Nota: Este artículo no contiene spoilers de la trama del juego.

No More Heroes, uno de esos juegos que por alguna razón los pocos que lo han jugado lo ensalzan como obra maestra y acaba volviéndose mítico, deseado y apareciendo en las listas de must have de Wii, levantando cierto deseo y respeto en aquellos que no tuvieron la oportunidad de jugarlo en su día.
Tras completar al 100% este curioso juego, me siento con ganas de hablar de él, tanto de lo bueno como de lo malo, pero especialmente de lo malo, porque hay para escribir un libro. Cortemos la leyenda de raíz.
Para hablar de No More Heroes hay que distinguir entre dos partes, la buena y la mala, y para distinguirlas primero hay que hablar de su desarrollo, que es tal que así:
Empezamos en la mansión del asesino nº10, hacemos un recorrido por la vivienda descuartizando a todo el que se cruce en nuestro camino hasta llegar al asesino, con quien tendremos un combate.
Una vez terminado el combate, vagaremos por la ciudad de Santa Destroy haciendo trabajos para conseguir el dinero necesario para pagar la cuota de entrada al siguiente asesino.
Recorrido matando hasta el siguiente asesino, nos lo cargamos y trabajamos para pagar la siguiente entrada. Y así hasta que matemos al Nº 1.
Bien, pues de aquí distinguiremos 2 partes: la historia, desde que pagamos la entrada hasta que matamos al asesino, y Santa Destroy, todo lo que hacemos entre matanza y matanza.
Y como tengo la necesidad de desfogarme, vamos a empezar por la mala.
Parte mala: Santa DestroyY es que Santa Destroy es lo más penoso que veo en una consola desde Nintendo 64, es el amigo feo con el que se pasea Superman 64 para parecer menos feo, y lo digo en todos los sentidos, no solo en el visual, aunque nadie que haya jugado me negará, dónde más destaca es en el apartado técnico, para mal.
Cuántos defectos gráficos conoces? Muchos? Pocos? Pues en No More Heroes los encontraras todos, o casi. Es un jodido festival de vaguería y mal hacer. Sales a la calle y te encuentras con una ciudad semi fantasma, sin un solo elemento formado por más de 10 polígonos, con texturas feas, sucias y de pésima resolución.
Coges tu moto y, tras unos minutos para hacerte con su nefasto y arcaico control, avanzas viendo como edificios, farolas y palmeras se cargan a 10 metros de ti, y ni eso, porque los edificios (formados a base de dientes de sierra, como todo lo demás) tienen doble carga, primero cuatro paredes con una textura sucísima, y cuando ya has llegado hasta él, toma forma cargando los pocos elementos que le faltan, como puertas y ventanas, y texturas menos dañinas.
Las sombras son falsas (manchas negras en el suelo, no efectos de la luz) y también se cargan cuando les da la gana.
Y encima es framerate es para echarse a llorar.

Al salir a la ciudad puedes sufrir tiempos de carga de hasta 13 segundos (13 segundos para cargar el suelo y la pared más cercana) y el lector pegando unos chillidos que ni con el Smash.
Lo peor es que encima la ciudad es fea, el arte se lo reservan para la historia.
Pero la cosa no se acaba en el plano visual. La moto tiene un molesto mecanismo que hace que al acelerar desde 0 haga automáticamente un caballito con turbo y salga disparada unos metros. Y esto por qué? No es que quieran hacerse los molones a costa de la jugabilidad ni nada de eso, es simplemente para evitar ciertos bugs del sistema de colisiones.
He dicho sistema de colisiones? Pido perdón, porque realmente el juego carece de tal. Cuando nos chocamos contra algo pueden pasar 2 cosas: que nuestra velocidad se reduzca a 0 instantáneamente o que veamos, en una animación predefinida, como Travis cae de la moto.
Si chocamos con farolas o palmeras las tumbamos al contacto, muy al estilo GTA. El problema es que si en vez de tumbarlas paramos la moto a su lado, se queda ahí pegada.
Y aquí es dónde entra en acción el mencionado caballito con turbo inicial, con el que podremos arrancar el elemento que nos tenía enganchado. Son o nos unos genios?

