
Al fin!!!
Una de las cosas malas que tiene vivir en Almería es que todo llega tarde, a veces escandalosamente tarde.
Para llegar a ver esta figura en el Carrefour de la provincia han tenido que pasar dos semanas, hasta ese día sólo me he topado con Andrómedas y Pegasos por todos lados.
Pero al fin la tengo, y me alegro.
Y como muestra de mi alegría, os traigo la review.
Watashi wa Doragon Shiryu!La primera sensación que de al abrir el blister (despues de una bonita pelea contra el sistema de cerrado) es que estamos ante una figura muy curiosa por dos razones, la primera es ese verde dragón metalizado tan atractivo y la segunda es la capa de barniz brillante que cubre la figura, dando lugar a un efecto extraño a la par que bonito. Este efecto contrasta con las piezas de las hombreras y las rodilleras, de color liso y con el casco, metalizado también pero de un feo color verde intenso (o se pasan o no llegan... la madre que los parió)

Imagen tomada de Saint Seiya Gallery, es una comparación entre la figura antigua (JAP) y la reedición (HK)Algunas piezas han sufrido pequeñas remodelaciones desde la verión antigua, en primer lugar, el casco ha sido rediseñado y ahora tiene más relieve, resultando más agresivo; los agujeros de peto y espalda para encajar las hombreras ahora son asimétricos uno con otro, resultando el encaje de éstas más exacto; el escudo ha perdido las dos piezas metálicas que simulan la correa que lo mantienen fijo en un sitio y las rodilleras, en lugar de ser encajadas a presión, están modeladas de forma que las patillas hagan encaje con el remache que mantiene la articulación de la rodilla (este último punto simplemente me parece genial).
El montaje de la figura es muy sencillo y las piezas se encajan fácilmente, la coraza está dividida en peto y espalda y ambas se unen con las hombreras, el casco encaja a la perfección.
El resultado es una de las figuras Vintage G1 más fieles en el resultado final y que luce de maravilla donde la expongas.
El no-tan-indestructible escudo del DragónPor desgracia esta figura no se libra de tener fallos, y es que el montaje de las hombreras es ridículamente difícil ya que hay que colocarlas muy bien para que no se caigan a la mínima de cambio (y con ellas el peto).
Otro error remarcable es la escasa movilidad de la figura, el cinturón aún permite algo de movimiento, pero el desafortunado planteamiento del conjunto coraza-hombreras impide ponerlo en una posición buena (al menos da para levantarle el escudo)
En conclusiónLa figura del caballero del Dragón sobresale de las demás por su excelente modelado, Una buena adquisición si quieres empezar con las Vintage
9/10En la próxima review...