Hoy hablaré de un tipo de genio que sin duda gracias a Final Fantasy es bastante célebre entre los aficionados a los videojuegos: el Efrit.
Según el Corán, al principio de los tiempos Dios (o si preferís Alá, para ceñirnos a la denominación exacta que emplea) creó en primer lugar a los ángeles a partir de
luz pura, después a los genios a partir de
una llama sin humo y por último a los humanos con
barro. Mientras que los ángeles servirían a Dios como sus mensajeros, las otras dos razas dispondrían de libre albedrío con la condición de que todos reconocieran a los humanos como la creación con más potencial, el ser definitivo, y se postraran ante ellos. Mientras que los ángeles obedecieron tan sólo la mitad de los genios hicieron lo mismo; los insumisos se sentían celosos y se negaban a humillarse ante unas criaturas que consideraban inferiores en poder y dones; se estableció así la principal diferencia entre los dos tipos de genios: los
Djinn (aquellos que disfrutan de buen entendimiento con los humanos) y los
Efrits (los que desprecian a los humanos y los consideran inferiores). Capitaneados por más poderoso de entre ellos, Iblís, iniciaron una revuelta que desembocó en su condena al infierno.
De este modo los efrits son el análogo cristiano a los demonios, no existiendo el concepto de
ángel caído en el Corán; en este caso podríamos hablar de "genios caídos". Al efrit más extremista y sediento de sangre se le denomina
mellada.
Todos los tipos de genio son mortales aunque muy lóngevos, necesitan alimentarse y procrean, siendo efectivamente posibles los nacimientos de mestizos con humanos. Son tangibles pero invisibles; se supone que uno de los signos de que el fin del mundo se aproxima es que las tornas se volverán, de modo que podremos verlos pero ellos a nosotros no. Dominan las artes de la magia.
Si bien no todos los efrits son malignos al extremo (al fin y al cabo disponen de la capacidad de elegir sus acciones, como las personas) a ninguno le hará demasiada gracia la idea de colaborar u obedecer las órdenes de un humano. Aquel que realice un conjuro para controlar a un genio y pedirle deseos más le vale que se asegure de que ha "atado" a un djinn (que por otro lado casi siempre ayudaría de buen grado a un humano sin necesidad de trucos) porque un efrit siempre tratará de tergiversar o incluso invertir las peticiones que se le soliciten. Y ni hablamos de las consecuencias si lograra liberarse.
En otra entrada quizás hable del Rey Salomón, considerado el mayor de todos los magos (y autor del célebre
Sello de Salomón que inspira al
Solomon´s Key que también sonará a los jugones más veteranos) pues se dice que lograba someterlos por completo encerrándolos en jarrones grabados con un sello místico.
Retomando el tema, por lo general djinns y efrits se asocian a los dos componentes necesarios para que exista una llama: aire para los primeros, y fuego para los segundos. Sin embargo esto es sólo cultura popular y tal vez se deba a la idea de asociar el cielo al bien y las llamas al infierno.
Como ya he mencionado no todos los efrits son unos completos monstruos aunque todos comparten un marcado egocentrismo, orgullo y una naturaleza rebelde. Algunos tan sólo desconfían de los humanos, a otros les gusta burlarse y gastarles bromas, o emplean sus poderes para convertirse en mercenarios y ladrones, y hasta los hay que se dedican a asustar a los niños que no obedecen a sus padres. Los más aviesos sin embargo pueden llegar a torturar o poseer personas por simple diversión.

Ifrit en Final Fantasy VIII
Los aficionados al rol y la fantasía sin duda estamos más que familiarizados con estos seres gracias a Final Fantasy (donde al principio se le llamaba Yinn, la occidentalización de Djinn del mismo modo que Ifrit lo es a Efrit), Magic The Gathering o Dungeons & Dragons.
Por cierto, un minuto de silencio por Gary Gygax.
A parte de en los ff también son típicos los efrit en los Heroes of Might & Magic, donde tienen 1 aspecto más... musulmán, por así decirlo
Por Pesotto (visitar blog)
@ 13:55 - 23/3/2008