La vida en la ciudad es escasa, rozando el desierto. Hay algún que otro coche (si a eso se le puede llamar coche) y de vez en cuando algún peatón, a quién traspasaremos directamente si chocamos con él.
Vamos, que la ciudad solo es un escenario cutre y molesto para llegar de tu casa a las tiendas o a la siguiente misión.
Y qué tenemos para hacer en la ciudad?
Primero, las tiendas, dónde podremos mejorar o comprar katanas laser, mejorar nuestras habilidades y cambiar los dibujos de nuestra ropa.
Y segundo, los trabajos, porque hay que trabajar para conseguir dinero y poder pagar la próxima cuota de entrada.
Por una parte está los trabajos de tercera, que vienen a ser minijuegos.
Aquí normalmente es dónde los programadores le dan rienda suelta a su imaginación y aprovechan las funciones del Wiimote, pero éste no es un juego normal. El mejor minijuego que encontremos no le llega a la suela de los zapatos al peor del Rayman Raving Rabbids 2, y mira que los había malos. El aprovechamiento del control se limita a sacudir el Wiimote o el Nunchaku.
Un lacra aburrida que tendremos que tragar para seguir con el juego.

Por otro lado tenemos los trabajos de asesinato, que desbloquearemos haciendo los mencionados anteriormente.
Aquí se trata de ir a algún sitio y masacrar a un grupo de enemigos. Hay 20 misiones, que, por si no fuese poca la variedad entre ellas, algunas se repiten hasta 3 veces.
Mejores que los trabajos de tercera, pero siguen siendo una lacra para el juego el tener que repetir varias veces estas misiones para poder pagar la siguiente cuota.
Por último están las “misiones de lucha libre” (de lucha libre porque puedes ir a luchar sin tener que pasar por el centro de empleo) en las que tenemos que matar a otro tanto de enemigos pero con tiempo limitado y sin que nos den un solo golpe.
Este es el tipo de misiones que tienes que repetir 20 veces hasta que lo consigues, porque impera más la suerte (y suerte es que a los enemigos no les de por comportarse inteligentemente) que la habilidad. Peeeero, a algún maldito genio se le ocurrió la magnífica idea de impedirte repetir la misión hasta haber pasado 15 minutos, con lo que se vuelven una jodienda.
Eso por no hablar de la dificultad de algunas; luchar contra 5 tipos mientras otros 3 te disparan a distancia sin que den ni un toque es pasarse “un poco”. Pero si tienes tonas las habilidades y la mejor katana con todas sus mejoras, no es tan difícil.
Y eso es todo de momento, vamos con la parte buena.
Parte buena: la historia.Esta parte es el verdadero juego. Al jugar parece bastante evidente que la parte mala fue un añadido a posteriori al ver que la parte buena les había quedado demasiado corta y necesitaban algo con lo que rellenar horas.
La primera impresión en el primer fragmento de juego no podía ser peor, realmente sientes que la has cagado a comprar este juego, pero por suerte la cosa mejora.
Así que tras pagar la cuota de entrada tenemos que hacer un recorrido de matanza hasta llegar al asesino, que será el jefe del nivel.
Éste recorrido va de más a menos a lo largo del juego, cada vez más corto y menos trabajado, con deciros que en el 5ª tenemos que limitarnos a recorrer un estrecho y largo pasillo, os podéis hacer una idea de cómo va la cosa.
En uno de los recorridos finales tenemos que pasar por un campo de béisbol en la moto atropellando a los enemigos, y aquí se demuestra una vez más la penosidad técnica del juego.
El campo no es más que una explanada medianamente grande con 4 paredes (ni detalles, ni gradas con público, ni nada de eso), los enemigos se cargan cuando nos acercamos y se descargan cuando nos alejamos, y aún sin haber demasiados el framerate se suicida dejándonos a 2 frames por segundo.

