
Te levantas, duchas, vistes, estudias, comes, trabajas, duermes.
Has de sacarte el carnet de coche, para poder hacer estas cosas.
Quizas el encanto de tener una moto es el "quiero" y no el "debo" de llevar determinada cosa debajo del culo.
Sabes que se te esta yendo un cojon en mantenimiento, has de cambiar ruedas cada 10k km, pasas frio, no puedes escuchar musica, la compañia te sobra...
¿Por que deseas fervientemente que pase la semana para coger la mañana del Sabado y sentirse libre aunque solo sea por unas horas?
Salir en moto implica muchas cosas, casi todas diferentes a ir en cualquier otro medio de transporte. Sales de casa, y empiezas a saludar a tu maquina. Un doncuctor de un turismo lleva el equipo de su coche a toda pastilla, una chica se pinta los labios mirando el espejo de su Micra, mas alla un conductor de una empresa intenta mejorar sus tiempos desde su nave hasta la esquina contigua... tu vas escuchando a tu maquina, valorando como se encuentra esa mañana, el frio que tiene y comprobando que, ese dia, te vas a divertir con ella.

El frio a veces se cuela pro las protecciones de tu forro, y maldices el dia que no encargaste ese protector de barbilla para tu casco, que tantos vientos gelidos podria aliviarte; pero el mosqueo dura poco, el motor empieza a sonar mas fino, es hora de ir optimizando el regimen.
Salir de ciudad para entrar en una zona abierta de curvas hace cambiar el chip. El medio te lo impone; normalmente, el paisaje empieza a cambiar, sabes que es tu zona favorita, una carretera secundaria llena de vegetacion a los lados. Se trata de un unico carril para cada sentido, por lo que el resto de vehiculos la suelen frecuentar muy poco, no es una carretera para llegar rapido a ninguna parte, es tu carretera para disfrutar.
Te cruzas con otros motoristas, en muchos de ellos se nota que estan pensado cosas parecidas a lo que tu en ese mismo momento. Otros tienen una mentalidad que no alcanzas a comprender, pero tu estas demasiado metido en tu propia accion como para pensar en nadie mas. Te sientes comodo encima de tu moto y en ese momento no la cambiarias por nada ni nadie.
Salir a curvear, solo o acompañado, hace pensar en muchas cosas y a la vez en ninguna, de veras te despeja. A veces, sales de casa con decenas de problemas que no dejan de estresarte, y vuelves con las ideas claras como el agua. Es una experiencia que uno tiene consigo mismo, un acto de respeto y amor propio, de esos que se potencian tan poquito hoy dia, que parece que la unica fuente de felicidad sean otras personas y/o seres.
Conforme te adentras en una zona conocida o quizas no tanto, y te sientes mas alejado de los problemas que nunca, es cuando de veras has enconrtado el punto y de repente no quieres parar. Solo haces pensar en el proximo cruce y en como averiguar cual sera el camino que te lleve mas remotamente, a sitios mas alejados de la mano de Dios.

Paras en una cuneta, tus ansias de motear no han cesado pero determinadas partes de tu cuerpo se resienten del frio, estas a una altura considerable, olvidaste que subias un puerto de montaña. Pero es que en este momento todo parece magico; la ladera de la carretera pareciera virgen, no se escucha ningun otro motor en las cercanias e incluso los pajaros han aceptado el sonido de tu motocicleta y no se han marchado, ya que ahora te cantan encima de ti (cuidado de que no te tuneen la chupa).
Sabes que has estado horas encima de la moto, sabes que no puedes echar el dia con ella, las obligaciones te llaman, pero no importa mucho, la vuelta la haras con ella y sigue siendo algo agradable. Paras en uno de esos bares que ponen pan del bueno y jamon que no esta salado, con aceite de oliva y tomate como el que decia el abuelo que comia de pequeño. Los taberneros que te ven con pinta de motorista saben perfectamente del rollo que vas y a veces pescas una conversacion agradable.

Cuando te quieres dar cuenta, estas llegando a casa, miras al resto de la gente pensando que no adivinarian jamas la experiencia que acabas de vivir, lo enganchado que estas a tu maquina, mas alla de suponer un amasijo de jierros que te llevan y traen del trabajo.
Por todo ello, tener una moto mola, mucho. Por todo lo demas, no, pero como todo en esta vida, uno llega a la firme conviccion prepotente de que pocas personas entienden como uno mismo las cosas de disfrutar.

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