lo sabe todo se lo chiva, o El Rulas te vende miserablemente a la poli (que para el caso es lo mismo).  Fué un tio emprendedor y arriesgó doblemente: abrir su propio negocio y abrir su ojete. Admirable. La verdad es que si la grúa no se me hubiese llevado mi DeLorean tiraría unos cuando años al pasado y además de hacer que mi padre besara a mi madre en el baile del encantamiento bajo el agua me diría a mi mismo de estudiar alguna FP o profesión con más salidas*. Algo que a estas alturas me permitiese ser independiente, pagarme una hipoteca, importarme hentai de buena calidad. Es una pena porque creo que realmente aquel test que nos pasaron en el instituto tenía en parte razón y que si hubiese centrado los esfuerzos que dediqué a estudiar mi carrera (¿¿¿???) a algo del ámbito artístico o manual la cosa ahora mismo me sería más fácil. CONTINUARÁ *Siempre claro está que verme a mi mismo en otra línea espacio-temporal no acabase con el universo, si fuese así, simplemente me dejaría un post-it amenazador en la tapa del retrete.
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La ciudad del hastío Publicado @ 0:51 - 24/9/2007 Etiquetas: hastio, aburrimiento, trabajo, ciudad, soledad
La ciudad del hastío Una ciudad muerta que te consume, ahí es donde vivo yo. Así son los pueblos grandes y las ciudades pequeñas, que en definitiva no dejan de ser lo mismo, sitios donde no puedes darte un tiempo para poner las cosas en su sitio, donde no se permite la reflexión y la búsqueda de uno mismo. Pasea, me dijo un buen amigo, tómate largos paseos, tómate cafés en bares mientras te lees un libro, mira la gente pasar, aclara tus ideas. No puede ser, en este lugar no puede ser. En estos meses de verano me he dado largos paseos con mi reproductor de música, pero son paseos estúpidos. ¿Qué sentido tiene pasear cuando en diez minutos has cruzado hasta la otra punta de la ciudad? ¿Qué sentido tiene estar una hora paseando cuando en ese tiempo pasas seis veces por la misma calle y por las mismas tiendas? En un momento dejas de pensar en tus problemas y pasas a pensar si la dependienta de X comercio te va a denunciar por acoso. Tampoco hay cafeterías desconocidas donde refugiarse y esconderse sin que nadie te conozca y pensar y leer una tarde. En una ciudad pequeña te sientes vigilado, no hay opción para el anonimato. 
En una ciudad pequeña tampoco hay trabajo más allá del necesario y funcional para que la ciudad funcione. Puedes ser dependiente, trabajar en un supermercado, en una fábrica o tener algún trabajo genérico y ser abogado, médico o contable. Pero no busques más, porque no lo hay, no hay alternativas originales y aunque tú tengas una idea brillante, llevarla a cabo en una ciudad tan limitada es dirigirte al fracaso. Necesito irme de aquí, esta ciudad me está matando anímicamente y es en gran parte culpable del laberinto sin salida en el que me encuentro, no voy a encontrar mi futuro aquí. Necesito estar en un lugar donde no me sienta controlado, dónde mis paseos para meditar no se limiten a saludar a vecinos y gente conocida. Necesito una ciudad donde perderme, con cientos de callejuelas para explorar, encontrar bares donde leer, tiendas a montones dónde poder mirar cada tarde sin que la dependienta me mire mal. Necesito un lugar donde buscar un trabajo que no me obligue a ser parte de la mecánica rutinaria de la ciudad y me hunda con ella en el lodazal de la rutina y el aburrimiento. 
