Para iniciar la sección "La gente de Valygar", voy a contaros la historia de un sujeto, que me contaron ayer.

En principio parece la típica historia de un pagafantas, que va detrás de una chica, la cual lo considera un buen amigo pero no quiere absolutamente nada con él. Pero aquí el pagafantas está en su versión más patética, donde
sigue yendo a por la tía a pesar de que tenga novio de bastante tiempo.
Encima, además de pagafantas, tiene otras peculiaridades que lo hacen único, de ahí su nuevo nombre, el
Aguantahelados.
El nombre viene del día que estaban todos los amigos paseandose por el centro y tal, él iba persiguiendo todo el día a la chica (y a su novio). Pararon a comprar helados, y despues de adquirirlos, a la parejita le entraron ganas de enrollarse un rato. ¿Pero que hacer con los helados?.
Nuestro amigo no lo pensó, y les aguantó los helados durante varios minutos mientras
observaba como se enrollaban, y se los devolvió cuando acabaron. Eso sí es un amigo.
Además, aprovecha cualquier ocasión para demostrar su valía, si puede ser, demostrando que su contrincante es un palurdo. Ejemplo: Jugando a cierto juego online, la chica quería hacerse un nuevo personaje, de la misma clase que su novio. El novio iba a enseñarle como se manejaba y tal, pero como estaba ahí el Aguantahelados le cogió el raton y el teclado, y se dispusó a enseñarle como se jugaba de verdad (yo de esto sí que se, deja que te enseñe). El novio lo mandó a la mierda tras haber muerto tropocientas veces y perdido experiencia.
Pero bueno, todo esto entraría dentro de lo normal, donde ya empieza a ser raro es en lo siguiente: La panda queda en una casa, por la noche, a hacer sus cosas frikis, emborracharse y demás. La pareja se va a una habitación con cama, a disfrutar de su intimidad. Pues el aguantahelados, ni corto ni perezoso, en su complejo de perrito faldero los persigue a la habitación y los descubre enrollandose en la cama. Y nada, se queda mirando como si de una pelicula se tratase. Lo mandan a la mierda, y como no se va , se van ellos a otra habitación a seguir enrollandose en un sofá.
El Aguantahelados no desiste en su empeño, y se sienta en el MISMO sofa que ellos, tras lo cual lo mandan a la mierda definitivamente y se encierran en un cuarto.
A día de hoy, nuestro Aguantahelados sigue persiguiendo a la chica a todas horas, y a su novio, imagino por si acaso este último cae fulminado de un rayo, la chica se lanza en sus brazos desconsolada y al fin se la puede tirar.
Bueno, mientras lo escribia pensaba que lo estaba escribiendo fatal, y al final creo que sólo lo he escrito mal.
Si os gustan las historias de gente "curiosa", me centraré en ellas para revivir mi blog.
Por Valygar (visitar blog)
@ 11:02 - 8/10/2007
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