Categoría: 1. (Vade)mecum Internacional
Crónica de los sucesos acaecidos en París, durante el día de la presentación de Dead Space...
Publicado @ 10:12 - 7/2/2008
Etiquetas: Odisea, Dead Space, EA, Paris
El martes, día cinco de febrero, tuve la oportunidad de viajar a París para cubrir la crónica de la presentación ante varios medios europeos del nuevo videojuego de acción y terror de Electronic Arts, Dead Space. Dispuesto a convertirme en el reportero más dicharachero, me levanté a las seis de la mañana para coger el avión desde Barcelona, con destino al aeropuerto Charles de Gaulle, en la carismática capital francesa.

Mi avance del Dead Space en Vandal.
Tiene gracia: desde Vandal pensábamos que el evento debía realizarse en Lyon. De hecho, hasta la tarde del día anterior no se nos dio confirmación de que, efectivamente, mi asistencia era esperada. En fin, yo estaba hecho un flan al llegar a París, sin saber qué hacer o adónde ir, pero confiaba en que todo, como se me dijo desde la dirección de Vandal, saldría a pedir de boca. Pero lo que nadie se esperaba es lo que realmente pasó...

El Louvre, desde lejos, antes de meternos en la estación de tren...
En principio, esperábamos que me vinieran a recoger al aeropuerto y me condujeran al lugar del evento, fuera donde fuera. Como ya he comentado, no sabíamos ningún detalle de la hora o del lugar de la presentación, ya que la información no se envió desde EA España, y todos confiábamos en que me vinieran a recoger y me llevaran de la manita al lugar...
Al llegar no encontré a nadie, ni de EA ni de nada que se le pareciera. Al cabo de media horita de esperar, llamé a Pablo, pero no me cogía el teléfono. Llame a Daniel, por si él sabía algo, pero los dos estábamos igual. Sólo me quedaba esperar. Y desesperé, os lo aseguro. Hasta la una del mediodía no pude contactar con Pablo, y llevaba desde las once y media en el aeropuerto... entre otras cosas porque no sabía ni siquiera dónde se celebraba el evento.

Notre Dame, a lo lejos.
Pablo alucinó bastante con el tema, e inmediataente se puso en contacto con los de EA España para ver qué narices había ocurrido. Lo único que hicieron fue disculparse y darnos una dirección, donde presuntamente se celebraba la presentación. Conmigo al teléfono, Pablo se puso a buscar el nombre del hotel y la dirección que nos dieron, pero... no existía ni el hotel ni la calle, ni en Lyon, donde en principio creíamos que se celebraba el evento, ni en París, donde finalmente descubrimos que se realizaba. Se nos dio el teléfono de contacto de la coordinadora de EA en París, y finalmente tuvimos la dirección real en nuestras manos. Ahora sólo me quedaba llegar hasta allí...
Cuando llegué a la estación de trenes, deseé haber estudiado el francés que nunca aprendí en la escuela (aunque nunca es tarde). No tenía ningún mapa ni guía para llegar hasta allí (en caso de haber sabido adónde dirigirme, ya me hubiera planificado el viaje la noche anterior), no podía preguntar a nadie (porque tampoco había nadie a quien preguntar), el tiempo pasaba, yo no sabía a qué hora comenzaba todo aquello y, sinceramente, estaba bastante nervioso. Así que llamé yo mismo a nuestra contacto en París, quien me dijo que el evento estaba a punto de comenzar (eran aproximadamente las dos y cuarto), con lo que yo le explicité que no tenía nada más que hablar con ella, por no mandarla a la mierda, vamos. Ella me dijo que, a pesar de todo, fuera hasta allí, pero no en tren, que tardaría mucho, sino en taxi, y lo más rápido posible. Total, cogí un taxi y estuve casi una hora viajando hasta el centro. El taxi me dejó en la puerta del hotel Alcazar, y subí hasta la sala de la presentación.