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Otra noche, otro sábado, otra semana Publicado @ 3:49 - 23/9/2007 Etiquetas: asco, mundo, solo, soledad, aburrimiento, astio
Otra noche más, otro sábado más, otra semana más. Otra vez en casa y no hay nada que hacer. Ser la última persona viva sobre la faz de la tierra no debe ser muy diferente de la vida que llevo estos últimos meses, salvo quizás, el hecho de que no tendría TV que mirar, lo que la haría aun más aburrida. Y ya no me hago ilusiones de que esto vaya a cambiar y vaya a poder volver a salir los sábados y divertirme por ahí, conocer gente, crear nuevos lazos y estabilizar un poco la vida. No vale la pena hacerse ilusiones porque después llega el fin de semana y uno se da cuenta que de nuevo ha cenado comida rápida de un lugar donde el camarero ya te conoce por el nombre de pila y vuelve a estar en calzoncillos delante del monitor del Pc.  Espero que si alguien bondadoso se acuerda de regarme de vez en cuando lo haga con vodzcaNo hay nadie para hacer nada, debo haberme quedado estancado en una época que los demás ya han abandonado hace tiempo, todo el mundo se ha hecho adulto y yo sigo siendo un crío. Y no les puedo culpar, yo antes también era un adulto y hacía cosas de adulto y pensaba como uno, hasta que te das cuenta de que eso es mierda y no vale la pena.  Siento ira dentro de miNo hay nadie con quien salir, no hay nadie con quien divertirse, no hay nadie con quien entablar conversa, no hay nadie con quien hacer nada. La verdad y sinceramente, creo que de un año hacia esta parte ha sido la etapa de mi vida que más apoyo necesitaba, que más a mi lado necesitaba a gente, a amigos, alguien que me diese un empujoncito, que me llamasen, que me insistiesen. Y la verdad es que este año me ha servido para borrar mucha gente de mi móvil y de mis contactos, gente que no te ha preguntado ni un solo “¿cómo te va?”, “¿necesitas algo?”, “¿necesitas hablar?”, gente que te ha ignorado, que no te ha dado ningún apoyo y que no se acuerda de ti más que cuando le conviene. Y cuando veo que otro sábado ha pasado, que otra semana se acaba y nada ha cambiado me cabreo: ya no quiero nada de nadie, ya no quiero salir con nadie, no quiero llamadas de nadie, no quiero compañía de nadie, no quiero ayuda de nadie, no quiero amistad de nadie. Ya me buscaré la vida por mi cuenta y que le peten a los demás. 
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Querido diario...mi día friki Publicado @ 2:00 - 11/9/2007 Etiquetas: jungla, psicologia, macdonalds, mediamarkt, pursuit, force, libros, cine
La actualización de hoy viene en plan diario íntimo: Resumen de mi diez de septiembre. Hoy me levanté juguetón y animado. Mentira, me levanté igual de cansado y machacado que cada día, con ganas de seguir durmiendo en el sofá como cada mañana hago (mi rutina matutina se limita a levantarme tarde y seguir durmiendo en el sofá hasta la hora de comer, eso sí, desayunando entre despertar y despertar un rico Redbull sugar free). En fin, que me he levantado como siempre, pero en un acto de esfuerzo sobrehumano en vez de apalancarme en el sofá he cogido el coche y me he largado a Gerona a hacer algo que tenía pendiente desde el año dos mil cuatro…recoger mi título universitario. Por suerte hacerme el camino hasta Gerona, no se qué tendrá esa carretera, me gusta bastante, quizás porque de tantas veces que la he hecho le he cogido cariño, o quizás porque está tan llena de guarris y prostitutas con sus chiringuitos (sillitas de playa y sombrillas, televisores, revistillas, mesas de camping y otros utensilios propios de un prostíbulo), todas tan alegres y saludando a los coches que las pitan, que pasar por esa carretera es como cuando Bob Hoskins entraba con Benny el taxi en dibujolandia. En fin, una vez que aparqué en lo que era mi facultad pude ver lo bonita que estaba toda derruida y arrasada por las máquinas de construcción, y es que si a alguien ver que han tirado abajo el lugar dónde estudió y se formó hubiese soltado una lagrimita de nostalgia y penita, yo la solté de alegría y regocijo al ver que la mansión de Resident Evil –cambiando zombis por hippies- había llegado a su fin (algún día hablaré de lo lúgubre y lleno de terror y desolación que fueron mis cinco años de carrera). Desafortunadamente en la zona de rectorado y gestión académica me informaron que la entrega de títulos se hacía desde que empezaron las obras en la otra punta de la ciudad, en unos barracones de la facultad de ciencias a la que tenía quince minutos para llegar antes de que cerrasen, por lo que emulando el programa Supermarket con mi coche y arrasando con viejas y niños como si fuesen paquetes de fideuà me planté en la otra punta de la ciudad. Qué decir de esa zona universitaria más allá de que aquello si es un campus, con sus bares, su verde césped para dormir y no ir a clase y sus edificios con espacios amplios y ventanas (y mira que es miserable envidiar una facultad por sus ventanas…pero cuando tu facultad tiene barrotes en las ventanas tienes la impresión de haber estudiado en San Quintín). Por lo que, después de dos años cogiendo polvo en un armario ya tengo mi título en casa –MISSION 1; COMPLETE-.  