Clock towah media! vol. 1
Publicado @ 21:00 - 15/7/2006
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Tarararararararará-tirorirorirori...no os acordáis, no? Intenta ser la melodía de apertura de "La dimensió desconeguda"(la dimensión desconocida) mitiquísima serie de los 60, en blanco y negrísimo, que pongo en catalán pq únicamente la he visto en TV3. La cuestión es que resulta que a principios de los 80, directores de renombre(de renombre, renombre...Spielberg, Landis o Dante) amantes en sus años mozos de la serie, decidieron hacerle un homenaje en forma de peli con cuatro historias independientes de estas de las que soy un fanático absoluto. Precisamente esta adaptación peliculiense es la que destriparé con saña a continuación.
Nada mejor para iniciar la sección de crítica cinéfila que con una peli de esas que me marcaron al verla de pequeño, tal vez no tanto como
Creepshow (que me dejó una noche en vela absolutamente aterradora a la tierna edad de 10 años de la que aún no me he recuperado y cuyo horror residual aún espera agazapado en mi subconsciente para devorarme en el momento menos esperado), pero memorable al fin y al cabo. La recuerdo como una peli mágica a ratos, horriblemente angustiosa en otros y que en cualquier caso merecía una revisión tras un porrón de años de maduración de mi criterio cinéfilo (ahora
Los Goonies me mola más que
Perdidos en la gran ciudad, perspectiva que dan los años).
Aprovechando mi ban de vandal, mi ban social y mi ban laboral, he procedido al visionado, esta vez con ojo clínico de "The twilight zone: the movie".
Mi conclusión es que se trate de una cinta enormemente irregular, o mejor dicho, enormemente regular, pues se reparte proporcional y simétricamente entre dos episodios(los dos primeros) absolutamente prescindibles y otros dos (los últimos) absolutamente recomendables.
La cinta se inicia con un prólogo en el que Dan Aykroyd y un amigo hacen el cabra con el coche en una solitaria carretera del desierto americano, lo que viene a continuación nos prepara para lo mejor.
Primer capítulo. Dirige Landis(que menuda caca de episodio de Masters of Horror rodó, por cierto). Un tío racista y solitario se caga en judíos,negros y charlies por joderle su proyecto vital. Al final es transportado por acto de moralismo justiciero a la Alemania nazi y a un picnic del Ku-Kux-Klan para llegar a comprender las bondades de la discriminación positiva de minorías. Lamentable, de final mal acabado y tan obvia que da peguera. Además envejecida como el culo.
Nota: 1/10Pasamos al segundo plato. Horror(pero no del tipo que ansiamos), dirige Spielberg y salen ancianos negros sabios y abueletes que han perdido la esperanza. Es un capítulo muy a lo "Cuentos asombrosos", que era una especie de "la dimensión desconocida" pero en blando y con produción de, oh sorpresa, el própio Spielberg. El capítulo es más un cuento de realismo mágico con vejetes simpáticos que debían recordarle a sus abuelos a Spielberg (pq siiiiiiii, hay un matrimonio de judíos encantadores)y un toque de Peter Pan que algo mínimamente sci-fi o de terror. Que tb había capítulos así en la serie, pero coñe, si recopilamos únicamente cuatro, que sean los más impactantes.
En definitiva, blanducho, tontorrón y con excesivo tic Spielbergianos por cm de metraje. seguimos sin levantar cabeza.
Nota: 4/10Y llegamos al tercer relato. Dirige Joe Dante, que es como Spielberg pero con peor leche y dirige lo que a éste se le ocurre pero que después le da pereza ocuparse personalmente. El relato es grande de por sí, y además la versión está bien rodada. Un niño con poderes para hacer realidad cuanto deseé mantiene aterrada a su familia adoptiva, que vive en la total neurósis de tratar de ser agradable con él para no ser blanco de su terrible don. Seguro que recordáis la parodia de Los Simpson de este relato, con Homer convertido en una caja sorpresa por obra de Bart.
Los efectos son muy buenos, y la atmósfera de la casa, repleta de televisores emitiendo cartoons y con proyecciones de sombras inverosímiles es casi expresionista. Por supuesto hay cierta ñoñez que desvirtúa los últimos minutos, pero también escenas memorables de puro terror y mal rollismo(la escena con la hermana del chavalín mirando el televisor en el segundo piso es...), además, las reacciones de la familia con la protagonista son impagables y te descojonas viéndolas. Los dibus se confunden con el comportamiento de los parientes desquiciados con gran habilidad del dire. Recomendeibol.
Nota: 6/10Y Ahora la traca final. Ni más ni menos que la readaptación de "Pesadilla a 20.000 pies de altura", originalmente firmada por Richard Matheson ("Soy leyenda" crea angustia vital). Éste es otro capítulo parodiado en los Simpson, de forma descojonante por cierto.
Un tío con fobia a los altos vuelos (John Lithgow, amo a este actor por la sitcom ésa de los marcianos que quieren pasar por humanos, discupad el alzheimer)se encuentra recluído en el angosto baño de un avión que atraviesa grandes turbulencias. Las azafatas tratan de calmarlo para que concilie el sueño en su asiento y deje de dar la tabarra, pero aterrorizado, el tipo descubre que el mal funcionamiento del avión es provocado por un extraño bicho situado en el ala del aparato en plena tormenta y que parece empeñado en sabotearlo. Por supuesto, nadie le creé.
El capítulo está rodado con garbo. La atmosfera opresiva se genera en minutos: el pasaje hostil, la odiosa niña con su muñeco, las cuchicheantes azafatas, los vejetes entrometidos...y el traqueteo constante del avión como telón de fondo. Además Lithgow lo clava con los caretos que pone y sus angustiosos primeros planos llenos de inquietud y duda.
Atentos cuando le cae un rayo encima al bicho: jamás se verá más fidedigna representación de Blanka de Street fighter que en esa escena memorablísima.
Nota: 8/10Ale pues, si os gustaba la serie u os van las pelis de historietas de terror/fantasía sueltas dadle un tiento. Es simpática, algo coñazo al principio pero progresa adecuadamente y tiene ese irrecuperable encanto ochentero que ya no encontramos en las películas de hoy día precisamente por ser ochentero.
Veredicto final: Mola pero no tanto.