
El hospital se libra de Earl dándole a Randy un vale por dinero de Camden canjeable en 6 establecimentos distintos. Así empieza este episodio, que cierra por fin el arco de “Earl en coma”, y da más pena que gracia, la verdad.
Ver a Earl arrastrado por la ciudad a manos de Randy, o tener otra vez varios minutos de “The Hickeys” hacen que este episodio sea bastante lamentable excepto un par de puntos como pueden ser la escena en que Randy se parte de risa (una risa realmente contagiosa, he de añadir), la silla de ruedas tuneada o la última frase de Joy, que son de lo poco destacable.
Lo único positivo de este episodio es que por fin Earl se ha despertado, así que nos despedimos de la lamentable parte de la mente de Earl (¿he mencionado que la odio?).
Veredicto final:
