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FFVII Collection (relatos cortos) Publicado @ 1:59 - 10/12/2007 Etiquetas: FFVII Collection
Hace un tiempillo escribí una serie de relatos cortos sobre Final Fantasy VII, profundizando en algunos sucesos del juego que pasan muy fugazmente o de manera anecdótica. En algunos me regodeo de mi especial predilección por los personajes de Zack y Cloud, pero tengo otros dedicados a otros personajes. A quien se tome la molestia de leerlos, muchas gracias.
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Encuentro.
Tifa estaba aquel día horriblemente cansada. Sentada en el asiento del tren, su cabeza yacía apoyada sobre el cristal, donde de vez en cuando despertaba de una pequeña cabezada. A su lado habían algunas bolsas de papel, con provisiones para el bar y algunas cosas que le habían pedido sus compañeros de Avalancha. La noche anterior habían estado hasta el amanecer organizándose para su plan maestro. Un plan cuidadosamente trazado en el que el único fallo radicaba en su falta de apoyo de ataque. Iban a atacar el reactor de Mako número 1. Pero al final de la noche habían llegado a la conclusión de que el plan era inviable. Tendrían que enfrentarse a demasiados obstáculos y eran demasiado pocos. Barret podía sin duda abrirse camino facilmente, Biggs también. Pero Wedge, y ante todo Jessie, que llevaba muchos de los elementos indispensables para el plan, tendrían que ser protegidos y aquello supondría practicamente un suicidio. Necesitaban más gente. Gente preparada. Pero Avalancha estaba considerada un grupo terrorista y Shin-Ra se encargaba cada día de defenestrarles. Nadie creía el mensaje de Avalancha.
Habían estado considerando la idea de contratar a álguien. Había muchos mercenarios en los suburbios. Sin embargo, se les cayó el alma al suelo cuando juntaron todo el dinero del que disponían: no era suficiente para pagar siquiera un servicio de un mercenario medio decente. Al final, el agotamiento pudo con todos. Dejaron los planos y los folios tirados en la mesa, Cada uno se fue a dormir, menos Tifa. Cuando miró el reloj, se dió cuenta de que era la hora de abrir su bar. Bostezando, despertó a la hijita de Barret, Marlene, para que la ayudara. Abrió las puertas y limpió la entrada. Pidió a la niña que se ocupara del negocio mientras ella iba a comprar algunas cosas que hacian falta. Marlene, a pesar de su corta edad, era una niña muy responsable y con el suficiente caracter como para intimidar a un adulto, aunque primero tenia que conocerlo bien.
-¡Sector 7! ¡Estación de los suburbios del Sector 7 Sur!- vociferó un empleado. Tifa se sobresaltó. Había cerrado los ojos y casi se había dormido. Cogió sus bolsas y bajó del tren. Por allí como siempre, se reunía gente borracha o en un estado bastante lamentable. Sin embargo, muchos conocían a Tifa. Ya fuera del bar o porque alguna vez les hubiera propinado algun golpe por propasarse con ella.
"¿Quien habría de ayudarnos con nuestra patética economía?" Pensó Tifa mientras bajaba las escaleras de la estación. "Odio admitirlo... pero Avalancha está cada vez más abocada al fracaso. Maldita Shin-Ra... insiste en quitarnos todo. Nadie nos creerá nunca, y nunca nadie nos podrá escuchar si hemos de permanecer escondidos en un sótano como ratas. Necesitamos dinero... necesitamos gente... necesitamos de todo..."
Pero estando en estos pensamientos, el corazón de Tifa dió un vuelco extraño. Había todo tipo de gente tirada en los suelos de las calles, pero aquella persona no era como todas las demás. Era distinto. Tenía algo distinto. Tifa no quería creerlo, y se acercó más. Pero el acercarse no hizo más que confirmar su sospecha. El corazón le empezó a latir apresuradamente. Su mente se nubló. Por un momento Avalancha desapareció de su cabeza para entonces llenarse de recuerdos de un tiempo pasado. Tifa dejó caer las bolsas al suelo, pues los brazos le empezaron a temblar. No podía creer en absoluto que aquella persona que estaba viendo, sentada en el suelo junto a la farola, con la mirada perdida al infinito fuera...