El juego es lineal en cuanto a escenario, siempre tenemos un camino a seguir donde no hay pérdida posible, lo cual no es malo, y nuestro único objetivo es matar personajes clónicos sin identidad.
Llega el momento de hablar del sistema de combate.
Este sistema se basa en rajar a los enemigos hasta que están casi muertos y entonces tenemos que mover el Wiimote en una dirección indicada en pantalla para darles el golpe de gracia. La dirección indicada en pantalla se queda en eso, indicada, porque puedes agitar el mando hacia donde quieras, que te lo va a reconocer igual.
Más allá de esto, hay un sistema por el cual puedes hacer ataques altos o bajos, con el que supuestamente tendrían que intentar atacar a los enemigos por el lado correcto (si se cubren de los ataques altos, le atacas por abajo, y así) pero este sistema solo puede funcionar si la IA pone de su parte, pero como no es así, da exactamente lo mismo por dónde ataques, que como mucho se pararán dos golpes y luego seguirán pillando.
Para más inri, puedes pegarles un puñetazo rompiendo su defensa y tirándoles al suelo (pudiendo rematarles luego) así que, para que cambiar la altura del ataque si puedes noquearlos o seguir atacando?
Esto último trae consigo otro defecto del juego, y es que, una vez un enemigo en el suelo, el botón para rematarlo es el mismo que para atacar, y será el juego el que caprichosamente elija si remata al enemigo caído o ataca al más cercano (incluso aunque estés apuntando al caído).

Ocasionalmente entraremos en estados alterados con superpoderes, cosa que no aporta demasiado, y poco más.
Hay que decir que el sistema de combate es repetitivo, mucho, pero es suficientemente entretenido y dinámico como para que eso no importe demasiado y podamos luchar igual a lo largo del juego sin que se vuelva pesado o tedioso.
Y finalmente llegamos hasta dónde se encuentra el jefe final.
Antes de comenzar el combate, Sylvia nos llamará al móvil y nos dará una charla, en una de las mejores experiencias de Wii: escuchar el móvil por el altavoz del Wiimote.
Me impresionó bastante la primera vez y es un momento que esperaba con ansias antes de cada jefe.
Los jefes son tremendamente carismáticos y están perfectamente plasmados; en unos segundos de secuencia dejan de ser extraños desconocidos para llegar incluso a enamorarte (si, hablo de Holly Summers), fantástico en este aspecto.

Pasando a la lucha en sí, siguen la fórmula de tener que aprender rápidamente sus ataques y aprender a esquivarlos y contraatacar para acabar con ellos.
En principio esta debería ser la mejor parte del juego, y es ciertamente emocionante y divertido luchar con ellos, cuál es el problema? La dificultad.
No es que sean difíciles, es que para cuando te has aprendido de memoria sus 4-5 ataques y sabes esquivarlos y contraatacar perfectamente, aún no le has quitado ni la mitad de la vida y además cuando lo hagas, la mayoría añaden a su repertorio un ataque de muerte instantánea que no puedes bloquear (solo esquivar).
Y así es como destrozan la experiencia. Al principio mola mil, pero cuando finalmente lo matas está ya más que asqueado, no te digo ya si era la décima vez que luchabas porque te acababa dando siempre con la puta muerte instantánea.
Con éste último movimiento crean auténticas putadas en algunos de ellos, que la primera vez te las comerás si o si.
El juego tiene 2 finales, el malo y el bueno, y en el bueno tendrás que luchar contra un jefe extra.
Con éste no es que se hayan pasado con la dificultad, es que tiene más vida que el mismísimo Dios, a parte de un largo y absurdo combo al que recurre continuamente.
Especialmente en la máxima dificultad es un de las cosas más cansinas e hijas de puta que puedas echarte a la cara.
Pensar en pasárselo por el modo normal (esquivar ataque, contraatacar, etc.) no es una opción viable, se te habrán caído las manos antes de quitarle la mitad de la vida.
Evidentemente, yo me lo pasé con un truco que descubrí justo al final (mierda), y es que si teniendo la última katana y todas las mejoras haces un ataque cargado, puedes realizar un combo durante el que eres inmune, y lo más curioso es que le afecta a los jefes aún en su supuesto estado de inmunidad.
Haciendo esto sigue siendo un jefe largo y pesado, pero al menos es pasable.

Y qué tal esta parte en cuanto a gráficos?
Pues técnicamente sigue siendo basurilla, pero lo importante es que el apartado artístico aquí si que luce, con el característico juego de luces y sombras, el diseño de los asesinos, los planos de cámara, etc.
Los interiores, por lo general, suelen ser bastante feos y sosos; habitaciones cuadradas con texturas grises para las paredes y el suelo... pero en exteriores o escenarios más iluminados, suele lucir mejor, aunque hay de todo.
Hay que decir que con la censura se destroza mucho más de lo que pensaba, porque no es solo sangre lo que falta. Se nota especialmente en las secuencias con los jefes y sus asesinatos, que quedan falsos y ridículos en su versión censura y varios planos pierden el sentido.
La banda sonora tiene pocos temas, pero buenísimos casi todos ellos, la música bitera del ranking de clasificación me encanta. Quizás abusan demasiado del tema principal, que te lo meten hasta en la sopa, cosa que no me importaría si estuviese remixado y con cambios de estilo y tal, pero las variaciones que pueda haber son mínimas.
Y por último, el argumento.
Ya la cosa empieza desde el momento en que para entender la historia tienes que leerte las instrucciones porque en el juego te explican un confuso resumen, y lo peor es que el combate contra Skelter, el de aquel gran video que nos vendió el juego, no es ya que no lo juegues, es que ni te lo enseñan, apenas lo nombran de pasada acompañado de un fragmento de dos segundos de aquel video.

El argumento en general no tiene mucho sentido desde el momento en que se supone que matas a los asesinos para conseguir dinero, pero la cuota de entrada te cuesta más que la recompensa.
Por lo demás, la historia empieza de manera aparentemente simple y va degenerando a cada paso volviéndose absurda adrede y multiplicando esa absurdez por mil con el final (por dos mil con el final auténtico), en lo que interpreto como una parodia hacia los giros argumentales. A menudo tiene toques de humor bastante buenos. Es entretenido, cuanto menos.
El juego ronda las 10 horas en su primera partida y consta de 3 dificultades diferentes, siendo todas igual de fáciles con la excepción de la barra de vida de los jefes, que solo es decente en su modo más fácil.
Podemos cuadruplicar esta duración si nos ponemos con el 100%, que se basa en las típicas colecciones de basura para las que tendremos que recorrer la ciudad de arriba abajo y pasarnos el juego varias veces para recoger las piezas olvidadas con una guía en la mano. La típica mierda de la que pasan el 99.9% de los jugadores y con la que, desde luego, no disfrutas… pero algunos somos demasiado frikis como para dejarlo pasar.
Y eso es todo.
Concluyendo, tenemos un juego que podría haber sido bastante grande ampliando el concepto de la parte referente a la historia, y del que se habrían ignorado sus carencias técnicas en pos de su apartado artístico, pero que gracias a un relleno barato queda al descubierto el poco mimo que vertieron en él sus creadores.
Un juego más que disfrutable en su primera partida, ya que el deseo de luchar con el resto de asesinos nos ayudará a tragar con la infumable Santa Destroy, pero nos lo pensaremos 2 veces antes de rejugarlo.