Ahora yo también podré ser un psicólogo-mago tenebroso como élPero teniendo en cuenta que ya estaba en Gerona y que por un día en mi vida tenía tiempo libre (seré mentiroso) decidí quedarme todo el día allí y vaguear por lo que me dirigí al MediaMarkt a hacer una visita consumista. La verdad es que iba buscando varias cosas, como el pack de Bourne, algun king of fighters tirado de precio o Hellboy en Blu-Ray. En fin, no encontré una mierda de lo que buscaba y por puro consumismo me hice con un pack V de Vendetta-Constantine y un Pursuit Force de PSP, más por compra compulsiva que por otra razón y es que en el mundo de los MediaMarkt tuertos el de Gerona es el más ciego y retrasado del mundo, puesto nunca tiene ofertas o liquidaciones de interés (a destacar los ocho millones de Sonic Heroes y un juego llamado Hercules que tenían allí en pilas infinitas). Estuve a punto de pillarme la película de dibujos “Ratatolín” pero últimamente no me siento muy intelectual para tragarme filmes complejos. Una vez me alejé de allí bastante decepcionado por no encontrar nada de interés y porque aunque lo intenté no me atendió ninguna cajera joven y guapa (me tocó la mayor y simpática, podría haber sido peor y que me hubiese tocado la borde y fea) me fui al MacDonald’s de al lado, mundialmente reconocido por su lentitud, por lo que a los cinco minutos de estar en una cola que se movió CERO decidí coger el coche, marcarme unos kilómetros a Salt –el pueblo de al lado- donde hay otro en un centro comercial de esos de las pelis americanas (a veces me he planteado tomarlo por la fuerza en plan Mallrats pero es bastante más pequeño como para tener lugares tácticos donde esconderme de los posibles Lafours). Allí al momento me ha atendido una chica rubita, guapa y simpática (cero granos/cero sobrepeso, supongo que llevaba poco tiempo trabajando allí). Tendré que ir más a menudo antes de que su régimen de comidas la convierta en uno de los Gorgs de Fraggle Rock -MISISION 2; COMPLETE-.  No siempre vas a ganar, algún día, el centro comercial será mio Y aprovechando que al lado de ese MacDo están los multicines del centro comercial decidí hacer otro combo finish y quedarme a ver La Jungla 4.0. A destacar el joputa gordo cabrón y su grasienta novia que tenía detrás de la cola con sus hermanitos pequeños, el primero de ellos a punto de soltarme spoilers del último libro de Harry Potter (“¿a que no sabes quien muere cariño?”) y los últimos moviéndose como cobayas en celo y dando empujoncitos. Eso sí, escuchando la conversa me enteré que la grasienta y también obesa novia del joputa gordo cabrón llevaba relleno en el sujetador, por lo que contando el poco pecho que de por sí lucía no me extraña que el novio tuviese que evadirse en los mágicos mundos de los Muggles y los partidos de Quidditch.  Sí, si yo tuviese una novia así también creería en Lord Voldemort, los mortífagos y la madre que los parió a todosEn fin, que la peli mola y tal, el Willis suelta sus tacos, mata a los malos y tiene un compi –que el rollo Zeus por lo visto moló a la peña-, no consigue el nivel de las anteriores (comentario que siempre queda bien tras ver una secuela) y he salido bastante contento del cine –MISSION 3; COMPLETE-.  G-I-L-I-P-O-L-L-A-SY para acabar ya con mi día he vuelto a Gerona para comprarme algún libro de interés por lo que después de dejar el coche a buen recaudo me he ido caminando por la ciudad hasta encontrar una librería chachi –siempre con gafas de sol para poder valorar de manera discreta las féminas, que son muchas y de muy buen ver- que hay en esta ciudad. Al llegar a la librería he comprado tres libros que en principio parecían de temática juvenil al estilo Harry Potter: “Abuso sexual en la infancia”, “La intervención ante el maltrato infantil” y “Terapia orientada al cambio con adolescentes y jóvenes”. Lo que ojeando los libros ahora en casa me parece que no tienen finales muy felices. -MISSION 4; COMPLETE-. En definitiva, día de escaqueo con momentos frikis: pelis, libros, juegos, cine y niñas de buen ver. Siempre es mejor hacer estas cosas en compañía, claro, pero cada vez uno se va acostumbrando más a hacer las cosas cuando quiere y como quiere.
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