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Hermi y Max. Pareja de desecho. Capítulo 3 y último. Publicado @ 21:34 - 1/7/2008 Etiquetas: hermi max
Ha pasado mucho tiempo desde que puse el capítulo 2 de Hermi y Max, de hecho creo que nadie se acordará de ello, pero quedaba un tercera parte, y total, digo yo que habrá que hacerlo todo completito. Además, que tampoco tenía muchas ganas de actualizar para que el post quedase sepultado con la gente actualizando blogs con lo del smash o la eurocopa, así que psé. Hacer un resumen de este capítulo no es fácil, ya que aunque es el más corto de todos, es tan complejo que no hay por donde cogerlo o no sabía si quedaría bien, pero bueno. Si en vez de un tebeo de cachondeo, esto fuera cualquier pollada gafapasta, se le trataría como un argumento experimental sobre la adversidad en un pequeño cubículo y la ansiedad al compartirlo con otra persona. Pero como al humor nadie le hace ni puto caso, ni se le toma en serio, a pesar de que te venda lo mismo, o mejor, que supuestas obras maestras, nos encontramos con que Hermi y Max, ahí está, vale, pero no tiene demasiada repercusión. Putos gafapastas, que bien lo tenéis montado, cacho cabrones.
Capítulo 3: Pasando el rato.
Esta pequeña y alegre historia comienza con Hermi poniendo un pomo de Doraemon en la puerta del baño por la parte de dentro. Jocoso y alegre llama a Max para que lo vea y lo prueban. Entonces, ocurre. El pomo se rompe y nuestros héroes quedan encerrados en un baño sin ventanas, sin paredes contiguas a vecinos, ni nada que puedan hacer para pedir auxilio. Tratan de abrir la puerta forzándola con un cepillo de dientes, pero es inútil. Hermi tiene una idea para pedir socorro. Escribe un mensaje con mercromina en papel higiénico y lo introduce en una botella vacía de champú que andaba por ahí. Acto seguido, la tira por el retrete con la esperanza de que alguien la encuentre. Al rato, se pone a giñar, pero al tirar de la cadena, el váter se desborda, ya que la botella, atasca la cañería. Ahora además, pestilencia. Pasamos de página. Max se empieza a agobiar, la toma con Hermi, le dice que le detesta, que le odia, que le da asco, que no quiere verle. Pero como están encerrados en un baño, lo máximo que Hermi puede hacer es esconderse tras la cortina y luego juegan al veo veo. Esta página no estaba muy inspirada ,no. Pasamos página. A tenor de la barba de Max, podemos deducir que llevan ya algún que otro día encerrados, por lo que empiezan a pensar en la muerte que les espera, así que empiezan a plantearse la religión como última esperanza. Hermi sigue un credo muy particular, con un dios que se imagina con una camiseta del sporting de Gijón, gafas ahumadas y bragas de fresas; además de creer en la reencarnación, y muestra sus deseos de renacer como cucaracha. Max por su parte, siempre ha pasado del tema, y empieza a pensar que religión le gustaría y se adaptaría mejor a él. Obviamente se hace musulmán, por la promesa de las 72 vírgenes, pero no puede llevar a cabo las tareas del Islam, ya que encerrado en el baño, jamás podrá ir a la Meca, y por lo tanto, se le cierra el camino al paraíso. OOOOOOOOHH... En la página siguiente, el hambre comienza a hacer aparición. Hermi se dispone a comer unos recortes de uñas que guardaba; pero mientras iba a remojarlas en el lavabo, Max se abalanza sobre él, ciego por el hambre atroz, y se come todas las uñas que tenía su amigo; que con cierto asco, se come una barrita de muesli que tenía en el bolsillo, pero que no le gustaba. Max se desespera. Ya en la última página, Max, com más barba aún, comienza a delirar. Ya asumido, que morirán patéticamente atrapados en el lavabo, deciden hacer sus últimas horas más felices bebiéndose un frasco de colonia varonil. En plena intoxicación etílica, Max coge el pomo de Doraemon y lo arroja contra la cerradura, y con el golpe, la puerta se abre. Son libres. La siguiente viñeta nos indica un lapso temporal de un año, además de una conversación del dúo sobre el aniversario de la liberación. Eh. ¿Qué es eso? Las que hablan son dos cucarchas con la cara de Hermi y Max , que mientras huyen de un tipo que cuadra con la descripción del dios de Hermi, comentan que murieron intoxicados por la colonia, reencarnándose en cucarachas. No si al final, Hermi tenía razón... ¿Significa esto que Hermi y Max han muerto definitivamente? ¿Será capaz un cómic absurdo como este de devolverlos a la vida? ¿Sus aventuras serán a partir de ahora en forma de cucaracha? Quien sabe, de estos tipos cabe esperarse cualquier cosa.
