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Plataformas: ¿qué ha sido de ellos? (interesantes plataformas freeware inside) Publicado @ 13:09 - 5/9/2007 Etiquetas:
Bronco siempre con los juegos de plataformas.
¿Qué ha pasado con este género? Si recordáis, en tiempos de los 8 bits, casi cualquier juego era un plataformas. Los juegos que decidían si ibas a ser nintendero o seguero eran de plataformas (Mario y Sonic, que hay que decirlo todo), si salía un título con licencia de una película, por narices tenía que ser un plataformas (y antes eran buenos, juéguese El Rey León, El libro de la selva, Aladdin...).
Vamos, quitando algún puzzle, beat'em up o algo de carreras, la mayoría de juegos eran, o plataformas, o de acción pero con muchas dosis de plataformeo. El A siempre fue el botón de saltar, eso es impepinable.
En SNES y Megadrive, más juegos de plataformas, y más bonitos. Y luego llegaron las 3D, Mario 64, demostrando que SÍ se puede hacer un juego de plataformas decente en tres dimensiones, con un buen control, un personaje muy versátil, una cámara que no sea un enemigo más, y que se pueden ofrecer muchos buenos retos plataformeros aunque el escenario no sea plano y podamos recorrer el nivel con más libertad que el clásico "de izquierda a derecha".
Juegos de plataformas decentes en tres dimensiones (que no hayan caído en la malinterpretación de "si Mario recoge estrellas y es bueno, nosotros haremos que Banjo, Spyro o Jak recojan chorrocientos mil objetos más, y nuestro juego será mejor), se me ocurren poquitos: los Crash, de tirar p'alante saltando, esquivando, cogiendo manzanas, con algún secretillo, jefes chunguillos; también Rayman 2 me parece muy bueno, pero poca cosa más. No incluyo los juegos en 2,5D como Klonoa o Goemon 64 2, que son la leche, pero son de desplazamiento lateral, y ya doy por sentado que gustan a cualquier aficionado al género.
Pues eso, que no sé qué leches habrá pasado. Sí, ahora lo que parece que decide si te compras una consola u otra son los shooters (¿Halo, Killzone o Metro... estoo, Halo o Killzone?), o si eres una abuela o mamá treinteañera, la consola que tenga más "trainers" y el diseño más fashion. Supongo que habrá que acharcarselo a un cambio de gustos, a que los niños de ahora van de malotes y hablan del GTA en el patio en lugar de discutir sobre si es mejor Mario y Sonic...
Sí, el tiranosaurio de los géneros videojueguiles está casi extinguido. Es más, ni siquiera los juegos a los que llamamos de plataformas lo son realmente. Realmente son juegos de "personajillos en plan dibujo animado que protagonizan juegos de recoger objetos, conducir vehículos y superar minijuegos" (todo con una cámara de mierda, he de añadir).
Desde tiempos de SNES el género fue yendo a menos, pero al menos en la anterior generación podíamos decir que estaban Blinx (mejor eso que nada, ¿no?), Ratchet, Jak, Sly, Mario...
A Blinx no quiero volver a verle, Jak y Sly dudo que los volvamos a ver (Naughty era la proveedora oficial de plataformas de Sony, pero creo que se morían de ganas de probar otros géneros, y Uncharted seguro que triunfa...), Ratchet está bien pero de saltos tiene cada vez menos y, aunque son buenos juegos, ya empiezan a repetirse; Mario viene de ciento en viento y cuando lo hace es para marcar diferencias, sí, pero un aficionado al género no puede vivir de un juegazo cada cinco años. Y los juegos con licencias de películas tipo Happy Feet, Ratatouille, y demás... ejem. Ni los cuento.
La verdad es que si no fuera por Nintendo, no tendría nada del género que llevarme a la boca. New Super Mario Bros, Sonic Rush 2, Yoshi's Island DS, Kirby DS, Super Princess Peach, Super Paper Mario, Mario Galaxy... son lo más parecido que hay ahora a los juegos plataformeros clásicos (puede que haya más, pero son los únicos que realmente merecen la pena).
Pues eso, sólo quiero compartir esa frustración que tengo al ver que, quizás sea yo el único que me acuerdo del género, y salta de alegría cada vez que se anuncia algo. Sí, yo espero los próximos Crash y Spyro de Vivendi. Y como el que entra a un bareto a las 3 de la mañana para liarse con las feas borrachas a las que nadie quiere, yo esperaré a que ninguno de vosotros les haga caso para que los rebajen a 5 euros y me pueda hacer con ellos.
En fin, que aparte de soltaros este rollo, quería dejaros un par de juegos de plataformas freeware bastante majos para que los juguéis en el PC.
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El primero es Super Mario Forever, lo podéis bajar directamente desde aquí (el enlace está en un recuadro a la derecha)
Es un plataformas 2D de Mario, que se juega igual que cualquier Mario. Tiene ocho mundos, unos cuantos niveles, y tanto el control, como el diseño de niveles, como los gráficos y el sonido son muy dignos. Muy entretenido.
Os pedirán instalar en el explorador una barra de publicidad, instalarla en el explorer y seguir usando vuestro Opera o Firefox, xD (decir que esa barra no molesta en absoluto).
El otro juego, que ya conoceréis algunos, es el Knytt. Digo que es un plataformas, pero más bien diría que es un juego de explorar y relajarse con la música y los bonitos escenarios, mientras recogéis objetos. Muy "potito" y minimalista, digno de ser probado. Podéis bajarlo en este enlace
Y para los que quieran más, han sacado una especie de expansión de Knytt llamado Knytt Stories. Como digo, es una expansión con más niveles, nuevas habilidades, y un editor de niveles con el que se pueden hacer cosas bastante majas, aunque requiere paciencia. A descargarlo.
Pues nada, que habrá que ir tirando de estas cosillas para irse quitando el mono. Próximamente hablaré de plataformas contemporaneos que merecen la pena (alguno hay).
Y si tenéis alguna recomendación que hacer, para eso están los comentarios.
