El juego es un hack'n'slash de ambientación medieval-fantástica. Desplazamiento lateral, bonitos escenarios, enfrentamientos con jefes finales basados en los inefables Quick Time Events, y un sistema de control más o menos creativo (en lugar de replicar un pad virtual, funciona con dos columnas de tres botones -golpe fuerte, golpe débil y avance en esa dirección-, una en cada extremo de la pantalla). La historia es hipergenérica; ni siquiera merece la pena intentar resumirla.
Lo bueno:
+El aspecto gráfico era bastante impresionante en el momento del lanzamiento, cuando todavía no se concebían claramente las posibilidades de los aparatos con iOS como pseudo-consolas portátiles. Hoy en día, dos años después, sigue viéndose bien.
+Que es producto nacional (de Digital Legends, los creadores del notable "One" para Ngage, por ejemplo).
Lo malo:
-La jugabilidad es básica, superficial, repetitiva y, en conclusión, sumamente aburrida.
-QTE sin ningún sentido de la épica.
-Los mismos tres enemigos repetidos a lo largo de todo el juego, con apenas un par de variaciones de color y tamaño.
-Historia insípida.
-Muy corto (45 minutos bastan para terminarlo) y, aún peor, no dan ganas de repetir.
Valoración: 1/5
Kroll es un juego que no cumple las expectativas que levantó en su momento (una muestra del juego, junto a "Star Wars: El poder de la fuerza", formó parte de una de las presentaciones oficiales de Apple para demostrar el potencial de iPhone e iPod Touch como plataformas de videojuegos). A nivel visual es un trabajo más que notable, pero a nivel sonoro y, lo más importante, jugable, es un juego mediocre, superficial y sin ningún encanto.