Bueno, creo que a la gente le gustó el articulillo de las mascotas corporativas, (Aunque si quiereis paridas mayores y profesionales marchad a “Viruete”, “Cinecutre” o al “Blog de Randy”) así que creo apropiado un bonus track; propiciado en parte por el hallazgo de otras mascotas que también son la hostia versada. Os las presento.

Encantados.
Primera duda. ¿Qué son? Pues son las mascotas de una cadena de establecimientos de chucherias autoservicio. Tal vez su actividad comercial nos pueda sugerir que son cebolletas en vinagre, porque otra cosa no se yo. Demasiado artificiales para ser humanoides y demasiado antropomorfos para pasar por un objeto con ojos. Dejémoslo en “cosas humanizadas”..
O eso, o un homenaje a la cara de “Risi”. ¿Qué? ¿ Que cómo han podido salir unas cosas tan abstractas? Pues no lo se, pero
me estoy imaginando la reunión entre el diseñador y el señor empresario en la que se cocinó el error:
-Hola diseñador gráfico. Quiero que me hagas unas mascotas indefinidas.
-¿ Lo qué?
-Eso exactamente es lo que busco.
Artísticamente hablando, pues no se. Son un poco de todo. Una bizarra comunión entre las aberraciones mascotiles clásicas (Naranjito) y las aberraciones macotiles modernas (Cobi). La mezcla sigue con esas zonas de color que parecen dibujadas en Freehand, y ese trazo manual que los dibuja quedando algo raro y cutre estilísticamente hablando.
-Hola diseñador gráfico. Me gustan los bocetos de bichos indefinidos que me has mandado. Pero el dibujo este en Freehand tan limpio… Quiero que combines eso tan limpio con un trazo quebrado y bamboleante.
-¿Lo que?
-Eso exactamente es lo que busco.
Y los nombres… ¡Oh los nombres! ¿Qué gran genio, que enorme talento creativo se esconde tras tal audacia comercial? Desde el cajero de la tienda de mi pueblo, al que le pagas un euro justo y te devuelve una moneda de dos, no había visto tal capacidad para los negocios y el marketing.
-Hola de nuevo diseñador gráfico. Los nombres que me has pasado para los bichos, están muy bien pensados y suenan modernos que te cagas. Pero mi hijo, el tonto, ha pensado que sería mas arriesgado y original llamarles “Bel” al chico y “Ros” a la chica. Y coges las letras de la empresa tal cual, las separas y se las endiñas en las camisetas. Así sacamos el nombre de la empresa subliminalmente. ¿Verdad?
-¿Lo que?
-Eso exactamente es lo que busco.
Y así supongo que salieron. Pero aún faltaba el elemento que hace que estas mascotas sean lo que son, el tercer pilar de la composición. La piedra angular del trabajo mascotero. Un elemento que está llamado a ser uno de los iconos del diseño del siglo XXI. El perro. Pero no un perro cualquiera, ojo, un perro con cara de drogado en stand by. Es acojonante que el chucho no cambie la cara en ninguna situación. Pero no una cara amable y vulgar como la de sus compañeros, cuidado. Una cara en concreto, innovadora y atrevida. La de ir de tripis hasta el culo. Y nada mas. El perro sin su cara no es NADA. NA-DA. Esto hay que entenderlo amigos. Es tan de relleno que por no tener, el cabrón no tiene ni nombre. Lo único que hace es añadir otra figurita a la mercadotecnia.
-Hola otra vez diseñador gráfico. Verás, hemos estado hablando con la empresa que suministra los soportes para el merchandising, y solo aceptan encargos que sean múltiplos de 3, así que nos faltaría un muñeco extra. ¿Podrías hacer un perro dantesco de relleno?
-¡BANG!
-¿Oiga?¿Señor diseñador gráfico?

Y ya teníamos el trío calavera para los dibujitos y las promociones.
Cualquier empresario decente habría dejado ahí la cosa, en lo típico. Pero se decidió que como mascotas, había que ponerlas en cualquier chorrada de colores atrapa crios, Así que se puso a disposición del consumidor el cargamento de merchandising mas marciano e innecesario que se ha podido parir. Que no se diga oye.
Os voy a poner unos ejemplos:

1-Peluches: Molan sobre todo porque son una libre interpretación del artista peluchero sobre los originales. La ropa les cambia por completo y a Ros le crece otra coleta por arte de magia. Eso si, la expresión esquizoide del perro no desaparece ni patrás.
2-Monederos: Clásicos como los de las viejas o con… ¿Asa? Porque no.
3-Bolsitos: Demasiado grandes para ser el llavero que se presume y demasiado canijos para llevar algo que no sean monedas. Sorprende también que la definición de “bolsito” que todos tenemos en mente cuadra mas con el monedero con asa anterior que con este bicho.
4-Lata monedero: ¡ LA FUSiÓN ENTRE EL MONEDERO Y UNA CAJA DE PASTILLAS JUANOLA! Por fin está aquí. Siempre he estado esperando algo así, y vosotros también. Perras.
5-Caja ondulada: Si alguien sabe cual es la función de este producto más allá de soplarte por el muñeco que me lo diga. Le daré una piruleta a cambio. Además que la caja de ondulada no tiene nada.
Y la caja ondulada nos lleva al quid de la cuestión. Poner el muñeco porque si. No ya el dibujo, sino un muñeco de plasticucho aunque no venga a cuento de nada. Hay excedente de figuritas elaboradas en material tóxico que pueden ingerir los niños y hay que darles salida. Vamos, vamos.

Así que cogemos unas cajas con forma de estrella, unos tubos sacapuntas, o porque no… Un coche de fórmula 1. Cosas que le sobraban al fabricante, vaya. Les pegamos el engendro, se llenan de cuatro caramelos y a correr. El perro de Ibiza, vuelve a brillar con luz propia.
Por otra parte, Ros me ha enamorado como un pardillo. Con esa bocaza tiene que hacer unas mamadas de ejcándalo. *-* Amor platónico le llaman.
En fin, a saber cual será la mierda siguiente. Yo apuesto por un buitre mutante. ^^