Pues nada, antes de que fuera demasiado tarde, he decidido hacer este post (que lo suyo me ha costado, para lo poquito que actualizo) Si veis algún fallo en los enlaces, avisadme, por favor.
Mass Effect: impresiones Publicado @ 20:41 - 11/12/2007 Etiquetas: Videojuegos, Mass Effect
Por fin me acabé el Mass Effect. Juegazo, para qué vamos a andarnos con tonterías. Action RPG que, para qué nos vamos a engañar, no se cimenta en la innovación, sino en un enorme y complejo universo y en una historia muy interesante, bien desarrollada y muy adictiva. Sin duda, de lo mejorcito que yo he probado en mi 360, al nivel, salvando las distancias de género, de Gears of War, mi otro AAA de esta generación, a falta de probar unos cuantos must-have’s.
No voy a hacer una crítica exhaustiva, para eso tenéis el excelente análisis de Vandal, con el que coincido en su mayor parte. Simplemente voy a dar algunas pinceladas de lo que me ha parecido el juego, para orientar a algún “futurible” (qué asco) comprador y para que quien lo haya jugado deje también aquí sus impresiones.
Lo primero de todo, diré que este Mass Effect era el juego que con más ganas esperaba para mi consola, y uno de los proyectos por los que decidí que la 360 era una buena opción para introducirme en eso que absurdamente siguen llamando next-gen. Decir que el juego ha colmado mis expectativas, lo cual, siendo éstas tan altas, no es tontería. Para ponernos en situación, copio del análisis que he enlazado en el párrafo anterior la siguiente introducción:
En el año 2183 la humanidad ha conseguido superar la barrera impuesta por la velocidad de la luz y sus viajes interplanetarios se han convertido en una realidad. En esta nueva era, el ser humano ha establecido contacto con otras civilizaciones, por toda la galaxia, pero es la nuestra una especie todavía novata y algo torpe en el cosmos, buscando su sitio en el conglomerado de especies. El Comandante Shepard, a cargo de la nave especial Normandy, va a representar la primera y última línea de defensa de la humanidad contra los peligros que se esconden en la inmensidad del espacio. Su misión irá más allá y marcará el destino mismo de la galaxia cuando descubran que se cierne sobre todas las civilizaciones una amenaza que puede aniquilar toda forma de vida.
Empecemos por los fallos. El déficit principal de este juego radica en su motor gráfico. Las imágenes anteriores a su salida nos hacían presagiar que sería el juego más “bruto” gráficamente de la consola, algo que al final no ha sido así. Lo más grave del asunto son las ralentizaciones, que son más habituales de lo deseable y especialmente molestas en combate. Cuando hay muchos enemigos en pantalla, hay veces que la batalla es prácticamente injugable, aunque esto es así de extremo sólo en casos aislados. Por lo demás, la carga progresiva de texturas es molesta, así como la pobreza de alguna de ellas. El sombreado, lo que es especialmente sangrante en las escenas cinemáticas, es defectuoso, y hay ligerísimos problemas de popping.
Por otro lado, se echa de menos más variedad en las misiones secundarias y más opciones en la exploración de planetas secundarios. Como gusto personal, me hubiera encantado poder visitar la Tierra, aunque esto es puramente subjetivo.
Sin embargo, las virtudes de Mass Effect son muchas y grandes, así que afortunadamente ocultan, en una consideración general del título, los defectos. Por empezar con el apartado técnico, decir que, y a pesar de todo lo dicho antes, el juego es precioso gráficamente, con un diseño de planetas (principalmente los de la misión principal) magnífico. Tenemos la Ciudadela, capital del consejo galáctico, megalópolis futurista, limpia, abierta; veremos un mundo minero, un planeta paradisíaco sumido en el caos, mundos helados, sistemas privatizados controlados por empresas que llevan a cabo experimentos al margen de la ley interplanetaria… la verdad es que artísticamente estamos ante un gran juego, con algunos escenarios de enorme belleza. Una de las cosas, parecerá una tontería, que para mí han hecho que este juego tenga “algo especial” fue el momento en que vi la Tierra desde la Luna. Brillante.