Música videojueguil broncojonuda: Silent Hill (pues sí que está el día de niebla, ¿eh?) Publicado @ 12:56 - 4/9/2007 Etiquetas:
Si hablamos de niebla en los videojuegos, seguramente los nintenderos se acuerden de chorrocientos títulos de Nintendo 64. Pero los que tuvieron cualquier Playstation seguro que piensan en Silent Hill antes que en ninguna otra cosa.
Aunque para esta entrega de música videojueguil pensaba poneros melodías playeras, (por lo de que es verano y tal) como el verano parece que no termina de arrancar, (y eso que ya se está acabando), y eso me hace sentir triste, inquieto y melancólico, me ha dado por escuchar melodías de Silent Hill. Quiero que lo hagáis vosotros también.
He de decir que los Silent Hill nunca me han gustado demasiado. Muy buenos dentro de su género, y realmente consiguen su objetivo que es ponerte de los nervios, pero lo malo es eso... que me ponen de los nervios. Pero bueno, el survival nunca ha sido mi género. Lo que no puedo negar es que me encanta la música de los Silent Hill.
Aquí os dejo algunos temas. Hay de todo, desde temas de guitarra pegadizos, a cantados, pasando por ruiditos que ponen de los nervios.
DS y PSP (Imagen para pensar) Lo que son las cosas... Publicado @ 12:21 - 3/9/2007 Etiquetas:
Todos jugando al Ridge Racer con gráficos de PS2 en sus PSP, mientras el de la DS escribe en el pictochat (aprovechando al máximo la pantalla táctil de su consola) "¿Alguien quiere jugar al Pokémon Dash? ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? ¿Por qué todos me ignoran?"
La imagen la encontré en la época en que acababan de salir la PSP y la DS.
Nadie daba un duro por la DS, muy por detrás de la PSP en potencia. Todos auguraban que el público no se podría resistir a una "Play" de bolsillo, que todos los casuals la querrían para ser más cool que nadie, que la potencia de la consola marcaría la diferencia, que iba a tener muchísimo apoyo...
Sonaban también las palabras "DS es un tercer pilar, si les sale mal no cuenta, sacarán la GBA 2 y arrasarán, como siempre". Otros, viendo lo mal que les iban las cosas a Nintendo en las consolas de sobremesa, y que su nueva portátil parecía salir perdiendo en cualquier comparación con la de Sony, gritaban a los cuatro vientos "Nintendo D00m3d".
Mi historial en Vandal: varios nicks, el mismo menda Publicado @ 14:08 - 2/9/2007 Etiquetas:
Segunda intentona de escribir esto, tras el incidente del 1 de septiembre, del que hablé en la entrada anterior. Abro la ventana para que entre el airillo matinal, me pongo el disco de Tubular Bells, y tomo aire. A ello de nuevo, Vandal lo merece.
¿Vandal? Sí, bueno, ya sabéis que Vandal ha cumplido diez añitos. Y es gracias a ellos que tengo este blog para escribir estas chorradas, así que, qué menos que un pequeño reconocimiento.
La verdad es que da la impresión de que Vandal siempre ha estado a la sombra de Meri, al menos en cuanto a repercusión, pero para mí, en lo que importa, que es el contenido, no hay color: tanto en los análisis y su rigurosidad y fiabilidad, como en los reportajes y especiales (que publican muy de cuando en cuando, pero suelen estar muy bien), avances, incluso el diseño de la página, completo sin ser demasiado recargado, la velocidad de carga, y por supuesto sus foros, yo me quedo con Vandal de largo. Ultimamente Vandal ha crecido mucho, y cada vez el nombre de la web va sonando más, incluso ya cubren las grandes ferias del sector in situ, se nota que hay mucho trabajo detrás para sacar la página adelante. No en vano, es la web de videojuegos (y sin lo de "de videojuegos") que más visito, y la prefiero a cualquier otra del mundillo, tanto nacional como del extranjero. Así que felicidades, y a seguir así.
Tras la inevitable parrafada, me he puesto nostálgico al pensar en los diez años, y he caído en que ya llevo cuatro años visitando Vandal, y especialmente, el foro. No recuerdo cómo llegué a encontrar esta web, supongo que de pura casualidad, pero ahí me ha acompañado durante toda mi adolescencia, como un amigo, de hecho creo que ha sido mi amigo más fiel durante la adolescencia (es que hay mucho cabrón suelto, pero qué os voy a contar xD).
En todo este tiempo en Vandal he escrito mucho, (incluso he colaborado con la web escribiendo un avance y con mucho gusto lo haré de nuevo si me dejan), he leído más, he aprendido muchas cosas del mundillo de los juegos, he descubierto el hype, he conocido a foristas muy majos, he ayudado a quien necesitaba asistencia en materia videojueguil, he suspendido exámenes por estar enganchado al foro...
En definitiva, muchas cosas. Y también son varias las cuentas o nicks que he usado en el foro, por una razón u otra (aunque nunca con intenciones aviesas, conste) y, como mi particular homenaje a todos estos años de vandalismo, voy a hacer un recorrido por todas mis identidades foriles. Igual algún nick os suena y todo...
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Mi primer nick en el foro fue 05E-102 Gamma. Me registré en agosto de 2003, y el nick está inspirado en el robot del Sonic Adventure DX, juego con el que estaba viciado por aquel entonces. El "05E" viene de "Ose", el nick que había usado hasta entonces en foros como el de Nintendo Europa.
No recuerdo mi primer mensaje, y me fastidia porque ahora me haría ilusión, aunque supongo que sería para presentarme, algo que ahora ya no está permitido.
De mi etapa Gamma recuerdo que andaba mucho por el foro de gamecube, que escribía análisis de los juegos que iba jugando, y que hice un post en el que los foristas analizaban sus juegos, con el forero "turbonegro" (que por cierto, ¿qué ha sido de él?). Los foristas que más seguía en aquella época eran Kwisatz Haderach, un recién llegado que sorprendía por su prosa, Nahar, y JCKenobi, con el que charlaba en posts de la saga Sonic. Un saludo para ellos.
