La Zona Fantasma

Publicado: 15:32 03/03/2011 · Etiquetas: · Categorías: Superman : Cine


2011 es un buen año para los fans de Superman. Por un lado, el anuncio de la película del hombre de acero dirigida por Zack Snyder que parece que aportará algo de luz en la oscura trayectoria del héroe de acero en la gran pantalla; por otro, la llegada del momento cumbre en la ya veterana serie Smallville; y, por último, la proliferación de fan films que por fin parece que harán justicia al superhéroe por excelencia.

Superman vivió años de gloria fuera del mundo del cómic con el incio del serial que protagonizó años atrás George Reeves y asentó Christopher Reeve en la gran pantalla, pero también ha pasado duros baches que parecen insalvables. Desde la segunda parte firmada por Richard Lester, no ha habido forma de que el hombre de acero eche a volar de nuevo en el cine y si bien en televisión hemos podido disfrutar de Lois y Clark y Smallville, amén de series y varias películas de animación, parece que es un superhéroe que siempre se ha mantenido en las sombras. Por el contrario, Batman, su compañero de fatigas en La Liga de la Justicia, ha dejado atrás cualquier pena y gracias a Christopher Nolan parece haber renacido de sus cenizas acompañado de dos excelentes entregas cinematográficas y toda una legión de seguidores que han inundado con gran acierto el apasionante mundo de los fan films.

Gracias a los fan films, los seguidores de todo el mundo han podido ver plasmado en sus pantallas todo aquello que siempre han querido ver y el cine no les ha ofrecido o simplemente disfrutar de historias paralelas y descubrir nuevas facetas de sus héroes favoritos. Los seguidores de Superman, sin embargo, siempre se han quedado con las ganas. La dificultad de llevar a la pantalla los efectos especiales de un hombre volador quizás haya sido el motivo por el que los fan films siempre se hayan quedado a medio gas y si bien algún intento ha dejado buen sabor de boca, como The World's Fitness, hasta ahora nunca se ha alcanzado el nivel de los fan films de otras figuras como Batman o los basados en el universo Star Wars, reduciendo las aventuras del hombre de acero a burdas parodias o chapuceras puestas en escena.

No obstante, este año se ha abierto un pequeño rayo de esperanza gracias a The Legacy, un cortometraje que ganó el premio de la Comic-Con Film Fest 2010 y que también se presentó en Cannes, de gran factura técnica que si bien no trata exactamente de Superman, sí guarda similitudes más que obvias. A grandes rasgos se nos cuenta la historia de un chaval que va dándose cuenta de que su padre fue en el pasado uno de los superhéroes más grandes del planeta. Como ya nos demostró Sandy Collora, los fan films pueden alcanzar cotas de calidad extremas y ser tan profesionales como cualquier gran producción, y así The Legacy, dirigida por Mike Doto, cuenta entre sus filas con Paul Butcher, conocido por ser el hermano menor de Zoey en Zoey 101; Louis Iacoviello, invitado en series como Hannah Montana, CSI, Héroes y Urgencias; y Jo McGinley, también invitada habitual de series como Urgencias o Justicia Cerrada.


The Legacy dura aproximadamente 12 minutos y se vende a precio simbólico en DVD. En la red fue liberado el trailer de unos 50 segundos de duración hace escasos días y en él puede apreciarse el tratamiento de imagen y sonido, aunque no de interpretación, del que hace gala el corto. Como hemos dicho, no se nombre de forma explícita a Superman, entre otras cosas para evitar litigios con Warner Bros., pero claramente es un homenaje al personaje de Jerry Siegel y Joe Shuster.

Todo esto no solo nos ha servido para descubrir que si se quiere se pueden hacer buenos fan films sobre el hombre de acero, sino también para ir preparando el camino para el que sea posiblemente el proyecto más ambicioso sobre Superman fuera de las líneas de producción oficiales. Desde hace unos meses se sabe que un grupo de aficionados al superhéroe se ha propuesto realizar una obra titánica y dar al nombre de Superman el sitio que se merece dentro del mundo de los fan films. Superman Requiem es el nombre elegido para el proyecto del que poco se sabe aún y que promete ser un referente en los próximos años.

Mientras que el Superman de Zack Snyder contará con un gran presupuesto, decenas de estrellas por aquí y por allá y parece ser que cortará por lo sano con lo visto en los años 80 (hasta tendrá el atrevimiento de no hacer alusión alguna a la fanarria de John Williams), Superman Requiem, en palabras de sus productores, será fiel al espíritu de las cintas de Richard Donner, tanto que la historia se situará entre Superman y Superman II intentando no adulterar en demasía la historia original. De lo poco que se conoce, contará con una duración aproximada de 74 minutos y bajo la dirección del británico Gene Fallaize, de amplia experiencia en cine y televisión como productor, estarán Ian Virgo, Neil McDermott, Serena Lorien y Amelia Tyler. No ha trascendido mucho más sobre qué roles interpretará cada uno de los actores, aunque las apuestas están claras en el papel de Lois Lane que seguramente ha recaído sobre Serena Lorien que, al parecer, ya ha rodado sus escenas. El resto, como en las mejores producciones, es una incógnita.


