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Balada de Tolito
Tenemos lo que nos merecemos Publicado @ 0:25 - 8/5/2008 Etiquetas:
Esos aparatos que gobiernan el salón y por ende los hogares, los televisores, desempeñan una función cuyas consecuencias entrañan un carácter dicotómico que resulta un tanto agridulce: por un lado, logran reunir a las familias, cosa harto difícil por lo general; pero también, por el otro, aísla a sus integrantes, incomunicándolos entre sí a merced del más poderoso medio de comunicación que se ha inventado. Tan poderoso que, en nuestros días, cuanto no sale en la tele directamente no existe para el flujo mayoritario de la sociedad. La información, no en vano, se ha convertido en el primer poder en los tiempos que corren. El quid de la cuestión radica en qué tipo de información solicita la ciudadanía.
Algunos intelectuales de cuyos nombres me acuerdo, como Sánchez Dragó, arguyen que los televisores son como cubos de basura, sólo que cuesta mucho menos darle al mando que bajar a tirar las sobras de las comidas. Acertada analogía. Pero se da una diferencia fundamental entre la basura y la mierda, y es que la una se recicla y la otra no, por eso considero más adecuada y precisa la denominación de telecaca y no de telebasura. Y es que basta con tener valor para darse un garbeo por los diferentes canales de televisión –chismorreo, jarana y grosería a todas horas conforman el grueso de su contenido- para tomar conciencia de que los españoles somos unos auténticos coprófagos. O unos comemierdas, como les llamaba a sus compatriotas Fidel Castro.
Sin embargo, esta diatriba no se cierne a quienes manejan la porquería reinante, en cierto modo inculpados injustamente en tanto que, al fin y al cabo, lo que hacen es ofrecer pan y circo a un pueblo aburrido e iletrado que no requiere sino de eso. Y es que cada cual tiene lo que se merece: por eso Bush gobierna uno de los países más beligerantes del mundo; por eso Italia, tierra de pícaros, está gobernada por pícaros; y por eso España, tierra de iletrados, está gobernada por la telemierda y no tanto por Zapatero. La gente conoce al hombre que hace zapatos de vista y de oídas; pero sólo unos cuantos serían capaces de dilucidar qué ha hecho bien y qué ha hecho mal este señor, timonel del Gobierno español en los últimos cuatro años. Empero, son legión quienes podrían recitar de memoria la ristra de amantes que ha lucido Ana Obregón de un lustro a esta parte.
Y para colmo, suelen quejarse algunas madres adictas a Tele 5 y que no han puesto La 2 en su vida –que vienen a ser, a todas luces, uno de los principales focos de impulsión del lúgubre panorama televisivo imperante- de la socarronería de que hacen gala esos famosillos a quienes ellas, precisamente, dan de comer al no perderse ni una sola de sus correrías, en un alarde de inconsciencia portentoso. Y luego, curiosamente, se las llevan los demonios cuando ven a Joaquín Sabina mandando a hacer puñetas a una correveidile de uno de esos abyectos programas que adoran. Pero si todos hiciéramos como ese yonqui ilustrado y no como nuestras cínicas madres, nos ahorraríamos una pasta en ambientadores.
Alegato contra las 2-D Publicado @ 3:34 - 19/4/2008 Etiquetas:
Hoy voy a verter heces sobre ese firme e inquebrantable muro que son las 2-D, cimentado sobre la férrea amalgama de la nostalgia. No soy quien para echar por tierra las inolvidables horas que pasamos, firmes y felices, frente a la pantalla de nuestros televisores de los ochenta y los noventa; pero hoy, en plena primavera de 2008 he de decir que los juegos en dos dimensiones de antaño fueron, en su gran mayoría, un inconmensurable truño.
Hace unos días me llegó a la Wii de mis compañeros de piso un disco piratilla que contenia unos cuantos millares de ROMS, de juegos de NES, Super Nintendo, Master System, Mega Drive y Turbo No Sé Qué. Pues bien, fuimos mis frikis partenaires de piso y yo a probarlos y nos topamos con esa triste realidad: menuda infancia tuvimos.
Tengo por suerte que los libros, los callejones, las pelotas y los amigos siempre me acompañaron durante la pubertad, porque en lo concerniente a los videojuegos el panorama era bien triste. Dejando a un lado, claro está, a los Mario, Sonic, juegos de Konami (cuatro o cinco), y juegos de Capcom (tres o cuatro). El resto, a tenor de lo degustado en la antedicha compilación de ROMS, es infame.
Juegos de Yogi el oso, Bugs Bunny, Marsupilami, Animaniacs (por dios, este es la peste), Tiny Toons, Ninja Boys XIII, ¡e incluso! primeros Street Fighters, Breath of Fires, Marios... y no digamos los FIFAS, Hurricanes, Axelays y demás morralla.
Qué mal han envejecido, con cuánta ponzoñosa vehemencia ha pasado el tupido velo del tiempo sobre ellos. Si antes me entretuvieron, ahora me resultan infumables, estomagantes, insoportables. Parecen casi todos ellos lentos, injugables, absolutamente desfasados. No digo que no haya auténticas joyitas en 2-D (que las hay: ahí están los SOTN, los Contra, los Mario y Sonic, los Ghost & Goblins, etcétera), pero refiero de un prisma general.
Debo admitir que perdí hace muchos años la afición por los videojuegos; pero tras haber probado lo que consumí emocionado durante algunos años -los mozos- de mi vida, he de decir que me alegro de haberme alejado de las consolas.
Porque mis compañeros de piso dicen que hogaño los juegos son más fáciles, que son para iniciados y homosexuales y que ya no son juegos sino películas interactivas. Que los auténticamente juegos quedaron atrás.
Las razones de la guerra Publicado @ 4:50 - 10/12/2007 Etiquetas:
Hoy dedico esta publicación a uno de mis grandes héroes. Crecí rilándome de la risa con él, aunque no entendía, por las limitaciones intelectuales de la edad, algunos de sus mensajes. Hoy, amén de un excelente cómico, Mario Moreno me parece un hombre necesario, un pensador lúcido y gracioso, un artista todoterreno, irrepetible, embriagador, carismático, tierno, imprevisible, demoledor.
La RAE aceptó la inclusión del vocablo 'cantinflear' en honor y gloria de uno de los grandes hombres de la cultura del siglo XX, uno de los grandes artistas mejicanos de toda la Historia y desde luego mi predilecto, con permiso de Diego Rivera, Frida Kahlo y Hugo Sánchez.
Gracias Cantinflas, por seguir haciéndome reir como cuando era un mozo. Y por explicar, mejor que nadie, las (sin)razones de la guerra, que es siempre la misma guerra, desde Troya a Irak.
La quimera danzante Publicado @ 13:51 - 5/11/2007 Etiquetas:
Sentado me hallaba ante un corro de fuego en una habitación sombría y solitaria. Afuera de las ventanas oíanse estruendos. Mi corazón aceleradamente se agitaba.
Entre el fulgor de las llamas surgió una figura como de la nada, cuya siniestra sonrisa y macabros atuendos removieron mis adentros.
La horrible quimera comenzó su danza, sumisa y atroz, atarantada y extraña, arrancando de su locura estas palabras:
He venido a salvarte, a salvarte de la ah malaya, de la macabra procesión de sucesos que en tu mundo hallas. Te ofrezco mi cesto lleno de manzanas, ricas y esponjosas, verdes y granas, en cuyo interior habita una poca esperanza.
Fíate de mí, bestia desesperada, pues soy la redención a tu alma de sinsabores anegada. La muerte es mi casa, vente conmigo y despídete de este mundo misérrimo y desabrido.
Sobre poesía y añejos cantaescritores Publicado @ 0:19 - 26/7/2007 Etiquetas:
El noble arte de escribir poetizando es tan antiguo como Gonzalo de Berceo, que ni siquiera se supo poeta, mas su escaso y enigmático legado fue acertadamente recogido por otros cuya obra conocemos en mayor profundidad. De algunos se conocen sus retratos, de otros se ignora hasta la identidad. No sabemos quién plasmó en un papel ese sublime soneto El amor de Dios.
El globo continuó girando después de Berceo, el primer poeta español de nombre conocido, y pasaron por el mundo distintos vates de toda nacionalidad; pero no es el nuestro un país desprovisto de algunos insignes como Garcilaso, Cervantes, Góngora, Quevedo, Lope, Bécquer, García Lorca o Sabina. Claro que el paso del tiempo ha brindado a algunos ciertas dádivas que otros no tuvieron en mano.
La bendita imprenta nació demasiado tarde y a Fray Luis de León lo rescató el mismísimo Quevedo de caer en el ostracismo, en el más profundo olvido, editando y divulgando su obra que, de no ser por el recordable sonetista, habría muerto sin más. Hoy en día A la vida retirada, mágica oda del viejo conquense, es una de las más preciadas joyas literarias que tenemos en nuestro haber.
Empero, el maestro Francisco de Quevedo fue temido y admirado por toda España, sus versos fueron orados en cada esquina del viejo Madrid del siglo XVII, entre sables y mosqueteros briagos. En aquel entonces ya había libros en las pocas estanterías, y la cultura habíase extendido lo suficiente como para que la gente pudiera leerlos. Y pese a las guerras y los virulentos sucesos que se dieron en la antesala al siglo XX, en el libro del porvenir estaba escrito que algún día en cada morada pudiera haber un libro de Cervantes, ya fuese o no leído.
Esa es la suerte que, dentro de los virulentos tiempos que corrieron durante la dictadura franquista, tuvieron los Serrat, Aute, Raimon, Paco Ibáñez y, como colofón a finales de los ochenta, Joaquín Sabina y pocos más. Reconocidos o no, pero poetas sin duda alguna, ellos contaron con la mano amiga de los potentes medios de comunicación, los que rigen el día a día en nuestros tiempos. Así, cualquiera podía disfrutar de excelsas obras poéticas de cualquiera de ellos con solo adquirir un disco, encender la televisión o conectar la radio.
La propia historia ha dictado que los poetas auténticos, de los de papel y pluma, durante la dictadura y la Transición no fueran elevados a la altura del reconocimiento de los Lorca, Machado o Hernández, cuyas muertes provocaron un hondo vacío que acaso solo pudo ser cubierto y maquillado por la fuerza de las olas del Mediterráneo, por esa voz nada exornada de Ibáñez o por el vecino de arriba de Sabina, con quien compartía morada en Calle Melancolía.
El hecho de que nuestros padres siquiera tengan en cuenta de quienes brotaron aquellas hermosas melodías, cargadas de suntuosa fuerza poética, cuando vuelven a oír todas esas canciones, demuestra que los cantaescritores fueron algo más que eso. Ya lo dijo Bécquer: "No digáis que de asuntos falta enmudeció la lira: podrá no haber poetas, pero siempre habrá poesía".
Lo que no sabía Bécquer es que una maravillosa pléyade, un siglo después de su muerte, iba a surgir para cambiar la lira por la guitarra en pos de hacer poesía en tiempos de cólera.
No sé a cuál colocar primero al nombrarlos; diré primero Joan Manuel porque llegó veinte años antes, pero después Joaquín no se quedó atrás en talento creativo a la hora de brindarnos sus temas. Sendos pajarracos han ofrecido hoy en Algeciras un auténtico espectáculo digno de ser grabado con fuego en la retina memorística de quienes saben apreciar un mensaje inteligente, una canción escrita con buena letra. Les contaré a mis nietos que los vi. Que presencié lo que hoy viene a ser lo más parecido a lo que hubiera sido hace unas centurias contemplar a Góngora y Quevedo subidos al escenario recitando poesías; y además, con ritmo y arte. La generación del 27 tiene en Serrat y Sabina -entre otros-, a sus dignos sucesores. Pero estos dos nigérrimos pájaros están, sin duda alguna, a la cabeza de esta línea sucesoria.
Eso sí, he echado en falta oír la magnánima Mediterráneo en boca de Sabina; como hizo Serrat con Y sin embargo, que la convirtió con su pulcra voz y aguda sensibilidad en una auténtica obra de arte.
Joan Manuel Serrat Publicado @ 20:46 - 16/12/2006 Etiquetas:
A tus atardeceres rojos se acostumbraron mis ojos como el recodo al camino.
Soy cantor, soy embustero, me gusta el juego y el vino, tengo alma de marinero.
Hacedor de la memoria de varias generaciones de españoles, mágico trovador, ínclito catalán y excelso poeta, el maestro Joan Manuel Serrat es uno de los grandes cantaescritores de habla hispana de todos los tiempos. Acaso el mejor y eso no es poco decir teniendo como amigos/rivales a Joaquín Sabina, Silvio Rodríguez o Víctor Manuel.
Su glorioso repertorio, variado e inigualable, contiene altas dosis de poesía e incluso filosofía (Hoy puede ser un gran día) o romanticismo (Lucía). Asimismo incluye como aditicios homenajes a poetas como Machado o Hernández, si bien éstos poco hubieran podido hacer por mejorar Barquito de papel. Y es que a quién se le ocurre hacer un magnánimo poema a partir de un barquito de papel cuadriculado que recorre las sendas del recuerdo a lo largo de un canal que dibuja su recorrido desde la escuela al corazón.
La sempiterna utopía Publicado @ 7:06 - 18/11/2006 Etiquetas:
Leí una vez en una entrevista al argentino Hernán Crespo proferir que, en la antesala del proceder al dormitar, cada noche sabía que iría a soñar con ganar un Mundial con su país. Alta desventura es la nuestra que sólo un tal Raúl pondría su sístole al servicio del equipo de todos, mientras que para el resto no es más que una incómoda carga. El despropósito que habita en las entrañas de la Selección no es sólo cuestión de ausencia de un patriotismo necesario en pos de triunfar cuando se defiende el país de uno, sino que es una admixtión de circunstancias adversas.
No se puede soslayar el problema que cuya raíz se encuentra en su misma anatomía: la Federación española. El largo viaje, sobre un ceniciento cascarón desabrido de sentimientos, continúa ligero de equipaje en esperanzas, no habidas cuando se mira un plantel de futbolistas de poca talla. La puñalada que horada el corazón, empero, no es sino Luis; ese entrenador que llegó con miras de hacernos campeones y que hoy día es un cáncer con afán de profanar con suma alevosía las ilusiones de un país entero, que es la mitad de España, de levantarse algún día, como Crespo, campeones de algo.
Joaquín Sabina y cía Publicado @ 0:57 - 13/8/2006 Etiquetas:
Arrecian buenos tiempos en cuanto a conciertos en Cádiz, y acaso acabaré pereciendo no por cáncer de pulmón como es previsible sino por sobredosis de buena música. Primero fue la gran(diosa) Ana Belén, el sábado pasado, dama de cincuenta y tres esplendorosos tacos de calendario a quien tuve el privilegio de agarrar la mano a pie del escenario, y que sedujo junto a Víctor Manuel a la plaza de toros de mi vecina ciudad.
El próximo turno viene de mano de la divina Ana Torroja, voz y fuerza del mítico y redimido Mecano, con nuevas versiones de sus canciones de toda la vida; ¡¡se han cargao a lo mejicano Hijo de la luna!!, sin embargo lo demás sigue siendo melifluo al paladar auditivo y su voz no es menos dulce que la miel todavía. Espero que la fuerza del destino nos depare un buen concierto el día 14 en las playas de Chiclana.
Empero el plato fuerte por mi humilde parte toca el 24, cuando hará lo propio el Bob Dylan español, el Quevedo del siglo XXI, ese drogata tan poeta que es Joaquín Sabina. Aún recuerdo cuando lo conocí en Calle Melancolía, aunque tal vez era yo muy púber para comprender sus idas y venidas con el alcohol, ese rock&roll tan idiota, esas putas qué decentes, y todo su fantástico mundo. No recuerdo quién dijo que haría falta vivir tres vidas para componer una canción de Javier Krahe, y estaba en lo cierto. En el caso de las composiciones de Sabina harían falta siete. Moraleja: hay que nacer gato para ser tan Fray Luis de León como Joaquín.
Ya ven. A este verano soberano musicalmente en tierras gaditanas sólo le va a faltar una pizca de la sal y limón de Manolo Tena y el arte mediterráneo del mestre Joan Manuel Serrat. Por lo demás, chapeau.