No conservo ninguno de mis robóticos avatares de aquella época, una pena, ni tampoco ningún mensaje, se han borrado ya del foro. En uno de mis arrebatos de cambio de nick, me hice una nueva cuenta.
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Uno de mis avatares principescos, cuando soñaba con el Prince of Persia WW. Iluso de mí, qué decepción de juego
Mi siguiente nick en el foro fue Weldar. Weldar era el jefe del nivel Industrias Grunty de Banjo-Tooie, con aspecto de aspiradora gigante. La saga Banjo es una saga a la que guardo mucho cariño, y todavía me proporcionaría algún nick más. Por aquel entonces estaba muy sorprendido por la calidad de Prince of Persia Sands of Time, y esperaba con muchísimas ganas la segunda parte, Warrior Within. Recuerdo que buscaba información, videos e imagenes del juego, y las posteaba en el foro. De ese juego también creé mi primer post oficial.
También descubrí el mercadillo, y empecé a comprar y vender bastante, para sacarme pasta para nuevos lanzamientos. Me hice conocido en Correos, y todo. No recuerdo cuantos mensajes escribí con Weldar, pero seguro que varios miles. Terminé expulsado no sé cómo, pero a rey muerto, rey puesto.
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Qué gracia me ha hecho siempre este personaje, xD
Mi siguiente nick fue Daxter. Me puse ese nick porque de aquella me compré una PS2 (corría el año 2004), y la saga de Jak me gustó bastante, especialmente por la simpar mascota que le acompañaba.
Por aquel entonces dejé de postear bastante en los foros de Nintendo (no había muchos lanzamientos para Cube, o al menos no mucho que me interesara), y me centré en los de Sony, donde descubrí que había muchas cosas que merecía la pena jugar fuera del mundillo nintendero al que siempre me había limitado. Recuerdo también de esa época que visitaba mucho el foro PSP.
Me expulsaron no mucho después por algo referente al mercadillo (creo que subir mensajes antes de tiempo), y, tras un tiempecillo en el que dejé de escribir, regresé con nuevas ganas y nuevo nick.
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Uno de mis primeros avatares con este nick. El inimitable Klungo
Mi siguiente nick, y quizás al que más cariño le cogí y el que más os sonará, fue Klungo. Klungo es el esbirro de la bruja Gruntilda de Banjo Kazooie (al que espero volver a ver en el juego de 360), y también el nick con el que escribí más mensajes, 4647 exactamente.
En mi época klunguera viví los míticos E3 en el que se presentaron "Revolution" y DS, me hice medio boxer, porque me compré una Xbox y más tarde una Xbox 360 que pillé con muchas ganas (y vendí con muchas ganas cuando la muy traidora se me estropeó, xD) empecé a postear bastante porque tenía mucho tiempo libre, hice muchos posts oficiales que recuerdo que me llevaban horas, como el de Kameo, y seguí haciendo muchas compra-ventas en el mercadillo, acumulando más de 100 votos positivos. También me dio bastante fuerte por los conejitos del Rayman, y tuve varios avatares dedicados a ellos.
También abrí mi primer blog en Vandal, al que llamé "El laboratorio de Klungo", del cual traspasé a este blog todos los viejos artículos que hice. Me hizo bastante ilusión tener mi espacio propio en la página.
Los foristas que más seguía en esa época eran Zebes (bueno, es que Zebes estaba en casi todos los post en los que entraba, no sé cómo hacía, xD), un futuro periodista (como yo, espero) con el que a ver si contacto algún día, Pablo Pérez Doncel, que por entonces no era moderalol, Jimmytrius, y unos cuantos más, que siguen dando guerra por el foro.
Me expulsaron un par de veces por chorradas, pero no defintiivamente. Dejé esta cuenta a finales de 2006 por decisión propia, recuerdo que le chocó a bastante gente. Ya había empezado a escribir menos, a descolgarme un poco del mundillo de internet, aunque cuando escribo, y es algo que sigo intentando, procuro que sea para aportar algo mínimamente interesante.
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Sí, este del avatar es Bronco
Y llegamos a Bronco, que es el que os está hablando en este momento. Bronco es un personaje que creé en mis ratos libres de dibujar, y al que le tengo cierto cariño. :-$ De ahí que me apeteciera llevarle de nick, aquí, y en todas las páginas en que me registrara (aunque en muchas "Bronco" ya está cogido, eso no me pasaba con Klungo, xD).
Con Bronco estoy escribiendo bastante poco en comparación con las otras cuentas, también, como dije, hago cosas mejores que pasar las horas muertas con el ordenador como antes. Me podéis ver especialmente por los foros de consolas de Nintendo, Wii y DS, que son las únicas que poseo en este momento. También me ha dado por reivindicar al bueno de Wart, como podéis ver en mi avatar.
De hecho ahora entro menos por los foros y más por los blogs, que hay algunos realmente interesantes. También estoy intentando escribir bastante a menudo en mi blog, me viene bien practicar la redacción (he de decir que la he mejorado muchísimo a lo largo de todos estos años en Vandal, al principio escribía a lo SMS).
Bueno, pues hasta aquí llega mi historia en Vandal. Me pregunto si dentro de otros cuatro años seguiré en el foro, y si habré cambiado otras cuatro veces de cuenta, quién sabe, xD. Quizás no tenga mucho tiempo de entrar en la página a partir de ahora que empiece la carrera, pero seguro que va a seguir tan activa como siempre, y cumple otros diez años. Yo intentaré pasarme siempre que pueda y seguir opinando y compartiendo mi afición por los juegos con otros, que de eso se trata.
Enhorabuena a Vandal y más enhorabuena al que consiga leerse este tocho. :-)
Pues eso. Que llevaba una hora escribiendo un articulillo (que no os engañe el "illo", era bastante tocho) para el blog, para dejaroslo ahora que todavía estoy sobrio, cuando cierro sin querer el explorador, y todo al garete.
