Esta tarde hemos salidos de casa para pasear hacia los almendros que ya han florecido. Me he quejado por la caminada, antes de salir (¡en el sofá estaba muy cómodo después de comer!), pero realmente el paseo ha valido la pena. Al llegar a los almendros los hemos contemplados todos florecidos y he podido sacar unas fotos.
No se a vosotros, pero yo me paso toda la semana en la ciudad y solo hago que pisar asfalto y escuchar los molestos ruidos de la ciudad. Por eso de vez en cuando va bien pisar tierra de verdad, respirar puro y contemplar la naturaleza.
Os dejo con las fotos que he sacado.¡Qué las disfruteis!





