Permitidme ir al grano: me molesta la gente que no se separa del teléfono ni para ir a cagar (literalmente) y es que es capaz de contestar mientras está cagando (literalmente, otra vez).
No acabo de entender tampoco a la gente que está hablando contigo, suena el teléfono, y se pasa los siguientes veinte minutos hablando por el móvil.
Me disgusta igualmente la gente que está comiendo, le llaman al móvil y se pone a hablar en la mesa. Y la gente que te coge la llamada para decirte "ahora no puedo, llámame luego." Cojones, si no lo coges ya te llamaré más tarde, no me hagas gastar mi maldito dinero por tu estupidez.
En líneas generales, la cuestión radica en que la gente establece una prioridad en sus actos comunicativos, formando una jerarquía en la que se prioriza la comunicación con unos individuos sobre otros. De manera instintiva se hace, por ejemplo, al estar en una tertulia (civilizada y normal, en un bar, e incluso al borde del coma etílico y no como los bonobos gritones de la televisión seria) cuando nos callamos para que una de las personas que ha empezado a hablar la mismo tiempo exponga su visión, o para que el abuelete suelte su rollo que no nos importa, por simple educación.
Es un acto social, habitual, estándar, con profundos matices sociológicos y esas cositas. Por tanto, lo que me molesta es cuando la jerarquía se ve rota por la intromisión de un aparato: da igual quién llame y lo insustancial de lo comunicado, ya que el canal comunicativo se establece como elemento jerarquizante frente a la autoridad de los comunicadores e incluso frente al propio mensaje comunicado. Es decir, rompe algunas de las normas básicas de la comunicación. También se puede llamar como acto de mala educación. Porque nadie se va a quejar por atender una llamada urgente, o con algún elemento importante (comunicación muy ocasional por cuestiones ajenas a la voluntad, por ejemplo), pero, francamente, en la mayoría de las ocasiones es pura verborrea y diarrea mental.
Pues todo indica que mayo será el mes, Telefónica la compañía, y 3G la tecnología de un nuevo modelo, que será el que se venda en los países europeos con más penetración de esas redes.
Pringao entra en la era HD Publicado @ 23:11 - 6/9/2007 Etiquetas: tele, hdtv
Pues finalmente me he decidido a comprar un televisor HD Ready. Se ha venido a casa, con sus 26", su precio asequible, y el primer contacto ha sido excelente.
Resultados sublimes con PS3, tanto en 1080i como 720p, por HDMI; sobresalientes con Xbox 360 por VGA, y magníficos con Wii con componentes a 480p. La que más miedo me daba, claro, era la blanquita de Nintendo, pero el contacto con Wii Sports, Resident Evil 4 y Zelda ha sido satisfactorio, lo mismo que con la Consola Virtual.
PlayStation 3 ha sido probada a base de demo de F-1, MotorStorm y alguno más. No hay queja posible. Y las pelis en Blu-ray, maravillosas; los DVDs también muy cucos.
Xbox 360 ha sido puesta a prueba con Bioshock, y vaya que sí. Seguirá estando alejada de la toma de red mientras los señores de Microsoft no se dignen a poner a un precio algo decente el adaptador Wi-Fi, qué le vamos a hacer.
La TDT me daba algo de miedo. No todos los canales se ven igual de bien, pero el sintonizador que lleva el televisor es bien bueno; estoy viendo Kill Bill ahora mismo en La Primera y mola. La tele por cable, usando su propio decodificador DVB conectado por RGB también se ve bastante bien. La tele analógica, mierda pura, claro.
Es una Toshiba, y desde luego estoy contento. Estuve dudando entre una Samsung algo más mona, pero con casi 200 euros de diferencia (lo que se traduce en muchos cafés, varias cañas, y un par de facturas), se ha impuesto la cosa ésa que estoy practicando últimamente con la madurez: el sentido común.
La vieja tele de tubo de 14 pulgadas no se retirará de la vida, pero será relegada al trastero, donde acabará sus días cubierta de polvo, triste y olvidada. Que la follen. Ahora ya soy un poco más un pequeño burgués.
MacGyver es un escocés de los buenos, en opinión de las cuñadas de Homer, pero no sólo no es dorado sino que además no lleva falda, lo que le sitúa en realidad en el escalafón más bajo de los fantasmas de la televisión infantil.
"Mmm... MacGyver, eso sí es un hombre." Luego eso descubriría que también quería ser un hombre.
MacGyver era el protagonista de una amable serie familiar de acción y valores respetables (ecologismo, buenrollismo, nacionalsocialismo...) que empezaba con una bomba, lo que no podría presagiar cosas muy buenas, sobre todo porque luego en realidad explotaban pocas cosas.
Y es que al final, el tipo éste escocés se sacaba un clip y un chicle (todo el mundo espera una referencia a esto en un comentario sobre MacGyver y yo no pretendo ser original) y arreglaba la fusión del núcleo de una central nuclear tomada por terroristas yugoslavos de origen bielorruso, reconciliaba al técnico de la central con su familia, y al final se retiraba del mundanal ruido. Algo así como Solid Snake pero en bien hecho.
MacGyver no estaba solo, aunque era un solitario, siendo una de esas estúpidas contradicciones que tanto gustan a la audiencia. Así, era un héroe más chulo que un ocho pero contaba con amigos que le podían ayudar si era necesario. Se introdujo, de este modo, a Peter, que era su jefe y mejor amigo, lo que es triste.
Pete Thornton era gordo, calvo y sentía una atracción homoerótica por MacGyver, por lo que toleraba que fuese un agente sin pistola (es que la serie era para niños, pero los dos eran pillines). Pete tiene un doble que sale en el primer capítulo de la serie, y se llama Andy Colson, un anagrama de No soy Clan-D, antiguo forista de Vandal.
Pete se fue quedando un poco miope por un glaucoma, lo que el actor decidió incorporar en su vida porque era del método (no sabemos cuál), y MacGyver empezaba a hacer comentarios desagradables sobre lo turgente de su musculatura ahora que Pete tropezaba al intentar perseguirle por los pasillos para palpar sus nalgas.
Nadie entiende cómo MacGyver era agente de algo y no iba armado hasta los dientes. Los fans sueñan con un encuentro tipo cross-over entre MacGyver y Jack Bauer, para ver cómo Bauer le tortura hasta la muerte y MacGyver se pincha en un dedo con un clip.
La vida de MacGyver era muy triste, porque no logró triunfar nunca que se supiese entre el sexo femenino (no así entre el masculino), y era huérfano de padre, madre y gato, siendo criado por su abuelo, lo que explica muchas cosas.
El abuelo de MacGyver.
Al menos, el tío se daba la gran vida yendo de aquí para allá, viendo mundo como un campeón y enseñando cultura y geografía a los televidentes. MacGyver nunca estuvo en España, pero sí en un país vecino: Euskadi. Podemos verlo a continuación.
Sin embargo, resulta que el tío golfo tenía un hijo, llamado Sam, que apareció en el último capítulo de la serie, levantando escándalos, ríos de tinta, y la moqueta en algunas casa. Esto contravenía los valores judeocristianos fuertemente instaurados en la serie, ya que el hijo era fruto de una relación extramarital con una mujer profesional y que posiblemente usaba pantalones. Como consecuencia de esto, la serie tuvo que ser cancelada y MacGyver se retiró.
Finalmente, se grabarían varias secuelas de MacGyver años después. Por ejemplo, "MacGyver en el espacio", donde había un rollo de puertas espaciales (que también arreglaba con celo) y ambientación medio-egipcia.
Tengo el sano objetivo de ser asquerosamente rico.
Básicamente, es que leía el otro día que en el país anteriormente conocido como España y hoy en día como "este país" nos ponen más publicidad que a nadie. Así que tonto el último. Si a las teles les va bien, ¿por qué a mí no? Claro que... ¿cómo me ingresarán la pasta? ¿O me mandan un cheque?