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Descubriendo a Mike Oldfield Publicado @ 13:38 - 31/8/2007 Etiquetas:
Entré de casualidad a un post sobre este artista en el foro música, y como ya había oído hablar muy bien de Oldfield, me dio por animarme a escuchar algo de él.
Una bombilla se encendió en mi cabeza, y me di cuenta de que recordaba haber visto un disco de Oldfield en mi casa. Me lanzé a buscar entre la polvorienta y ya abandonada colección de discos de mi padre, y ahí estaba Tubular Bells III, un disco que por lo que he leído por ahí no es de los mejores, pero que para empezar está bien.
Mientras escribo esto estoy escuchando las campanadas de Far above de clouds y me estoy retorciendo de gusto. Con lo que me gusta a mí la música instrumental, ¿cómo no me había dado antes por escuchar a este tipo?
De hecho me he dado cuenta que la mayoría de canciones me suenan de anuncios, o de haberlas oído en muchos sitios, aunque nunca me pregunté de quién eran. Algunas son más relajantes, (me recuerdan a las de algunos juegos de puzzles, me encanta ese tipo de música), otras más rimbombantes, pero todas la mar de rítmicas, y muy ricas en instrumentos.
No sé hacer críticas de música, pero vamos, que me está gustando mucho lo que he escuchado, y voy a seguir profundizando en la obra de Mike Oldfield.
Gracias a los que me dieron consejo en el post, del que os dejo el enlace.
A ver si algún experto Oldfieldero me puede dar algún consejo sobre qué debería escuchar a continuación de Tubular Bells III.
Y para los que, como yo hasta ayer, no sepan nada del artista, os dejo un par de temas, que seguro que os gustan o al menos os sonarán, y si buscáis por Goear podéis escuchar bastantes más.
Hoy voy a hablaros de los spoilers, ejem. La funcionalidad de los spoilers es la de proporcionar un apoyo aerodinámico extra que nos permita mejorar el agarre y la estabilidad, sobre todo a altas velocid... que nooo, que no voy a hablar de esos spoilers. De hecho, en este blog no encontraréis, probablemente, nada referido al mundo del motor, quizás lo más cercano algún articulillo sobre un Mario Kart.
¿Qué es un spoiler? Supongo que si estáis leyendo esto, ya lo sabréis la gran mayoría, es más, puede que lo sepáis por experiencia. De todas formas, como una imagen vale más que mil palabras, y un fragmento de una serie de animación consta de muchísimas imágenes, aquí tenéis un ejemplo (a partir del segundo 20, concretamente)
Esta situación se repite a diario en cines de todo el mundo, os lo aseguro
Si preferís verlo en versión original, clic sobre la palabra "en" (cómo me gusta complicar las cosas, xD)
Lo de los spoilers es algo que personalmente me repatea. Si estoy leyendo un libro, viendo una serie o pretendo ver alguna película, lo hago por la historia, yo soy muy impresionable y me suelen enganchar casi todos los argumentos. Precisamente lo que engancha de esas historias es su capacidad para sorprender, para engañar, para que pasen cosas que no esperamos... uno de los momentos que más me gustan cuando sigo una historia es ese en que levantas la vista de lo que estás viendo o leyendo, miras al frente con los ojos como platos y no puedes evitar soltar un "jooder", o un "brutal", o un "esto no me lo esperaba".
Pero relacionadas con esto de los spoilers, hay varios tipos de personas de las que voy a hablar:
El primer tipo, pues la gente como yo, que no le gusta saber nada o casi nada de la historia (quizás lo justo como para que le interese empezarla) porque quiere ser sorprendido, que es como más se disfruta. Evita leer análisis o críticas siempre que puede para que no le adelanten acontecimientos, y es consciente de que, al igual que no le gusta ser spoileado, no debe spoilear (toma palabro), y tiene cuidado al hablar sobre el tema, hacer recomendaciones, o avisa con antelación cuando va a hablar de algo que puede destripar una historia.
El segundo tipo es el obsesionado con los spoilers. Es capaz de encerrarse en un búnker subterráneo, con unas buenas provisiones de crema de cacahuete, obligándose a no navegar por internet, hablar con gente que también siga esa historia o ver Antena 3. También son extremadamente susceptibles a ciertos comentarios que alguien pueda hacer sin la menor mala intención, como por ejemplo:
-Persona A: Pues ya me he terminado la tercera temporada de House. Ya tengo ganas de ver qué le pasa en la cuarta. -Persona G (porque no merece otro nombre): ¿Qué? ¡Oye, que yo aún no acabé la temporada! ¡Eso quiere decir que House sobrevive a esta temporada, me has chafado la serie, joder, no quiero volver a verte! (pero esto lo dice en serio, indignado)
Cosas así.
