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Publicado: 02:00 17/05/2013 · Etiquetas: artbook, awakening, fire emblem, ost · Categorías: Videojuegos : Colecciones : Temazos
Hoy he recibido en mi apartado una cajita de CD Japan con estas dos piezas de coleccionismo para los fans de la última entrega Fire Emblem, y los cuales pienso mostraros a continuación. Como las portadas (y ya de paso, el resto de contenido mostrado en esta entrada) pueden considerarse un spoiler de los primeros capítulos del juego, las pondré todas en secreto, precedido de un aviso.
SPOILERS de Fire Emblem: Awakening del capítulo 13 en adelante Secreto: (Pincha para leerlo) Empecemos primero con la banda sonora, que es más breve y con la selección que he hecho hará más amena el resto de la entrada. Secreto: (Pincha para leerlo) La edición de esta banda sonora está cuidadísima y hace que valga hasta el último yen invertido en ella. La caja luce un diseño por Kozaki exclusivo para la ocasión. Viene protegida por una funda de plástico transparente con puntitos de colorines holográficos. Un detallazo es que el dibujo de la caja es desplegable, mostrándose así en todo su esplendor. Secreto: (Pincha para leerlo) El libreto contiene algunas ilustraciones de personajes y comentarios por parte del staff. También, como coincidió con la salida de la última tanda de DLC ("The Future's Past"), incluye algunas imágenes de estos capítulos. Secreto: (Pincha para leerlo) Y esta es la banda sonora de Fire Emblem: Awakening. Es una adquisición muy recomendable a poco que te guste coleccionar bandas de sonoras, ya sean de Fire Emblem, de Nintendo o de videojuegos en general. La edición es sencilla pero elegante, con el valor añadido que aporta el quinto disco. Y ya entrando a temas musicales, esta banda sonora de Hiroki Morishita y Rei Kondoh (Bayonetta) es posiblemente la más equilibrada de la serie junto a la del Genealogy of Holy-War (de la que también hay una edición física con sus cuatro discos de rigor), con melodías más personales y emotivas que las de las últimas entregas y sentando un precedente para el futuro de la saga con la introducción de instrumentos reales, tales como violines, en algunas piezas. Tanto esta banda sonora como la de Kid Icarus: Uprising demuestran que Nintendo debería animarse a editar ediciones físicas de sus bandas sonoras con mucha más frecuencia, y más ahora que sus estudios de sonido empiezan a volverse competitivos musicalmente. Si bien juegos como Xenoblade, The Last Story, Super Mario Galaxy, Super Mario Galaxy 2, Beat the Beat: Rhythm Paradise y Kid Icarus: Uprising cuentan con sus bandas sonoras comerciales de rigor, otras como las de Wario Land: The Shake Dimension, Kirby's Epic Yarn o Fire Emblem: Radiant Dawn, los últimos dos Zeldas de sobremesa, la trilogía Metroid Prime o el mismísimo Super Smash Bros. Brawl no han llegado a ver la luz de manera oficial, y es una lástima. Prácticamente todos los juegos importantes de Nintendo desde Famicom hasta los inicios de la era Gamecube contaban con su banda sonora física comercial. Tengo pensado tratar este tema muy pronto. Pasamos pues al artbook, The Knight of Iris (El caballero de Ylisse). El libraco que nos ocupa tiene 317 páginas y pesa un kilito. Es una biblia del material visual del juego, además de incluir otras secciones dedicadas a los fans y a las conversaciones del juego, como ya hacía el artbook Fire Emblem Characters, dedicado a la bilogía The Sword of Seals y The Blazing Sword. Characters era el libro más tocho dedicado a la serie hasta la llegada de The Knight of Iris, y eso que cubría dos entregas. Secreto: (Pincha para leerlo) Vamos a echarle un vistazo. Muestro una página de cada sección para no alargar demasiado la entrada y para no arruinar todo lo que contiene a los posibles compradores de entre el público. Secreto: (Pincha para leerlo) Y aquí se acaba la muestra. Las 100 páginas restantes se centran en relatar, una a una, todas las conversaciones de apoyo del juego. Como fallos, podría señalar que me hubiese gustado que los retratos de los personajes fuesen de mayor tamaño, tal y como aparecen en el libro de arte promocional, y que si se hubiesen esperado un poco podrían haber incluido todo el material de los DLCs: las ilustraciones en bañador, los rediseños de las hermanas pegaso de Shadow Dragon y las ilustraciones de "The Future's Past", cosa que el libreto de la banda sonora enmendó en parte. En todo caso, y al igual que con las bandas sonoras, es otro ejemplo de la mina que tiene Nintendo para los fans de sus juegos, y que antologías cubriendo los Metroid Prime o el arte de Kid Icarus: Uprising habrían sido fantásticos compañeros de estantería de este The Knight of Iris y de Hyrule Historia. Espero que al menos haya sido entretenido. Ahora, estos dos hermanitos podrán descansar en la estantería junto al resto de la familia. Publicado: 20:30 12/03/2013 · Etiquetas: nintenlol, yamauchi, trolling · Categorías: Videojuegos : lol
Curiosas declaraciones de Yamauchi en 1979, año en el que Taito llevó a Nintendo (junto a otras compañías) a juicio por copiar Space Invaders.