Una producción de este tipo conlleva un gran presupuesto y conseguirlo no será una tarea sencilla, de hecho es el gran problema al que se enfrentan los encargados de llevar a cabo el proyecto y eso contando con que Warner Bros. no asome la cabeza desde cualquier oscuro rincón. Quizás sea por eso que la información nos esté llegando con cuentagotas, para que la desilusión, en caso de que finalmente no se lleve a cabo, no sea tan grande. Hacer volar a un hombre no es excesivamente difícil hoy en día gracias a los ordenadores, pero sí es caro y puesto que la mayoría del staff que compone Superman Requiem obviamente ha renunciado a sueldo alguno, el principal empeño se pondrá en hacer creíbles los efectos especiales. Hasta ahora ningún fan film del hombre de acero lo ha llevado a cabo con satisfactorios resultados, ni siquiera Sandy Corolla que tiró a su Superman desde una silla para simular el vuelo. Incluso en series como Lois y Clark la cosa no ha ido mucho mejor. Es por eso, por los antecedentes, que nuestras esperanzas pueden verse mermadas. Aún así, el equipo de producción se muestra optimista y acepta donaciones de todo tipo para poder terminar Superman Requiem antes de que explote el mundo en 2012.

Según se desprende del cartel promocional, recién lanzado a la red en el momento de escribir estas líneas y donde se confirman los actores y actrices que ya hemos nombrado, el respeto por el material de Richard Donner será máximo. Un escudo gigantesco, con los trazos similares al que lució Christopher Reeve en su pecho, dejará en el olvido el ridículo emblema que le colocaron a Brandon Routh y junto a él se recuperará también el score de John Williams, aunque se desconoce si se adornará a lo John Ottman o se copiará y pegará sin más alardes.

Fechas clave: Junio de 2011, trailer de lo que se haya podido hacer hasta ese momento. Se termine o no el proyecto, el trailer verá la luz con lo que haya, con cromas azules o verde fosforito. Diciembre de 2011, si todo va bien será la fecha en la que se lance Superman Requiem. Hasta entonces es de esperar que vaya filtrándose información con cuentagotas para aumentar el hype, aunque eso no hará falta. Las expectativas ya están por las nubes, se le considera el proyecto independiente más ambicioso sobre el hombre de acero de todos cuantos se han hecho hasta la fecha, que, por otra parte, tampoco han sido muchos, y confiamos en que se llegue a buen puerto. Lo seguiremos de cerca.

Publicado: 21:31 24/09/2008 · Etiquetas: , · Categorías: Superman : Cine

Coincidiendo con el lanzamiento en España del espectacular tomo publicado por PlanetadeAgostini, La Muerte de Superman, nos llega la película de animación en DVD de la mano de Warner Bros que lleva el mismo título y se basa en los mismos acontecimientos. Bruce W. Timm vuelve a producir y escribir una aventura protagonizada por el hombre de acero con la calidad que nos tiene acostumbrados.

La serie de animación para televisión de Superman, aunque un escalón por debajo de la protagonizada por el hombre murciélago, fue elogiada por crítica y público. Bruce W. Timm se puso al frente de la dirección para dar lugar a uno de los mejores episodios del hombre de acero, El Último Hijo de Krypton, dividido en tres partes y que dio lugar a tres temporadas cuya calidad es incuestionable. La serie siguió un hilo argumental propio uniendo elementos de la extensa y variada mitología de Superman.

La Muerte de Superman, originalmente conocida como Superman Doomsday, mantiene parte del espíritu de la serie, así como su estilo visual, pero va un paso más allá convirtiéndose, sin duda, en la película de animación del hombre de acero más cruda de todas. Prácticamente todos los personajes, excepto Superman, han sufrido un generoso lavado de cara respecto a la serie y la pastelosa paleta de colores anterior ha dado paso a tonos más oscuros y agresivos en la línea de la serie de Batman. Por primera vez, la sangre hace acto de presencia (aunque en pequeñas dosis) y se acabó el destrozar limpiamente una ciudad. Cada terrible golpe de Doomsday se cobra sus víctimas, tanto humanas como animales. Especialmente sorprendente y terrible resulta la muerte de El Juguetero a manos de “Superman”. Como no podía ser de otra forma, la animación es sobresaliente y los combates son muy espectaculares presentando una coreografía realmente admirable. Pocas veces antres habremos sentido los golpes de Superman tan contundentes como ahora.

Pese a su sobresaliente realización técnica, no son pocos los seguidores de Superman que han criticado el resultado final. Y es que si bien sigue las pautas marcadas por el comic al que debe su nombre, es una adaptación excesivamente libre. Tan solo la aparición de Doomsday, la aparente muerte de Superman y su regreso tiene conexión directa con la narración del comic. Todo lo demás, tanto la actitud de los personajes como la resolución de la trama, se aleja del comic creando un hilo argumental paralelo que, si bien no desentona con el desarrollo del film, sí puede desilusionar a quiénes esperaban ver plasmado en movimiento las páginas que leyeron hace ya quince años. Especialmente llamativo resulta que Lois Lane desconozca la verdadera identidad de Superman o que Jonathan Kent haya muerto buscando coherencia con la película Superman Returns, que a su vez se basaba en la línea impuesta por las anteriores entregas cinematográficas de Superman, en vez de seguir el hilo argumental de la propia serie de televisión. Y aunque el film se titula La Muerte de Superman la trama se centra en los momentos siguientes a la muerte del superhéroe, dejando a Doomsday en un plano casi testimonial. Así, y aún contando con impresionantes escenas de lucha, el guión basa -acertadamente- su peso en las relaciones entre personajes y cómo les afecta la desaparición del hombre de acero.