También hay otro tipo de persona, que yo no sé si llamarle buenazo inocentón, o cabrón sin escrúpulos. Como el Homer Simpson del vídeo, es el típico conocido con el que sale el tema de una serie que ambos véis, y comentas:
-Persona A: Pues hiciste bien en aconsejarme "Memorias de un géiser", me gusta mucho, mi personaje favorito es Klungo, me encanta, aún me tengo que ver otra temporada para alcanzarte. -Persona G: Sí, Klungo era un buen personaje, sí, se le echa de menos. -Persona A: JODER, ya me has chafado que el bicho que le pica en África sí que resulta ser venenoso, ¿no puedes tener más cuidado? -Persona G: ¿Quién ha dicho que muera a causa de esa picadura? Uy, perdón.
Hay gente a quien le importa más o menos que le chafen una serie o libro, y claro está que no te vas a morir por que te digan sin querer algo que pasa en una historia que no es más que ficción, pero a mí he de decir que eso que a otros les puede parecer una tontería, me fastidia bastante.
Otro tipo de persona es ese que espera con ganas la nueva temporada de una serie, o el estreno de una película, y se dedica a recorrerse de pé a pá la red para localizar y leer cualquier mínimo detalle, ver vídeo, leerse hasta el guión completo si es posible... cosas así pasaron antes del estreno de la que fue una de las películas más esperadas que recuerdo, Star Wars Episodio III. Pues bien, había gente, que se autoproclamaban fans de Star Wars, que ya se habían leído todo el guión de la película, habían visto hasta el último trailer o vídeo filtrado... se conocían toda la película, de principio a fin. Es algo que no entiendo, ¿qué gracia tiene verla, entonces? ¿Cómo puede llegar a esos extremos la sed de información, la impaciencia?
Yo intento llegar al estreno de una película, serie, o lanzamiento de un juego lo más limpio de spoilers que pueda. Por ejemplo, de Mario Galaxy, el juego al que más ganas le tengo, no he vuelto a ver ningún video, imagen o haber leído ningún tipo de información desde el E3. En el foro no paran de hablar de videos flipantes, de datos sobre los nuevos mundos (ni siquiera sé cómo van a estar estructurados), las nuevas habilidades de Mario... Sí, tengo mucha curiosidad por conocer todo eso, pero, también sé que el juego va a tener tanta calidad que no necesito ver más de él para estar seguro de que lo voy a comprar en cuanto salga. Y por eso, cuando lo tenga (bendito momento) y lo juegue, me voy a sorprender con los mundos, la historia, los jefes, las habilidades... de los que no sé nada.
¿No creéis que es la mejor forma de disfrutar? Lo mismo estoy haciendo con Metroid Prime 3, sé que los foros están llenos de impresiones, videos, reviews... sé que se ha llevado buena críticas, pero nada más. Todo me va a sorprender, y lo estoy deseando.
También me chocan casos como el del Smash Bros. Brawl, en que incluso la página oficial se actualiza cada día, y miles de aficionados están ahí como clavos dándole al F5 para saber un detallito más del juego. ¿No se pierden todas las sorpresas de esa forma? ¿Por qué toda esa obsesión por la información antes de tiempo? Antes de que pudiera acceder a internet, os aseguro que disfrutaba mucho más los juegos, cuando no sabía apenas ningún detalle, salvo los que indicaba la caja o la revista que me comprara (aunque bueno, si hablamos de spoilers, no puedo dejar de agradecerle a la Nintendo Acción y a la Hobby Consolas, que en sus análisis revelaran los enfrentamientos finales de juegos como Zelda Twilight Princess, y Metal Gear Solid 2 y 3).
Me falta por hablar de otro tipo de individuo, los "spoiler men". Esos que no tienen cuidado alguno a la hora de hablar del enfrentamiento final de algún juego, esos que directamente te chafan el final de algo sólo por verte la cara, esos que no tienen vida social y les apetece llenar el foro con posts con el título "AL FINAL DEL HALO 3 SE KITA EL CASKO Y ES SAMUS ARAN, METROID ES UN SHOOTER, LO SABIA". Termina baneado, los moderadores y unos cuantos desdichados se tragan ese sorpresón y se les chafa el final, pero bueno, a costa de ello ese individuo se siente completamente realizado.
