Bueno, la verdad, tampoco hay mucho que decir. Solo si entendeis o no el mensaje. A lo mejor no esta del todo claro. Es una de esas tiras que segun de quien la haga podria ser una mordaz critica social a las excesivas obras infladas por el ego de los arquitectos. Eso si fuese gafapasta, pero como no escondo nada ni me complico con pajas mentales que mareen la perdiz, solo queda la sandez sin mas y el ego inflado es el mio. A veces pienso que los gafapastas lo tienen tremendamente facil. En fin. Yiyau hasta otra vez.