Qué asquito me doy –metafóricamente hablando-. Soy una persona totalmente indecisa y nunca tengo claro que es lo que quiero. Por momentos lo quiero todo, por momentos no quiero nada de nada.
Creo que me viene por parte de madre el hecho de que para conseguir que hagamos alguna actividad se nos tiene que insistir mucho, nos cuesta mucho, se nos tiene que dar una coba extremada y excesiva, y aun así, aunque tengamos ganas de hacerlo diremos que no y nos autocastigaremos a quedarnos en casa sin hacer nada. No le encuentro una explicación lógica, seguramente porque no la tiene. Desde que tengo uso de razón a mi madre siempre que se le ha dicho de hacer algo, salir con alguna de sus amigas a tomar un café, ir a casa de la vecina, a casa de algún hermano, a no ser que se haya visto entre la espada y la pared lo más probable es que diga que no y se quede en casa encerrada –y después vienen las ansiedades, los agobios y las depresiones.
Por suerte yo no lo llevo tan al extremo, pero en ese sentido también tengo esa estúpida manera de ser que para salir de fiesta, quedar con amiguetes, ir a pasear…se me tiene que insistir y lo tengo que ver extremadamente claro, calculado y planificado, y aun así existe un alto índice de probabilidad de que diga que no y me quede en un estado solitario en casa. Y cuando salgo acostumbro a tener una sensación de inquietud y ansiedad allí donde estoy, como si no perteneciese a ese lugar o no debiese estar allí en ese momento. Es curioso.

Es lo que tiene ser un indeciso, no sabría con cuál de las tres quedarme y no tendría más remedio que llevármelas todas a la cama* En fin, al grano, se supone que mañana debería ir con unos amigos al salón del manga y pasármelo bién por allí, comprar alguna frikada, etc, pero no estoy seguro del todo de si debo ir o no a gastarme pasta allí. Y es que, aunque por un lado estaría bien revivir mis épocas juveniles y triscar entre cosplays de ghotic lolitas y volúmenes de series que dejé a medias cuando empecé a interesarme por otras cosas –igual de infantiles, oiga, no se vaya usted a pensar que me volví adulto ni nada por el estilo-, dejarme timar por el famoso calvo cabrón de Merca Jocs pagando cien euros por un Ninja gaiden de Game Gear que no vale ni tres o hacer una hora de cola para chupar un poco de salsa Wasabi de un palillo chino que habrán utilizado antes que yo cuarenta y ocho frikis vestidos de Bobobo con gérmenes que todavía no tienen nombre científico. Pero por el otro lado pienso que esa pasta chorra me puede venir muy bien para otras cosas que tengo en mente como por ejemplo pagarme el seguro del coche este mes, arreglarle pijaditas que se me han ido rompiendo con el tiempo (traducción, pijaditas que me han ido rompiendo con el tiempo), costearme el segundo tatuaje, hacerme la limpieza anual rutinaria en el dentista, comprarme el sillón para mi habitación que tanto anhelo y con el cual podré maquinar mejor, renovar mi cámara digital por una que la batería le dure más de cinco minutos, comprar los chorrocientos lanzamientos que salen de aquí a fin de año…En fin, que haga lo que haga seguro que al final me voy a arrepentir y tendré la familiar sensación de que la otra opción era la mejor.

Decir que no a cosas como estas es muy duro, pero sobreviviréP.S: Pues con la coña me acabo de acordar de que tengo que pasar la I.T.V y tengo alguna luz de freno jodidilla, por lo que la elección parece ya clara. Quizás sea la hora de comprar mi 206cc y así me ahorro la bombilla.
*Es mentira, a mi solo me gustan las chicas como tú.
yo seguramente vaya, y si a mi tb me pasa que he perdido la afición por este mundo, este va ser mi primer salón en 5 o 6 años.
Saludos
Por judoka_concept (visitar blog)
@ 6:01 - 4/11/2007