Como hemos dicho, estamos antes una libre adaptación de lo acontecido en el comic. Así, Doomsday, aunque comparte origen, es encontrado por el original Lex Luthor -no su hijo- durante unas excavaciones y la Liga de la Justicia, al igual que los habitantes del inframundo, no existen. En la película, Superman es el único superhéroe sobre la Tierra y último y único superviviente de Kryton puesto que Supergirl tampoco hace acto de presencia. No son pocas las voces que han criticado el hecho de que la película siga su propio camino de forma tan radical obviando todo el universo de Superman, pero si se quería conseguir cierta coherencia en una historia de poco más de hora y cuarto era imposible incluir toda la fauna que habita la Tierra de los comics, a parte de prescindir del realismo que se le ha querido imprimir al film. En los comics la historia estaba simplicada al máximo y Superman seguía siendo el héroe distante y perfecto, recreación perfecta de los comics de antaño, donde solo su relación con Lois, Lana y sus padres volvían a situar a Kal-El con los pies en la tierra.

Las referencias a las películas de Superman son constantes, aunque bien disimuladas, empezando por la primera imagen donde Superman aparece ayudando a la gente de un pueblo al pie de una presa. La recreación de la Fortaleza de la Soledad también es de similar construcción a la disfrutada en las películas y en la serie Smallville, aunque aquí la habita un mayordomo robótico del que desconocemos su origen y que ayuda a Kal-El a regresar de su letargo. Pese a las numerosas referencias, el tema principial de Superman que compuso John Williams años atrás no está presente a lo largo del largometraje. Ni siquiera un guiño que nos recuerde aquella gloriosa fanfarria que quedó grabada en nuestras mentes. En su lugar, Robert Kral ha compuesto una veintena de temas que ambientan extraordinariamente bien la acción más frenética, los momentos de pausa y los más dramáticos y que, por primera vez en una cinta sobre Superman, hace olvidable el tema del maestro Williams.

Como nota anecdótica, en el doblaje en castellano se han mantenido a los actores de doblaje que dieron vida a Superman y Lois Lane en la serie animada de televisión, José Luis Angulo y Carmen Consentino respectivamente, y otros personajes secundarios como Mario Martín en la voz de Perry White y Adolfo Moreno como Jimmy Olsen. Un gran doblaje que no desmerece en nada a lo oído en la versión original y que en nuestro caso supone una pequeña conexión con la serie animada.


Hay quiénes esperaban ver lo mismo que lo leído, pero era inviable. El tinglado montado en los cómic era imposible trasladarlo a la pequeña pantalla sin rozar el ridículo. Los pequeños toques de violencia alejan a Superman de la ñoñería que siempre le ha atribuido y engrandecen aún más un producto que apasionará y levantará críticas a partes iguales. A servidor le ha encantado.

Superman Doomsday
MatoR
24/09/08


Publicado: 17:51 18/11/2006 · Etiquetas: · Categorías: Superman : Cine


Mucho antes del verano de este año saltó la noticia: Superman recibiría una edición de lujo compuesta por catorce discos (en Europa, trece) a finales de año para conmemorar el veinticinco aniversario del rodaje de Superman por Richard Donner.

Desde entonces se especuló mucho sobre qué se incluiría en esta edición, desde Supergirl, versión del director incluida, hasta las series animadas de Superman, sin olvidar, por supuesto, las cuatro películas que protagonizó Christopher Reeve en sus versiones especiales remasterizadas digitalmente. Llegado el verano, se desveló  uno de los misterios y la mayor sorpresa de todas: en esta edición se incluiría por primera vez el montaje original de Superman II rodado por Richard Donner.

Sin duda, este nuevo montaje, realizado por Michael Thau, autor de varios documentales de Superman y del montaje del director de la primera parte de Superman bajo la supervisión de Richard Donner, se convirtió en el centro de atención de la edición y la duda rondaba sobre todos los aficionados que estuvimos años pidiendo esta edición: ¿se conservaría el suficiente material como para que el Superman II de Richard Donner tuviese la fuerza suficiente como para valer como continuación por sí sola olvidando la versión “oficial”? Con el resultado entre las manos, la verdad es que no. Por sí misma, este Superman II necesita del otro para completar una fascinante historia que Richard Donner rodó simultáneamente en 1978. Pero a estas alturas de la historia, ¿qué importa?

Al inicio, asistimos a una presentación de un Richard Donner ciertamente emocionado y nostálgico que agradece el esfuerzo de todos los que han conseguido realizar este nuevo montaje y a los miles de seguidores que lo pedíamos. Y a continuación, la película.

Desde el inicio de la cinta, uno se da cuenta de que está ante algo distinto. Son muchas las escenas rescatadas del metraje original, tantas que resulta sorprendente que se desechasen todas con el único y perverso objetivo de atribuir la totalidad de la película a Richard Lester. Antes de los créditos de inicio, asistimos a lo que debería haber sido el desenlace de la primera parte de Superman, donde el cohete lanzado por Lex Luthor, y desviado por Superman al espacio, libera de la Zona Fantasma a los tres malvados kyptonianos. Tomamos contacto con las primeras escenas ampliadas y restauradas, pero falla el montaje de Michael Thau. Tras el impactante grito de libertad de Zod, asistimos perplejos a un fundido en negro y el inicio de la fanfarria capada de Superman que tan de moda parece haber puesto John Ottman, con un acabado digno de cualquier aprendiz de Pinnacle Studio. Afortunadamente, no es la tónica de la película, aunque denota la falta de material rodado, el escaso presupuesto para el nuevo montaje y la lógica intención de reducir al mínimo las escenas rodadas por Richard Lester.