También están esos que postean así en plan educado, pero te la meten doblada:
Buenas,
estoy jugando al videojuego de Playstation 2 "United Queendom", el cual desde aquí les recomiendo, pero me ha surgido una duda referente al enemigo final del juego que espero me puedan ayudar a resolver:
Estoy peleando contra el compañero que te acompaña durante todo el juego, que resulta que es el padre del protagonista y a su vez el hijo bastardo del que parecía el malo de la historia en un principio. Al final se convierte en un dragón que lanza bolas de fuego. Le intento dañar con la espada legendaria, pero mis intentos no dan los frutos esperados. ¿Qué procedimiento debería seguir para derrotarle?
Esperando su respuesta, reciban un cordial saludo
Toma ya. ¿En serio que no se dan cuenta de que pueden fastidiar?
Referente al tema, os dejo el enlace a una tira cómica que encontré por ahí, sobre un personaje llamado Spoiler Man. Está graciosa, aunque aviso que hablan del final de las pelis El sexto sentido, Watchmen y Sospechosos habituales. (aunque hay ciertos spoilers que casi se puede asegurar que todo el mundo conoce).
¿Qué pensáis del tema? Yo os aconsejo que os replantéis vuestra ansia de información, intentéis calmarla, y probéis a dejaros sorprender.
Y el friki soy yo... Publicado @ 13:05 - 29/8/2007 Etiquetas:
Para escribir esto me he inspirado en la firma del forista beje.
Al leerla me he sentido completamente identificado con lo que dice, ¿cuántas veces me habré hecho esa misma pregunta?
Ante todo decir que no generalizo, pero tampoco miento si digo que el tipo de gente de la que voy a hablar está extendidísima, vamos, hablo de masas borregueras que llenan institutos y universidades (que es por donde más tiempo he pasado estos años).
Empiezo diciendo que a mí no me gusta el fútbol. Sí, eso ya supone un problema de integración. Cuando empiezo un nuevo curso con nuevos compañeros (cosa que me me suele pasar, con las vueltas que he dado), siempre he observado que la forma de romper el hielo entre gente que no se conoce (hablo de chicos, generalmente) es hablar del partido de del día anterior.
Sí, alguien saca el tema del fútbol y hay un 90% de posibilidades de que el resto también sean aficionados, hayan visto el partido y ya haya tema de conversación para toda la mañana. Empiezan las impresiones, la coñas, los "¿Barça o Madrid?", y se van haciendo los grupos en un momento. Y luego ya casi todas las conversaciones entre compañeros, al menos según mi experiencia, han tratado sobre fútbol, incluso los saludos por la mañana solían ser algo así:
Compañero A: ¡Paquetes! Compañero B: ¡Para paquete el que le deberían meter al árbitro comprado, no se puede ser más descarado! Etcétera.
No me malinterpretéis, a mí me parece genial que a la gente le guste el fútbol, respeto los gustos y ellos deben respetar los míos, sólo digo que por experiencia, si por casualidad naces sin ningún interés por el fútbol, como yo, termina costando más encontrar gente con la que charlar de aficiones, más allá del típico "qué cabrón es el de mates, ¿eh?".
A veces me ha pasado que está toda la clase en una acalorada discusión sobre goles, árbitros comprados, paquetes con patas, yo, un poco aislado porque a mí todo ese mundo ni me va ni me viene, se acerca uno, me hace un comentario en plan "¿fue gol, o no fue gol?", con una sonrisa que parece querer decir "¿a que sabes perfectamente de lo que hablo?", y yo al contestarle que no me gusta el fútbol, no sólo tengo que responder a la INEVITABLE pregunta ("¿que no te gusta el fútbol?"), sino también aguantar la cara rara que me ponen y el "... bueno", mientras se acerca otra vez al grupo y me quedo allí, deseando que llegue el cabrón de mates y ponga fin a esa incómoda situación.
Yo tengo otras aficiones, y orgullosísimo de ellas: videojuegos (con un cariño especial a los de Nintendo), cine, series, música de todo tipo, libros... pero os aseguro que resulta muy difícil encontrar a alguien con quien se pueda hablar de esos temas, aparte de los amigos de toda la vida que con los que puedes compartir aficiones como buenos amigos que son.
Vamos a tener que llevar pins que digan "yo soy uno de los que llaman frikis" para identificarnos y poder charlar...
Pero a mí lo que me hace gracia es que ciertas aficiones o comportamientos estén considerados como "frikis", (que mira que me choca la palabra, pero por el contexto en que la he oído en palabras de otros, deduzco que comúnmente se dice queriendo decir "bicho raro"), y otras, que vienen a ser lo mismo, no.