"Concerning the Taito case, I think that, in the field of entertainment, it is not desirable go give editors exclusivity to the exploitation of new game concepts. What should prevent us from copying a game's concept if we want to? There's nothing we can do about it! And it is even a very good thing for the sector. It is indeed very beneficial to the actors of this industry to copy each other and glean inspiration from each other's games. This will enable us to develop the size and commercial growth of this sector together. Space Invaders probably suffered from this, but this contributes to the entirety of the computer creation sector. Rather than developing games in secret, away from the competition, I think it is very important to communicate with each other and to show other editors our steps in programming development." Irónico cuanto menos... Publicado: 05:23 17/09/2012 · Etiquetas: · Categorías: Variedades : lol
Trasteando con el perfil me acabo de dar cuenta que me registré en Vandal un 6 de septiembre de 2002. Parece que fue ayer.
Me pilla en calzoncillos así que no tengo nada preparado, dejo aquí algunos de los avatares de mi andadura por el foro en estos 10 años, dispuestos en orden cronológico. Habían más y llegué a ponerme alguno de Smash Bros. Melee y Mario Sunshine de aquellos que venían de serie en las primeras versiones del foro. ![]() Mi primer avatar. El parpadeo me lo pusieron en el foro, por entonces era lo más. ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() -Aquí se situaría la época dorada del avatar rotatorio de 200 avatares- ![]() ![]() ![]() ![]() También estoy preparando unas entradas sobre lo que podríamos encontrarnos en el próximo Smash Bros. y así darle algo de vida al blog. Publicado: 14:52 11/09/2012 · Etiquetas: kid icarus uprising, sakurai, dios · Categorías: Videojuegos : Colecciones : Temazos
Hoy me ha llegado esta joya de banda sonora de esta joya de juego y aprovecho para compartir algunas imágenes del pack. Las pongo en secreto para no petar el blog y por los spoilers que puedan contener para los que no lo han jugado.
Secreto: (Pincha para leerlo) VS Either way, we win. Publicado: 01:06 26/07/2012 · Etiquetas: falcon punch, f-zero, team fortress · Categorías: Videojuegos : Variedades : Super Smash Bros.
Publicado: 04:57 02/07/2012 · Etiquetas: final fantasy, final fantasy ix · Categorías: Videojuegos : Temazos
Del creador de The Epic Final Fantasy VI Medley.
Publicado: 05:56 28/06/2012 · Etiquetas: pikmin · Categorías: Videojuegos
1 día desde el impacto.
2 días desde el impacto. 3 días desde el impacto. 4 días desde el impacto. 5 días desde el impacto. 6 días desde el impacto. 7 días desde el impacto. 8 días desde el impacto. 9 días desde el impacto. 10 días desde el impacto. 11 días desde el impacto. 12 días desde el impacto. 13 días desde el impacto. 14 días desde el impacto. 15 días desde el impacto. 16 días desde el impacto. 17 días desde el impacto Anoche apenas pude dormir de los nervios que tenía, pero en ningún caso me encontraba cansado o con sueño. Creo que nunca antes en mi vida me había sentido con tantas ganas y decisión de hacer nada. La pieza final de mi nave me esperaba en algún lugar de aquella zona a la que llamé la Prueba Final al ser el último obstáculo que se interponía entre mi planeta natal y yo. Sorprendentemente, esta zona era mucho más pequeña que las otras. Pero nunca me había encontrado tantos contratiempos condensados en un mismo tramo: Un lago separaba las dos orillas de la zona. Los únicos accesos sobre el lago eran una rumbrienta pasarela de metal con fugas llameantes y un puente sin construir situado en una pequeña islita en medio del lago. Tras el puente, una pared de mineral bloqueaba el acceso a la segunda parte del puente, y al final del camino, una enorme estructura rica en celulosa nos impedía alcanzar la zona desde la que captaba la señal de la pieza. Sólo me hizo falta un vistazo para averiguar lo que debía hacer. Si quería llegar hasta el otro lado, tendría que contar con las habilidades de los 3 tipos de Pikmin. Me tomé esta “prueba final” como un examen de mis dotes de liderazgo de los Pikmin que me habían ayudado a sobrevivir en los últimos 17 días. Ordené que unos 50 Pikmin azules reconstruyeran el puente del lago. Mientras, unos Pikmin amarillo me acompañaron en busca de rocas bomba. Encontré unas cuantas entre unos restos metálicos. Unos pocos Pikmin rojos proseguían por el puente de metal llameante hasta el final para poder hacer a un lado la estructura marrón. En cuanto los Pikmin azules completaron la construcción del puente, los 3 Pikmin amarillos con rocas bombas destruyeron la pared. Sólo quedaba reconstruir la segunda mitad del puente y tumbar la frágil pared que bloqueaba el paso a la pieza. Ante mí se abrió un arenal del que sobresalía un vegetal. Todo estaba demasiado tranquilo, pero no bajé la guardia. Ya me he enfrentado a muchas situaciones iguales durante mi periplo por este planeta. Respiré hondo, porque supuse que esta calma era el preludio de la tempestad que estaba por comenzar Dejé a mis Pikmin atrás y me adelanté a examinar la zona. La pieza tenía que estar aquí. ¿Estaría bajo tierra? Me acerqué a examinar el vegetal que asomaba y ¡zas! Noté como una fuerza colosal se lanzó hacía sobre mí desde las profundidades del arenal. Me sobrepuse al susto y retrocedí lo más rápido que pude a por un pequeño grupo de Pikmin. Al darme la vuelta, allí estaba. Una criatura colosal de con una piel rugosa, protegida por un gigantesco caparazón que parecía una montaña. Los ojos saltones me hizo pensar que este titán podría estar emparentado con los bulbos que había visto en el planeta, pero este era diferente. Emanaba un aura regia y distinguida, casi ancestral. Sin darme tiempo a reaccionar, el bulbo gigantesco abrió la boca y esgrimió su gigantesca lengua púrpura contra mis Pikmin. La lengua era tan pegajosa que atrapaba a todos los Pikmin en su camino y los llevaba directamente a sus fauces. A los Pikmin que no había cazado con la lengua los aplastaba de un salto con su enorme cuerpo. Su cuerpo de roca sólo dejaba expuesta su cara, precisamente la parte que querría evitar. Grande, poderoso, de defensas impenetrables. Este bulbo era una perfecta máquina anti Pikmin perfecto. Continuos cambios evolutivos lo habían convertido en el némesis de los Pikmin. Entonces lo supe: esta era la prueba final, el enemigo definitivo a batir, el último obstáculo a derribar, tanto para mí como para los Pikmin. Tanto ellos como yo habíamos pasado por muchas penurias juntos y por fin había llegado el momento decisivo para el que los Pikmin y yo nos llevamos