La primera toma de contacto con Lois y Clark se produce en el Daily Planet, momento en el que la periodista ya intuye que entre Clark y Superman hay un parecido más que razonable. Esta escena fue eliminada en su día y sustituida por la de las Cataratas de Niágara, cuando Lois se lanza al agua en un intento por forzar a Clark a rescatarla como Superman. En ambas, el resultado es similar, con una Lois ridiculizada y un Clark saliendo airoso de la situación evitando que su futura pareja salga herida, pero la escena de Donner resulta más divertida y está mejor acabada. La segunda ocasión en la que los dos periodistas comparten decorado, y obviando las inclusiones de Niágara rodadas por Lester necesarias para dar sentido a la historia, es en la famosa y magnífica escena de selección de actores, donde Lois dispara a Clark esperando que esta vez revelase su auténtica identidad. Es una verdadera lástima que no se llagase a rodar en plató, porque es un momento clave de gran ingenio para el desarrollo de la historia.


Pero, sin duda, el montaje que más expectación ha levantado, y no sin razón, es en los momentos en los que aparece Marlon Brando como Jor-El. Intervenciones más cortas que lo que se incluyó en la versión oficial con Susannah York como Lara, pero de una intensidad increíble. En una entrevista realizada para uno de los documentales de Superman Ultimate Collector's Edition, Pierre Spengler, productor de las dos primeras partes de Superman, explica cómo en su momento se decidió prescindir de Marlon Brando por cuestiones económicas y porque no aportaba nada realmente relevante a la historia en la segunda parte. Curioso que se atreva a decir semejante tontería con el montaje de Donner terminado, porque si algo queda claro es que las escenas de Jor-El junto a Kal-El son de una tremenda importancia y pone fin a una historia perfectamente narrada e hilvanada.

Además, ahora se comprenden cosas que antes carecían de lógica. Lois y Kal-El se enamoran y consuman antes de perder su condición de kyptoniano, al contrario que en la versión de Lester donde acababan juntos tras una ridícula transformación donde el traje de Superman se desvanecía misteriosamente. El enfrentamiento de Kal-El con su padre y cómo éste mira con preocupación a una intimidada Lois Lane, vestida con la parte superior del traje de Superman, se presenta como una de las escenas mejor rodadas y acabadas que demuestra, una vez más, la falta de visión de los productores del film contra el buen hacer de Richard Donner. Pero no acaba ahí, puesto que Kal-El, ahora como Clark Kent, y Jor-El vuelven a verse las caras en otra escena épica que acaba con el sacrificio del padre y cierra el círculo definitivamente, convirtiéndose el padre en hijo. Una escena conmovedora, con un Superman absolutamente humillado y avergonzado que supone el punto álgido en la sorprendente historia que se nos vetó hace ya casi treinta años.

Y al igual que se cortaron escenas de Donner, ahora se ha hecho lo propio con las de Lester. La diferencia es que las de Donner tienen una calidad fuera de lo común y hubiesen puesto a Superman II por encima de su primera y extraordinaria parte y las de Lester, en cambio, son un despropósito absoluto. Así, el enfrentamiento de Zod, Ursa y Non contra Superman se ha retocado y acortado haciéndolo más creíble y menos cómico. ¿Os acordáis de la cantidad de estupideces que hacían los ciudadanos de Metrópolis mientras el futuro, ya no solo de su ciudad sino de la humanidad, estaba en peligro? Gente preocupándose por la sartén en el fuego, otro chiflado que no conseguía oír a saber quién por el teléfono... todo esa montaña de chorradas se ha eliminado de esta versión, se han acelerado algunas secuencias para darle mayor espectacularidad, como el lanzamiento de Non contra un edificio, se ha incluido el impacto de Superman contra la Estatua de la Libertad y se han sustituido todas las escenas que Lois Lane compartía con una oficinista irritante del Daily Planet.

También se ha recuperado la escena final entre Superman y Zod. Los poderes inéditos de los que hacían gala los krytonianos han dado paso a un enfrentamiento verbal de una calidad soberbia. ¿Qué necesidad había de que se volviesen a enfrentar todos de nuevo tras la batalla de Metrópolis con trucos de magia baratos? Donner, con esta escena, volvió a demostrar una clase y maestría de la que careció Lester y con él los productores que quisieron convertir a Superman en un payaso de feria desde un principio.

A los efectos especiales ya incluidos, se han añadido doscientos nuevos planos, respetando fielmente el estilo del montaje original. El resultado es excelente y si bien podían haberse mejorado, pero que para dar homogeneidad al conjunto no se ha hecho, están integrados de forma correcta sin desentonar en absoluto. Así, cuando Jor-El se personifica frente a Kal-El, el resultado es impresionante. En la batalla en Metrópolis todos los añadidos están integrados con gran acierto en el acabado final, como cuando Superman es lanzado contra la Estatua de la Libertad o golpea a Non. Incluso se han retocado algunos efectos ya existentes, como cuando Zod es atacado con un lanzallamas en el pueblo de Houston y éste desvía las llamas.

Adentrándonos en el montaje de Michael Thau, es una verdadera lástima que el ajustado presupuesto con el que se contaba no haya permitido reorquestar la banda sonora o incluso componer  una nueva con John Williams al frente (por soñar que no quede). Así, asistimos a una extraña mezcla entre los temas originales de Superman y los que adaptó Ken Thorne para Superman II y los desafortunados recortes de John Ottman. Algunos movimientos se repiten constantemente y han sido alargados con un resultado irregular evitando repetir la misma música en los mismos momentos del montaje oficial, quizás para evitar comparaciones e imprimir un estilo diferente. Mientras que en algunas escenas la banda sonora es apropiada, en otras no llega a acompañar a la calidad que muestran las imágenes. Dejando al margen los títulos de crédito en la introducción, un momento muy importante es la vuelta de Superman tras recuperar sus poderes. En la versión de Richard Lester, Ken Thorne acompañó la escena con una breve introducción al tema de Superman, mientras que en esta ocasión la escena ha quedado sin música perdiendo intensidad.

Para el final, Michael Thau decidió respetar la increíble y exagerada marcha atrás en el tiempo que Superman consigue girando alrededor del mundo. Este final se incluyó en Superman porque desde la distribuidora se creía que la película podría ser un estrepitoso fracaso y Superman II quizás nunca viese luz. En este nuevo montaje se dudaba si volverlo a incluir, pese a resultar repetitivo, o conservar el beso con el que Clark consiguió que Lois olvidase todo. Los defensores más acérrimos de Superman Returns consideran que ahora la historia de la película de Bryan Singer tiene más consistencia y representa una verdadera continuación de las dos primeras películas. Para empezar, Lois se acuesta con un Clark aún krytoniano y no terrestre, lo que daría cierta lógica al hecho de que después tengan un hijo en común; y para continuar, que no se nombre a Zod en ningún momento responde a que Superman echó marcha atrás en el tiempo. Claro que, entonces Lois nunca se habría acostado tampoco con Superman, ni Lex Luthor conocería el paradero de la Fortaleza de la Soledad, ni hubiese pisado nunca la cárcel...

Dejando a un margen las polémicas y los intentos vanos por dar explicación al absurdo guión de Superman Returns, la marcha atrás en el tiempo es irracional y, aunque quede espectacular, es una completa ridiculez, que ya quedó mal en Superman y queda aún peor en Superman II. En la primera película aún podría explicarse al intentar salvar la vida de Lois y evitar el impacto de los misiles, pero en Superman II echar marcha atrás en el tiempo crearía un círculo vicioso puesto que los acontecimientos siempre sucederían inevitablemente. Lois siempre acabaría descubriendo la identidad de Superman, Luthor nunca hubiese pisado la cárcel y, por tanto, volvería a planificar el ataque con misiles y, por supuesto, los tres villanos de Kypton hubiesen terminado llegando a la Tierra igualmente puesto que la explosión de Kypton quebrantó la Zona Fantasma como puede constatarse en este nuevo montaje. Y aún así, asumiendo que nunca nada hubiese ocurrido, ¿con dar vueltas a la Tierra se  evitaría una explosión que acontece fuera de la atmósfera terrestre? ¿Acaso Superman no debería dar vueltas alrededor del Sistema Solar o, aún mejor, al Universo y así evitar incluso la desintegración de su planeta natal? Un completo disparate. Los viajes en el tiempo mejor dejárselos a Doc Brown.


Siguiendo la tónica de todas las entregas de Superman, no podían faltar tampoco en esta ocasión las temidas escenas eliminadas. Es curioso que esta vez se hayan permitido la licencia de eliminar escenas cuando se suponía que por fin veríamos un montaje completo y definitivo. Y lo peor no es que se hayan eliminado, puesto que al fin y al cabo las podemos ver por separado, sino que no se hayan restaurado y se encuentren en un estado lamentable. Del material desechado, lamentamos la no inclusión de Lex Luthor llegando a la Fortaleza de la Soledad y marchándose de ella así como la segunda escapada en coche de la cárcel junto a la Señorita Tessmacher que hubiese sido la guinda del pastel antes de dar paso a los créditos finales. Hay una escena del General Zod ordenando a Non que asesine al repelente niño del pueblo que atacan que no aparece ni en las escenas eliminadas ni en el montaje final. En lo que sí han estado acertados es en la eliminación del arresto de Zod. Resulta chocante que en una película con ciertos toques de humor, pero que conserva un tono serio y oscuro, en un intento por dejar a Superman como un buen chico que nunca se mancharía las manos, se optase por rodar nada menos que la humillación de Zod y sus secuaces por parte de la Patrulla Ártica, la policía más estúpida del mundo del cine que aparece de la nada y que ni siquiera se sorprende por tener la Fortaleza de la Soledad en frente. Vamos, ¡cómo si la conociesen de toda la vida! Claro que si a un lado está la Fortaleza de la Soledad y a otro la Patrulla Ártica, a la que solo le faltaba tener osos polares conductores y perros San Bernardo sirviendo copas, todas las miradas irían a parar a ellos.

