En las pocas ocasiones en las que tengo el gusto de volver a descubrir las viejas series de mi juventud (eh, estoy en la flor de la vida, cabrones), ese gusto no se convierte en disgusto al revisar series británicas.

Sería un poco insustancial pretender que Flying Circus no fue importante en su momento para mí, y que volver a ella tiempo después resulta agradable y fresco. Lo mismo con Fawlty Towers. Ahora le ha tocado a A bit of Fry & Laurie, que tenía un poco más olvidada. Curiosamente es tardía, de muy finales de los 80, diría, en adelante, hasta la primera mitad de los 90. Supongo que en su momento tenía la cabeza en otras cosas o quizás, por cosas de la vida, las reposiciones no fueron tan abundantes. Quién sabe.

Mi recuerdo, mucho más vago, me había escondido a estos dos energúmenos en su conjunto, y lo cierto es que adquirí la primera temporada por una impulsiva compra inspirada en una extraña nostalgia que no supe explicar en su momento. Resucitado el monstruo, las tres siguientes se vinieron a casa también. En total, 26 capítulos de los que no voy a comentar ninguno.

En cualquier caso, es una más de esas series de humor británico que tanta gente odia (saludos a los Morancos, que me estarán leyendo), con sus personajes recurrentes, su poco de Stoppard, de Beckett, y de John Cleese (How to Irritate People), qué coño. Muy recomendable, sin necesidad de dar argumentos.
