Quizás no se ha reflexionado lo suficiente sobre la trascendental figura de Van Damme dentro de la cinematografía internacional, por lo que vamos a intentar establecer algunos parámetros básicos necesarios para el establecimiento de una línea de estudio, empezando por
Kickboxer, film esencial dentro del cine de arte y ensayo.
Jean Claude interpreta Kurt Sloane, el hermano pequeño del campeón de kickboxing Eric. Eric Sloane es un joven aguerrido lleno de poderío que alcanza la fama en la lucha, creyéndose invencible. Este personaje va a pecar, por tanto, de
hybris, lo que le conducirá al destino trágico como consecuencia de su rebelión contra los dioses, que se traduce en el combate contra Tong Po, donde queda paralítico.
Tong Po, clara némesis del héroe trágico, se presenta como un Aquiles victorioso que expolia de la vida a Héctor, si bien es cierto que en la lucha contra Eric es Tong Po quien encarna a Paris en su enfrentamiento final contra el enemigo de Troya.
Kurt, iracundo ante el destino de su hermano, decide afrontar su destino y para ello se enfrenta a la tarea de convertirse en un luchador. Este proceso se ve complicado por encontrarse en tierra extraña, lejos del protectorado familiar, por lo que el aprendizaje se convierte en un viaje, un tránsito por el que el héroe supera sus miedos personales como metáfora misma de la vida, al tiempo que se somete ante la disciplina del maestro.

Toma. Y daca. Vuelta a empezar.
Esto le conducirá a un sometimiento en una relación de bondage gerontofílico en el que Sloane se somete a estiramientos de sus extremidades, en un entorno de naturaleza que nos recuerda a un paraíso perdido libre de prejuicios morales en el que el cuero deja paso a las lianas.
El periplo de Kurt culmina en un combate contra la némesis de su hermano, condicionando a Kurt por las amenazas que se ciernen sobre su hermano el paralítico y los nervios derivados de descubrir que la hija de su anciano amante ha sido violada por Tong Po y, sobre todo, que tiene ganas de hacerle lo mismo a él. La anagnórisis se da a base de hostias, pero cuando descubre que su hermano ya está a salvo, recupera sus fuerzas y le da de hostias al chino de Tailandia ése con el que se estaba peleando.

"Me he hecho puuuuuuuuuuuuuupaaaaaaaaaaaaaaaaa."
Por todo ello, este film de Van Damme es equiparable e incluso superior a cualquier tragedia de Eurípides y como tal tendría que ser reconocida.