Ejemplos:
1) Llevo una camiseta guapa de Metroid que me han regalado con las estrellas de Nintendo: Automáticamente soy un friki, sí, por llevar una camiseta de algo que me gusta, cuando llevarla de un equipo de fútbol o de un grupo de música es algo normal y respetable. Y bueno, ya no entro en los que van a los partidos con los colores del equipo pintados en la cara, las bufandas, y armando escándalo con esos megáfonos que repiten a todo volúmen lo que dices, y que se han puesto de moda últimamente, al menos por aquí. Es el nuevo juguete de las tardes de borrachera. Todo es normal, incluso gracioso.
2) Me compro la Wii el día de lanzamiento (puede añadírsele el agravante de llegar media hora antes de que abra la tienda): automáticamente soy un friki, porque, ¡hay que ver! comprar una consola el mismo día que sale por la mañana! ¡Hay que ser un bicho raro! Pero acampar toda la noche en la calle para ser el primero en pillar las entradas para un partido o concierto, vestido con la camiseta del equipo o grupo, y berreando y chillando no es friki ni ridículo, es más, es un acto de valentía, o dicho en palabras textuales "vaya cojones que tengo, ¿eh?".
3) Tener reservado el nuevo Zelda es de frikis. Tener reservado el nuevo FIFA o Pro, no. Comprarse el Zelda en cuanto sale y pasarse la tarde disfrutándolo con un amigo es hacer "una reunión de frikis". Hacer lo mismo con el Pro, y no hablar más que de ese juego constantemente durante meses y meses, es algo normal.
4) Conocer las fechas de todos los partidos, saberse todas las alineaciones y jugadores, los entrenadores, los rollos de los famosetes... es algo común. Con sólo saberte el nombre del creador de Mario, o las fechas de algunos juegos que van a salir en los próximos meses... ya eres el friki.
5) Pasarse la tarde hablando de fútbol, de alineaciones, de entrenadores, de rumores de fichajes, de goles, es algo normal. Hablar algo de videojuegos, aunque sea comentar una noticia que haya leído por la mañana en internet, merece un "ya estamos con las conversaciones frikis".
Como digo, no quiero criticar a los aficionados al fútbol, aunque haya puesto su afición como ejemplo en casi todos los casos. Sólo os cuento mi experiencia.
Si en el fondo, a veces creo que si tienes una afición tan aceptada como el fútbol, tienes suerte, tienes el "don" de poder tener tema constante de conversación con cualquier persona, o poder hacer un "coleguilla" en cualquier sitio, para pasar el rato. Yo lo tengo bastante más chungo...
En serio, cada uno disfruta a su manera, pero sí que es verdad que hay ciertas aficiones TAN extendidas, y otras que, o no tanto, o están absurdamente mal vistas, que termina por repercutir en el día a día, en las relaciones.
Lo peor es cuando todo esto se extiende a tu propia casa. En la cena, con mi padre y mi hermano día tras día hablando de fútbol, discuitiendo acaloradamente de forma que silencian cualquier intento mío de desviar la conversación hasta otro tema... y yo, mirando de reojo a mi madre, que está viendo la sección del corazón de Gente, pienso ¿es que nadie quiere comentar el nuevo Kirby? :-(
La historia (de amor/odio) de mi primer juego: Donkey Kong Land Publicado @ 13:03 - 28/8/2007 Etiquetas:
Un bonito y relajante remix de la canción de la ruinas de DK Land
Hoy voy a hablar de mi primer juego, mi primer juego de consola. La primera vez nunca se olvida, ya sabéis. Y no olvidaré la primera vez que introduje en la ranura mi cartucho color banana de Donkey Kong Land para Game Boy Pocket.
Realmente no fue mi primer juego, ya tenía maquinitas de estas que venden en las tiendas de chinos o regalan de vez en cuando con el menú infantil del Mcdonald's. Bueno, también tenía un Spectrum de mi padre, pero tras ver que, para poder probar un juego nos pasábamos media tarde montando el cableado y otra media viendo rayas de colores y escuchando sonidos estridentes, no volví a llorarle nunca más durante una semana para que sacase el chisme del trastero. También influyó que mi madre había cultivado todos los tópicos sobre videojuegos que rondaban por ahí, y claro, se asustaba al verme pegado a los ruidos y a las rayas del Spectrum, y se lanzaba hacia mí para apartarme de la tele al grito de "¡que eso da epilepsia!".
Respecto a las maquinitas, sí, me refiero a esas que son tipo Game & Watch pero sin diversión. Tenía una que se llamaba "Spider-Boy", en el que manejaba a un clon cutre de Spider-Man y sólo tenía que moverme a izquierda y derecha para que golpease automáticamente a los enemigos que se iban acercando por los lados.