He intentado volver a empezar pero, no sé, lo que antes me salía sólo, ahora me cuesta el doble escribir, se me ha ido la inspiración, intento recordar cómo lo habría escrito y me quedan frases muy raras, y todo en general peor. :-/
Mi furia es tal que me apetece castigaros hoy sin la interesante actualización que preparaba. Quizás mañana.
Sí, debería usar el portapapeles algo más (o la opción "copiar como nota" del Opera, es utilísima).
Descubriendo a Mike Oldfield Publicado @ 13:38 - 31/8/2007 Etiquetas:
Entré de casualidad a un post sobre este artista en el foro música, y como ya había oído hablar muy bien de Oldfield, me dio por animarme a escuchar algo de él.
Una bombilla se encendió en mi cabeza, y me di cuenta de que recordaba haber visto un disco de Oldfield en mi casa. Me lanzé a buscar entre la polvorienta y ya abandonada colección de discos de mi padre, y ahí estaba Tubular Bells III, un disco que por lo que he leído por ahí no es de los mejores, pero que para empezar está bien.
Mientras escribo esto estoy escuchando las campanadas de Far above de clouds y me estoy retorciendo de gusto. Con lo que me gusta a mí la música instrumental, ¿cómo no me había dado antes por escuchar a este tipo?
De hecho me he dado cuenta que la mayoría de canciones me suenan de anuncios, o de haberlas oído en muchos sitios, aunque nunca me pregunté de quién eran. Algunas son más relajantes, (me recuerdan a las de algunos juegos de puzzles, me encanta ese tipo de música), otras más rimbombantes, pero todas la mar de rítmicas, y muy ricas en instrumentos.
No sé hacer críticas de música, pero vamos, que me está gustando mucho lo que he escuchado, y voy a seguir profundizando en la obra de Mike Oldfield.
Gracias a los que me dieron consejo en el post, del que os dejo el enlace.
A ver si algún experto Oldfieldero me puede dar algún consejo sobre qué debería escuchar a continuación de Tubular Bells III.
Y para los que, como yo hasta ayer, no sepan nada del artista, os dejo un par de temas, que seguro que os gustan o al menos os sonarán, y si buscáis por Goear podéis escuchar bastantes más.
Hoy voy a hablaros de los spoilers, ejem. La funcionalidad de los spoilers es la de proporcionar un apoyo aerodinámico extra que nos permita mejorar el agarre y la estabilidad, sobre todo a altas velocid... que nooo, que no voy a hablar de esos spoilers. De hecho, en este blog no encontraréis, probablemente, nada referido al mundo del motor, quizás lo más cercano algún articulillo sobre un Mario Kart.
¿Qué es un spoiler? Supongo que si estáis leyendo esto, ya lo sabréis la gran mayoría, es más, puede que lo sepáis por experiencia. De todas formas, como una imagen vale más que mil palabras, y un fragmento de una serie de animación consta de muchísimas imágenes, aquí tenéis un ejemplo (a partir del segundo 20, concretamente)
Esta situación se repite a diario en cines de todo el mundo, os lo aseguro
Si preferís verlo en versión original, clic sobre la palabra "en" (cómo me gusta complicar las cosas, xD)
Lo de los spoilers es algo que personalmente me repatea. Si estoy leyendo un libro, viendo una serie o pretendo ver alguna película, lo hago por la historia, yo soy muy impresionable y me suelen enganchar casi todos los argumentos. Precisamente lo que engancha de esas historias es su capacidad para sorprender, para engañar, para que pasen cosas que no esperamos... uno de los momentos que más me gustan cuando sigo una historia es ese en que levantas la vista de lo que estás viendo o leyendo, miras al frente con los ojos como platos y no puedes evitar soltar un "jooder", o un "brutal", o un "esto no me lo esperaba".
Pero relacionadas con esto de los spoilers, hay varios tipos de personas de las que voy a hablar:
El primer tipo, pues la gente como yo, que no le gusta saber nada o casi nada de la historia (quizás lo justo como para que le interese empezarla) porque quiere ser sorprendido, que es como más se disfruta. Evita leer análisis o críticas siempre que puede para que no le adelanten acontecimientos, y es consciente de que, al igual que no le gusta ser spoileado, no debe spoilear (toma palabro), y tiene cuidado al hablar sobre el tema, hacer recomendaciones, o avisa con antelación cuando va a hablar de algo que puede destripar una historia.
El segundo tipo es el obsesionado con los spoilers. Es capaz de encerrarse en un búnker subterráneo, con unas buenas provisiones de crema de cacahuete, obligándose a no navegar por internet, hablar con gente que también siga esa historia o ver Antena 3. También son extremadamente susceptibles a ciertos comentarios que alguien pueda hacer sin la menor mala intención, como por ejemplo:
-Persona A: Pues ya me he terminado la tercera temporada de House. Ya tengo ganas de ver qué le pasa en la cuarta. -Persona G (porque no merece otro nombre): ¿Qué? ¡Oye, que yo aún no acabé la temporada! ¡Eso quiere decir que House sobrevive a esta temporada, me has chafado la serie, joder, no quiero volver a verte! (pero esto lo dice en serio, indignado)
Cosas así.
También hay otro tipo de persona, que yo no sé si llamarle buenazo inocentón, o cabrón sin escrúpulos. Como el Homer Simpson del vídeo, es el típico conocido con el que sale el tema de una serie que ambos véis, y comentas:
-Persona A: Pues hiciste bien en aconsejarme "Memorias de un géiser", me gusta mucho, mi personaje favorito es Klungo, me encanta, aún me tengo que ver otra temporada para alcanzarte. -Persona G: Sí, Klungo era un buen personaje, sí, se le echa de menos. -Persona A: JODER, ya me has chafado que el bicho que le pica en África sí que resulta ser venenoso, ¿no puedes tener más cuidado? -Persona G: ¿Quién ha dicho que muera a causa de esa picadura? Uy, perdón.
Hay gente a quien le importa más o menos que le chafen una serie o libro, y claro está que no te vas a morir por que te digan sin querer algo que pasa en una historia que no es más que ficción, pero a mí he de decir que eso que a otros les puede parecer una tontería, me fastidia bastante.
Otro tipo de persona es ese que espera con ganas la nueva temporada de una serie, o el estreno de una película, y se dedica a recorrerse de pé a pá la red para localizar y leer cualquier mínimo detalle, ver vídeo, leerse hasta el guión completo si es posible... cosas así pasaron antes del estreno de la que fue una de las películas más esperadas que recuerdo, Star Wars Episodio III. Pues bien, había gente, que se autoproclamaban fans de Star Wars, que ya se habían leído todo el guión de la película, habían visto hasta el último trailer o vídeo filtrado... se conocían toda la película, de principio a fin. Es algo que no entiendo, ¿qué gracia tiene verla, entonces? ¿Cómo puede llegar a esos extremos la sed de información, la impaciencia?
Yo intento llegar al estreno de una película, serie, o lanzamiento de un juego lo más limpio de spoilers que pueda. Por ejemplo, de Mario Galaxy, el juego al que más ganas le tengo, no he vuelto a ver ningún video, imagen o haber leído ningún tipo de información desde el E3. En el foro no paran de hablar de videos flipantes, de datos sobre los nuevos mundos (ni siquiera sé cómo van a estar estructurados), las nuevas habilidades de Mario... Sí, tengo mucha curiosidad por conocer todo eso, pero, también sé que el juego va a tener tanta calidad que no necesito ver más de él para estar seguro de que lo voy a comprar en cuanto salga. Y por eso, cuando lo tenga (bendito momento) y lo juegue, me voy a sorprender con los mundos, la historia, los jefes, las habilidades... de los que no sé nada.
¿No creéis que es la mejor forma de disfrutar? Lo mismo estoy haciendo con Metroid Prime 3, sé que los foros están llenos de impresiones, videos, reviews... sé que se ha llevado buena críticas, pero nada más. Todo me va a sorprender, y lo estoy deseando.
También me chocan casos como el del Smash Bros. Brawl, en que incluso la página oficial se actualiza cada día, y miles de aficionados están ahí como clavos dándole al F5 para saber un detallito más del juego. ¿No se pierden todas las sorpresas de esa forma? ¿Por qué toda esa obsesión por la información antes de tiempo? Antes de que pudiera acceder a internet, os aseguro que disfrutaba mucho más los juegos, cuando no sabía apenas ningún detalle, salvo los que indicaba la caja o la revista que me comprara (aunque bueno, si hablamos de spoilers, no puedo dejar de agradecerle a la Nintendo Acción y a la Hobby Consolas, que en sus análisis revelaran los enfrentamientos finales de juegos como Zelda Twilight Princess, y Metal Gear Solid 2 y 3).
Me falta por hablar de otro tipo de individuo, los "spoiler men". Esos que no tienen cuidado alguno a la hora de hablar del enfrentamiento final de algún juego, esos que directamente te chafan el final de algo sólo por verte la cara, esos que no tienen vida social y les apetece llenar el foro con posts con el título "AL FINAL DEL HALO 3 SE KITA EL CASKO Y ES SAMUS ARAN, METROID ES UN SHOOTER, LO SABIA". Termina baneado, los moderadores y unos cuantos desdichados se tragan ese sorpresón y se les chafa el final, pero bueno, a costa de ello ese individuo se siente completamente realizado.
También están esos que postean así en plan educado, pero te la meten doblada:
Buenas,
estoy jugando al videojuego de Playstation 2 "United Queendom", el cual desde aquí les recomiendo, pero me ha surgido una duda referente al enemigo final del juego que espero me puedan ayudar a resolver:
Estoy peleando contra el compañero que te acompaña durante todo el juego, que resulta que es el padre del protagonista y a su vez el hijo bastardo del que parecía el malo de la historia en un principio. Al final se convierte en un dragón que lanza bolas de fuego. Le intento dañar con la espada legendaria, pero mis intentos no dan los frutos esperados. ¿Qué procedimiento debería seguir para derrotarle?
Esperando su respuesta, reciban un cordial saludo
Toma ya. ¿En serio que no se dan cuenta de que pueden fastidiar?
Referente al tema, os dejo el enlace a una tira cómica que encontré por ahí, sobre un personaje llamado Spoiler Man. Está graciosa, aunque aviso que hablan del final de las pelis El sexto sentido, Watchmen y Sospechosos habituales. (aunque hay ciertos spoilers que casi se puede asegurar que todo el mundo conoce).
¿Qué pensáis del tema? Yo os aconsejo que os replantéis vuestra ansia de información, intentéis calmarla, y probéis a dejaros sorprender.
Y el friki soy yo... Publicado @ 13:05 - 29/8/2007 Etiquetas:
Para escribir esto me he inspirado en la firma del forista beje.
Al leerla me he sentido completamente identificado con lo que dice, ¿cuántas veces me habré hecho esa misma pregunta?
Ante todo decir que no generalizo, pero tampoco miento si digo que el tipo de gente de la que voy a hablar está extendidísima, vamos, hablo de masas borregueras que llenan institutos y universidades (que es por donde más tiempo he pasado estos años).
Empiezo diciendo que a mí no me gusta el fútbol. Sí, eso ya supone un problema de integración. Cuando empiezo un nuevo curso con nuevos compañeros (cosa que me me suele pasar, con las vueltas que he dado), siempre he observado que la forma de romper el hielo entre gente que no se conoce (hablo de chicos, generalmente) es hablar del partido de del día anterior.
Sí, alguien saca el tema del fútbol y hay un 90% de posibilidades de que el resto también sean aficionados, hayan visto el partido y ya haya tema de conversación para toda la mañana. Empiezan las impresiones, la coñas, los "¿Barça o Madrid?", y se van haciendo los grupos en un momento. Y luego ya casi todas las conversaciones entre compañeros, al menos según mi experiencia, han tratado sobre fútbol, incluso los saludos por la mañana solían ser algo así:
Compañero A: ¡Paquetes! Compañero B: ¡Para paquete el que le deberían meter al árbitro comprado, no se puede ser más descarado! Etcétera.
No me malinterpretéis, a mí me parece genial que a la gente le guste el fútbol, respeto los gustos y ellos deben respetar los míos, sólo digo que por experiencia, si por casualidad naces sin ningún interés por el fútbol, como yo, termina costando más encontrar gente con la que charlar de aficiones, más allá del típico "qué cabrón es el de mates, ¿eh?".
A veces me ha pasado que está toda la clase en una acalorada discusión sobre goles, árbitros comprados, paquetes con patas, yo, un poco aislado porque a mí todo ese mundo ni me va ni me viene, se acerca uno, me hace un comentario en plan "¿fue gol, o no fue gol?", con una sonrisa que parece querer decir "¿a que sabes perfectamente de lo que hablo?", y yo al contestarle que no me gusta el fútbol, no sólo tengo que responder a la INEVITABLE pregunta ("¿que no te gusta el fútbol?"), sino también aguantar la cara rara que me ponen y el "... bueno", mientras se acerca otra vez al grupo y me quedo allí, deseando que llegue el cabrón de mates y ponga fin a esa incómoda situación.
Yo tengo otras aficiones, y orgullosísimo de ellas: videojuegos (con un cariño especial a los de Nintendo), cine, series, música de todo tipo, libros... pero os aseguro que resulta muy difícil encontrar a alguien con quien se pueda hablar de esos temas, aparte de los amigos de toda la vida que con los que puedes compartir aficiones como buenos amigos que son.
Vamos a tener que llevar pins que digan "yo soy uno de los que llaman frikis" para identificarnos y poder charlar...
Pero a mí lo que me hace gracia es que ciertas aficiones o comportamientos estén considerados como "frikis", (que mira que me choca la palabra, pero por el contexto en que la he oído en palabras de otros, deduzco que comúnmente se dice queriendo decir "bicho raro"), y otras, que vienen a ser lo mismo, no.
Ejemplos:
1) Llevo una camiseta guapa de Metroid que me han regalado con las estrellas de Nintendo: Automáticamente soy un friki, sí, por llevar una camiseta de algo que me gusta, cuando llevarla de un equipo de fútbol o de un grupo de música es algo normal y respetable. Y bueno, ya no entro en los que van a los partidos con los colores del equipo pintados en la cara, las bufandas, y armando escándalo con esos megáfonos que repiten a todo volúmen lo que dices, y que se han puesto de moda últimamente, al menos por aquí. Es el nuevo juguete de las tardes de borrachera. Todo es normal, incluso gracioso.
2) Me compro la Wii el día de lanzamiento (puede añadírsele el agravante de llegar media hora antes de que abra la tienda): automáticamente soy un friki, porque, ¡hay que ver! comprar una consola el mismo día que sale por la mañana! ¡Hay que ser un bicho raro! Pero acampar toda la noche en la calle para ser el primero en pillar las entradas para un partido o concierto, vestido con la camiseta del equipo o grupo, y berreando y chillando no es friki ni ridículo, es más, es un acto de valentía, o dicho en palabras textuales "vaya cojones que tengo, ¿eh?".
3) Tener reservado el nuevo Zelda es de frikis. Tener reservado el nuevo FIFA o Pro, no. Comprarse el Zelda en cuanto sale y pasarse la tarde disfrutándolo con un amigo es hacer "una reunión de frikis". Hacer lo mismo con el Pro, y no hablar más que de ese juego constantemente durante meses y meses, es algo normal.
4) Conocer las fechas de todos los partidos, saberse todas las alineaciones y jugadores, los entrenadores, los rollos de los famosetes... es algo común. Con sólo saberte el nombre del creador de Mario, o las fechas de algunos juegos que van a salir en los próximos meses... ya eres el friki.
5) Pasarse la tarde hablando de fútbol, de alineaciones, de entrenadores, de rumores de fichajes, de goles, es algo normal. Hablar algo de videojuegos, aunque sea comentar una noticia que haya leído por la mañana en internet, merece un "ya estamos con las conversaciones frikis".
Como digo, no quiero criticar a los aficionados al fútbol, aunque haya puesto su afición como ejemplo en casi todos los casos. Sólo os cuento mi experiencia.
Si en el fondo, a veces creo que si tienes una afición tan aceptada como el fútbol, tienes suerte, tienes el "don" de poder tener tema constante de conversación con cualquier persona, o poder hacer un "coleguilla" en cualquier sitio, para pasar el rato. Yo lo tengo bastante más chungo...
En serio, cada uno disfruta a su manera, pero sí que es verdad que hay ciertas aficiones TAN extendidas, y otras que, o no tanto, o están absurdamente mal vistas, que termina por repercutir en el día a día, en las relaciones.
Lo peor es cuando todo esto se extiende a tu propia casa. En la cena, con mi padre y mi hermano día tras día hablando de fútbol, discuitiendo acaloradamente de forma que silencian cualquier intento mío de desviar la conversación hasta otro tema... y yo, mirando de reojo a mi madre, que está viendo la sección del corazón de Gente, pienso ¿es que nadie quiere comentar el nuevo Kirby? :-(
La historia (de amor/odio) de mi primer juego: Donkey Kong Land Publicado @ 13:03 - 28/8/2007 Etiquetas:
Un bonito y relajante remix de la canción de la ruinas de DK Land
Hoy voy a hablar de mi primer juego, mi primer juego de consola. La primera vez nunca se olvida, ya sabéis. Y no olvidaré la primera vez que introduje en la ranura mi cartucho color banana de Donkey Kong Land para Game Boy Pocket.
Realmente no fue mi primer juego, ya tenía maquinitas de estas que venden en las tiendas de chinos o regalan de vez en cuando con el menú infantil del Mcdonald's. Bueno, también tenía un Spectrum de mi padre, pero tras ver que, para poder probar un juego nos pasábamos media tarde montando el cableado y otra media viendo rayas de colores y escuchando sonidos estridentes, no volví a llorarle nunca más durante una semana para que sacase el chisme del trastero. También influyó que mi madre había cultivado todos los tópicos sobre videojuegos que rondaban por ahí, y claro, se asustaba al verme pegado a los ruidos y a las rayas del Spectrum, y se lanzaba hacia mí para apartarme de la tele al grito de "¡que eso da epilepsia!".
Respecto a las maquinitas, sí, me refiero a esas que son tipo Game & Watch pero sin diversión. Tenía una que se llamaba "Spider-Boy", en el que manejaba a un clon cutre de Spider-Man y sólo tenía que moverme a izquierda y derecha para que golpease automáticamente a los enemigos que se iban acercando por los lados.
Mi madre auguraba que no íbamos a ganar para pilas cuando me la compré, pero se equivocaba, era pequeño, pero no tonto. No quería seguir jugando esas patrañas, no mientras mis amigos ya charlaban sobre Super Mario World, el Zelda de la Súper o sobre la mierda que era Sonic por no poder volar con capa. Yo recuerdo que decía "pero mi consola tiene un teclado para escribir". Qué intento más penoso de integrarme.
Pero bueno, que me desvío del tema, corría el año 1998, estoy casi seguro, y, harto de que para poder jugar a una consola tuviese que pasar la tarde del sábado en el Alcampo, ideé un plan. Se acercaba la comunión de mi hermano, y le convencí para que se pidiese una miniatura de su coche favorito (de estas metalizadas tan detalladas) y una Game Boy Pocket, que recuerdo que de aquella se anunciaba en la tele con una cadena de montaje en la que metían una Gameboy tocho, la aplastaban varias prensas hasta que quedaba tan pequeñita y mona ella y venía un chaval y se la metía en el bolsillo trasero del pantalón, más cool que nadie.
Mi plan funcionó. Llego el día de la comunión de mi hermano, él, ilusionadísimo (por los regalos, por qué va a ser), y yo, más. Sólo tenía que esperar a que le entregaran los dos paquetes, uno pequeñito, y otro más aún. Y mientras mi hermano ya podía morir tranquilo con su miniatura del Lamborghini, yo alzaba triunfante esa Game Boy Pocket roja, de la que me hermano ya ni se acordaba que había pedido.
Pero no había contado con una cosa: no tenía juego. Es una situación aún más frustrante que ser el único de tu clase que no puede hablar de videojuegos de verdad: tener una consola, pero no tener qué jugar. Y era domingo, todo estaba cerrado, no iba a poder comprar ningún juego. El mundo se me cayó encima. Me pasé la tarde encendiendo la consola, que al no tener juego sólo mostraba un deprimente rectángulo negro donde debía ir la palabra "Nintendo", y machacando los botones imaginando que jugaba a algo. Os aseguro que al día siguiente ya casi había fundido las pilas.
Al día siguiente, más seco que la mojama de tanto llorarle a mis padres, me pasé por el mítico Blockbuster que tenía al lado de casa, 5000 pesetas en ristre, para hacerme con algún juego. Desilusionado, vi que juegos como Donkey Kong Land 3, que se me antojó al ver su anuncio por la tele, con unos chimpancés bricando a ritmo de una música marchosa que me encantaría saber cuál es (¿alguien se acuerda de ese anuncio?) valían 5990 pesetas. Al haber agotado ya mi reserva de lágrimas, sabía que iba a tener que recurrir a la línea económica, a los dos o tres juegos que tenían apartados del resto. Y ahí estaba él, Donkey Kong Land. Un gorila, un chimpancé con gorra, un cerdito con alas... prometía. Así que me lo llevé, y mientras desenvolvía el juego, no sospechaba que Donkey se iba a convertir, tanto por méritos propios como por tener el honor de ser el anfitrión de mi primer juego "de verdad", en uno de mis personajes favoritos.
Me leí el manual de pé a pá antes que nada, acto que se convirtió casi en un ritual que religiosamente llevo a cabo desde entonces con cada nueva compra. Puse el juego en la consola, ahora ¡SÍ! salía el logo de Nintendo. Mi hermano, al escuchar mi grito de alegría, se acercó, recordó que "anda, es verdad, la consola, y con el juego de Don King Kong, gracias, tita Yoli" y me la quitó de las manos "porque era su regalo". Coitus interrumptus.
Pero cuando me tocó jugar a mí, me sentí como un domador de circo: yo le decía al mono que hiciese cabriolas, y él las hacía. Estaba en una jungla, cogía plátanos, saltaba sobre reptiles, me subía a lomos de un rinoceronte, rodaba, me caía por barrancos... todo era divertido.
Recuerdo que en la primera fase había una zona de bonus a la que se accedía destruyendo con Rambi el rino una pared de piedra, y aparecías en una zona de ruinas sumergidas de la que tenías que salir nadando mientras cogías bananas. Pues yo, que debía tener pocas luces, no sabía que estaba en una zona sumergida, ni que se podía bucear, movía la cruceta pero el personaje apenas avanzaba, con lo que pensé que era una zona trampa y nunca entraba ahí.
La siguiente pantalla era una de nieve, que recuerdo que tardé en pasarme dos días, porque había algún que otro salto bastante ajustado y siempre me caía. Pero seguí avanzando, al mundo submarino, donde aprendí a bucear por fin, luego al de las cuevas... y en este me detendré, porque el tercer mundo de Donkey Kong Land, el de las cuevas, tiene el peculiar honor de albergar el nivel que más me costó superar en TODA MI HISTORIA CON LOS VIDEOJUEGOS. El temible Doing.