Y ahora...
Perlas en los diálogos:
-Hermi: ¿Y si abres a golpes de cabeza? Luego te tomas la aspirina y ya está. -- -Max: Quien sabe… Lo peor es que si nos encuentran a los dos encerrados en un lavabo, igual nos toman por maricas. -Hermi: ¿Ah, pero los maricas no se encerraban en los armarios? -- -Max: Meses y meses ahorrando para pagarme aquella rusa tetona… ¡¡He de salir!! -- -Hermi: ¿Pero tú no crees en dios, Max? -Max: Bah… Todo eso son gilipolleces. Cuando te mueres al hoyo y listo… Como las pelotas de golf. -- -Max: Jamalají jamalajá, uneuro amigounero. (Max rezando a Alá.) -- -Max: ¡NO SEÑORITA! ¡Por favor se lo ruego! Me lo he hecho todo encima, pero no me cambie de calzoncillos delante de toda la clase… ¡No señorita! ¡NOOOO!... ¡Ah! ¿Pero que veo? ¡Si! ¡Por allí viene un caballero a rescatarme! ¡Es Fernando Esteso montando sobre un blanco unicornio alado! -Hermi: ¡Max, Max! ¡Despierta! ¡Estás delirando!
Bueno, y hasta aquí el destripe del cómic. No es que sea ni malo ni bueno, sino que es cojonudo para echarte unas risas con chistes fáciles y sal gorda, pero está muy bien llevado. Está muy bien, aunque es carejo. En fin. Ahora estoy preparando un análisis de algo que para nada está bien llevado, sino que directamente es una chufa incapaz de hacer gracia a nadie, ni siquiera al tipo con la risa más floja del mundo. Solo permaneced a la escucha, os arrepentiréis.
Hermi y Max: Pareja de desecho. Capítulo 2. Publicado @ 18:12 - 29/5/2008 Etiquetas: Hermi Max
Bueno, como prometí, aquí está el cometario del segundo capítulo de “ Hermi y Max: Pareja de desecho”. Decir que este capítulo, es el alma del álbum es quedarse corto. Es casi el álbum en si. La historia más larga de las tres con 20 paginazas y argumento del cagarse que bien puede resumirse en “malentendidos sexuales con una vieja muerta y demás lindezas”. Sencillamente, con este capítulo se consigue el despiporre padre. Venid, que os lo cuento.
Capítulo 2: El cuerpazo.
La historia comienza con los dos infraseres dirigiéndose a un videoclub, y por el camino se encuentran a sus vecinos de al lado, los Filiburcio, matrimonio y abuela; haciendo compras de última hora para irse de vacaciones de semana santa. Max mantiene una jocosa conversación con el sr. Filiburcio sobre lo buenorra que está su hija; mientras Hermi comenta, sin que nadie le haga ni puto caso, que una vez comió nieve y que era blanca y estaba fría. Los vecinos se acaban yendo de puro asco y la pareja sigue hasta el videoclub para alquilar una película; y al volver, ve como los Filiburcio se van en coche. Al llegar a casa descubren que les han cortado la luz por falta de pago y que no pueden ver la tele. Hermi se queda sin ver la final del Operación Triunfo de turno (donde participa un tal Sorayo, bisbalete retarded del barrio) y Max tampoco puede ver su película. Para remediarlo, deciden pasar a casa de los Filiburcio por el balcón para robarles la electricidad con un alargador aprovechando que pasan unos días fuera. Otra cosa: Max encuentra un tanga de las super nenas en un montón de ropa sucia y lo olisquea lascivamente imaginándose a la vecinita con él puesto. Bien, una vez en el salón, ante la tele de plasma, pasan de enchufar nada y deciden quedarse allí. Mientras Hermi ve la final de O.T.; Max husmea por una habitación buscando braguitas de la vecina. Pero se distrae y golpea una mecedora haciendo caer a la abuela, la señora Filiburcia, que se golpea la cabeza contra una mesilla. Se ve que la vieja no quiso ir de vacaciones. Max, tras hacer comprobar a Hermi que la vieja está muerta es invadido por el pánico. Conviene decir a estas alturas que la señora Filiburcia es un zeppelín en camisón azul a topos. Todo un tonelaje. Una vieja muerta y dos intrusos en una casa. Max se acojona ante el temor de que descubran que han estado allí y han matado a una vieja; así que decide recrear un falso suicidio fuera del piso para que no investiguen en la casa y les incriminen. Hay que llevarla hasta el puente sobre la autovía y lanzarla desde allí, aprovechando que casi todo el mundo está de vacaciones o viendo la final de O.T. Así que, ala, a sacarla entre los dos. Al bajarla en el ascensor, este se para dejándolos cerrados. Exceso de peso con la vieja. No pueden salir ni tocar la alarma (aunque Hermi pulsa el botón) o les pillan. Entonces un