La música es, por su parte, magnífica: está bien integrada, es futurista pero en ningún momento da sensación de estridencia, no es pomposa pero si bonita y le da al juego una atmósfera especial. Un acierto.
Sin embargo, lo que realmente hace grande a este juego es la historia que desarrolla y su enorme universo. Mass Effect se desarrolla en nuestra Vía Láctea, con una Humanidad que ha desarrollado los viajes interestelares y ha entrado en contacto con otras especies. Mucha de la información sobre a Galaxia la vamos obteniendo de nuestras conversaciones, pero cuando realmente nos damos cuenta del enorme trabajo que lleva el juego es cuando vemos el Códice, una especie de tremendo compendio de Historia galáctica, con sus guerras, tratados y diplomacia; biología, con las distintas razas que pueblan el espacio conocido; tecnología, geología, etc. Un enorme entramado de toda la civilización galáctica puesta ante nuestros ojos como una especia de enciclopedia. Interesantísimo.
Por su parte, y sin entrar en detalles sobre el argumento para no chafárselo nadie, decir que la historia principal es interesantísima, está bien definida y absorbe en gran medida al jugador. La parte final del juego es espléndida, y el final es muy abierto, con lo que las secuelas están aseguradas.
Para terminar, decir que el sistema de armas y habilidades está bastante bien, es sencillote pero agradable, aunque quizás algo incómodo de manejar; también que la personalización de nuestro personaje tiene muchos parámetros en lo físico, que definiremos al comenzar, y que psicológicamente iremos desarrollando nuestra personalidad con las decisiones que tomemos. El grado de adicción del juego fue altísimo en mi caso, tanto que las 25 horitas que me duró (no es especialmente largo, no) se me hicieron muy cortas.
Al final estas “pinceladas” se me han ido un poco de las manos, pero la verdad es que el juego lo merece. Un gran RPG, una gran Space Opera (con ciertas reminiscencias a la Saga Fundación) y un gran juego para la blanquita de Microsoft.
Mass Effect: larger than life Publicado @ 21:48 - 1/12/2007 Etiquetas: Mass Effect, Videojuegos
Por diversos motivos no he podido actualizar el blog durante la última semana y pico. Como tampoco tengo demasiado tiempo ahora (ni ganas, para qué nos vamos a engañar) vengo para dejar unas pequeñísimas impresiones de Mass Effect, el extraordinario RPG de BioWare.
Hacía mucho que no le tenía tantas ganas a un juego como a este Mass Effect, y la verdad es que la realidad no ha desmerecido las expectativas: el juego es enorme, enorme, enorme, con una historia trabajadísima, un universo rico y complejo, unos escenarios y modelado de personajes grandiosos y sobre todo una capacidad de adicción altísima.
Llevo 12 horas jugando y el juego es una maravilla. Cuando lo haya acabado espero poder hacer una crítica más extensa. Mientras tanto, sólo un consejo: jugadlo.
Termino aquí con esta serie de entradas sobre las aventuras gráficas que más me han marcado. Como podéis comprobar, y como dije al principio, no es una lista sorprendente, sino todo lo contrario. Sin embargo, tampoco he querido incluir juegos de menor calidad sólo por darle variedad a la lista. Pues nada, como era previsible, aquí va la mejor aventura gráfica a la que he jugado
1. Monkey Island 2: LeChuck’s Revenge
El segundo Monkey Island es la unión de muchos elementos en estado de gracia: guión, diálogos, música, gráficos y humor, para dar una obra maestra absoluta del género y, en general, de los videojuegos. Si el primer Monkey ya era grande, el juego que tenemos entre manos tiene las virtudes de aquél, ampliadas y mejoradas, y elimina algún pequeño defecto que pudiera haber en el primero de la saga.
Secuencia inicial
Monkey Island 2 nos sitúa in medias res, con un Guybrush colgando de una cuerda, a punto de caer en una especie de agujero, cuando de repente aparece Elaine y le pide que le cuente cómo ha llegado hasta ahí.