¿Qué es el Doing? Pues es el nombre que le pusimos mi hermano y yo a un nivel en el que estabas sobre las nubes, sobre una pequeña plataforma que se iba moviendo, e iba rebotando contra las paredes, cambiando de rumbo a cada poco. Cada vez que la plataforma chocaba contra una pared y rebotaba, hacía ese sonido de rebote que fue el que dio nombre al nivel, y no sólo eso, también al fenómeno "doing", o ese nivel o zona de los juegos que odias, y que con sólo recordarla ya se te quitan las ganas de volver a rejugar ese juego. Pues bien, cerca del principio del nivel, la plataforma rebotaba contra una pared y retrocedía, una y otra vez, volvía al principio, rebotaba contra el muro del principio, volvía hacia la otra pared, volvía a rebotar... y así me podía pasar horas. No sabía qué hacer.
Leñe, acabo de ver que hay un video del nivel en Youtube. ¡Y en los comentarios hay uno que dice que tardó casi un año en pasarselo! ¡Mi alma gemela!
A algunos les deprime escuchar Hurt de Johnny Cash, a mí esta es la música que más me amedrenta
Aprovecho para comentaros, no sin cierta vergüenza, que no sé por qué leches tenía en la cabeza que si en un juego te salía la pantalla de "game over" se te borraban todas las partidas. La temía. Así que, en el momento en que perdía mi última vida, apagaba corriendo la consola para salvar mis datos de la quema. No sé cuándo se me quitó esa tontería, pero por su culpa me perdí la molona pantalla de Game Over de DK Land.
Volviendo a ese maldito nivel, tras meses de intentos infructuosos, sin exagerar, lo dí por imposible. Seguí jugando a DK Land, empezando nuevas partidas, pero siempre lo dejaba en el doing. Para mí el juego se acababa ahí, o eso intentaba hacerme creer, mientras miraba, en el manual, babeando, que había un cuarto mundo ambientado en una ciudad que tenía una pinta cojonuda. Nunca lo vería.
De hecho, pasó el tiempo, y también me pasé muchos juegos que fueron llegando a mis manos, incluyendo Donkey Kong Land 2 y 3, Super Mario Land 1 y 2, Zelda Link's Awakening... pero seguía sin ser capaz de terminarme el doing. Hasta que, un día, en una de mis sentadas de Donkey Kong Land "empiezo, me llego hasta el doing y me voy a dormir", me dí cuenta de que si saltaba estando encima de la plataforma, cambiaba su rumbo. Y para más inri, me dí cuenta de que había una flechita grabada en la plataforma, que indicaba la dirección en la que iba, y que podías alterar simplemente dando un salto. Lo mío es de juzgado de guardia, lo sé. Salté, reboté, conduje la plataforma por ese laberinto de paredes y nubes, y me pasé ese endemoniado nivel, casi dos años después. Y en esa misma sentada, todo emocionado, y del tirón, me pasé todo el juego. Sí, toda la parte final no me supuso ningún problema, me había pasado el doing, nada podía conmigo. Muy buena toda la zona final, con niveles muy originales como ese en que tienes que usar las letras "KONG" como puentes para seguir avanzando, el de los barriles de gasolina quemada, la lucha final con K.Rool y esa música tan cañera (la banda sonora en general es buenísima)... Inolvidable.
Pues esta es la historia de mi primer juego, uno de mis favoritos, y posiblemente al que le tenga más cariño. Es la historia de mi primera vez, de mi primer amor videojueguil, y como en las buenas historias de amor, hay momentos de felicidad extrema, otros más estables, otros de frustración, incluso de odio, de distanciamiento, pero, al final, al darle otra oportunidad, tras ese reencuentro, consigues dejar atrás los obstáculos y consigues reconciliarte con el dichoso juego.
Tengo que rejugármelo, y vosotros deberíais darle una oportunidad. A ver si sacan una especie de consola virtual para la DS... sería el primero que descargaría.
Mantequilla de cacahuete Publicado @ 11:52 - 27/8/2007 Etiquetas:
No sé qué pasa, que en la mayoría de películas o series americanas que he visto últimamente hay un elemento que se repite: la afición de los personajes por la mantequilla de cacahuete.
Y de tanto verles saboreando esa especie de masa marrón, que parece que es su alimento básico, sentí unas ganas irrefrenables de probarla por mí mismo. Pregunté a gente de mi entorno, y todos los que la habían probado coincidían en que estaba asquerosa. Pero tantos millones de norteamericanos no pueden estar equivocados. No, cuando se trata de comida.
¿Venderán de eso en España? pensé. Pues sí, en el Mercadona, por 3 euros, me pillé un bote de mantequilla de cacahuete marca Capitán Maní, la de la foto. Empapado de sudor, aunque nada tenía que ver eso con la emoción del momento, abrí el bote e introduje mi dedo entre la superficie de esa especie de arcilla. Lo probé, y, qué decir, ya me siento como el inimitable Hurley de Perdidos:
Me encanta. Sabe... a cacachuete. Ni más, ni menos. Ni dulce, ni salada. Es cremosa, pegajosa, a algunos puede que les parezca empalagosa, pero se me antoja deliciosa tanto para comer a golpe de dedo, como untada en tostadas para desayunar, con mermelada, sustituyendo a la mantequilla en un bocata de beicon... me ha gustado de todas las formas en las que la he probado. Ah, y no tiene trocitos de cacahuete, ni tropezones ni grumos, por si os lo preguntábais. Es como nocilla.
Me he convertido en un adicto a la mantequilla de cacahuete. Además, he descubierto que llena bastante, quedas saciado y lleno de energía en un momento, aunque también da bastante sed.
Así que podéis tomaroslo como una recomendación personal: si os gustan los cacahuetes, probad la mantequilla (o crema) de cacahuete, que es un vicio.
Imaginad: una buena rebanada de pan untada de este manjar, acompañada por un buen vaso fresquito lleno de la bebida que más os guste. La merienda del verano.
¿La habéis probado? ¿qué os parece? Y los que, después de seguir mis consejos, sientan que han tirado tres euros en una cosa que parece mierda envasada, inserten sus insultos en los comentarios. :-)