Aún con todo, con sus defectos y un montaje algo apurado, Superman II por fin se ha mostrado como debería haber sido, o mejor dicho, como podría haber sido. Viene a recordarnos que Richard Donner y su equipo hicieron grande a un héroe que de por sí ya era grande y a echar en cara a Ilya y Alexander, que en paz descanse, Salkind y Pierre Spengler, en especial a éste último, la terrible equivocación que supuso retirar a Richard Donner de Superman, al padre de su hijo, perdiendo grandes escenas y a parte del equipo técnico que catapultó a Superman a lo más alto en las taquillas de todo el mundo. No se pone en duda la calidad del Superman II oficial, puesto que cuenta con grandes escenas y resulta hasta entretenido, como el rescate en París o todo lo que acontece en las Cataras del Niágara con una buena dirección por parte de Richard Lester, pero sabemos que se podía haber llegado a más, a superar todo lo que se había visto en la primera parte manteniendo el tono épico, cómico y dramático que la hicieron especial.

Terminar dando las gracias a Michael Thau por escucharnos y traernos esta versión; a todos los que, junto a Richard Donner y Tom Mankiewicz, nos hicieron creer que un hombre podía volar; y a Chistopher Reeve, el hombre que voló por nosotros.

Superman II: Recuperando la Leyenda.
MatoR
18/11/06


Publicado: 21:46 28/10/2006 · Etiquetas: · Categorías: Superman


A escasas semanas para el lanzamiento mundial de los 14 DVD que rendirán tributo a Christopher Reeve y las cuatro películas en las que intervino como Superman, el secretismo es absoluto. Solo unos pocos privilegiados han podido acceder al DVDBox y ver la segunda parte de Superman en todo su esplendor. Los demás, nos tenemos que conformar de momento con escuetos clips y un tímido trailer que apenas muestra nada.

De todos es conocido el desfortunado desenlace que tuvo la filmación simultánea de Superman y Superman II por parte de Richar Donner. Un desenlace que perjudicó no solo a la calidad global de ambas películas, sino también a los aficionados. Tras el paso del tiempo, y gracias a la tecnología, a la colaboración de Tom Mankiewicz con Richard Donner, al éxito de Superman Returns y al clamor popular, la Warner decidió recuperar el material original y editarlo directamente en DVD. Pocas veces, o ninguna, se ha visto algo similar y costará volver a verlo. No es fácil ni barato recuperar un material rodado y desechado hace venticinco años, restaurarlo por completo y editarlo, pero era muy necesario.

Los pocos que han podido ver el montaje final, coinciden en que la película mantiene una calidad extraordinaria superando a la de Richard Lester en todos los sentidos, con momentos de más fuerza y dramatismo. Algo que podremos comprobar el 15 de Noviembre, si no hay retrasos de última hora, fecha fijada para su lanzamiento en España.

Al montaje de Donner de Superman II se le suman las versiones especiales de la primera, tercera y cuarta parte de Superman, que suponemos habrán sido restauradas y mejoradas digitalmente, así como la reciente continuación de Bryan Singer. Los que seguimos al hombre de acero y hemos visto las escenas eliminadas de Superman, que quizás se incluyan en el nuevo disco extra, echaremos de menos una versión extendida de la primera parte, emitida en su tiempo por televisión, que se ha optado por no incluir en favor del metraje de cine original, con el doblaje original para los nostálgicos y detractores del redoblaje que sufrimos en el Director's Cut, una versión del director que, por cierto, no incluía nada nuevo salvo cinco prescindibles minutos contra los más de treinta eliminados.

Puede que coincidamos en que la tercera y, en especial, la cuarta parte de Superman suponen un insulto a la inteligencia. No obstante, la lamentable edición en DVD lo era aún más y por eso recibimos con el mismo entusiasmo la reedición de ambas películas. Nuevamente, las versiones extendidas de ambas películas quedan descartadas en este lanzamiento, algo que hubiese aumentado aún más la expectación y quizás permitiesen un revisionado, que aún así en el caso de Superman IV puede suponer un serio problema para nuestra salud. Habrá que conformarse con recurrir a los extras y visionarlas por separado.

En Europa nos quedaremos sin el último DVD, que incluirá los vídeos del rodaje de Superman Returns que Bryan Singer publicó en Internet. Una pérdida incompresible, pero tampoco especialmente traumática. Lo que sí resultará molesto, y lo que apuntará a una posible nueva edición extendida de Superman Returns, será la no inclusión del metraje eliminado para la proyección de cine. Un material rodado, montado y que supuso gran parte del presupuesto de la película y de gran importancia para el desarrollo de la historia que no quedó lo suficientemente clara. ¿Será que desde la Warner prefieren guardarse ciertas cosas de sus películas para editarlas veinticinco años después?

Sea como fuere, la nueva edición en DVD, y también HD-DVD, viene a cerrar definitivamente una etapa en la accidentada historia de Superman en el cine, con una lujosa presentación y un despligue de medios nunca visto antes en una edición doméstica. Aún así, estaremos lejos de disfrutar de la películas como fueron concebidas originalmente, dejando fuera, una vez más, muchísimo metraje, tanto de las clásicas como de la más reciente. Será cuestión de tiempo que desde la Warner se lancen nuevas versiones con todo incluído definitivamente. Quizás nuestros hijos sean aún lo suficientemente jóvenes para poder disfrutarlas.

