Y por eso está embarazada.
El mundo de los falsos amigos siempre da mucho juego con los estudiantes de lenguas extranjeras. Todos lo hemos sufrido en nuestras carnes, y verlo desde el otro lado de la barrera tiene miga por eso de no poder reírte en la cara de quienes te pagan por enseñarles... bueno, te pagan.
Lo de "estoy embarazada" me lo habían dicho antes. Una vez fue una falsa alarma, pero el resto de veces eran alumnas (alguno afirmó estar "embarazado", pero le di menos credibilidad) anglosajonas, e incluso una sueca que sabía bastante inglés y hacía cruces divertidos entre los tres idiomas.
Pero cuando la jugada es, en plena cena social, que una diga -grite- "oh, cómo me gusta la polla" y la gente la mire extraño, se dé cuenta de que el bicho que devoraba es mejor considerarlo macho, y que había soltado, en realidad, una grosería, y se pone roja como un tomate sólo para decir "estoy embarazada" es que... ¡coño, es normal! Si te gusta la polla una de las cosas que pueden suceder es que te preñes.
Cosas que pasan.