preparando los últimos 17 días. Si quería tener alguna oportunidad contra aquella cosa, debía tener en cuenta el alcance de su lengua pegajosa y el pisotón. Normalmente daba un salto cuando notaba que tenía Pikmin en la cara, así que aprovechaba para llamar de vuelta a los Pikmin antes de que se preparase para dar el salto. El rival era duro y la batalla se prolongaba durante horas. En aquel momento decidí usar grupos pequeños de 15 Pikmin porque la experiencia me había enseñado que pierdes control sobre un grupo a medida que aumenta su tamaño. El grupo de 15 Pikmin me ofrecía un equilibrio perfecto entre ataque y defensa. Cuando la criatura perdió la paciencia, empezó a dar saltos tan altos para alguien de ese tamaño que desafiaban las leyes de la física. Tenía que procurar no encontrarme debajo de sus posaderas cuando alzaba el vuelo, aunque no pude evitar perder a muchos Pikmin. Más de la mitad de los que me acompañaban perecieron y aún hoy me siento mal por no haberles permitido saborear la victoria. La batalla comenzó cuando el sol todavía estaba a lo alto. Al atardecer, el bramido ahogado de la bestia anunciaba el final de la contienda. De alguna forma lo habíamos conseguido. Habíamos derrotado al emperador de los bulbos. Desapareció entre las profundidades del arenal para no volver, dejando tras de sí la ansiada última pieza. ¡La Caja Fuerte! ¡Y está tan llena como siempre! Como me alegro de haber seguido buscando sin perder la esperanza… Ahora puedo abandonar este planeta sin ningún remordimiento! Puede que hasta compre de camino algún recuerdo para mi mujer e hijos. Mis Pikmin la llevaron religiosamente hacia la nave como si fuera una pieza más, pero lo cierto es que no era una pieza más. Era la última pieza. Me pregunto si lo sabrían. Decidí partir esa misma noche. En realidad no sé no muy bien por qué lo dispuse así. Durante los últimos 17 días he estado despegando hacia la atmósfera del planeta todas las noches, así que supongo que por tradición. Delante de mí se alzaba por fin el Dolphin completamente reparado. Estaba como nuevo. Y pensar que hubo momentos en los que llegué a pensar que nunca recuperaría todas las piezas y que moriría en este planeta, lejos de mi familia. Me quedé un buen rato quieto ante la nave, contemplando su esbelta figura y asimilando mi nueva situación. Detrás de mí se encontraban unos pocos Pikmin, observándome con sus ojos inexpresivos. Seguía sin tener idea de lo qué estaban pensando, o si tenían capacidad de pensar siquiera, pero en mi interior sabía que se estaban despidiendo. De alguna manera, el instinto les decía que yo me tenía que ir. Yo quería sobrevivir y volver con mi familia, pero no podía evitar sentir responsabilidad y preocupación por el nuevo destino de los Pikmin. ¿Qué será de ellos cuando abandone este planeta? Con mi ayuda, los Pikmin han logrado imponerse a bestias que nunca habrían podido exterminar por sí solos. Han logrado multiplicarse hasta niveles inimaginables, pero es muy probable que la especie vuelva a lo más bajo de la cadena alimenticia. No puedo evitar preocuparme de lo que les pueda ocurrir tras toda la ayuda que me han estado prestando. Espero que se adapten a mi ausencia y sean capaces de desarrollar las dotes de liderazgo necesarias para sobrevivir. En ese pequeño instante dudé en si regresar a mi planeta, pero el sentido común me decía que no podía quedarme. Mi sistema de supervivencia se acabaría agotando y moriría. No lo pensé más, y subí las escalinatas de mi Dolphin sin mirar atrás. Me dejé caer, agotado, sobre el asiento del piloto. Me abroché el cinturón y activé la secuencia completa de despegue. Todas aquellas acciones tan rutinarias habían cobrado un nuevo significado. El estruendo de los reactores iónicos me indicaban que la ignición había comenzado, y el vacío en mi estómago que había alzado el vuelo. Entonces, miré hacia fuera, y la imagen que vi entonces me transmitió sorpresa y una gran paz al mismo tiempo. Los Pikmin estaban enfrentándose (y derrotando) a los depredadores de la noche como yo les había enseñado. Estoy seguro de que estarán bien sin mí