Mi madre auguraba que no íbamos a ganar para pilas cuando me la compré, pero se equivocaba, era pequeño, pero no tonto. No quería seguir jugando esas patrañas, no mientras mis amigos ya charlaban sobre Super Mario World, el Zelda de la Súper o sobre la mierda que era Sonic por no poder volar con capa. Yo recuerdo que decía "pero mi consola tiene un teclado para escribir". Qué intento más penoso de integrarme.
Pero bueno, que me desvío del tema, corría el año 1998, estoy casi seguro, y, harto de que para poder jugar a una consola tuviese que pasar la tarde del sábado en el Alcampo, ideé un plan. Se acercaba la comunión de mi hermano, y le convencí para que se pidiese una miniatura de su coche favorito (de estas metalizadas tan detalladas) y una Game Boy Pocket, que recuerdo que de aquella se anunciaba en la tele con una cadena de montaje en la que metían una Gameboy tocho, la aplastaban varias prensas hasta que quedaba tan pequeñita y mona ella y venía un chaval y se la metía en el bolsillo trasero del pantalón, más cool que nadie.
Mi plan funcionó. Llego el día de la comunión de mi hermano, él, ilusionadísimo (por los regalos, por qué va a ser), y yo, más. Sólo tenía que esperar a que le entregaran los dos paquetes, uno pequeñito, y otro más aún. Y mientras mi hermano ya podía morir tranquilo con su miniatura del Lamborghini, yo alzaba triunfante esa Game Boy Pocket roja, de la que me hermano ya ni se acordaba que había pedido.
Pero no había contado con una cosa: no tenía juego. Es una situación aún más frustrante que ser el único de tu clase que no puede hablar de videojuegos de verdad: tener una consola, pero no tener qué jugar. Y era domingo, todo estaba cerrado, no iba a poder comprar ningún juego. El mundo se me cayó encima. Me pasé la tarde encendiendo la consola, que al no tener juego sólo mostraba un deprimente rectángulo negro donde debía ir la palabra "Nintendo", y machacando los botones imaginando que jugaba a algo. Os aseguro que al día siguiente ya casi había fundido las pilas.
Al día siguiente, más seco que la mojama de tanto llorarle a mis padres, me pasé por el mítico Blockbuster que tenía al lado de casa, 5000 pesetas en ristre, para hacerme con algún juego. Desilusionado, vi que juegos como Donkey Kong Land 3, que se me antojó al ver su anuncio por la tele, con unos chimpancés bricando a ritmo de una música marchosa que me encantaría saber cuál es (¿alguien se acuerda de ese anuncio?) valían 5990 pesetas. Al haber agotado ya mi reserva de lágrimas, sabía que iba a tener que recurrir a la línea económica, a los dos o tres juegos que tenían apartados del resto. Y ahí estaba él, Donkey Kong Land. Un gorila, un chimpancé con gorra, un cerdito con alas... prometía. Así que me lo llevé, y mientras desenvolvía el juego, no sospechaba que Donkey se iba a convertir, tanto por méritos propios como por tener el honor de ser el anfitrión de mi primer juego "de verdad", en uno de mis personajes favoritos.
Me leí el manual de pé a pá antes que nada, acto que se convirtió casi en un ritual que religiosamente llevo a cabo desde entonces con cada nueva compra. Puse el juego en la consola, ahora ¡SÍ! salía el logo de Nintendo. Mi hermano, al escuchar mi grito de alegría, se acercó, recordó que "anda, es verdad, la consola, y con el juego de Don King Kong, gracias, tita Yoli" y me la quitó de las manos "porque era su regalo". Coitus interrumptus.
Pero cuando me tocó jugar a mí, me sentí como un domador de circo: yo le decía al mono que hiciese cabriolas, y él las hacía. Estaba en una jungla, cogía plátanos, saltaba sobre reptiles, me subía a lomos de un rinoceronte, rodaba, me caía por barrancos... todo era divertido.
Recuerdo que en la primera fase había una zona de bonus a la que se accedía destruyendo con Rambi el rino una pared de piedra, y aparecías en una zona de ruinas sumergidas de la que tenías que salir nadando mientras cogías bananas. Pues yo, que debía tener pocas luces, no sabía que estaba en una zona sumergida, ni que se podía bucear, movía la cruceta pero el personaje apenas avanzaba, con lo que pensé que era una zona trampa y nunca entraba ahí.
La siguiente pantalla era una de nieve, que recuerdo que tardé en pasarme dos días, porque había algún que otro salto bastante ajustado y siempre me caía. Pero seguí avanzando, al mundo submarino, donde aprendí a bucear por fin, luego al de las cuevas... y en este me detendré, porque el tercer mundo de Donkey Kong Land, el de las cuevas, tiene el peculiar honor de albergar el nivel que más me costó superar en TODA MI HISTORIA CON LOS VIDEOJUEGOS. El temible Doing.
