
Estaba el otro dia en la ducha (lugar de purificación, reflexión y relajación) y reflexionando sobre cuando era pequeño me acorde del Mercenary Force, un juego de la
Game Boy (descanse en paz), que traía un amigo a clase, y me puse bruto.
Empezabas con unos cuantos yenes con los que podias contratar unos cinco tipos de mercenarios, ninja, samurai, monje, sacerdotisa (¿?) y fusilero, con los cuales ibas despejando la pantalla de escoria. Podias alinear a los asesinos como quisieras, y cada uno de ellos tenia un ataque especial, incluso en el transcurso del camino habia comercios.
Hace unos meses ese amigo me lo regaló pero lo perdí y ahora ando loco buscando el cartucho. Que rabia.
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