Recomendación de compra:A 60€ no. La experiencia no lo vale.
A partir de 40€ es una buena opción.
Si tienes algún conocido a quien mangoneárselo o posibilidad de alquilarlo, estás de enhorabuena.
Nota: 66 (Notable)
Nota: Este artículo no prentende crear polémica, tan solo son unas impresiones personales. Si eres fan acérrimo de los Sonic Adventures, tómatelo con calma.
Nota 2: Había escrito un largo artículo con los comentarios, tan largo que era infumable, así que he decidido dividirlo en partes.
Nota3: Me parece muy bien que no esteis deacuerdo con mi opinión y que comentéis y argumenteis ciertos puntos, es más, os lo agradeceré y lo tendré en consideración, pero con respeto.
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Parte 1Parte 2Parte 4Más tarde llega el Sonic Heroes, y, a diferencia de la mayoría, para mi la cosa mejora bastante.
El sistema de juego me enganchó desde el principio gracias a su directa jugabilidad: vertiginosos recorridos a toda velocidad, una parada para ventilarte un par de enemigos, saltar dos o tres plataformas, y seguir corriendo hasta el próximo punto, sin tener que preocuparte durante la carrara más que de coger anillos y admirar el paisaje.
También me gustó el sistema de cambio de personaje, dándole bastante variedad al juego en todos los aspectos, teniendo cada formación diferente estilo de lucha, carrera y saltos.
Las fases también me gustaron mucho, bien variadas y contruidas, los niveles en railes eran geniales de jugar con esa contínua sensación de vértigo y velocidad.
Aunque la historia fuese nula en comparación con SA2, tenía escenas de acción e interesantes cruces entre equipos, buenos videos GC de introducción y un bonito y luciente aspecto gráfico.

Pero por desgracia Heroes puede presumir de bugs y problemas tanto o más que SA2 (de bugs desde luego sí).
Morir durante una secuéncia en la que no controlabas a los personajes, salir volando hacia el vacío con un dash, pararse en seco al tocar una pared o llegar al borde de un acantilado, pulsar A+lado para cambiar al raíl contiguo pero en lugar de eso atravesarlo y morir, etc, etc. Fallos menores pero que en conjunto daban bastantes problemas y dolores de cabeza, pero hasta cierto punto los pasé por alto más que con SA2, porque aún con ellos el juego se me hacía muy divertido.
Pese a que los 4 grupos de personajes fuesen en esencia repetir lo mismo, los completé todos con mucho gusto, resultando el más diferenciado (Chaotic Team) el más aburrido.
Aunque tuve bastantes momentos de frustración a causa de los fallos, seguía divirtiéndome. Lo pasé especialmente mal en el último nivel, en el que tienes que pasar por largos recorridos sobre raíles, teníendo que cambiar mucho entre ellos para no morir, y me ocurría a menudo el error de cambiar y no engancharse al carril contíguo. Pude solucionarlo decentemente iendo siempre en formación Fly, para poder remontar si caía, aunque railaba mucho más lento.
La verdadera desgracia llegó cuando intenté conseguir las Esmeraldas del Caos para ver el verdadero final.
Para conseguirlas hay que completar el correspondiente nivel y luego hacer una fase en un tunel en el que tienes que alcanzar una Esmeralda en una especie de carrera. Si fracasas tienes que repetir todo el nivel, así que las molestias de un bug se multiplican, y eso me hizo imposible completarlo.
Por si no fuese suficientemente difícil la prueba, más teniendo una sola oportunidad, cosas como que tu personaje cayera sin motivo cuando ibas corriendo por el techo a toda velocidad, o que simplemente se para en seco al pasar por cierto punto, me hicieron desistir.
Así que finalmente dejé al juego con un 58 de nota (casi notable), igual que SA1. El juego en general me gustó bastante más, pero esa poca depuración en bugs y errores tan molestos tienen que pasar factura.
Mañana otras experiencias Sonic Team y mi conclusión sobre el equipo.
Juegos puntuados con la
escala Sr.A.