¿Qué es el Doing? Pues es el nombre que le pusimos mi hermano y yo a un nivel en el que estabas sobre las nubes, sobre una pequeña plataforma que se iba moviendo, e iba rebotando contra las paredes, cambiando de rumbo a cada poco. Cada vez que la plataforma chocaba contra una pared y rebotaba, hacía ese sonido de rebote que fue el que dio nombre al nivel, y no sólo eso, también al fenómeno "doing", o ese nivel o zona de los juegos que odias, y que con sólo recordarla ya se te quitan las ganas de volver a rejugar ese juego. Pues bien, cerca del principio del nivel, la plataforma rebotaba contra una pared y retrocedía, una y otra vez, volvía al principio, rebotaba contra el muro del principio, volvía hacia la otra pared, volvía a rebotar... y así me podía pasar horas. No sabía qué hacer.
Leñe, acabo de ver que hay un video del nivel en Youtube. ¡Y en los comentarios hay uno que dice que tardó casi un año en pasarselo! ¡Mi alma gemela!
A algunos les deprime escuchar Hurt de Johnny Cash, a mí esta es la música que más me amedrenta
Aprovecho para comentaros, no sin cierta vergüenza, que no sé por qué leches tenía en la cabeza que si en un juego te salía la pantalla de "game over" se te borraban todas las partidas. La temía. Así que, en el momento en que perdía mi última vida, apagaba corriendo la consola para salvar mis datos de la quema. No sé cuándo se me quitó esa tontería, pero por su culpa me perdí la molona pantalla de Game Over de DK Land.
Volviendo a ese maldito nivel, tras meses de intentos infructuosos, sin exagerar, lo dí por imposible. Seguí jugando a DK Land, empezando nuevas partidas, pero siempre lo dejaba en el doing. Para mí el juego se acababa ahí, o eso intentaba hacerme creer, mientras miraba, en el manual, babeando, que había un cuarto mundo ambientado en una ciudad que tenía una pinta cojonuda. Nunca lo vería.
De hecho, pasó el tiempo, y también me pasé muchos juegos que fueron llegando a mis manos, incluyendo Donkey Kong Land 2 y 3, Super Mario Land 1 y 2, Zelda Link's Awakening... pero seguía sin ser capaz de terminarme el doing. Hasta que, un día, en una de mis sentadas de Donkey Kong Land "empiezo, me llego hasta el doing y me voy a dormir", me dí cuenta de que si saltaba estando encima de la plataforma, cambiaba su rumbo. Y para más inri, me dí cuenta de que había una flechita grabada en la plataforma, que indicaba la dirección en la que iba, y que podías alterar simplemente dando un salto. Lo mío es de juzgado de guardia, lo sé. Salté, reboté, conduje la plataforma por ese laberinto de paredes y nubes, y me pasé ese endemoniado nivel, casi dos años después. Y en esa misma sentada, todo emocionado, y del tirón, me pasé todo el juego. Sí, toda la parte final no me supuso ningún problema, me había pasado el doing, nada podía conmigo. Muy buena toda la zona final, con niveles muy originales como ese en que tienes que usar las letras "KONG" como puentes para seguir avanzando, el de los barriles de gasolina quemada, la lucha final con K.Rool y esa música tan cañera (la banda sonora en general es buenísima)... Inolvidable.
Pues esta es la historia de mi primer juego, uno de mis favoritos, y posiblemente al que le tenga más cariño. Es la historia de mi primera vez, de mi primer amor videojueguil, y como en las buenas historias de amor, hay momentos de felicidad extrema, otros más estables, otros de frustración, incluso de odio, de distanciamiento, pero, al final, al darle otra oportunidad, tras ese reencuentro, consigues dejar atrás los obstáculos y consigues reconciliarte con el dichoso juego.
Tengo que rejugármelo, y vosotros deberíais darle una oportunidad. A ver si sacan una especie de consola virtual para la DS... sería el primero que descargaría.
Mantequilla de cacahuete Publicado @ 11:52 - 27/8/2007 Etiquetas:
No sé qué pasa, que en la mayoría de películas o series americanas que he visto últimamente hay un elemento que se repite: la afición de los personajes por la mantequilla de cacahuete.
Y de tanto verles saboreando esa especie de masa marrón, que parece que es su alimento básico, sentí unas ganas irrefrenables de probarla por mí mismo. Pregunté a gente de mi entorno, y todos los que la habían probado coincidían en que estaba asquerosa. Pero tantos millones de norteamericanos no pueden estar equivocados. No, cuando se trata de comida.
