
Lost Odyssey, esa obra magna que ha conseguido crear Hironobu Sakaguchi, esa fantasía final oculta tras una última odisea, esa magia que desborda en las melodías del maestro Nobuo Uematsu, ese guión y relatos sacados de la mente del genial Kiyoshi Shigematsu o esos diseños trazados por el genuino Takehiko Inoue.
Mucho tiempo ha pasado desde que he podido disfrutar de un rpg de esta manera, desde el Final Fantasy IX de PlayStation que no consigo que me llenen tanto. Sí, de acuerdo, está Final Fantasy X con sus cosas buenas y sus cosas malas, pero hay que reconocer que esta primera entrega de PS2 flojeaba en muchos aspectos y no fue lo que muchos esperábamos. También tenemos Final Fantasy XII, obra del genial Matsuno, con su gran historia y guión, con la gran música de Sakimoto, pero no es lo que supo enamorarme de la saga Final Fantasy, y eso que a mí Final Fantasy XII me parece un juegazo y probablemente uno de los mejores rpg's de la pasada generación, pero no es a lo que me tenía acostumbrado la saga ( aunque ya sabía lo que me deparaba con FFXII y por eso no me decepcionó, sino todo lo contrario ).
Sin embargo gracias a que la saga Final Fantasy no supo darme lo que demandaba de ella descubrí otros rpg's como Dragon Quest VIII, un clásico por excelencia; o el reciente Persona 3, un rpg atípico pero que ha conseguido devolver la frescura al género y que me ha embaucado. Pero aún así ansiaba volver a disfrutar de la magia que atesoraban los títulos de Sakaguchi, y si bien con Blue Dragon fue un buen intento aunque algo flojo para mí, Lost Odyssey ha conseguido que sienta que estoy disfrutando de un Final Fantasy como los de antaño.

Pero Lost Odyssey no es la típica fantasía final a la que nos tenía acostumbrados Sakaguchi, va más allá, ha evolucionado y se ha perfeccionado. Goza de una historia mucho más compleja y no tan típica, hay muchos entramados políticos, los personajes aún a pesar de ser esbozados según formas de ser muy básicas y simples ( héroe callado y oscuro, chica afable y directa, compañero gracioso y problemático, etcétera ), resultan tener un trasfondo mucho más interesante y, a veces, perturbador de lo que aparentan a simple vista.
Y no sólo se trata de la parte que nos puede llegar a nosotros, se trata de que a pesar de mantener ciertas bases jugables algo anticuadas, lo hace de una manera que no te hace desdeñarlas ni preferir una alternativa. Además otra razón que lo hace interesante es el tema de la dificultad, algo que últimamente puede llegar a resultar algo preocupante en algunos juegos, por su cada vez, mayor facilidad. En esta ocasión vemos como la dificultad está muy bien calibrada, mucho más de lo que los últimos Final Fantasy nos tenían acostumbrados.
En el aspecto gráfico, y a pesar que no es un portento, goza espectacular y hay lugares realmente bellos. Además muchos de los sitios y el estilo de estos nos harán recordar a entregas de la saga Final Fantasy, en especial al Final Fantasy VI y al Final Fantasy VIII ( al menos en mi caso ). Y lo mismo podríamos decir de la música, que al escucharla uno es capaz de notar retazos de grandes melodías de las fantasías finales que ya hemos disfrutado.
En definitiva, es una obra atemporal y que merece la pena ser jugada por todo aquel que sea amante de los rpg's. Yo ya me he decidido a comprarlo, aunque tenga que esperar a que baje de precio luego la XTS y no haya tantos problemas con las luces rojas ( mientras tanto lo disfrutaré gracias a Jimmytrius ). Pero sí, es un juego que merece la pena el desembolso de una consola y pocos títulos pueden gozar de poder decirse eso de ellos.