El juego en sí empieza, por tanto, con Guybrush contando el inicio de su historia en la isla Scabb, donde nos dice que ha emprendido la búsqueda del tesoro más mítico y gigantesco del Mundo: el Big Whoop. Nuestro objetivo, es, en un principio, hacernos con un barco y un capitán para partir en busca del tesoro, pero comprenderéis eso es algo mucho más difícil de lo que parece, ya que Guybrush, con su habitual torpeza, se encarga de posibilitar la resurrección de su archienemigo, el pirata zombie LeChuck.
Con ese punto de partida se desarrolla un juego extraordinario en todos los sentidos. El guión es excelente y el juego hace gala de una no-linealidad mucho más acusada que la de su predecesor, pudiendo, a partir de cierto momento, movernos con libertad por las tres islas que presenta el juego (Scabb, Booty y Phatt). Los puzzles a resolver están casi siempre pensados y ejecutados de forma excelente, aunque la cantidad de objetos y la ya citada no-linealidad supondrán un mayor reto en su resolución. Los gráficos son una versión muy mejorada de los de la primera parte, con personajes y escenarios más grandes y detallados. La música es, no me cansaré de decirlo, sublime, aportando una ambientación absolutamente perfecta en cada momento.
Nos encontraremos con situaciones de lo más variado, tanto en los puzzles como en la conversaciones: en ambos casos el humor será una constante, con miles de pequeños detalles que te hagan esbozar una sonrisa o directamente reír a carcajadas.
Escena mítica, absurda y descojonante
La nómina de personajes se nutre de muchos secundarios de la primera parte (la sacerdotisa Vudú, Stan, Herman, etc.) y contribuye con muchos personajes nuevos. Todos están perfectamente construidos y nos proporcionarán cantidades ingente de diálogos delirantemente cómicos.
Si a todo lo demás le sumamos un final que te deja una cara de no saber qué coño está pasando, tenemos uno de los juegos más trabajados y divertidos que se han hecho. Todo eso sirve para que esta maravilla se merezca mi número uno. Y creo que pasará mucho tiempo antes de que alguna aventura se atreva a discutirle el puesto.
Continúo aquí con mi top 5 de aventuras gráficas, que he dividido en tres partes para que se haga más cómodo de leer. Por cierto, si podéis dejar en los comentarios alguna recomendación sobre juegos (relativamente) recientes de este género, os estaré muy agradecido, y creo que el mano Valygar también.
Ya que estoy, aprovecho para recordar otros grandes olvidados en este post: la saga Gabriel Knight, a la que jugué muy superficialmente y por ello no está incluida, o la saga Simon the Sorcerer, de la que puedo decir tres cuarto de lo mismo.
Sin más, ahí van los dos siguientes títulos.
3. Broken Sword: La leyenda de los templarios
Realmente no sé si me ciega el cariño que le tengo a este título o realmente se merece estar aquí, pero me da igual. A mí el primer Broken Sword me parece una aventura gráfica sensacional.
El juego nos presenta a George Stobbart, turista americano que, estando en París, presencia un atentado con bomba que destruye un café cercano matando a un hombre. A partir de ahí se desarrolla una magnífica historia que nos lleva por teoría conspiratorias, sociedades secretas y, en general, cosas mucho más grandes de lo que podríamos suponer en un principio. El guión me parece buenísimo para un videojuego, con giros sorprendente y en general muy bien construido y enlazado. El enfoque de esta aventura es completamente realista, por lo que los diálogos, aun teniendo cierto toque irónico de vez en cuando, carecen del delirante sentido del humor de otras aventuras ya comentadas.
Los gráficos, obviamente en 2D, buscan el realismo sin perder la vistosidad; ese realismo lo podemos ver en el modelado de los personajes y sobre todo de los escenarios, que representan localizaciones de París, Irlanda, Siria o España. La música es bastante descriptiva y se adapta bien a lo que ocurre, pero no contiene ningún tema especialmente reseñable.
El juego está doblado al castellano, pero tiene el inconveniente de que muchas voces (y en especial, lo que es más sangrante, la del protagonista) resultan completamente planas o directamente no están interpretadas, como si el doblador estuviera leyendo el guión sin preocuparse de darle la entonación que requiere en cada momento.
Es un detalle que molestará, pero que no hace, ni mucho menos, que el juego pierda su enorme atractivo: una gran historia de misterio con tintes históricos desarrollado por un gran guión y un desarrollo atrayente y adictivo, con buenos puzzles. Un gran juego, en definitiva.
Uhhhh… qué misterioso
2. The Secret of Monkey Island
El número dos de mi lista lo ocupa la primera entrega de una saga que ha hecho que miles y miles de personas se aficionen a las aventuras gráficas y, seguro que también, a los videojuegos en general. Si hablamos de aventuras gráficas, estoy seguro de que al 90% de la gente lo primero que le viene a la cabeza es esta saga de juegos protagonizada por el gran Guybrush Threepwood.
Este primer Monkey marcó las pautas a seguir: estableció personajes míticos, momentos brutales como la lucha de insultos, el humor que impregna a toda la saga y la extraordinaria banda sonora de la que hacen gala todos los Monkeys.
El juego nos presenta a Guybrush Threepwood, un joven que desea ser pirata y que está en la Isla de Mêleé, en el Caribe, para lograr su objetivo. Para ello deberá convencer a los tres jefes piratas de que merece tal honor, por lo que tiene que realizar tres pruebas distintas. El juego presenta una cierta no-linealidad en la resolución de las tres pruebas, lo que le confiere más atractivo y dificultad. Por supuesto, la historia va más allá de resolver los tres retos, pero eso tendréis que descubrirlo vosotros.
En lo que respecta a los personajes, aparte de Guybrush, uno de los personajes mejor creados y más carismáticos no ya de las aventuras gráficas, sino de los juegos en general (y mi preferido sin ninguna duda), el elenco de personajes secundarios (muchos de los cuales repetirán en las secuelas) es espectacular: el pirata-zombie Le Chuck, la hechicera Vudú, Stan, Herman Toothrot o Elaine, el amor de nuestro protagonista. Todos ellos son memorables y propiciarán diálogos de humor delirante.
En definitiva, estamos ante un juego enorme, enorme, no sólo por él en sí mismo, sino por sentar las bases de una saga que nos ha dado tantas alegrías.
Esta lista es absolutamente personal, intransferible y muy poco variada. Lo único que pretendo es que si todavía hay alguien que, por haber estado viviendo durante los últimos 20 años en una cueva, no haya jugado a alguna de estas maravillas, se sienta tentado a hacerlo.
Sí, no están Loom ni ninguna de las de Indiana Jones, pero sólo porque me quedan muy lejos en la memoria. Prometo volver a jugarlas próximamente, eran enormes y merecen ser recordadas.
No he incluido a Maniac Mansión por motivos oscuros que se remontan a mi infancia: me pareció tan desesperadamente difícil (y no especialmente atractivo) en su época que nunca más le volví a dar una oportunidad seria.
Tampoco están productos patrios como Runaway o Hollywood Monsters. Si bien me dejaron muy buenas sensaciones, no las considero obras al nivel de mi top 5.
Pues nada, como diría Cloud, ¡allé voy!
5. Day of the Tentacle
Secuela de Maniac Mansión, Day of the Tentacle empieza con el tentáculo púrpura, una de las creaciones del Dr. Fred, bebiendo de unos residuos radioactivos y volviéndose poderoso y maligno. Para evitar que domine el mundo, el Dr. Fred decide enviar a Bernard y sus amigos un día atrás en el tiempo para que le impidan beber los residuos, con tan mala suerte (¿suerte?) de que Hoagis queda atrapado 200 años en el pasado, en la época de la redacción de la Constitución de Estados Unidos, Laverne viaja 200 años hacia un futuro dominado por los tentáculos y Bernard vuelve al presente.
Tendremos pues una doble misión: impedir que el tentáculo púrpura lleve a cabo sus planes de dominación mundial y lograr traer de vuelta al presente a nuestros dos amigos.
Con este planteamiento tan atractivo se desarrolla una aventura gráfica grandiosa, con unas dosis de humor escandalosas, conversaciones delirantes y una no linealidad (podemos cambiar de personaje –y por tanto de época- cuando queramos, aparte de poder intercambiar los objetos entre los tres amigos) que llena al juego de posibilidades. Algunos puzzles son extraordinarios, otros simplemente surrealistas (recordad que podemos jugar con las relaciones causa-efecto entre pasado, presente y futuro) y todo el juego está impregnado de humor, hasta en sus más pequeños detalles.
Con gráficos bonitos y coloristas y una buena banda sonora (no de las mejores de LucasArts, todo hay que decirlo), Day of the Tentacle se convierte en una aventura gráfica altamente recomendable.
El nerd, la rarita y el jebarra: lo mejor de cada casa
4. The Curse of Monkey Island
El Monkey 3 comienza (obviemos la relación entre el final del anterior juego de la saga con el principio de éste) con un Guybrush Threpwood igual de manazas que siempre, convirtiendo involuntariamente a su amada, Elaine, en una estatua de oro macizo. Su misión en adelante será, pues, deshacer la maldición que pesa sobre la gobernadora de la Isla Plunder, para, al final, acabar, cómo no, enfrentándose con su mortal archienemigo, el pirata-zombie Le Chuck.
Si bien el guión no es especialmente brillante (en lo referente al desarrollo de la historia: los diálogos sí son extraordinarios), las dosis de humor son, como en toda la saga, muy altas. Quizás el personaje de Guybrush es ligeramente más estúpido que en los dos juegos anteriores, pero la diferencia es mínima y los momentos hilarantes están a la orden del día. Hay algunos secundarios que repiten y muchos nuevos: la mayoría están maravillosamente caracterizados y son memorables.
Tiene un mejor sistema de pelea con espadas que el primer juego de la saga, que ya es decir (sé que esto no es compartido por muchos), y muchos puzzles espléndidos (aunque alguno deja cierta sensación de deja-vu), aparte de algunos momentos “arcade” que vienen bien para desconectar y darle variedad al juego. Los gráficos son espléndidos, con escenarios y personajes grandes, coloristas y bien dibujados y animados; unos gráficos mucho menos tendentes a envejecer que los del Monkey 4, en 3D. La música es, como no cabía esperar otra cosa viendo los precedentes, buenísima, y los doblajes me parecen bastante acertados.
En definitiva, estamos ante una tremenda aventura gráfica, que si bien es inferior a las dos entregas anteriores de la saga, sigue manteniendo el espíritu intacto y el listón altísimo.
Cuatro adquisiciones y una espera Publicado @ 19:27 - 11/10/2007 Etiquetas: Literatura, Videojuegos
Me he dado cuenta de que el título de esta entrada me ha quedado una versión muy cutre del título de aquella película de Hugh Grant, pero no lo cambio, ¡hala!
No sé vosotros, pero yo soy de esos que cuando ven una librería, tienen la necesidad de entrar y, las más de las veces, llevarse algo. Esta mañana, tras cortarme el pelo, he entrado en una librería pequeñaja y mal organizada de la que he salido con 40 euros menos en el bolsillo y una compra de los más ecléctica:
- Historias de Nueva York, de Enric González. Había oído hablar mucho y muy bien de él. Además trata de una ciudad que me entusiasmó, lo que es un plus de comprabilidad. Si me gusta, caerán la Historias de Londres e Historias del Calcio.
- Brevísima Historia del Tiempo, de Stephen Hawking. Considero que tengo una formación científica aceptable, pero a la hora de leer a este tío, y más habiendo leído tan poca divulgación, el respeto está ahí. Siempre hay tiempo de leer Historia del Tiempo en un futuro.
- Los justos, de Albert Camus. El extranjero sigue siendo uno de los libros que más me han marcado. Ésto es teatro y le tengo muchas ganas.
- Moby Dick, de Herman Melville. Sí, ya lo sé. Es una vergüenza que no haya leído este clásico entre los clásicos, uno de los poquísimos libros de los que todo el mundo (es un decir) conoce su primera frase...
Pues esas son las adquisiciones.
La espera es la de un juego. Hacía años que no tenía tantas ganas de que saliera a un juego. Ese título es Mass Effect y ni Bioshock ni Halo 3 me lo sacan de la cabeza. Hype a raudales.