¿Venderán de eso en España? pensé. Pues sí, en el Mercadona, por 3 euros, me pillé un bote de mantequilla de cacahuete marca Capitán Maní, la de la foto. Empapado de sudor, aunque nada tenía que ver eso con la emoción del momento, abrí el bote e introduje mi dedo entre la superficie de esa especie de arcilla. Lo probé, y, qué decir, ya me siento como el inimitable Hurley de Perdidos:
Me encanta. Sabe... a cacachuete. Ni más, ni menos. Ni dulce, ni salada. Es cremosa, pegajosa, a algunos puede que les parezca empalagosa, pero se me antoja deliciosa tanto para comer a golpe de dedo, como untada en tostadas para desayunar, con mermelada, sustituyendo a la mantequilla en un bocata de beicon... me ha gustado de todas las formas en las que la he probado. Ah, y no tiene trocitos de cacahuete, ni tropezones ni grumos, por si os lo preguntábais. Es como nocilla.
Me he convertido en un adicto a la mantequilla de cacahuete. Además, he descubierto que llena bastante, quedas saciado y lleno de energía en un momento, aunque también da bastante sed.
Así que podéis tomaroslo como una recomendación personal: si os gustan los cacahuetes, probad la mantequilla (o crema) de cacahuete, que es un vicio.
Imaginad: una buena rebanada de pan untada de este manjar, acompañada por un buen vaso fresquito lleno de la bebida que más os guste. La merienda del verano.
¿La habéis probado? ¿qué os parece? Y los que, después de seguir mis consejos, sientan que han tirado tres euros en una cosa que parece mierda envasada, inserten sus insultos en los comentarios. :-)
Bueno, pues hoy voy a hablar de Wart, un personaje de esos que no sabes por qué, pero les coges cariño.
Wart es el sapo gordinflón que hace de jefe final en Super Mario Bros 2 (el que en realidad es una adaptación de otro juego llamado Doki Doki Panic, pero supongo que ya todos conoceréis esa historia).
Wart es el que ha lanzado una maldición sobre el mundo de Subcon, y Mario y compañía se van al campo a recoger nabos para derrotarle.
Se sabe muy poco de Wart, sólo que es malo, y que odia las verduras, lo cual es bastante irónico, ya que "gobierna" un país de ensueño, pero lleno de ellas (de ensueño pero repleto de verduras, aquí hay algo que falla).
Al final del juego, Wart está en su trono, en el que hay una extraña máquina de la que salen verduras, supongo que transgénicas (Wart debe sentirse muy complacido, tener cerca una máquina que le proporciona siempre que quiera la comida que más odia).
Supongo que algún día la accionó sin querer, le entraron verduras en la boca a troche y moche, y tuvo que hacerse un lavado de estómago low-cost, y de ahí que su único ataque sea escupir pompas de jabón.
Podéis verle en acción en el video de Youtube.
Desde entonces, Wart no ha vuelto a aparecer. El diseño de Bowser en la serie de dibujos de Mario parecía una extraña mezcla de Bowser y Wart, pero el verrugoso (Wart significa verruga en inglés, con Bronco siempre se aprende algo) no se dejó ver por ella.
¿Por qué no ha vuelto a aparecer Wart? (desde entonces, sólo se hace referencia a él en el trofeo de los Pidgit, en Super Smash Bros. Melee) Es de esas cosas que me cuesta entender. Puede que algunos penséis "es que es un personaje que realmente no es del mundo Mario, sino del Doki Doki Panic". Sí, tenéis razón, pero tabién lo eran los Shyguys, y casi no hay juego de Mario, especialmente deportivos, en el que no se les vea, pese a lo tímidos que son.
Además, pese a que la familia árabe protagonista de Doki Doki Panic eran (por lo que he leído por ahí) personajes televisivos de Japón, el resto de personajes y enemigos, Wart incluído, fueron creados por Nintendo, así que no es un problema de licencias ni nada parecido.
Vale, si Wart tuviese que aparecer como villano en un nuevo juego, tendrían que idear una forma de sacarlo del mundo de los sueños, pues se supone que Subcon sólo existe dentro de la cocorota de Mario, (normal por otra parte que sueñe con esos mundos de colorines, teniendo en cuenta que la alimentación del bigotes se limita a setas que va recogiendo por ahí y tartas que le hace Peach de cuando en cuando), pero cosas más raras se ha sacado de la manga Nintendo, como (si eres EASMO no leas esto) Secreto: (Selecciona con el ratón para leerlo) Waluigi --Fin del secreto--
Wart, por su aspecto, da muy bien el pego como enemigo de Mario, y serviría para dejarle un pequeño descansillo al pluriempleado Bowser. Como en Zelda, que de vez en cuando se agradece que dejen descansar a Ganondorf, sustituyéndole por otro villano como Skull Kid o Vaati, para luego traer a Ganon de vuelta en el siguiente juego con más fuerza que nunca. Supongo que en Galaxy Bowser no decepcionará, pero sus últimas apariciones han sido poco inspiradas (como la que tiene en el Yoshi's Island DS, un calco casi exacto del final del Yoshi's original).
¿Por qué, en lugar de inventarse enemigos tan cuestionables como los alienígenas Shroobs o Cackleeta, no traen de vuelta, aunque sólo sea en un juego, al simpar Wart? Además, salta a la vista que el personaje tiene vis cómica, pienso que especialmente en un juego de rol de Mario podría encajar bastante bien. No sólo como malo de la saga Mario, sino que incluso podría verle bien como rival de Wario. ¿Y un tándem Bowser-Wart? Eso ya es un sueño imposible.
Mi corazón desea que aparezca en el Brawl pero mi cabeza me dice que lo hará como pegatina, como mucho. :-( Estaría bien como jefe del modo aventura, o como ayudante.
Una lástima que, aparte de mis deseos y mis preguntas, no haya mucho que contar acerca del personaje. Si es que, cuando mamá o la abuela me pone algo verde para comer, y hago una mueca, recuerdo que todos tenemos un Wart dentro.
Música videojueguil broncojonuda: Desde Persia con amor Publicado @ 14:05 - 25/8/2007 Etiquetas:
Bueno, pues aquí va la segunda entrega de estas recopilaciones de mi música de videojuegos favorita.
Esta vez, os dejo cinco temas de la saga Prince of Persia (la trilogía de las arenas, de Ubisoft).
Casi todas pertenecen a la primera parte de la trilogía, Las arenas del tiempo, que e sla que para mí tiene la mejor banda sonora. La música de la segunda parte era casi todo guitarreo, siguiendo el estilo del juego, al que querían darle un toque más "mature" (JUAS). No tengo canciones de Las dos Coronas, que también tiene buena música, a ver si la consigo.
Me gusta la música de esta saga, que combina esos toques árabes y esos coros femeninos con partes más cañeras y guitarreo. Disfrutadlas.
1- Time only knows (Prince of Persia - Sands of Time)
Melodía cañera, del estilo de todas las de la (decepcionante) segunda parte de la saga. Esta personalmente es mi favorita del juego, podéis comprobar cómo cambia algo el estilo respecto al de la música del primer juego.
NOTA: no sé por qué, pero al subirla a Goear suena el doble de rápida. No miento si digo que hasta me gusta más así, xD.
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Bueno, pues a ver qué os parecen (para eso están los comentarios). Acepto sugerencias de canciones para otras entregas, os avanzo que en la siguiente entrega nos iremos a la playa, y no mucho después a algún castillo vampírico de Rumanía.
Re-re-reapertura del blog Publicado @ 22:53 - 24/8/2007 Etiquetas:
Pues sí, con nuevo nombre, nuevo diseño, y energías renovadas gracias a un verano de jolgorio y vagueo ( y muy poco tiempo de juego, he de decir), vuelvo a reabrir el blog.
Como futuro parad... periodista que espero ser, pues le he dado al blog, o al menos lo he intentado, un aspecto de periódico, para que al menos pueda decir que he llegado a escribir en uno. Y encima, de director. :D
Tras ese fondo blanco tan soseras (creo que se lee todo bien y no molesta a la vista, ya me diréis qué os parece) y esas cabeceras tan cutres pero hechas a mano con tanto cariño (gracias a mi amigo Tortelini por su inestimable ayuda) se esconderá un blog en el que hablaré de lo que me venga en gana (no, de piratería y cosas prohibidas no, señores mods, por supuesto :$), desde opiniones sobre juegos, series, películas, libros, música, temas de actualidad, a paridas varias como chistes... en fin, de todo un poco.
Y aunque en cuanto empiece las clases de lo que menos me preocuparé será de estar pendiente del internés, procuraré actualizar todo lo frecuentemente que tenga, a ver si un día se le puede llamar a esto apropiadamente "diario".
Mientras preparo contenidos, hay varios análisis y articulillos majos que escribí anteriormente que creo que merecen un vistazo. En destacados, a la derecha, tenéis mis códigos de amigo de Wii y DS, por si queréis agregarme a algún juego. Y también el "mapa de la mazmorra", para que sepáis de qué va a ir cada sección o categoría.
Pues nada, que pronto, articulillos y cosillas. A ver si esto algún día tiene visitas, me apunto a lo de los anuncios y me pago la carrera con el blog. :-D