|
Mi destino Publicado @ 15:28 - 30/8/2007 Etiquetas:
Pues eso, unas nuevas líneas con alguna que otra frase Zeldística, espero que os guste:
------------------------------------------- Deja su sucia mochila en el suelo. Se quita sus polvorientos zapatos y allí la ve. En su cama de seda, durmiendo, sonriendo, soñando. Soñando con mágicos mundos, con felices hadas y un apuesto príncipe.
Él, pobre caminante. Con un viejo reloj, y una campana que robó a un soñador muerto, mira la hora y, poco a poco, como quien teme romper un tesoro, comienza a hacer ruido. Abre un ojillo y todo se desvanece. El polvo de hadas, el canto de sirenas y la luz de los tres soles que iluminan su alma.
Entonces lo ve. Con las manos llenas de heridas, la cara de arrugas, el alma de espinas y el corazón de ilusiones. Harapiento, dolorido, pero con una última luz de esperanza en su mirada.
-"¿Qué es lo que puedo ofrecerte? Bueno, no soy demasiado apuesto, pero juro protegerte con mi vida. Mi mundo no es demasiado mágico, pero puedo hacerte llorar de emoción en cualquier instante. Y, de corazón te lo digo, nunca he sido demasiado bueno volando, pero cada noche te llevaré de la mano a lugares que ni siquiera los ángeles pueden llegar."
Pensativa, dudas durante unos instantes.
-"Suena divertido, incluso ilusionante, pero también muy costoso. Me pides que abandone mi seguro mundo y me aventure a algo tan arriesgado para mi corazón? Me es mucho más fácil seguir durmiendo, soy feliz así. Pero, si te sirve de consuelo, puedes venir de vez en cuando y contarme alguna de tus historias."
El caminante suspira y sonríe. No de alegría. No de pena. Supone que era de esperar. Sin mediar una palabra, da media vuelta y se va.
Tal vez no sea lo suficientemente bueno despertando a la gente. Tal vez no sea la persona a la que le toque despertar. Tal vez...tal vez deba dormir también. Pero esa idea se va rápidamente de su cabeza. Vuelve a calzarse, se sacude el polvo y reanuda su caminar. Mira a su brújula y la deja ahí, por si algún día le hace falta a ella. Y sabe que se perderá. Y que llorará. Pero ese nuevo camino lo quiere hacer sin guía. Como tantas veces le dijo a ella, ahora se lo dice a él mismo.
"Mi destino...lo decidirá el viento..."
0 comentarios :: Enlace permanente :: Enviar Categorías:
Comentarios:
Deja tu Comentario:
Este blog no permite comentarios.
|