La primera entrega de Kirby fue concebida como un juego fácil que cualquier jugador fuera capaz de completar. Esto le convertía en el juego ideal para que un principiante en videojuegos encontrara un título llamativo con el que hacerse mediante una Game Boy.

Jugablemente es un plataformas muy simple, en el que
Kirby exhibe su habilidad de aspirar a los enemigos y arrojarlos de su boca en forma de estrella. Esto, aunque podría convertirle en una máquina de disparo, en realidad funciona más como un mecanismo de defensa.
Kirby es incluso capaz de volar a su antojo, pero esto no indica que el juego esté plagado de innumerables abismos, pues la mayor parte de la aventura se desarrolla en superficie plana. El personaje no pierde una vida al contacto con los enemigos, pues es una barra de energía dotada de seis particulas la que mide su éxito.
Kirby puede rellenarla con items de abundante cantidad a lo largo del juego, aunque el número de vidas adicionales ocultas por las fases no es tan grande. Con todo, se ofrecen ilimatadas continuaciones tras el Game Over, por lo que el sistema global del juego brinda grandes garantías y posibilidades a ese público principiante.
A nivel gráfico, Kirby's Dream Land me parece muy bonito. Los escenarios y las plataformas, así como los personajes y los objetos, se muestran de una forma muy detallada y definida, con una notable proporción de tamaño en la pantalla que forman un conjunto más intuitivo para el jugador.
En su estética se puede encontrar tanto enemigos con un aspecto infantil y natural en la lineal fase
Green Greens, algunos más siniestros y burlones en el tortuoso
Castle Lololo, y otros más duros y agresivos presentes en las ascendentes
Bubbly Clouds; pero en general tanto los personajes como los escenarios destilan un encanto y una inocencia acorde al propio
Kirby, que formarán el característico y permanente universo de la saga.
El apartado musical se compone de melodías muy frescas y alegres y de escasa duración. Todas ellas son fieles al escenario que representan, se dejan escuchar y resultan algo adictivas.
El tema principal que más se desmarca del resto es el de
Bubbly Clouds, que se aleja del carácter animado de los otros para transmitir algo de melancolía.
En cuanto al terreno argumental que da sentido a la historia de Kirby's Dream Land, no es nada nuevo u original. Por un lado se encuentra la catástrofe, el robo de las Estrellas Relucientes, por otro el villano y responsable de la tragedia, el soberano
Rey Dedede y por último
Kirby, el espontáneo héroe del día.
La trama desencadena en un final previsible por todos; pero el juego tiene varios momentos memorables de gran riqueza, como el combate contra
Whispy Woods, escena que quedaría inmortalizada tras ser la más repetida en posteriores entregas de esta saga.
En el campo de la duración, es un juego muy corto. La aventura está formada por cinco escuetas fases. Es quizás uno de sus componentes esenciales para hacer que cualquier público logre terminarlo sin sin abandonarlo en el intento; cosa que tampoco sería posible ya que además, carece de sistema de guardado, aunque tampoco lo necesita. Por supuesto, la curva de dificultad se mantiene baja durante todo el juego; siendo el combate contra
Kaboola, el Jefe de la tercera fase, el obstáculo más complicado a superar, sin contar el encuentro con el enemigo final.

Kirby's Dream Land resulta un juego muy rejugable. Y tiene algunos alicientes que invitan a terminar el juego al menos dos veces: uno de ellos es el código para desbloquear el Extra Game, el modo difícil que revelará si es conquistado de nuevo, una clave más para obtener esta vez un menú de trucos que incluirá el Sound Test, imprescindible en cualquier buena entrega de la saga que se precie.
No obstante, tengo que hacer mención especial al Extra Game incluido en el juego. Este modo difícil es de recomendada exploración: presenta un nuevo surtido de personajes y situaciones, el juego se vuelve más activo y fluido en pantalla, los enemigos ejercen un acoso y derribo sobre
Kirby de una forma nunca antes vista, algunos de ellos causan el triple de daño que en su versión original y los Jefes se vuelven más perversos en sus acciones. El contenido en items resulta el mismo que en el modo normal, pero en esta ocasión uno siente como cada Botella o Bolsa de comida está colocada en el punto necesario, pues se hace mucho más difícil aguantar el pellejo a salvo de las trampas de los enemigos. De esta forma, este ingenuo plataformas puede llegar a convertirse en algunos momentos en una terrible virguería.
Con todo, este nuevo modo presenta un reto de mayor calibre que la aventura original, que no es insufrible y también se puede terminar sin mucho esmero, pero que también resulta atractivo de hacerlo mediante propósitos por el propio jugador, como el de no continuar un Game Over e incluso no perder ni una sóla vida. Y sólo si se ha rejugado el juego muchas veces y se ha memorizado sus localizaciones a la perfección, será posible cumplir algo así. El Extra Game enriquece presumiblemente la justa duración de este juego.
En resumen, pienso que Kirby's Dream Land, en su totalidad, es atractivo a cualquier edad y nivel: a los jugadores novatos les ofrece una aventura sin complicaciones, y a los jugadores veteranos les puede proporcionar un pequeño reto interesante.
Bienvenid@.
Publicado @ 21:24 - 30/5/2006
Etiquetas: