Pues mi novia me llama así de modo cariñoso, ya no me llamo como me llamo, sino Frunty. Solo me llama por mi nombre cuando se me enfada o me tiene que decir algo serio e importante (que es cuando todos decimos: "uy qué miedo, quiere hablar"). Pero para la normalidad soy Frunty o Frunty y sus variantes Fruny-Pu, Frunty-Ru, Frunty-Lu, Pupu-Frunty... Antes era "kuko" y "kukito", nombre que aun conservo para bastantes ocasiones, aunque ahora Frunty ha cogido más fuerza.
Es que nuestras chicas buscan nombres "monos" y simpáticos para sus novios, siempre encuentran un nombre mejor que el que nos pusieron nuestros padres. ¿Qué sería de nosotros sin los motes noviescos? Y no vayáis de machos ibéricos, todos sabéis que en el fondo, aunque ellas no lo sepan, nos encantan nuestros motes.