de aquí en adelante. A los pocos minutos ya había alcanzado las capas más altas de la atmósfera. En un acto reflejo eché un vistazo por la ventanilla sin reparar en que los Pikmin no serían visibles. Sin embargo, algo parecía brillar entre las nubes. Mantuve la mirada fija un buen rato en la estela de la nave, esperando a que algo ocurriese, hasta que, en un claro de nubes, tuve ante mí una escena que no olvidaré mientras viva: al igual que todas las noches, las cebollas Pikmin me habían seguido hasta la atmósfera. Pero esta vez no eran 3 cebollas. Eran decenas y decenas de cebollas de todos los colores que parecían escoltar a Dolphin en su viaje triunfal hacia las estrellas. No pudé evitar derramar una lágrima mientras recordaba todas mis aventuras y peligros junto a los Pikmin. No aparté la vista ni un instante. El planeta se iba volviendo cada vez más pequeño y distante, hasta que al fin se veía tan lejano que parecía una pequeña gema azul, brillando tímida y solitaria en el vacío sideral. No fue hasta que la perdí de vista que volví a poner mis ojos llorosos sobre los mandos. A día de hoy no puedo dejar de pensar en la razón de por qué los Pikmin decidieron depositar su confianza en mí tan rápido, si se debió a mi aspecto o mi tamaño. Mi teoría es que los Pikmin son criaturas muy dependientes por naturaleza y necesitan de un líder que les ofrezca las directrices para la supervivencia, pero al parecer, gracias a mi compañía han aprendido a valerse por sí mismos. Yo también he aprendido muchas cosas gracias a ellos: sobre los Pikmin, sobre su mundo y sobre mí mismo. Mi viaje con ellos me ha enseñado muchas cosas valiosas que recordaré para siempre. Jamás olvidaré a estas extrañas criaturas que me seguían a todas partes llevando cosas de un lado para otro, luchando, multiplicándose y, finalmente, muriendo por mí. Fin del diario del Capitán Olimar. Publicado: 04:41 27/06/2012 · Etiquetas: pikmin · Categorías: Videojuegos
1 día desde el impacto.
2 días desde el impacto. 3 días desde el impacto. 4 días desde el impacto. 5 días desde el impacto. 6 días desde el impacto. 7 días desde el impacto. 8 días desde el impacto. 9 días desde el impacto. 10 días desde el impacto. 11 días desde el impacto. 12 días desde el impacto. 13 días desde el impacto. 14 días desde el impacto. 15 días desde el impacto. 16 días desde el impacto Hoy regresé al Ombligo del Bosque por última vez para recuperar las dos piezas que no pude transportar ayer. A primera hora de la mañana partí con un grupo de Pikmin rojos para que trajeran de vuelta el Sistema Analógico y la Libra. El resto del día lo pasé cultivando nuevos retoños y buscando gotas de néctar para fortalecer a los veteranos. Mientras recorría las oscuras profundidades junto a los Pikmin, me di cuenta de lo curioso que resulta el hecho de que todo lo que en un comienzo me parecía hostil y extraño se ha convertido, 16 días después, en una parte de mí. Este planeta se ha convertido en un segundo hogar para mi yo aventurero. Creo que podría acostumbrarme a esta vida, pero al mismo tiempo, una vez satisfechos mis deseos de aventura, este planeta me ha hecho darme cuenta de muchas cosas que no conocía de mí mismo y de lo importante que es para mí mi familia y mi aburrida rutina de mensajero intergaláctico, algo de lo que tal vez no era consciente hace 16 días. Ya sólo me queda una sola pieza. Con las 29 piezas que he recuperado, la energía del Dolphin está casi al máximo. En la parte más alejada de las profundidades del bosque puedo ver una región en la que debe estar la última pieza. Con toda seguridad, ésta es mi prueba final. Mi sistema primario de supervivencia dejará de funcionar en 14 días. He de hacer acopio de valor para superar este último desafío. Hoy me iré a la cama pensando en que mañana será el último día que pase en este planeta junto a los Pikmin. Dudas y pensamientos recorren mi mente en estos momentos pero no puedo dejar que me atormenten. No sé si esta noche podré pegar ojo sabiendo que por fin, tras tantos desafíos, voy a poder volver a casa. |
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