Cuando Sant Jordi (Sanchordi, para los menos amigos de la fonética catalana) mató al dragón, no sólo iba hasta las cejas de alucinógenos –algo así como cuando la gente empieza a decir que tiene coitos con palomas- sino que poco podía imaginar que, siglos después, las lagartijas estarían en peligro de extinción.
Cuando Cervantes tuvo a bien morirse, le importó poco que fuesen a joder con el dato erróneo de que Shakespeare la espichó el mismo día. Los ingleses, por la cosa ésa de ser especiales, todavía no habían adoptado (ni lo harían hasta mediados del siglo XVIII) el arreglo del calendario gregoriano que había hecho... ¡Gregorio! Gregorio XIII, para más señas, que no se mantuvo en las suyas. España, por su parte, decidió que no había que ser un país de paletos atrasados por una única vez en toda la Historia, y por eso ya habían cambiado el calendario. Así que al manco lo enterraron el 24 de abril (al día siguiente, claro, antes de que oliese en exceso), y al inglés el 4 de mayo, con sus negros, pipas de maría, Christopher Marlowe, y el alegre recuerdo de su esposa, Anne Hathaway, de quien pasó como de la mierda mientras vivía.

Anne Hathaway, esposa de William Shakespeare, en Stratford-upon-Avon (creo que en inglés significa "camisón.")
Por cosas, por tanto, absurdas y erróneas en el mejor de los casos, se tiene la costumbre medieval de regalar un libro a los tíos (como si leyeran) y una rosa a las tías (como si fuesen a follar por eso). Afortunadamente la sociedad evoluciona y ahora la gente compra DVDs intentando buscar una impostura de igualdad de sexos. Sea como fuere, sin embargo, es un día de júbilo: la gente compra libros, y los libreros son felices. Esto, y los libros de los niños para el cole, les salvan el culo año tras año y empujan la economía poderosa de la nación. Luego las estadísticas sobre qué compra la gente dan pena y hacen que los gafapastas lloren, pero peor son cuando se le pregunta a la gente si al menos se han leído la puta mierda de biografía de la Preysler que les han regalado se la leen o no.

Es Cervantes. Si no le reconocéis es que tenéis que leer más.
En pro de la Cultura me voy a permitir recomendar unos libros que harán bien al país, incluyendo los más exitosos y recomendables libros de autoayuda, paradigma máximo de todo lo humano y divino:
-Guía Fantástica Marca
-Manual de Instrucciones de Wii
-Curso CCC de programador de parrilla en La Sexta
-Finnegan’s Wake
-Mea y disfruta con Chumari Alfaro
-El libro de Ana Rosa (esta vez sí edition)
-La memoria de Villalar