Bueno, amigos, aquí os dejo algo para que os entretengáis:<br><br>
VIDEOS:<br>
Disponibles aquí<br><br>
RELATOS:<br><br>
SIEMPRE <br>Hola cariño. Espero que estés bien.<br><br>Leíste bien las noticias, sí. Siempre dijiste que algún día saldría en la televisión, que sería famoso. Bien, pues tu deseo se ha cumplido… He salido en televisión. Pero sin esmoquin. Tampoco he estado con algún famoso. Parece que le debo mi aparición a nuestro coche.<br><br>El destino ha querido arrancarnos uno del otro. A ti, te deja triste y solitaria. A mí, se me lleva a un mundo que dicen que es mejor. Es curioso… Una estela de luz blanca aparece ante ti justo cuando vas a empezar el viaje. Ya no podremos pasar las noches acariciándonos, mirándonos, leyéndonos los ojos. Intentando descubrir porque nuestro amor es eterno. De porque tú me maravillaste cuando te vi entrar aquella vez en clase. No podré sentir más tu piel suave, ni compartir los mejores besos del mundo. Me voy, pero estaré contigo, donde quiera que estés. Siempre te acompañaré, podrás hablarme, y yo dibujaré las sonrisas que siempre me causabas, entre lágrimas.<br><br>Recuerdo aquella vez en la que tú viajaste varios meses a Estados Unidos. La noche anterior te susurré al oído: Pase lo que pase, jamás te olvidaré. El día siguiente, ¿recuerdas? Te levantaste y descubriste que estaba sentado en el suelo llorando de alegría con una imagen tuya. Tus ojos se abrieron tan claramente… Rápidamente, en cuanto te vi, corrí hacia ti y te abracé con todas las fuerzas de mi cuerpo. Lentamente, sentí tus manos tocando mi espalda. Fue entonces cuando finalmente comprendí la ternura del tacto. De TU tacto. Algo… Hermoso.<br><br>Ya no estoy a tu lado en cuerpo. Estoy a tu lado en alma, espíritu y presencia. Te he dejado para un largo viaje que voy a iniciar. Quiero que no estés triste… Algún día nos encontraremos.<br><br>Te lo prometo.<br>Te quiero.<br><br>
SIN TI <br>No sé cuantos sentimientos encierra.<br>No sé cuantas palabras pierde.<br>No sé cuantas lágrimas derrocha.<br>Mi corazón tiembla de emoción y mi cuerpo se paraliza.<br>Ayer y hoy. Ayer y hoy me enseñaron sentimientos celestiales, vivas palabras y lágrimas que hablaban de amor puro y duro.<br>Ayer fui alguien muy feliz, el estar enamorado me regalaba alas para surcar en un mundo sin problemas. Sonreía, por mi. Por ella.<br>Hoy soy alguien, uno más, el día a día me corta las alas para estrellarme en un mundo lleno de problemas. Lloro, por mi. Por ella.<br><br>
ESTOY SOLO <br>Amanece. Escucho los pájaros anunciar el nuevo día. Lejos de aquí, ellos se agrupan, compartiendo el vuelo hacia la libertad.<br><br>Estoy solo.<br><br>En mi cabeza descansan miles de horas perdidas, miles de emociones sentidas, miles de cosas que hacer… Miles de maneras de vivir que posiblemente morirán cuando cierre los ojos.<br><br>Estoy solo.<br><br>El día comienza, pero yo termino, estático, sentado en el suelo mirando a la nada, consciente de que volveré a ser víctima de la eterna rutina.<br><br>Estoy solo.<br><br>El tiempo pasa y no puedo evitarlo. No puedo recuperar esas miles de horas perdidas ni tampoco esas miles de emociones sentidas. Pero si puedo recordar, en mi interior, lo que fueron para mí una vez. Todos esos momentos se perderán, para siempre.<br><br>Estoy solo.<br><br>No se preocuparán por mi. El teléfono no sonará, ni habrá cartas. Mi vacía habitación será testigo, y esas cuatro paredes hablarán de mi y de mi soledad. Sus sencillas formas serán mis rosas y mis cuchillos. Habrá cabida para sonrisas y lágrimas. Habrá cabida para días y noches. Pero para nadie más, solo para mí.<br><br>Estoy solo.<br>Y no puedes hacer nada. No te culpo por ello.<br><br>
Jamón. Mosquitos<br>Maldita sea. Me han vuelto a picar. Malditos mosquitos. Como me gusta aplastarlos cuando tengo la oportunidad. Pero siempre regresan, esos bastardos. En fín, qué vamos a hacerle: tendré que seguir disfrutando del suave ambiente. Es verano.<br><br>La brisa juguetona entra por la ventana, acariciando lentamente mi cuerpo y regalándome un momento absolutamente orgásmico. Observo la cama, lista para ser despeinada unas horas más tarde. En mitad de este momento de calma, un mosquito se cuela en mi vista. Lo aplasto. Sé que vendrán más, pero me da igual. ¡Dejadme en paz! grita mi subconsciente.<br><br>Me levanto de la silla, y me dirigo a la ventana. Los vecinos mirándome, como si fuera un criminal. Qué sabrán ellos... Veo a dos niñas jugando, sin tener en cuenta para nada la crueldad de este mundo. Posiblemente no lleguen a los 25. Eres cruel, ¿lo sabías? Sí, lo sé. Lo soy. Pero la brisa sigue, y soy dueño del momento.<br><br>Llega mi madre, que me deja la deliciosa cena. Pan con tomate cuidadosamente untado y un jamón serrano de aspecto virgen. Ella dice que me como el jamón como si fuera un pavo, que no mastico. Y así es, así lo seguiré haciendo. Cojo de las tiras y cae directamente a mi garganta. ¡¡Qué placer!!<br><br>Otro mosquito más... ¡Éste se ha escapado! Da igual, le haré trizas de todas formas cuando tenga la oportunidad. Quizá debería hacer trizas al mundo entero. Pero cuando tenga la oportunidad. O quizá me hagan trizas a mí. El jamón está delicioso.