Notre Dame, un poquito más cerca...
Una vez allí, vi que estaban probando el Dead Space. Pregunté a los representantes de los medios españoles (de España estaban los de Hobby Consolas, Revista Oficial PlayStation, Revista Oficial XBox, Cristian de Ahikabara Blues y dos más sin identificar, posiblemente de Meristation) y por lo visto la presentación ya había acabado, y el chiringuito lo cerraban a las cuatro. Eran pasadas las tres y media, y de repente me entraron unas ganas enormes de hacer limpieza étnica en la plantilla de Electronic Arts, empezando por aquella impresentable que teníamos de anfitriona...
Estuve poco más de veinte minutos allá. No podía hacer nada más, aparte de mirar cómo jugaban al videojuego (fue lo que hice) y, sinceramente, se me habían quitado las ganas de todo. Salí con los periodistas españoles del hotel y, mientras unos cogían un taxi, con Cristian decidimos coger el tren para volver al aeropuerto (de donde yo había salido hacía poco más de hora y media). Y así, al menos, caminé por las calles de París durante quince minutos. De ahí las fotos que adjunto con el artículo.

El aeropuerto Charles de Gaulle, en todo su esplendor...
Pocos incidentes más sucedieron, aparte de que nuestro vuelo de vuelta se retrasó una hora (qué raro). En el viaje de vuelta, pude contrastar y compartir aspectos de la presentación con Cristian, a quien agradezco la comprensión y la ayuda prestada, ya que tuvo la paciencia de explicarme cómo había transcurrido el evento, así como algunos detalles de la demostración.
Y por fin llegué a mi casa. Entre pitos y flautas, eran las diez de la noche. En mi mesa me esperaba mi GP2X nuevecita, aún por desempaquetar. Pero aún tenía que escribir el artículo correspondiente al evento. Con la información de la que disponía, más las impresiones que pude sacar en el tiempo que estuve en la presentación, elaboré mi artículo. No pude sacar ninguna foto durante el evento (tampoco hubo nada interesante que fotografiar, os lo aseguro), y la verdad, acabé bastante deprimidillo con el tema. Mi primera salida a una presentación importante acabó en absoluto fiasco, y todo gracias a los impresentables de Electronic Arts.

La prometida foto, en muy mala calidad, de mi GP2X F-200.
A pesar de todo, fue una experiencia, como mínimo, interesante y, por tanto, digna de ser contada. Agradecí (y agradezco) mucho haber tenido el apoyo de Pablo y Daniel en todo momento, que me ayudaron a salir de la situación lo mejor parado posible. Espero que la próxima presentación sea menos accidentada...

Hará ya algunos meses, di por casualidad con un título que me sorprendería por su agradable puesta en escena, sus simpáticas voces y animaciones y su sencilla jugabilidad, que no hacían sino adornar un título que prometía engancharme peligrosamente a la consola. Su nombre:
Kurupoto, en japonés, del bueno.

A pesar de que no me enteraba ni un pijo de la historia (el nipón no entraba ni como optativa en mi plan de estudios...), me hizo especial gracia, sobretodo por las voces gritonas del comienzo de cada nivel, así como la simpática voz infantiloide (qué pervertidotes que son estos japos) que anunciaba el título del juego. El juego era un puzle, sin más, de esos de ir colgando piezas por ahí. Pero entre los dibujitos y las voces, se hacía querer.

Hace poco más de un mes, me enteré de que, por fin, los Estados Unidos de América habían, de nuevo, tomado una decisión que cambiaría el rumbo de la Historia: cogieron
Kurupoto y lo transformaron a su imagen y semejanza, eliminándole las voces sin ni tan siquiera molestarse en traducirlas, y cambiándole el nombre por el de
Kurupoto Cool Cool Stars, que quedaba así como japo atontadete, pero en versión yanki. Lo único que me ofrecía el título fue que, por fin, podría enterarme de la simpática y mágica historia de los Kurupotos, así que... me hice con el título y lo jugué.

Y me reafirmo en mi primera impresión: las voces del juego eran la leche de graciosas, y sin ellas,
Kurupoto no es lo mismo.
Yankis go home... y que Dios bendiga a América.