repartidor chino de comida china, llama al ascensor para bajar y este vuelve a funcionar. Para disimular cuando el chino abre la puerta, Max simula que se está dando un morreo con el cadáver y que la vieja se le hecha encima; que está loca por él. El chino lo flipa y baja por el ascensor. Para no arriesgarse a quedarse bloqueados de nuevo, deciden bajarla a pulso, pero pesa demasiado. Así que a la altura del quinto piso, deciden tirarla por el hueco de la escalera, total, matar no se va a matar. Al tirarla se descubre una divertida y previsible escena: la vieja lleva un tanga de las super nenas. Max muere de asco. Bajan abajo, más sorpresas: la fiambre no está. Estar, está, pero colgada por el vestido en la barandilla. Hermi sube a soltarla. Cuando llega, solo está el vestido. El cadáver ha caído abajo en pelota picada. La siguiente viñeta muestra al mismo chino de antes entrando al edificio a hacer otro reparto. Al entrar visiona la siguiente escena: la vieja ha caído, arrodillada encima de la cara de Max, quedando su jeta aprisionada en la entrepierna de la señora. El chino, flipando aún más, se mete en el ascensor. Llega Hermi y a fuerza de tirar de sus piernas, libera a Max. Más sorpresas again: A Max le sobresale un cordel de la oreja. Se lo saca y…¡SALEN DOS BOLAS CHINAS! Weno, pues se vuelva a vestir a la muerta y se le saca a la calle. Y ocurre otro malentendido sexual con el chino: Hermi la coge por delante, quedando su bragueta a la altura de la cara de la vieja, y Max la coge de las patas por detrás. Si a eso le añades los comentarios de "Muévete más deprisa” y “Yo ya empujo”, imagínate lo que piensa el chino. La señota Filiburcia sigue pesando mucho y aún corren el riesgo de que les vean así. Por fortuna, tirado en la basura, encuentran un carrito con ruedas, de esos de poner la tele. Así que encajan a la vieja y disimulan el carrito con el vestido. Como Max deja a Hermi hacer de guía hasta el puente, y este es gilipollas, llegan a una plaza donde se está celebrando un macro visionado de la gala de O.T, en apoyo del Sorayo ese. To petao de gente. Vamos, que hasta un reportero intenta entrevistar a la vieja y sale por tele. Mediante empujones, la finada acaba deslizándose cuesta abajo con el carrito, Max corre tras ella, pero al final de la cuesta esta el puente sobre la autovía y la señora cae por él. Al fin, Max se ve libre, y para celebrarlo, se va de putas. Mientras, se nos ofrece una secuencia, mediante la cual, la muerta, tras caer por el puente, es atropellada por un camión y sigue su trayecto con el carrito por otra calle. Mientras Max negocia el precio con una puta, la vieja aparece deslizándose por la calle y Max grita: -¡MI MADRE! -¿Su madreeee? -Piensa el chino que anda borrachísimo por ahí buscando fulanas para olvidar todo lo que había visto. La puta le dice a la muerta que deje a su hijo en paz, que ya es mayorcito para putear si quiere. Dicho esto, deja la cartera de Max en el bolsillo de la difunta (“Guárdele la cartera a su hijo”.) Mientras Max se apaña, Hermi se queda cuidando a la vieja a la vez que cuenta cucarachas. Entonces el chino vuelve a entrar en escena, y borracho perdido, piensa que la vieja es una puta y Hermi su chulo, así que le paga unos billetes y se lleva a la señora a una pensión. Max sale follao y desfogao y que donde está la vieja, ya que su cartera está en su vestido. Raudo entra a la pensión, y pregunta donde están el chino y la Filiburcia. La encargada le dice que en tal habitación y que ha llamado a la poli porque la cosa le daba mala espina. Max entra como una centella a la habitación y se encuentra a la difunta panza arriba en la cama con el tanga bajado. Pero aún tropieza con el chino, que está por el suelo con un coma etílico del copón; y va a caer encima de la vieja en la postura que todos imagináis. En ese momento, entra la policía. En las siguientes viñetas se muestra como la familia Filiburcio vuelve a casa tras enterarse de la noticia. Que si tu madre iba de beata pero que era un poco golfa, que si tangas y que si mangó las bolas chinas a la nena… Y además que ya estaba muerta al irse de vacaciones, un infarto, pero que la habían dejado en casa para irse tranquilos de vacaciones y hacer el funeral a la vuelta La historia acaba con Hermi, que sigue contando cucarachas en la calle. Ya lleva 60.458.