-¡¡Cloud!!- gritó Tifa a aquel hombre -¡Cloud! ¿Eres tú? El hombre tenía la vista perdida, pero al escuchar aquella voz, pestañeó. Dirigió su mirada a Tifa, que le miraba con la cara iluminada. -Cloud... ¿eres tú? ¿eres tú de verdad? ¡Cloud de Nibelheim! Volvió a pestañear, y esta vez ladeó la cabeza de un lado a otro con los ojos cerrados. Se puso una mano en los ojos y se quedó así unos instantes, hasta que de nuevo levantó la vista y su cara se vió visiblemente sorprendida. -....Tifa. Tifa. Eres Tifa. La recordaba. ¡Cloud se acordaba de ella! Después de tanto tiempo... era una alegría. Cloud era un chico de su pueblo natal, Nibelheim. Tifa no se había fijado nunca demasiado en él, hasta el día en que supo que era el unico que había permanecido a su lado cuando estuvo en peligro aquel día, cuando cruzó monte Nibel siendo una niña. Desde entonces, sus sentimientos hacia él habían estado cambiando. Pero al poco tiempo él se fue a Midgar para alistarse en las filas de Shin-Ra y conseguir algún día ser miembo de SOLDADO. Después de aquello, Tifa no le había vuelto a ver más, ni tampoco había vuelto a saber de él. Sin embargo, ella le había estado recordando siempre... hasta que poco a poco se dió cuenta de que estaba enamorada de él. Había perdido la esperanza de volverle a encontrar algún día. Por eso, en aquel momento, Tifa estaba completamente pletórica. Era como un sueño. O un milagro. Un hermoso y oportuno milagro.
Cloud se puso de pie. Estaba muy alto. Y más fuerte. Vestía un uniforme de SOLDADO, bastante deteriorado, manchado de sangre seca, pero no había duda. Así que al final lo había logrado. Pero si algo llamó sobremanera la atención de Tifa, era la gigantesca espada que llevaba en la mano. Una espada que Tifa recordaba como en un sueño. Algo que despertaba en ella sentimientos que no estaban muy claros.
Pero eso ya no tenía la menor importancia. Cloud estaba allí, estaba vivo. Parecía algo desorientado, pero parecía estar bien. -No puedo creerlo...después de tanto tiempo... -Sí, mucho.- dijo Cloud tranquilamente -Se te ve muy bien. -Tú también estás muy cambiado. Pareces tan mayor... -Han pasado cinco años. Es normal que la gente cambie. ¿Cinco años? Tifa no recordaba haberle visto hace cinco años. Hace cinco años, ella... -¿Y qué haces aquí?- preguntó Cloud con la cara seria, colocandose la espada a su espalda. -Vivo aquí- contestó Tifa,ahuyentando sus pensamientos -tengo un bar en el sector 7. -Yo estoy buscando trabajo. Quiero ganar dinero e irme de aquí.-Cloud se dio la vuelta. -¿Y SOLDADO?- preguntó Tifa señalando su uniforme. -Ya no pertenezco a SOLDADO- contestó Cloud mirando al suelo. Se produjo un silencio en el que pareció que Cloud no sabia que decir. La verdad es que había cambiado. Y no solo por fuera, sino también por dentro. Le notaba más taciturno de lo que en realidad Tifa lograba recordar. En su niñez siempre le tuvo por un chico aburrido, pero después empezó a convertirse en un camorrista hasta que se fue, sin saber bien el motivo. Fuera como fuera, ya quedaba poco de ese Cloud. Pareciera que algo le afectase sin darse cuenta, parecia cansado. -Pero quiero usar mis habilidades para trabajar como mercenario. Esa palabra trajo de nuevo a la mente de Tifa los pensamientos que la invadían cuando estaba en el tren. Aquello parecía, de nuevo, una ayuda del cielo. La aparición de Cloud era sin duda una especie de augurio, una señal. Tifa estaba eufórica. Miró hacia un lado y hacia otro. Y luego se acercó a Cloud. -Creo... que puedo conseguirte un trabajo. Cloud miró a Tifa con interés. -¿De qué se trata? -Supongo, que al no estar en SOLDADO, ya no estás con Shin-Ra, ¿verdad?- Tifa quería asegurarse de que podía confiar en Cloud. -Me da igual luchar contra Shin-Ra, si ese es el problema. Tifa pensó que si Cloud aceptase, no podían tener guerrero mejor. Un ex-miembro de SOLDADO, la élite de Shin-Ra, álguien que sin duda conocía mejor que nadie las habilidades y puntos débiles de los enemigos que encontrarían en el Reactor. Tifa bajo la voz y se acercó más a Cloud. -Soy miembra de un grupo de resistencia anti-Shin-Ra... Avalancha, no se si has oido... -No lo conozco- interrumpió Cloud duramente. -Verás, tenemos un plan, pero estamos faltos de fuerza de combate... y estoy segura de que tú valdrías por tres personas. Ha sido muy oportuno encontrarte. Solo hay un pequeño problema... Cloud miró a Tifa con expresión interrogante, cruzando los brazos. -No tenemos... mucho dinero. Cloud colocó uno de sus brazos en jarras y con el otro empezó a rascarse la cabeza, en un gesto que Tifa encontró muy familiar, sin saber por qué. El ex-SOLDADO miraba a su alrededor. Tifa empezó a ponerse nerviosa, pues vio que su comentario no había convencido mucho a Cloud. -¿Cuanto teneis?- preguntó finalmente. -Mil quinientos giles. -Demasiado poco. -Es todo lo que tenemos. Lo que nos da el bar, menos los suministros, los materiales para fabricar las bombas, nuestra manutención... Cloud, por favor. Es poco, pero es todo lo que tenemos. Eres nuestra única esperanza. -Con mil quinientos no puedo hacer nada. Lo siento mucho.
Cloud empezó a caminar en dirección a los suburbios. Tifa no lo podía creer. Definitivamente, Cloud había cambiado. Pero para mal. No sabía que le habrían hecho en SOLDADO, pero no podía creer que se hubiera convertido en una persona tan arrogante. Se conocían desde pequeños, y hacía muchos años que no se veían. ¿Por qué se comportaba así?
-Cloud....somos amigos, ¿no? - dijo Tifa tristemente con la cabeza gacha.
Aquella frase detuvo a Cloud de repente. Estuvo parado mucho tiempo. Se llevó las manos a la cabeza. Tifa notó que algo iba mal. Corrió hasta donde él estaba. -¡Cloud! ¡Cloud, ¿te encuentras bien?! Cloud parecía conmocionado. Pero pronto recuperó la compostura. Adoptó de nuevo una postura normal. Luego miró a Tifa. -Estoy bien... Tifa le miró con extrañeza. Definitivamente, no era el mismo Cloud que conocía. -Acepto el trabajo y el pago. Tifa alzó la mirada de repente. ¿Había aceptado? ¿De verdad había aceptado? No podía creer lo que estaba oyendo. ¡Aquello era maravilloso! Hubiese abrazado a Cloud si este no hubiera empezado a hablar. -Pero que conste que es por nuestra antigua amistad, por hacer un favor a una amiga de la infancia. ¿De acuerdo? Tifa asintió con la cabeza, loca de alegría. Corrió hasta donde estaban las bolsas y las recogió sin esfuerzo alguno. El cansancio había desaparecido completamente. Corrió hacia Cloud y le adelantó. -¡Ven! ¡Te llevaré hasta mi bar! ¡Allí te presentaré a Barret, nuestro líder, y te lo explicaremos todo! ¡gracias Cloud! ¡No sabes lo que significa esto para Avalancha!
Tifa empezó a caminar a paso ligero. Estaba feliz. Había encontradoa Cloud. Iba a estar junto a él. Y además iba a trabajar con ellos. No podía ser un día mejor.
Tifa miró hacia arriba con esperanza. Solo vió la placa, pero en aquel momento, le pareció como si fuera el más resplandeciente de los cielos azules.
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Comentarios:
Buena idea eso de elegir momentos poco o nada enseñados en el juego.
Buena redacción, buenos diálogos, bastante bien en general. Me he quedado con ganas de mas. Por SASUKE (visitar blog)
@ 11:17 - 10/12/2007
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