Publicado: 13:33 09/07/2006 · Etiquetas: · Categorías: Superman


En el próximo Comic Con se desvelarán, por fin, los detalles de la nueva edición de Superman II que seguirá el guión original que Richard Donner habría dirigido si no lo hubiesen despedido los productores Alexander e Ilya Salkind.

La versión de Donner de Superman no gustó a los productores al alejarse del concepto humorístico que éstos tenían del personaje. Richard Lester tomó las riendas del proyecto de la segunda parte de Superman y terminó de rodar la película utilizando gran parte del material que ya había filmado previamente Donner. El resultado lo conocemos todos y salvo la escena inicial en París, el resto de Lester carece de todo interés. Si la película se mantuvo como una digna sucesora de la original fue por el material aportado por Donner, ése que tanto detestaban los Salkind y que le costó el despido y con él, por compañerismo, la ida de Gene Hackman y de John Williams, a parte de la negativa de Marlon Brando a ser usado en la segunda parte si no se le pagaba por ello.

Ahora, años después, y gracias a la presión de los aficionados y el lanzamiento de Superman Returns, desde la Warner se intentará rectificar aquel gran error que supuso retirar a Richard Donner. Los Salkind se ven así corregidos por la misma productora que en un principio les negaba los fondos para el rodaje de ambas partes. El problema de recuperar la película actualmente reside en la ausencia de dos de los actores más grandes que intervinieron entonces, Christopher Reeve y Marlon Brando, y el paso del tiempo que hace temer lo peor en cuanto a la conservación del material rodado desechado y que no fue destruído después. Con las técnicas actuales, seguro que será el ordenador, cuando sea imposible usar dobles, quien se encargue de dar de nuevo vida a Reeve y Brando y recuperar el material original perdido digitalmente.


Ya son muchas las páginas dedicadas al hombre de acero que están haciendo sus apuestas y preparando scripts preliminares de lo que podría ser el resultado final de la nueva versión, la que siempre debimos haber visto en los cines. Así, las intervenciones de Susannah York como Lara se verían gravemente limitadas al ser Jor-El quién daría voz a todas las intervenciones en la Fortaleza de la Soledad (incluso devolvería los poderes a Superman al finalizar la película a costa de su propia existencia), la destrucción de la Zona Fantasma sería a consecuencia de la explosión de uno de los misiles de la primera parte lanzados por Lex Luthor o el beso de Clark a Lois no le borraría la memoria como tontamente imaginó Richard Lester. Muchos cambios para una película cuyo metraje actual ha eliminado más de media hora original y ha utilizado dobles y creado situaciones nuevas para tapar las  incoherencias que surgieron al cambiar de manos la dirección. Ahora bien, ¿cómo afectará la nueva versión a la actual propuesta de Bryan Singer que, se supone, continúa un hilo argumental falseado?

Comic Con, una de las ferias más importantes de Estados Unidos donde se presentan la mayoría de los proyectos cinematográficos basados en personajes extraídos directamente de los cómics, será testigo excepcional de las intenciones de Warner Bros para relanzar Superman II. Por primera vez, se verá cómo será llevado a cabo el proyecto y es muy probable que se vean imágenes de las escenas nuevas que lucirá la película. También se saldrá de dudas y sabremos si Richard Donner se involucrará directamente en la película, como le pidieron, y si John Williams estaría dispuesto a volver a poner su música a una película de Superman.

Esperemos que, aunque muy tarde, se enmende un error gravísimo que impidió que todos pudiésemos disfrutar de la segunda parte de Superman en condiciones. Los aficionados nos lo merecemos.

Publicado: 23:27 03/07/2006 · Etiquetas: · Categorías: Superman


¿Cómo hubiese regresado Superman al cine si la habría dirigido de nuevo Richard Donner? Quizás como lo ha hecho Bryan Singer, fan acérrimo de la entrega original de Donner y del material que aportó en Superman II que eclipsó cualquier cosa que pudo haber dirigido Richard Lester.

Posiblemente, nadie en su sano juicio hubiese hecho el arriesgado trabajo de Singer. Con la serie Smallville en curso tras cinco temporadas y el éxito que ha cosechado a costa de estropear la imagen de Superman, Singer ha vuelto a los orígenes cinematográficos del héroe y los ha plasmado con una maestría sorprendente. Todos los fans de Smallville pedían a gritos a Tom Welling para la pantalla grande, pero habría supuesto el mayor error de todos. Welling encarna a la perfección al joven Clark Kent, aunque en un entorno arruinado por las manazas de los guionistas de la serie, pero como hombre de acero no se ve ni él. Sin duda, lo fácil habría sido coger a los protagonistas de la serie y colocarlos en una historia con mallas azules de por medio, pero Singer nunca lo creyó así pese a las presiones de los fans y de los propios productores de la serie que han visto en la película de Superman una seria amenaza.

¿Recordamos cómo empezó Smallville? No voy a negar que lo hizo bien, incluso hay escenas que abarcan hasta la segunda temporada que ponen lo vellos de punta con una intervención de Christopher Reeve, acompañada por parte del score de John Williams, que a todos nos hizo soñar de nuevo, pero, ¿cómo sigue? Recordemos que Kal-El llega en una nave futurista al planeta Tierra, no hay tecnología de cristales y Jor-El es un despiadado conquistador peor aún que Zod. Hasta ahí aún se le podía dar una oportunidad y quizás la intención de los guionistas, a parte de darle un gran lavado de cara a Superman y guiñarle un poco el ojo a los comics, era imponer su estética y su historia al nuevo film que ya se intuía que se iba a rodar. Sin embargo, en la quinta, y hasta ahora última, temporada todo ha cambiado, aunque sin perder ese afán por estropear la historia original, y ya existe la tecnología de cristales, la zona fantasma y, lo más sorprendente, una nave que trajo a Kal-El idéntica a lo que ideó Donner en su tiempo (no en vano, han utilizado las mismas escenas que la película original). Es evidente que la serie se ha tenido que amoldar a lo nuevo de Singer que para sorpresa y alegría de todos ha continuado con la estética y la historia de las dos primeras entregas de Donner y Lester, aunque Lester solo aportase la zafiedad.

Ni ridículas mallas ni vuelos. Así presentaron la serie los productores de Smallville. Lo cierto es que ahora son ellos los que se han quedado en el más absoluto de los ridículos, sin mallas sí, pero con un vuelo forzado porque si algo volaba con ganas era la audiencia en busca de mejores series. Y es que así no se que pueden hacer las cosas ni mucho menos intentar imponerlas. Tom Welling dijo en una ocasión que a alguien con mallas se le perdía el respeto. Tenía razón si nunca vio a Christopher Reeve o quizás es que no esperaba nunca que llegase alguien como Brandon Routh. En Smallville, Clark no lleva gafas, pero le habrían hecho falta al menos un par, porque se quedaron algo cortos de vista. Si hay algo peor que destrozar una franquicia, es creerse el más chulo de todos.

Por fortuna, ha llegado Singer, ha pasado de toda la historia de Smallville y de todos los intentos anteriores de hacer de Superman la cuarta entrega de Matrix y ha puesto las cosas en su sitio, de donde nunca debieron moverse, o de haberlo hecho sin la arrogancia de otros. Superman Returns no rompe con el pasado, no le hace falta. De lo ya establecido ha cogido lo mejor, le ha lavado levemente la cara y lo ha servido en bandeja de lujo para saciarnos a los fans de Superman. Quizás el traje haya levantado cierta polémica desde que se presentó y es que su estética es aún más retro que el que lucía Christopher Reeve, prescindiendo además del escudo amarillo sobre la capa roja, seña de identidad de Superman desde que Paul H. Cassidy la dibujara, a las órdendes de Joe Shuster, a principios de 1940.

Tras años sin saber nada del hombre de acero fuera de la televisión, el 12 de julio los españoles podremos por fin disfrutar del punto de vista de Singer en nuestros cines. Además, ya no solo importa la película de Singer sino todo lo que viene con ella, en especial la publicación en DVD, por fin, de la versión de Richard Donner de Superman II y de las series clásicas del hombre de acero, protagonizadas por el siempre recordado George Reeves, inéditas hasta ahora en España.

Por desgracia, Superman Returns no cuenta con un lanzamiento mundial, pero, ¿qué son dos semanas en comparación con los años que llevamos esperándola?

Publicado: 22:58 25/06/2006 · Etiquetas: · Categorías: Radio

Aquí hablaremos de videojuegos. Sí, de esa forma de entrenimiento digital que aún hoy en día es centro de todo tipo de críticas por parte de la mayor parte de la prensa. Pero afortunadamente, hacemos oídos sordos y cada vez somos más los jugones que cogemos entre nuestras manos un pad y nos disponemos a entrar en un mundo alternativo para pasar buenos momentos.

España es un claro reflejo del cambio. Tras la despedida de Game40, no son pocos los programas de radio y televisión, webs y publicaciones que han aparecido y ya no para tapar el hueco, sino para crear sus propias tendencias. Ahí tenemos a Montcada en Juego, un excelente programa radiofónico con buenos niveles de audiencia que soporta miles de descargas desde su web y el más modesto, aunque no por ello peor, GamePod. No son los únicos, pero será de éstos de los que más hablaremos a partir de ahora.

Nos pondríamos ahora a hablar de GamePod, pues no será por ganas, pero en una presentación nos vamos a cortar de momento. Lo que sí diremos es que GamePod, a diferencia de Montcada, tiene unos medios limitados y aún así sorprende la puntualidad semanal y la simpatía que desprenden sus colaboradores sin perder el entusiasmo por seguir mejorando y llegar a más gente. Sus foros aún están prácticamente vacíos de usuarios, aunque no de mensajes, y sus oyentes superan a duras penas el medio millar. Algo que debe cambiar y que merece ser cambiado.

Y es que Game40 dejó vacía la radio comercial, ¿pero a quién le importa esa radio, y aún menos esa emisora que acaba en 40? Sinceramente, a día de hoy, con internet plenamente integrado en nuestras vidas y millares de radios conducidas por aficionados inundándolo, la radio ha quedado relegada a un plano tan secundario que muchos ni nos acordamos de ella. De hecho, estamos convencidos que Game40 hoy tendría más éxito en internet que en la radio comercial.

A partir de ahora, hablaremos de esos programas de videojuegos realizados por aficionados. Es bueno y necesario conocerlos, acercarse a sus realizadores y participar en lo que sea posible. Es revivir la ilusión por formar parte de un gran equipo, de aportar experiencias y animar y conocer a otros usuarios como nosotros.

No queremos alargarnos mucho más, tan sólo os invitamos a conocer junto a nosotros nuevas formas de disfrutar de la misma afición. Os esperamos.

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