Y de nuevo: Perlas en los diálogos:
-Max: Bueno, lo digo porque, si alguna vez les apetece salir solos, pueden contar conmigo para que haga de canguro. -Don Filiburcio: Pero si Marisa ya tiene 17 años, ya es mayorcita. -Max: Ya, ya… Pero esa es la peor edad, las dejas solas y cuando menos te lo esperas… ¡Hala! ¡Te aparecen con el bombo. Si me quedase yo de canguro den por seguro que eso nunca pasaría. -Don Filiburcio: ¿Ah, no? -Max: ¡Por supuesto que no! ¡Yo siempre uso condones! ----- -Max: Sexo lésbico con hortalizas o sexo lésbico con embutidos… ¡Que dilema! (Eligiendo película en el videoclub.) ----- -Hermi: Pero Max, si tú siempre me coges dinero de mi hucha para los gastos de la casa. -Max: ¡Pues claro! Las visitas a la casa de putas no se pagan solas. ----- -Max: ¿La escondo bajo la alfombra? ¿La paso por el minipímer y la tiro por el váter? (Que hacer con la vieja. Primeros planes) ----- -Hermi: ¿Y si se la han llevado unas hormigas? Son rápidas. Una vez vi como se llevaban una mosca al hormiguero en un santiamén. (Hermi tras no ver a la vieja en el portal al tirarla.) ----- -Max: ¡Bravo por la rueda! ¡El mejor invento después de los implantes de silicona de tres kilos! ----- -Sorayo, el cantante: Desde que trabahaba de mamporrero e imahinaba que agarraba un micro, este siempre había sío mi sueño. ----- -Chino: ¡Tú mujé serda y cochina! ¡Tú haser sexo con tu hijo en portal! ¡Yo ver! ¡Y ahora tú haser de puta en puta calle de putas! ¡Tú mujé serda! ¡Tú pones a mí cachondo! ¿Este es tu chulo, eh? ¡Toma! ¡Yo pago a ti y me llevo mujé serda! ¡Me voy a tirar a mujé serda! ¡Mujé serda pone cachondo! ( El chino al encontrar a la vieja en la calle de putas.) ----- Ale, y la semana que viene, tercer y último episodio de esta locura.
Hermi y Max. Pareja de desecho. Primer capítulo. Publicado @ 19:22 - 21/5/2008 Etiquetas: hermi, max
Pues si. Ya conseguí reunir la pasta necesaria para este tomo, así que me lo compré y me lo he leído. Ya publiqué un avance un par de mensajes por atrás y os dejé unas páginas en PDF del primer capítulo, que en total son tres. En general me ha gustado, pero me ha parecido un poco el humor zafio típico con algún puntazo, aunque algunos chistes resultan algo previsibles, lo cual no quita que sea un tebeo estupendo dentro de este género, es de lo mejor que puedes leer. Bueno, al grano. Primer capítulo.
Capítulo 1: Gusano de m.
Si alguno vio las páginas del avance, vería que Max ve por la calle al matón de su colegio y recordó como le amargó la infancia, cuando como ahora, era un puto enclenque. Era "Gusano de mierda". Después de las palizas, en las que le hacían arrastrarse como un gusano, aún le castigaban por revolcarse desnudo por el suelo. Para colmo de males, Hermi, bajito, gordo y tonto, le humilla al tener mucha mas fuerza que él. Entonces a Max se le ocurre la feliz idea de hacer pesas enganchando a la escoba bolsas de basura que tenía por casa. (Quien no las tiene) El ejercicio acaba con Max roto por los cuatro costados. En la página siguiente se sugiere un lapso temporal y Max aparece supermusculoso, clavando alcayatas a codazos. Casi nadie el tio. Así, un día por la noche, Hermi se despierta y ve a lo que él llama los reyes magos, y como ya deduciréis, son tres ladrones. Hermi fuerza a Max a salir para detener a los ladrones. Cual no será su sorpresa al ver que uno de ellos es el matón de su colegio, que le reconoce, y para celebrar tan solemne encuentro, le vuelve a atizar una paliza como las de antaño, arrastrándose por el suelo. ¿Como es posible, os preguntareis, que apalice sin piedad a un obseso sexual que clava alcayatas con el codo? Pues porque se descubre que los músculos son mas falsos que un duro de madera. En realidad es la escayola que le pusieron en el hospital al romperse entero levantando las bolsas de basura. Lo que pasa es que el doctor se permitió una licencia artística. Total, que sale Hermi a defenderlo de los ladrones (cuando ya casi solo queda de él una pulpa sanguinolenta) bajo la terrible amenaza de "¡Basta! ¡Basta ya! ¡Dejad a mi amigo o a la policía vais!" Entonces Hermi tropieza y se oye la voz de la policía, que si están rodeados y tal. Así que los ladrones salen por la ventana con prisas y se caen quedando reventados en la acera. Hermi se levanta y recoge su coche de policía de juguete, que al tropezar con él, provocó que se activaran sus frases grabadas. Mientras cura a Max de la paliza, este piensa que Hermi a vuelto a quedar por encima de él, que ha descubierto que los músculos son ful, y que le obligará a ser su puta toda la vida al considerarse superior. Justo así, Hermi comienza un diálogo donde dice que no le gusta que le oculte cosas y que está decepcionado. Y que porqué no le contó que se arrastraba por el suelo imitando tan bien a los gusanos. Que le enseñe. Max coge un magdalena reseca y atiza a Hermi con ella. Fin del primer capítulo.
Y de postre: Perlas en los diálogos:
-Experiencia poca, lo reconozco, pero soy un gran estudioso del tema y he leído con detalle multitud de revistas especializadas. Si me muestra la foto de cualquier chumino aparecido en el Penthouse desde 1980, soy capaz de decirle el nombre de la propietaria, su color de ojos y el peso aproximado en gramos de sus perolas. (Max mientras busca empleo de ginecólogo). ------ -Hermi: ¿Dónde vas con la escoba, Max? ¿Por fin vas a barrer todos esos cleenex sucios que hay por el suelo de la habitación? ------ -Max: ¿Y esa alcayata que estabas intentando clavar? -Hermi: Quería colgar esa foto de un payaso que he recortado de una revista. -Max: ¿Payaso? ¡Pero si es la duquesa de Alba! ------ -Ladrones: ¿Donde está la pasta? -Max: ¿Pasta? ¿Yo? ¡Pe.. pero si estoy sin blanca! La única pasta que hay en esta casa son... cuatro macarrones pegados en el fondo de una olla... Yo... No... ----- -Ladrones mientras huyen por la ventana: ¡No quiero volver a pasar por el trullo! ¡El puré de patatas que sirven es vomitivo! -----
Avance: Hermi y Max. Pareja de deshecho. Publicado @ 22:46 - 12/5/2008 Etiquetas: hermi max
Pues si, para que negarlo. El cabrón de Kiriyama me da envidia con sus reseñas y cómics de chorradas, así que vamos a hacer lo propio e intentar que no me demande demasiado por plagiar el tipo de contenidos de un blog a otro. Él se encarga de "Battle Pope", de "Escenas de Matrimonio", de "Chiki Chiki Banana"... Y le estoy enormemente agradecido. Así que vamos con una cosa que de momento no tiene.
Hermi y Max, el regreso de una serie de lo más casposa. Por si alguno no lo pilla, se trata de una parodia de Epi y Blas que ya tiene unos añitos, pero su autor Ricardo Peregrina, se ha sacado unas nuevas historias de la manga para este volumen. Hermi es el gordito y de puro buenazo es tonto perdido; y Max es el mas feo de los dos, que no hace mas que pensar en chuminos y que no es más que un desgraciado social. La única relación sexual que tiene es con el osito de peluche de Hermi. Vamos, humor zafio y sal gorda, pero muy bien dibujado, eso si. Lástima que el precio no esté tan bien puesto. (14 tazos por 48 páginas es mucho). Pero bueno, creo que me merece la pena. De momento os dejo un trailer y unas páginas en PDF: